DOS MITOS ACERCA DEL CONFLICTO
Fragmento del libro “10 Mandamientos del Matrimonio”
DOS MITOS ACERCA DEL CONFLICTO
El cuarto mandamiento para un buen matrimonio es cuestionado por varias parejas. Dice así: Harás que el conflicto sea tu aliado.
La razón por la que las parejas cuestionan este mandamiento es debido a un par de mitos maritales que aún prevalecen. Por lo tanto, permítame refutar estos mitos.
1. Los buenos matrimonios no tienen problemas
¿Ha peleado alguna vez con su cónyuge? ¿Ha reñido por algo? Si es así, lo felicito. Quiere decir que tiene un matrimonio perfectamente normal.
Algunas personas piensan que dos personas que se aman jamás sufrirán el mínimo conflicto. Eso no es verdad. Todo matrimonio tendrá conflictos, no importa lo bien que se lleven o la madurez espiritual que tengan. Es una parte normal del matrimonio. La pregunta es: ¿Cómo vamos a manejar estas batallas, discusiones, malentendidos, discrepancias y peleas? La respuesta correcta a esta pregunta es la que lo conducirá a unas relaciones maravillosas.
2. Los conflictos hacen daño a los buenos matrimonios
Los conflictos no tienen por qué causar daño a un matrimonio bien constituido. En realidad, los conflictos son una parte importante de todo buen matrimonio. Cuando los manejamos con sabiduría, pueden llevar a una mayor intimidad mientras que si se resuelven de manera inconveniente, pueden conducir al aislamiento. No podemos decidir cuándo tendremos un conflicto, pero sí cómo debemos manejarlo. Por lo tanto, ¿cuál es su decisión: intimidad o aislamiento?
En muchas maneras, el matrimonio es como dos puercoespines que sienten frío y se acercan en busca de calor. ¡Habrá un conflicto! Por supuesto, si permanecieran separados, no habría conflicto (y seguirían teniendo frío). Para que la unión de dos puercoespines dé resultado, hace falta negociar.
Algunas personas piensan que tienen un buen matrimonio porque nunca tuvieron un conflicto. ¿Cómo cree que resuelven el asunto? Le diré cómo: viven vidas independientes. “Tu haces lo tuyo y yo hago lo mío. Nos ponemos en contacto de vez en cuando para resolver cuestiones menores, pero en general mantenemos agendas separadas”.
Cualquiera puede evitar el conflicto si vive como un puercoespín solitario. Sin embargo, si desea una verdadera intimidad, deben tomar decisiones en conjunto, moverse juntos, no como en un duelo, sino como en un dúo. Después de todo, dos puercoespines que se acercan deben aprender a relacionarse de manera cuidadosa ya que si no lo hacen así podrían hacerse mucho daño. Por eso, de este tipo de conflicto surge la verdadera intimidad que da como resultado un matrimonio sólido.
Todos los matrimonios, buenos y malos, tienen problemas. Y tanto en unos como en otros, esos problemas se parecen. La gran diferencia radica en cómo maneja el problema el buen matrimonio. La Biblia nos enseña: “Considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas” (Santiago 1:2) ¿Por qué dichosos? Porque la prueba produce paciencia y la paciencia produce madurez.
Libro: “10 Mandamientos del Matrimonio” Paginas 81 – 83





DIGANME COMO LE PUEDO HACER MI ESPOSO Y YO TRABAJAMOS NADA MAS QUE EL SALE MAS TEMPRANO QUE YO PERO TAMBIEN TOMA Y AMI NO ME USTA QUE TOME PERO LO QUE SI ME GUSTARIA ES QUE CUANDO YO LLEGARA HUBIERA LAUIEN QUE ME RECIVIERA PERO EL SE ENOJA PORQUE LE HABLO OR TELEFONO PARA VER EN DONDE ANDA LA VERDAD YO NO SE QUE HACER SI ME PUEDEN AYUDAR POR FAVOR SE LOS AGRADECERIA.
LA DESESPERADA