La Biblia a mi manera
August 13, 08 by Oliver->
Existen varios programas de computadora que hacen que las fotos más porquerías parezcan profesionales y que la gente más fea se vea decente. Yo caigo bajo la segunda categoría. Fui a tomarme una foto para un pase de prensa para esta revista y salí como yo salgo siempre: una sonrisa media virada, un ojo más chiquito que otro y con todos mis barritos diciendo: “¡cheese!”. También hubo un mosquito que decidió picarme en el cachete esa mañana y había dejado una roncha. El fotógrafo, uno de alto calibre, supo más que sencillamente darme las fotos. Las llevó a su computadora y allí comenzó la magia.
Uno a uno, mis barritos desaparecían. La roncha del mosquito fue retocada y se hizo del color de mi piel. El fotógrafo le quitó el símbolo de la marca de la camisa que llevaba y, de momento, yo era yo… pero mucho más guapo. Hasta más flaco parecía. Fue una experiencia muy interesante. Es loco porque se le hizo trabajo a sólo esa foto, pero si ves el resto de las fotos que me tomó el fotógrafo, desacreditan esa foto. Uno ve la foto alterada y dice: “Que tipo guapo.” Pero, al ver las otras fotos, uno dice: “Fíjate, es más feito de lo que pensaba.”








