El Amor la Mejor Decisión

January 31, 08 by Oliver

Nuestro problema para amar a las personas que están a nuestro alrededor no es emocional.

La palabra amor es posiblemente la más mal entendida del mundo. Parte del problema es que usamos esta palabra para decir muchas cosas. De tanto usarla hemos hecho que pierda su verdadero significado, decimos: “Amo a mi esposa, amo a Dios, amo a mi perro, amo a mi carro”. Cuando usamos una palabra de tantas formas diferentes, esto hace que literalmente pierda su valor.

El amor es algo de lo que todo el mundo habla, pero muy pocos saben que es en realidad y aún son muchos menos los que realmente lo practican. Hay dos conceptos (erróneos) pero muy populares que tratan de describir que es el amor. El primero dice, que el amor es un sentimiento. El amor puede producir sentimiento y muy fuertes, pero no es un sentimiento. El otro concepto dice, que es algo que no podemos controlar. “No hay nada que yo pueda hacer «me enamore»”; o lo contrario “No hay nada que pueda yo hacer «ya no te amo»” – Es como si digiéranos “oops” me resbale.

El amor no es un sentimiento es una “decisión” Colosenses 3:14 dice, “Y sobre todas estas cosas, vestíos de amor, que es el vínculo de la unidad”. El amor tampoco es algo incontrolable, sino algo que tiene que ver con nuestra “conducta” 1Juan 3:18 dice, “hijos, no amemos de palabra solamente, sino de hecho y en verdad”

Con que facilidad amamos de palabras, pero no con acciones. Nos resulta tan natural amar a los que nos aman, pero tenemos dificultades con las personas que no nos gustan o que sabemos que nosotros no le gustamos a ellos.

Una vez había una mujer y un hombre que se detestaban mutuamente. “Un día la mujer le dijo al hombre: Si usted fuera mi esposo le daría a beber veneno, el hombre le contesto, si usted fuera mi esposa, me lo bebería”

Sabemos que debemos amar y sabemos también que Dios nos manda a amar a todas las personas 1Juan 3:23 dice, “Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y que nos amemos los unos a los otros, pues así lo ha dispuesto”

Pregunto ¿Si sabemos que debemos amar y Dios nos manda a que lo hagamos? ¿Por qué fracasamos al intentar hacerlo? ¡Y vaya que lo intentamos! Tratamos de amar con la fuerza de nuestra voluntad. ¿Y cuál es nuestra estrategia cuando falla nuestro amor? Volver a tratar con más fuerza: «Un ser amado nos lastima y decimos: no sé cómo pero tengo que perdonar»; «alguien nos cae mal y que pensamos: no importa cuánto me cueste pero voy a ser amable con esta persona» Entonces lo intentamos una y otra vez. Fallamos y tratamos de nuevo. ¿No será que nos estamos saltando un paso? ¿No será que el primer paso que debemos dar no es hacia la gente, sino hacia Dios? ¿No será que el secreto de amar esté, no en darlo, sino en recibirlo? 1Juan 4:18 dice “Nosotros le amamos a Él, porque Él nos amo primero”.

RECIBIR PARA PODER DAR

¿Es posible amar como Dios ama? Si no hemos recibido el amor de Dios primero, imposible. Muchos de los que enseñamos en la iglesia somos culpables de haber pasado por alto el principio: Primero recibir para luego poder dar.

Le decimos a la gente: Ámense los unos a los otros. Sean pacientes, amables, benévolos y perdonadores. Pero, amar sin antes ser amados, es como girar un cheque sin fondos. Esta es la razón por la que existen tantas relaciones con “sobregiro”. Los corazones no tienen suficiente amor. El apóstol Juan nos da el orden correcto que debemos seguir para poder amar a los demás: Primero debemos hacer un depósito y luego girar un cheque.
Primero hacer el depósito. 1Juan 4:9-10 dice “Así manifestó Dios su amor entre nosotros: en que envió a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados”
Luego hacer el cheque. 1Juan 4:11 dice “Queridos hermanos, ya que Dios nos ha amado así, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros” Con esto la Biblia nos está enseñando que el secreto de amar es decidir ser amado.
LA BIBLIA, USTED y JESÚS.

El amor con el que se nos pide amar a los demás no es algo que esté en nosotros de forma natural (no nacemos con esa capacidad) y para demostrárselo vamos hacer una prueba.

1Corintios 13:4-8 dice “El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue, mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y el de conocimiento desaparecerá”

Cuando seamos confrontados con 1Corintios 13; no permitamos que nos hagan pensar que este es un amor que debemos producir, dejemos que este pasaje nos recuerde que este es un amor al cual no nos podemos resistir y al que podemos recibir. El maravilloso amor que Dios tiene por nosotros.

EL AMOR DERRAMADO

¿Cuándo y cómo recibimos este amor? Primero el cuándo: En el momento en que recibimos por fe a Cristo como Señor y Salvador de nuestra vida. Segundo el cómo: Romanos 5:5 dice, “porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”

El Espíritu Santo es el Don de Dios a la Iglesia. El Espíritu Santo, es Quien reparte los dones espirituales que Dios da a Su Iglesia y el amor de Dios es un don espiritual que todos hemos recibido junto a otros dones, en el momento de la salvación.

¿Pregunto? Si el amor de Dios está en mí, ¿Por qué no puedo amar como Dios ama? ? La razón es, porque el amor de Dios, como cualquier otro don no llega a nuestra vida desarrollado. Es algo que en primer lugar debemos saber que es y qué cosa no es. Ya sabemos algunas cosas: No es un sentimiento y tampoco es algo incontrolable.

UN AMOR INTEGRAL

La Biblia nos da una lista de lo que el amor es y también lo que no es (1Corintios 13:4-7). Además de esto el don del amor de Dios, es un amor integral.

Efesios 3:17-20 dice “para que por fe Cristo habite en sus corazones. Y pido que, arraigados y cimentados en amor, puedan comprender, junto con todos los santos, cuán ancho y largo, alto y profundo es el amor de Cristo; en fin, que conozcan ese amor que sobrepasa nuestro conocimiento, para que sean llenos de la plenitud de Dios. Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros”

El amor es algo que se establece y crece por medio de una relación, y es por medio de nuestra relación con Cristo que este amor “que hemos recibido” lo podemos experimentar en cada una de las área de nuestra vida.

De la única manera que podremos entender y experimentar este amor que se nos ha dado, es si mantenemos una relación que este enraizada y cimentada en Cristo. Este amor es tan ancho, largo, alto y profundo que sus dimensiones sobrepasan cualquiera de nuestras debilidades, necesidades, errores y desafíos que lleguen a nuestra vida.

Es importante subrayar en Efesios 3:17-20 las palabras comprender y conozcan. ¿Por qué es importante esto? Porque por medio de comprender y conocer es que llegamos a experimentar y ¿Por qué es importante experimentar el amor de Dios? Porque las personas que no se sienten amadas por lo general son las personas que no aman. Cuando yo no me siento amado, tampoco siento el deseo de amar.

COMO EXPERIMENTAR EL AMOR DE DIOS

Para poder amar con el amor de Dios, primero tengo que experimentarlo en mi propia vida. La pregunta es ¿Cómo experimentar el amor de Dios? Bueno, créame que no es forzando nuestra voluntad y exigiéndonos en nuestras emociones, así no funciona.

Voy a darle tres principios espirituales con los cuales le aseguro que si toma la decisión de ponerlos en práctica, usted comenzará a experimentar el amor de Dios en su vida desde hoy. Estos tres principios espirituales los vamos a extraer de Apocalipsis 2:4-5 que dice, “Pero tengo una cosa contra ti: que ya no tienes el mismo amor que al principio. Por eso, recuerda de dónde has caído, vuélvete a Dios y haz otra vez lo que hacías al principio…”

Principio #1 – Recordar — recuerda — Cuáles son las cosas que usted debe recordar: Busque a diario un lugar tranquilo y comience a escribir en un papel todas las bendiciones que ha recibido, los pecados que le han sido perdonado, las cosas que Jesucristo sufrió para que usted no fuera condenado.

Principio #2 – Arrepentirse — vuélvete a Dios (arrepiéntete) — Si está manteniendo una relación con Cristo, fría y distante, cámbiele el rumbo a esa relación. La palabra arrepentirse significa cambiar de forma de pensar. Cambiar la forma de pensar en cuanto a la importancia de leer la Biblia, orar, servir y crecer espiritualmente. Cambiar nuestras prioridades por las de Dios y hacer que Él sea el centro de nuestra vida. Cambie de forma de pensar si esta culpando a Dios por algo que Él no le da o le quitó.

Principio #3 – Actúe — haz otra vez lo que hacías al principio — El amor requiere acción, creatividad y que las dos partes tengan cosas en común. Salga a caminar con Dios, siéntese en un parque con Él, tómese un café y mientras hace estas cosas con Dios, háblele de todas las cosas que hay en su corazón y permítale que Él le hable a usted por medio de Su Palabra.

CONCLUSIÓN

Nuestro problema para amar a las personas que están a nuestro alrededor no es emocional ni tampoco es una falla en nuestra habilidad para relacionarnos con ellos. Nuestro problema es espiritual. Al practicar estos tres principios espirituales, básicamente lo que estamos haciendo es exponernos al amor de Dios. Un amor que hemos recibido, un amor que podemos experimentar y que también podemos compartir con los demás. La dinámica del amor de Dios es simple: Primero lo experimento y luego lo doy.

www.conexionsiglo21.org

Visto | Tu Sermo.com

Comparte con tus amigos:
  • Print this article!
  • Twitter
  • E-mail this story to a friend!
  • Digg
  • Technorati
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Yahoo! Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • StumbleUpon
  • RSS
Entradas Relacionadas

2 Comentarios

  • At 2008.05.30 10:40, Jose Torres said:

    Lamento decirte esto pero Pablo en su carta a los corintios les dice,que el amor es un sentimiento en los seres humanos,por eso es que hoy en dia las personas son motivadas por sus sentimientos,cuando verdaderamente,deberian ser guiados por la orden de nuestro Senor Jesucristo cuando dijo :amaras a tus enemigos,ahi ya no trabajan los sentimientos pues esto es una orden,y los sentimientos pierden valor y hay que obedecer como seguidor de EL.

    • At 2008.12.07 15:38, john muñoz said:

      al parecer tu comentario duele ,pero es asi,ya que la orden ataca nuestro yo pero cuando obedecemos a Dios el empieza a trabajar nuestro ser y nos muestra los beneficios de seguir sus ordenes.es como un padre guia a su hijo al final nos damos cuenta de todo.cuando crecemos fisicamente es un espejo de la vida espiritual

    (Obligatorio)
    (Obligarorio, no sera publicado)