ago 30, 2008

Pastor Cash Luna La honra a los padres

Muchos de los problemas que nosotros reflejamos en la juventud son el resultado de la relación que tuvimos con nuestros padres.

Cuando Jesús vino, marcó bien la diferencia entre un antes y un después. Cada vez que nos hablaba de Dios, lo hacia refiriéndose a Él como un Padre, y esto podemos verlo en la enseñanza del Padre Nuestro, en Lucas 11:2. Como podemos ver, Jesús no dijo “Jehová nuestro”, ni “Dios nuestro”, Él empieza diciendo “Padre nuestro”, pues Dios es nuestro Padre.

A la mayoría de personas le cuesta tener una buena relación con Dios, porque no lo ven como Padre. Relacionan el concepto que tienen de su padre terrenal o de la relación que tuvieron con él a Dios, y creen que los defectos y los obstáculos que un día vieron en su padre los verán también en el Señor. Por ejemplo, quien tuvo un padre tacaño, que le decía que no a todo, asume que Dios va hacer lo mismo con él. Pero en Mateo 7:11 Jesús dijo: “Pues siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?” Jesús nos estaba enseñando que Dios quiere darnos lo que necesitamos, y sólo espera que se lo pidamos. Pero para aquellos que crecieron con un padre avaro, les cuesta comprender la plenitud de la bondad del Señor y concluyen que no es correcto pedirle abiertamente a Dios.

La Biblia nos enseña que Dios siempre está con nosotros. En Juan 14:11 dice: “Yo no los dejaré huérfanos; vendré a vosotros”, pero a pesar de que la Palabra nos lo dice, cuando se carece de la existencia de un padre terrenal, se asume la inexistencia de Dios, porque la imagen más cercana a Dios en la tierra es un padre.

Si tuviste padres que no te daban amor o no les interesaba lo que hacías y no te ponían atención, empieza a servir a Dios incondicionalmente sin que te importe nada, porque ese es el carácter de hijo que formaron en ti, y es ese el que le estás entregando a Dios.

Cuando asociamos la imagen mala que tenemos de nuestros padres terrenales con Dios, estamos cometiendo un error muy grande, porque no vemos lo bueno y generoso que es Dios. Debemos empezar a conocerlo como el Padre que las Escrituras nos revelan que es, no como nuestro subconsciente identifica que es un padre.

Puede que nuestros padres terrenales nos hayan hecho unas personas correctas y que nos hayan educado muy bien a través de muchas correcciones, pero no tenemos sana el alma y por eso nos cuesta mantenernos en comunión con Dios, aunque seamos muy buenos cristianos.Cree en Dios como Él es, como un Padre justo y amoroso que le pone atención a sus hijos, y te dice las cosas buenas que tienes, sin temor a que te jactes. Dios es un padre que cree en ti.
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