Autentico Vrs. Aparente

August 15, 08 by Oliver

Para reflexionar:

Génesis 2:25 nos dice que entre Adán y Eva no existía la verguenza, por esto podían estar desnudos frente a frente. Cuando hay paz en el corazón podemos ser auténticos y no avergonzarnos de nosotros mismos. Sin embargo, el relato bíblico también nos da la mala noticia que con la entrada del pecado al mundo por medio de la desobediencia, entró la vergüenza hacia uno mismo y hacia los demás (3:7). Por esto se tejieron hojas de higuera para cubrirse. Desde ese momento nos hemos comenzado a tejer hojas de higuera para taparnos. Hemos creído nuevamente a una mentira: debemos tapar lo que realmente somos.

A. Veamos algunas hojas de higueras que hemos tejido al creer las metiras de satanás:

1.    Somos por lo que tenemos: hoy más que nunca vemos que el tener esto o aquello parece que nos califica. Si no tenés esto o aquello no existís, no sos nada, según lo divulgadores de esta mentira. Saúl tenía todas las cosas materiales que deseara, sin embargo, Dios le hizo ver que no se es por lo que uno tiene. No creas la mentira que tener te hacer ser ya que el resultado es frustración y amargura.

2.    Somos por las relaciones con otros: otra mentira que hemos creído es la del mito del fariseo, aquella que dice “dime con quien andas y te diré quien eres”. Jesús fue entrentado con esta mentira cuando lo juzgaban por sus compañías (se juntaba con borrachos, con prostitutas y hermosos pecadores). Sin embargo, Jesús tenía en claro quien era y no se mimetizó con las personas que se juntaba, siguió siendo lo que era. No aprobó su comportamiento sino que influenció con su vida y sus palabras a otros (Lucas 7:34-36; Mt. 9:9-13; Marcos 14:3; Lucas 19:1-10). La pregunta que debo hacerte es ¿cómo impacta tu vida a los demás? ¿estás buscando aprobación juntándote con los populares y dejando a los pesados o bobos?

3.    Somos por lo que hacemos: esta es una mentira muy común entre los cristianos. Creemos que hacer cosas para Dios nos hará personas “cercanas a Dios”. Sin embargo, no es lo que hagas lo que te definirá, no son las obras las que te permitirán ser agradable a Dios y los demás. Dios nos mirá a través de la obra de Jesucristo como justos, sólo por gracia, no por obras para que nadie se llene de orgullo (Efesios 2:8-9). Las obras son resultado de entender que no te salvan ni te determinan, sino que reflejan a Jesús (2:10).

4.    Somos por lo que aparentamos: en Mateo 23:27-28 Jesús habla muy claro sobre aquellos que aparentan ser lo que realmente no son. Muchas veces somos actores inconscientes, nos mimetizamos con otros, ya sean amigos, hermanos o personas importantes que admiramos. No está mal imitar las cosas positivas de otros. Sin embargo, Dios nos propone que seamos, no que imitemos toda nuestra vida. Los fariseos aquí llegaron al punto negativo de aparentar lo que no eran, tenían una mente dividida. Eran de una manera en un lugar y de otra en otro lugar. Esto es lo que nos puede pasar si estamos dependiendo de nuestra apariencia, dividiremos quienes realmente somos, nos mentiremos a nostros mismos y a los demás. En casa seremos una cosa, en la iglesia otra y en el colegio otra. Nunca sabremos quienes somos realmente si estamos divididos. Jesús denuncia la división de los fariseos que aparentaban una cosa y eran otra, no caigas en la mentira de “dividirte para agradar a todos”. En este punto me gusta mucho el ejemplo que nos dejó Enoc. Él caminaba con Dios y en el contexto biblico significa que cada paso que daba lo hacía en teniendo siempre en cuenta Su voluntad.
En el plan redentor de Dios no queda excluído este tema. Él desea que tengamos una mirada, una visión, una perspectiva acertada, verdadera de nosotros mismos y así poder vivir libres de los juicios que nos llegan de los demás o de nosotros mismos.

B. Ahora veamos de que manera nos miramos, nos miran los demás y nos ve Dios.
1.    Tenemos modelos incorporados: la sociedad impone modelos. Esto cambian con el tiempo, sin embargo, hemos caído en la mentira que debemos forjar nuestro cuerpo, mentes y formas a esos modelos que nada tiene que ver con nosotros. Recordemos que Dios nos hizo originales no en serie o iguales (la tendencia o la idea de satanás es que todos seamos iguales para no desarrollarnos y vivir siendo otros).  En Jueces 6:12, 15: el modelo a seguir como héroe debía ser de una importante tribu y por supuesto, ser el mayor. Sin embargo, vemos aquí que a Dios no le importa lo que Gedeón cree de sí mismo, según los modelos, porque El sabe quien es.

2.    Los demás nos ven según su estética: los demás nos ven con sus propios ojos. A algunos les gusta una cosa y a otros otra. Su capacidad de percepción es limitada. Samuel entendió esto cuando tuvo que elegir al nuevo rey de Israel (1 Samuel 16:5b – 7). Los demás ven sólo lo que se ve externamente, Dios ve también lo interno, el corazón.

3.    No vemos según diferentes espejos:
•    El de tu familia: nadie creía en David, nadie pensó que él sería elegido rey.
•    El de tus amigos: las presiones de tu grupo son fuertes para que adoptes estilos y formas.
•    Tu propio espejo: Moisés se creía invalido e inútil. Sin embargo, entendió que su perscepción era limitada.

4.    Dios tiene un panorama completo:
Génesis 1:31; Salmo 139:13-16; Santiago 1:18.
•    Eres una creación maravillosa de Dios (Gn. 1:31; salmo 139: 14).
•    Dios te conoce porque te diseño, pensó en ti y en cada una de tus partes (salmo 139:13, 15, 16).
•    Nadie tiene el derecho de menospreciar a lo mejor de la creación de Dios que eres tú (Santiago 1:18).

Fuente

Quieres Comentar

(Obligatorio)
(Obligarorio, no sera publicado)