Extreme makeover, attitude edition
August 21, 08 by Oliver->
Por Marta Gomez
¿Cuántas están contentas? Yo sé que el Señor ha hecho cosas preciosas durante todo este fin de semana. Esta es la última vez que voy a estar con ustedes por este congreso. Yo creo que Dios ha hecho un lazo entre Guatemala y Puerto Rico. Yo creo que el Señor nos ha traído a cada una de nosotras con una asignación especial. Su Pastora ha sentido una inquietud de bendecirlas a ustedes y el Señor ha hecho sus arreglos. Nosotras hemos aprendido a no cuestionar a Dios y a fluir y es algo que tú tienes que llevarte hoy en día. Aprende a fluir y a recibir las bendiciones que Dios tiene preparadas para ti porque a la larga, te va a ir mucho mejor.
Hoy voy a predicar un poco más corto porque quiero ministrar a tu vida; quiero desatar una unción muy linda entre las jóvenes. El mensaje tiene que ver mucho con lo que hacemos. Siempre usamos nuestros cinco sentidos y ¿cuántas de ustedes piensan: Ok, voy a usar ahora el sentido del tacto, o del olfato? ¿Verdad que usted los usa y punto? Pero esos cinco sentidos Dios nos los dio a cada una de nosotras, para que pueda vivir y disfrutar de las cosas que ofrece. Los cinco sentidos nos ayudan a disfrutarlo porque qué rico cuando olemos las flores. El Señor me sanó a mi hace mucho tiempo de sinusitis; yo aprecio el sentido del olfato. Qué chévere que podamos tener el sentido del tacto, cuando abrazamos a alguien, así que el Señor nos ha dado los sentidos para poder usarlos. El sexto sentido es esa intuición que tenemos las mujeres, es un don de Dios y ese sexto sentido tú no lo usas como usamos el resto. Ese uno lo usa a propósito porque lo tienes que desarrollar, que trabajar en él. Y yo les voy a enseñar el sentido de la actitud; todo depende en qué actitud tú estás, así tú vas a percibir las cosas. Las cosas son a través del lente con el cuál usted las mire. Yo vi una película donde había una señora que era testigo en un juicio contra unos jóvenes. Cuando el abogado de los jóvenes fue a investigar, se dio cuenta que la ventana de la señora estaba sucia; que no había forma que la señora pudiera ver más allá. Lo que te quiero decir es que a veces nuestra visión está tan empañada y ensimismada de los problemas que has tenido en tu vida, que te limita la visión y se te hace difícil cuando escuchas esta palabra, y cuando te decimos que eres una princesa, tú no ves más allá de lo que tienes en el presente, de lo que ves. Cuando te decimos que tú puedes prosperas, tú dices: “yo no puedo prosperar, eso no es para mi”. Lo que pasa es que nuestra actitud está enfocada hacia lo que nos limita y no hacia nuestras oportunidades.
¿Cuántas han visto “Extreme Makeover?. Yo le nombré a esta prédica: “Extreme Makeover, Attitude Edition”. Hoy todas vamos a tener un cambio de actitud. Así que vamos a abrir nuestro corazón. Yo quiero que tú le digas al Señor: “Quita de mi el espejo empañado, sucio. Permíteme verme como tú me ves; que pueda tener todas las cosas que tú quieres que tenga y hacer la voluntad de tu Padre Celestial y cuando tu vida se acabe y llegues delante de la Presencia de Dios, viejita y sin arrugas (Gloria a Dios por los cirujanos…), el Señor te diga: “Ven sierva fiel, en lo poco fuiste fiel, en lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor”. Así queremos que el Señor nos reciba a todas. La Biblia dice: “La fe sin obras, es muerta”. Así que esto quiere decir que nosotros tenemos una parte que tenemos que hacer; hay algo que tú y yo tenemos que hacer. Así que mira a la que está a tu lado y dile: “De ésta no te zafas”. Tienes que hacer algo tú.
¿Cómo vamos a cambiar nuestra actitud, para que ese sexto sentido se ponga en todo nuestro esplendor? ¿Cuántas de ustedes han hablado por el celular y a mitad de conversación te das cuenta que la llamada se cayó? Y cuando la vuelves a llamar, tienes que volver a contar lo mismo. Es que no te estabas dando cuenta porque estás tan concentrada en ti, que te estás olvidando de lo que te rodea. Cuando yo cambio mi actitud y colectivamente cambiamos de actitud, no va a quedar un guatemalteco que no le sirva al Señor y que no te lo hayas ganado para Jesús porque esto es contagioso.
Lo primero que tenemos que tener en cuenta (y no hablo de cosas que tenemos que cambiar) son :
1. Nuestros Pensamientos. La Biblia dice en proverbios 23, 7: “’Como el hombre piensa en su corazón, tal es él. Así que la imagen mental que tú tengas de ti, va a ser la que tú proyectas hacia fuera. Yo me creo la última “coca cola” del desierto y yo me proyecto de esa forma. Dios te dio la mente. Sabemos que Él habla a nuestro espíritu y nuestro espíritu es nuestro verdadero yo. Sabemos que Dios nos dio una mente y vivimos en un cuerpo, por lo tanto tenemos que trabajar con la mente; tenemos que alimentar nuestra mente. Tu cuerpo va a responder a esa instrucción que tu espíritu va a darle a nuestra mente. Debemos procurar que lo que nosotros pensemos esté en línea con la Palabra de Dios. “Si hay virtud alguna, en esto pensad”. De ahora en adelante, vas a hacer un firme propósito de darle “delete” a todos esos pensamientos de derrota, de frustración, de amargura, de angustia, de “no puedo, no sé, yo no soy”. Usted le va a dar “delete” a esos pensamientos y va a hacer un “download” a la Palabra de Dios y usted va a ser sus respectivos “up grades” constantemente. Cuando usted viene a la iglesia, es para hacerle un “up grade” a su mente. Mire que está entrenando a su mente. El campo de batalla del enemigo está en tu mente. El no puede tocar tu cuerpo, tu espíritu es del Señor, así que él puede meter esos pensamientos de derrota, de enfermedad en tu mente. ¿Cuántas saben que aún en esas cruzadas que el Pastor Cash está, todavía hay gente que no se sana. ¿Por qué no se sanan?. Porque ellos mismos no se ven sanos. El enemigo ha llegado al punto tal que los ha convencido que eso no es para ellos, y yo quiero romper hoy todo pensamiento que diga que tú no te mereces tener una familia, la sanidad de Dios, etc. Yo quiero romper con eso en el nombre de Jesús. En este día vas a salir creyendo lo que tú eres en Cristo Jesús y que si Él pagó el precio, lo pagó por ti y que Él no hace excepción de personas.
Isaías 55,8 “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos», dice Jehová. Así que yo quiero sugerirte en esta mañana que tú puedas pensar en lo más descabelladamente grande que tú quieras para tu vida. Piensa que si hay algo grande que tú puedas pensar, todavía el Señor te dice: “aún algo más alto, algo más grande, cosa que ojo no vio ni oído oyó, ni siquiera ha subido al corazón del hombre, son las que yo tengo preparada para ti”. Ese es al Dios al que nosotros le servimos, porque Dios nos da mucho más abundantemente de lo que tú puedas pedir o de lo que puedas entender. Así es el Dios que nosotras le servimos.
Tus pensamientos te prosperan o tus pensamientos te empobrecen. Él tiene pensamientos de paz y no de mal. Paz en el original significa prosperidad. “Pensamientos de prosperidad y no de mal, para darte el fin que tu esperas”. ¿Qué tú esperas? De acuerdo a lo que tú esperas, esos son los pensamientos que Dios va a llevar a tu vida. Tenemos que esperar algo; no es malo esperar. A veces nos han enseñado lo que es la “falsa humildad” y ven a la gente pobre … “ hay es que es tan humilde…” yo conozco gente pobre tan altiva, tan molesta por su pobreza y no quieren que nadie los señalen por su pobreza… La humildad no tiene que ver con dinero. Hay personas que piensan que pueden ser humildes siendo pobres, cuando Dios te dice que los pensamientos que Él tiene para ti son de paz, de prosperidad.
Romanos 12, 2 Aquí tenemos la clave de cómo nosotros vamos a trabajar nuestros pensamientos. “No os conforméis a este siglo”. Lo primero que te dice es: “sé una santa inconforme”. Uno nace con buenos gustos; en el camino, nuestros padres nos los dañan. Cuando mi hija mayor estaba pequeñita, nos la llevábamos de viaje y ella se sentaba en primera clase. Pero mi hija decía: “éstos me gustan más”. Dios los puso allí para que nosotros sepamos cuál es su naturaleza. No te conformes a este siglo; vuelve a los buenos gustos. “Sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento para que puedas comprobar cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. La voluntad de Dios te va a gustar y es perfecta. Conscientemente, porque quieres y a propósito, vas a renovar tu entendimiento con la palabra de Dios, para que puedas comprobar ¿Y cómo tú compruebas algo? Probándolo. Mis pensamientos tienen que ser renovados. ¿Cuál es mi posición en Cristo Jesús? ¿A qué tengo derecho?. Para eso tienes que sacar tiempo con Dios, tienes que leer la Biblia. Tú vas a ir a cambiar tus pensamientos. El año que viene, este congreso de señoritas, yo declaro en el nombre de Jesús, en más días o vamos a tener que terminar Ciudad de Dios. Yo te voy a enseñar cómo disfrutar la vida.
2. Tus Palabras. Hay un refrán en Puerto Rico que dice: “hay gente que tiene una combinación entre boca y pata”: Abren la boca y meten la pata, y nosotras tenemos que aprender cómo hablar. La mujer habla por naturaleza, pero dice boberías. Yo a veces me quedo sorprendida y , si estamos en esos días débiles, somos doblemente bobas. Nos pasa cualquier cosa, la sacamos de proporción; nos inventamos una tragedia. Mi marido dice que la mujer tiene una capacidad de multiplicar. El hombre le da una semilla, ella le da un “baby” y asimismo le da un viento y le devuelve un ventarrón. La Biblia dice que nuestras palabras son semilla que se siembra y las semillas dan fruto, y después cuando ya no te quiera, ya no quiera estar contigo, sólo te puedes culpar a ti porque tú lo confesaste con tu boca y ahora se hace una realidad.
La confesión trae posesión. Para tu ver un milagro o ver una derrota, basta con hablar. Tenemos que cuidar lo que nosotros hablamos. Lo que contamina al hombre no es lo que entra de la boca, sino lo que sale de ella. Mira bien que tus palabras no contaminen, sino que bendigas. Nosotros decimos a veces: “Calladitos nos vemos más bonitos”. Yo prefiero usar la sabiduría y en algún momento cerrar el piquito antes de hacer una mala confesión, porque yo no quiero contaminar. Porque mucho nos gusta a las mujeres el chisme y que mucho contaminamos. Si alguna persona nos contó la Biblia medio extraño, no sé cómo el diablo de serpiente en Génesis, acabó ser un dragón en Apocalipsis. Se distorciona. Tenemos que tener muco cuidado con lo que hablamos.
Proverbios18.21 “En la lengua está el poder de la vida y de la muerte y el que la ama comerá de sus frutos”. Tú tienes el poder de dar vida y muerte para otros y para ti, así que cuida mucho lo que hablas.
3. Las Decisiones. En la vida todo se trata de tomar decisiones; desde que te levantas en la mañana, lo primero que tú decides es salir de la cama, porque hubieras podido quedarte durmiendo. Todo en la vida se trata de tomar decisiones. Toda vida de éxitos, se trata de tomar buenas decisiones, porque decisiones tomamos todo el tiempo. El año pasado, la Pastora María Gracia decía que ella nunca se ha apartado. Un montón pasan cualquier tontería en la iglesia y no vuelven más. Dios sólo cuenta con gente que le ha probado a Él, que cuando toman una decisión, de allí no se mueven. Tus decisiones son muy importantes y nos tienen que ser firmes. Una vez tomamos decisiones correctas, nuestro camino se ilumina. Si tú quieres buen camino, iluminado, que esté Dios en tus caminos, tú tienes que determinarte. Tengo un testimonio de una familia que es nueva en la iglesia y ellos habían luchado con el diezmo (son una familia muy próspera). Han seguido yendo a la iglesia, hasta que un día decidieron hacer un pacto: “Vamos a abrir ese día en el restaurante y todo lo que se haga en el restaurante ese día, lo vamos a ofrendar a la iglesia.” La cuestión es que se lo dijeron al Pastor dos meses antes de hacerlo. El testimonio grande no es lo que hicieron, sino que ellos vinieron tres semanas antes de la fecha y le dijeron: “Pastor, no sabemos cómo esto sucedió, pero ya han multiplicado las ventas y ya tenemos ganado lo que ganamos en un mes. Lo que determinaron fue firme. Dios sabe cuando algo ha sido firme para ti; automáticamente la bendición de Dios, sin todavía haberlo hecho, Dios ha comenzado a enviar la retribución.
4. Honra. En nuestro mundo moderno, se ha perdido un poco lo que es la honra. Mi papá cuando se iba a despedir de su papá era: “Papá, écheme su bendición”. Hoy en día las cosas son tan “Light”, tan casuales… Algunas jóvenes le gritan a sus papás, le faltan al respeto, no les obedecen… Cuando Éxodo te dice que Dios le dio las tablas a Moisés, el primer mandamiento que le agregó una promesa fue: “’honra a tu padre y a tu madre y tus días serán alargados en la tierra y te irá bien”. Lo primero que tienes que hacer es honrar a Dios. Y Él merece toda la Gloria, Honra y Honor y se lo demuestras sirviéndole, y también tienes que darle honra a tus padres. “Pero Pastora, es que usted no conoce a mi mamá”. No importa, es tu mamá y en lo que ella se endereza o lo que pase, es tu mamá y tienes que honrarla porque eso le va a traer bendición a tu vida. Si tú eres una malcriada con tu mamá, tus hijos van a ser unos malcriados contigo.
La tercera honra que tienes que hacer es honrar a tus padres espirituales. Hay personas que nos han preguntado a nosotros: ¿Cómo les digo: Pastor Robert y Pastora Marta, o Robert y Marta? Y yo les digo: “¿Cuál bendición es la que tú quieres recibir? Así que tú me puedes llamar de la forma que tú quieras, dependiendo de la forma que quieras ser bendecida. En esta casa se enseña que a los padres tenemos que honrarlos con las finanzas y la Biblia dice que todo aquel que es honrado por la Palabra, los haga partícipes de las bendiciones. Cuéntanos tus testimonios, trae con gozo y alegría tus primicias.
5. la ultima cosa es que tu debes darle énfasis son los pactos. Pacto significa convenios entre dos partes. Cuando tú haces un pacto, una parte está sujeta a la que la otra cumpla su parte. Si yo le digo a la Pastora Sonia: “Si tú vas y me predicas en tal fecha, cuando tú necesites, yo voy y te predico”. Y cuando ella predica, yo quedo comprometida que cuando ella me diga: “te necesito”, cumplir. Con Dios es igual. Dios le dio a Abraham un hijo, pero cuando Dios le pidió el hijo a Abraham y estuvo dispuesto a cumplir su parte, Dios le dice: “Porque como no he encontrado alguien mayor que yo, te juro que te voy a bendecir” y desde entonces hay un pacto en nuestras vidas que cuando nosotros hacemos lo correcto y cumplimos nuestros pactos, por lo mismo ha jurado que te va a bendecir. Y yo aprendí esto desde muy jovencita. Yo me convertí a los 15 años y aprendí a pactar con Dios desde muy jovencita y a veces el pacto era de acuerdo a mis capacidades en el momento pero, como les decía ayer, no es lo mucho o lo poco, es cuánto signifique para ti. Cuando yo quería alcanzar algo, yo sabía que de la única forma que lo podía conseguir, era pactando con Dios porque no había nadie que me pudiera cumplir como Dios.
Dios cumple lo que promete. Tal vez te puedan haber fallado mil veces, pero te aseguro que Dios no te va a fallar. Y así he ido creciendo, madurando y a veces dentro de mis capacidades, pensaba: “Yo no te puedo dar mucho Señor” y Dios me enseñó que lo que es mucho para mi, Dios lo recibe mucho, así que yo me esforzado por darle al Señor mi mucho. No sé qué es para ti hoy mucho, pero eso es lo que tienes que darle a Dios hoy, porque si en lo poco has sido fiel, Dios te va a dar mucho. Ahora yo tengo otro mucho, pero créeme, yo quiero más bendición, más salud, más prosperidad, mejor matrimonio, mejores hijas, una iglesia más victoriosa. Lo que yo tengo que hacer ahora es dar mi mucho.
Confiesa conmigo: Señor, siempre te voy a dar mucho, mucho. Esa palabra siempre tiene que estar en tu mente, en tu corazón a la hora de pactar porque yo te aseguro que algo que yo puedo asegurar en mi vida, con toda mi confianza, es que si tú cumples, Dios va a cumplir. No importa cuán difícil parezca. Cuando nosotros nos íbamos a casar, dos jovencitos sin experiencia, sólo dos jóvenes con gran deseo de servirle al Señor, mis papás económicamente no estaban como para que pudieran pagar una boda a todo lujo y yo les dije: “Tranquilos, no tienen que pensar en eso; nosotros nos queremos casar y queremos hacer la voluntad de Dios”, y nosotros lo que teníamos era US$500 en ahorro. Pero yo sabia que con US$ 500 no podíamos hacer mucho, pero US$ 500 en las manos de Jesús… Todo depende en manos de quién está el asunto. Tal vez unos clavos y un madero para mi en mis manos, pueden hacer una jaulita, pero unos clavos y un madero en los manos del Señor, es la redención de la humanidad. Ahora te pregunto: ¿Y en manos de quién están tus asuntos? ¿Con quién tú pactas? ¿Tú pactas con tu trabajo? Si hasta allí te da la fe, hasta allí vas a llegar. ¿Con quién tú quieres pactar?. El Pastor y yo sembramos esos US$ 500. ¿Usted sabe por qué el mar muerto le dicen el mar muerto? Porque entierra sus aguas. Es el único mar que no deja que sus aguas corran. Y tú tienes dos opciones en esta mañana: O enterrar lo que Dios te ha dado y que no haya vida en ti, o dejar que corra y en algún momento va a llegar multiplicación, va a haber vida, posibilidades. Aquí hay jóvenes que están estudiando carreras universitarias, hay jóvenes que han terminado sus carreras universitarias y necesitan un buen trabajo y necesitan que sea Dios quien ponga la mano. Yo quiero ponerme de acuerdo contigo; no sé cómo se llama tu necesidad, pero Dios sabe y yo te digo en esta mañana que cuando tú pones tus asuntos en las manos de Dios y siembras una semilla, vas a regresar con gozo. ¿Queremos tener un “extreme over”, ser personas radicalmente diferentes? Tenemos que hacer cosas radicalmente diferentes. Todo lo que vas a sembrar se queda en tu casa. Tú vas a ver cuánto es mucho para ti y si lo tienes aquí, yo te voy a pedir que tú lo traigas. Si no lo tienes completo, yo te voy a pedir que lo traigas y que te comprometas a completar tu mucho.
