El antidoto para un matrimonio con problemas
Antonio Morales, de Santiago de Chile, levantó su arma y disparó. La bala iba dirigida a su esposa, con quien había tenido una de esas peleas familiares. Para el marido, su revólver era el último recurso. La mujer cayó al suelo herida, y Antonio pensó que la había matado. Asustado, levantó el arma a su propia sien y apretó el gatillo, pero el revólver no tenía más balas. Corrió, entonces, a las vías del tren para arrojarse al paso de algún convoy, pero había huelga de trenes ese día y no pasaba ninguno.
Frustrado y afligido, y pensando que su esposa yacía muerta en el suelo de la casa, se subió a la parte más alta de un edificio que estaba en construcción y se arrojó al vacío. Pero cayó sobre un camión lleno de colchones, y apenas se hizo unos raspones. De ahí lo llevaron al hospital y lo pusieron en la misma sala donde estaba su esposa, cuyas heridas no habían sido de gravedad. La advertencia del médico lo hizo pensar: «Todo esto le ha pasado para que le pida perdón a su señora.»
He aquí un caso en que, seguramente más que la casualidad, intervino Dios mismo. La pasión se apoderó por un momento del corazón de Antonio Morales. Creyendo que había matado a su esposa, intentó suicidarse. Tres veces falló en su empeño. Al fin, junto a la cama de su esposa, tuvo tiempo de conversar con ella. Dios le dio a ese hombre una oportunidad más de arreglar sus problemas conyugales, no a balazos sino con palabras y con buena voluntad. La furia, la violencia y la ira ciega nunca arreglan nada. En cambio, la razón, la paciencia, la indulgencia y la tolerancia, con el amor comprensivo y paciente, arreglan todo. (Tomado de Un mensaje a la Conciencia – Hermano Pablo)
Los problemas matrimoniales son algo que nos remonta en la historia, a la vida de Adán y Eva, la primera pareja de matrimonio que Dios formó con el propósito de glorificar Su nombre y que fueran felices para siempre En un marco de perfección. En poco tiempo, El plan hermoso de Dios se tornó en frustración, debido al conflicto que no supieron afrontar cuando vino la fuerte tentación de Satanás. El propósito de Dios para el matrimonio fue consumido y lo que era gozo y paz, se convirtió en desilusión y confusión.
Cuando se tiene un mal matrimonio, se pierden las esperanzas sobre todo si hemos estado en una batalla campal luchando porque las cosas funcionen para mantenernos unidos. Nuestras mentes humanas no alcanzan a comprender, y en medio de la turbulencia que generan los problemas se nos pueden ocurrir un sin fin de opciones que podemos tomar: Resignarnos a vivir una vida desdichada, escondernos dentro del closet, ]y esperar a que la depresión toque a nuestra puerta y nos consuma o bien, tomar nuestras maletas y no volver a casa nunca más.
Cualquiera de las opciones que tu escojas es incorrecta e impensable por gente mentalmente sana e inteligente. Aunque, tristemente, miles de personas perturbadas emocionalmente deciden tomar por el camino de la separación. Consideran que es sumamente difícil vivir en una relación problemática con un cónyuge por el cual ya no sienten amor.
Es como si en un abrir y cerrar de ojos nos damos cuenta que nos casamos con la persona equivocada ¿Cómo pudo sucederme esto a mí? ¡Yo no merezco estar pasando por esto! Los sentimientos de odio y amargura comienzan a florecer, y nos parece imposible perdonar las faltas y las ofensas esto abre el camino al engaño que crecerá y se fortalecerá con el paso del tiempo. Es en estos momentos en que necesitamos darnos un compás de espera y aplicar el antídoto de Dios para los problemas matrimoniales.
Un Antídoto llamado Amor Incondicional
El verdadero amor. Que es el amor de Dios, es incondicional y nunca falla. “Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios y Dios en él. Ese amor, se manifiesta plenamente entre nosotros para que en el día del juicio comparezcamos con toda confianza, porque en este mundo hemos vivido como vivió Jesús”. 1ª. Juan 4:16-17 No podemos llegar a amar así a nuestro cónyuge en nuestras propias fuerzas. En cambio, Dios si puede amar a cualquier persona por medio de nosotros aunque nuestros sentimientos sean contrarios.
Así como el Padre me ama a mí, también yo los amo a ustedes. No se alejen de mi amor. Si obedecen todo lo que yo les he mandado, los amaré siempre, así como mi Padre me ama, porque yo lo obedezco en todo. “Les digo todo esto para que sean tan felices como yo. Y esto es lo que les mando: que se amen unos a otros, así como yo los amo a ustedes. Nadie muestra más amor que quien da la vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que les mando. Esto les ordeno: Que se amen unos a otros”. Juan 15:9-12-17
Al abrazar en obediencia las verdades escritas en la Palabra de Dios podemos tocar a nuestro cónyuge con Su amor. Solo en el amor de Dios hallamos reposo para nuestras almas, y recibimos refrigerio y restauración. A veces nos cansamos en esta vida, podemos estar rendidos y agotados a causa de las situaciones, relaciones o circunstancias difíciles de nuestro matrimonio. Pero es el amor incondicional del Padre y el poder de Su Espíritu Santo los que nos capacita para aumentar nuestra fe y amar y perdonar a nuestro cónyuge.
En su libro Amor Incondicional, John Powell dice: “El amor incondicional es una apuesta para toda la vida, es un regalo permanente del corazón”. Es la única manera en la que nos podemos amar los unos a los otros. Este regalo simplemente dice, “Quiero compartir contigo todo lo que tengo que es bueno. En algún lugar en el mundo tal vez existe alguien que es mejor para ti o para mí. Ese no es el punto. La realidad es que te escogí para darte el regalo de mi amor y tú has elegido amarme a mi. Este es el único ambiente en que el amor puede crecer. ¡Nosotros lo vamos a vencer juntos!”
El amor incondicional es acción no un sentimiento. Nos capacita para amar a nuestro cónyuge a pesar de sus faltas y errores, porque genera sentimientos positivos y produce abnegación y sacrificio lo cual puede ser el medio para lograr la sanidad espiritual de nuestro cónyuge. Así como el sacrificio de Cristo en la cruz fue el medio por el cual fuimos sanados, “…En cambio, si sufren por hacer el bien, eso merece elogio delante de Dios. Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes, dándoles ejemplo para que sigan sus pasos. El no cometió ningún pecado, ni hubo engaño en su boca. Cuando proferían insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que se entregaba a aquel que juzga con justicia. 1ª. Pedro 2:20-22”.
Visto | Verdes Pastos





hola amigos
espero que esten bien me gustaria sabercomo puedo comunicarme con ustds y si les puedo ser de utilidad, con mi pareja tenemos un sexshop, y me gustaria hablar con ustedes sobre esto, mi cel es 1567293557 ( Mayra de Buenos Aires ) desde ya muchas gracias
HOLA AMOR, AMEMONOS A PESAR DE LAS DIFERENCIAS
esta muy buena la paguina sigan asi y espero leer mas articulos con mucha sabiduria como este!!!
que tengas toda la suerte del mundo y muchas bendiciones!!!
hola amigos la verdad es que me gusta verlos pero siempre no lo hago.El motivo de mi visita es que estoy atrvezando por una situacion dificil con mi esposo y tengo la esperanza que ustedes me colaboren
hola, tengo un problema fuerte con mi marido,es mujeriego,y me ha golpeado por cambiar de religion ahora soy cristiana, y no me deja ir a la congragacion.
espero puedan ayudarme. gracias.
QUE GRAN ESPERANZA ME CAUSO LEER ESTO, SE QUE ES MUY DIFICIL ACEPTAR LOS ERRORES, PERO EL AMOR DE DIOS TODO LO PUEDE, Y EL ORGULLO SOLO TIENE UN CAMINO QUE ES LA SOLEDAD, GRACIAS., ME HAN DADO UNA OPORTUNIDAD DE SALVAR MI MATRIMONIO Y MI VIDA.
hola… fue muy agradable leer y al mismo tiempo sentir lo que causaba este bello mensaje dentro de mi ser… cada día es un nuevo comienzo y aunque las cosas no siempre salga bien… el AMOR es lo único que nos puede llenar eternamente, nos puede restaurar… pues no somos solo cuerpo… somos almas…almas sedientas de dar y recibir amor.. amar es lo único verdadero que se persigue en la vida. Dios bendiga a nuestros hermanos pero sobre todo que cree conciencia en ellos de que debemos alimentar el alma….
Hola, es bueno este articulo, aunque ciertamente para mi es dificil, pues llevo 8 a;os de matrimonio y mi esposo me ha mentido muchas veces, y aunque dice amarme, no lo veo arrepentido, y siempre es igual, una semana diciendo que cambiara y luego vuelve a las mentiras.
Quisiera un consejo, en estos momentos estamos mal una chica me escribio diciendo que tuvo una relacion con mi esposo, el niega tal relacion aunque si acepta que la conocio pero asegura que no tuvieron una relacion. Tengo el corazon muy herido y no se que hacer. El articulo habla de amor incondicional…. pero tiene algun limite? debo seguir con mi esposo o lo mejor es que nos separemos?
Si alguien atraveso algo asi y logro superarlo por favor deme la receta, o si definitivamente lo mejor es la separacion?, lo amo y mucho pero no se que hacer….
Si te falló varias veces, lo seguirá haciendo y con el tiempo será peor. Debes tomar decisiones trascendentales.
Toma decisiones basadas en oraciones, no carnales, Dios te guie y te bendiga
gracias por dar palabras de aliento a personas que estamos
pasando por situaciones desesperadas como la mia yo m junt con un señor 20 años mayor que yo y es un mujeriego aparte no c cansa d umillarm kda que puede ya tengo una hija de y si m separo de el dic q no m puede ayudar kn la niña siendo que tiene un negocio dond gana lo