ago 13, 2008

Violencia en el Noviazgo

Desgraciadamente la violencia es un fenómeno que crece día a día a nuestro alrededor. Nuestras relaciones no están libres de este mal, y el noviazgo no es la excepción. Acá van algunas ayudas para que puedas identificarla, ayudarte y ayudar a otros.

¿Cuándo hay violencia en el Noviazgo?
¿Cómo puedo darme cuenta?

Hay relaciones en las que el amor hace mal, porque se mezcla con la violencia. Según la Organización Mundial de la Salud, 3 de cada 10 adolescentes denuncian que sufren violencia en el noviazgo. Muchas de las mujeres que son maltratadas durante el matrimonio vivieron violencia en el noviazgo y ¡no se dieron cuenta!

La violencia disfrazada de amor es casi invisible porque los signos del maltrato durante el noviazgo son desconocidos para gran parte de los jóvenes y los confunden con muestras de afecto.

Lo primero que hay que mirar para saber si hay violencia en una pareja es si de da el “Ciclo de la violencia en la pareja”

Este ciclo tiene tres etapas:

1º etapa: Acumulación de tensión: Insultos, reproches, malestar permanente y creciente.

2º etapa: Episodio agudo: Todo tipo de agresión física y/o emocional muy violenta e incontrolable.

3º etapa: Reconciliación o luna de miel: Se arrepiente, promete que va a cambiar y hace regalos.

¿Cuándo se considera violencia en la pareja? Cuando este ciclo sucede más de una vez. También puede haber violencia sin que siga el ciclo, episodios de agresión que aparecen como “de la nada”.

¿Cómo reconocer la violencia en el noviazgo?

Estos son algunos indicios claros: Tu novio o novia…

… Controla dónde estás y con quién

… Invade tus espacios personales, controla tu relación con amigos (as) y familiares

… Supervisa tus amistades

… Te amenaza y manipula: “Si vas a esa fiesta, terminamos la relación”

… Tiene celos excesivos de amigas/os, compañeras/os de escuela o familiares.

… Te hace “escenas”.

… Controla dónde estás y con quién

… Invade tus decisiones personales (como cambiarte el gusto del tipo de ropa)

… Se enoja y se queda en silencio por mucho tiempo.

… Te presiona para hacer dietas o ejercicio.

… Te ha amenazado con suicidarse o dejarte.

… Te hace sentir miedo de sus reacciones

… Te ha agredido físicamente: tirado del pelo, empujado, dado cachetadas o golpeado.

… Revisa tus pertenencias, tu diario o tu correo electrónico para conocer “la verdad”.

… Te ha tocado, besado o acariciado sin tu consentimiento.

… Te ha presionado para tener relaciones sexuales

No te quedes solo/a. Necesitas compartir con alguien lo que está pasando para que te ayude a salir de la violencia.

Viviana Barrón de Olivares
Vivi es Lic. en Trabajo Social y está cursando el doctorado en la UBA. Es Directora General de la Escuela Bautista de San Justo, trabaja en consejería y sanidad interior.

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