nov 13, 2008

Mas Que Una Bendicion – Rudi Gracia

El está por moverse y te dará algo más que una bendición, más que posición, algo que le da propósito a tu vida, lo que el dinero no puede comprar, lo que sólo Dios puede impartir

Nada es imposible para Dios, todo es posible para el que cree, la fe te da la habilidad de conectarte con el omnipotente.

¿Estás listo para creerle a Dios por lo imposible?

Yo sé los planes que tengo para ti, planes para hacerte bien y no mal, para darte el final que tú estás esperando. Tu expectativa de lo que Dios va a hacer en este Ensancha es lo que va a provocar que cuando regreses a tu casa, red, iglesia, vayas cargado con la gloria de Dios, porque creíste y esperaste.

Si Dios respondiera a la necesidad, no habría hambre, hospitales, huérfanos, Dios responde a la fe, y nosotros vamos a creer con todo nuestro corazón que al salir de esta conferencia, el Señor habrá cambiado nuestra vida para siempre.

Declara: “Señor Jesús, aquí estoy, he venido por ti y tú has venido por mí; por lo tanto, por medio de mi fe, uno mi humanidad a tu divinidad, has conmigo como a ti te parezca. Al final de esta conferencia, yo habré sido transformado por tu Espíritu, restaurado por tu amor, y hecho nuevo por tu Palabra en el nombre de Jesús. Gracias por este tiempo glorioso en tu presencia. Hazme un embajador de sanidad, de bendición para mi familia y nación”.

Rut 3:1-4

Después le dijo su suegra Noemí: Hija mía, ¿no he de buscar hogar para ti, para que te vaya bien? ¿No es Booz nuestro pariente, con cuyas criadas tú has estado? He aquí que él avienta esta noche la parva de las cebadas. Te lavarás, pues, y te ungirás, y vistiéndote tus vestidos, irás a la era; mas no te darás a conocer al varón hasta que él haya acabado de comer y de beber. Y cuando él se acueste, notarás el lugar donde se acuesta, e irás y descubrirás sus pies, y te acostarás allí; y él te dirá lo que hayas de hacer.

Cuando la Pastora Sonia estuvo en nuestra conferencia anual de mujeres llamada Redoma, ella nos llevó un cartel con el tema de Ensancha para este año, este cartel hablaba que debemos aprender a superar nuestros propios logros.

El libro de Rut nos enseña algo respecto a esto. Este libro es uno de los más poderosos en donde vemos a una mujer que vio sus sueños desvanecerse en sus manos. Vio cada una de sus bendiciones robadas por el diablo, pero éste no pudo robarle le fe. Tú puedes perder muchas cosas, pero mientras tengas fe, el Señor puede levantarte porque todo es posible al que cree.

Esta mujer perdió todo, tenía una tribulación, perdió un familiar, bienes, nación, estatus; sin embargo, no perdió su fe. No hay nada que el diablo te pueda robar que la fe no te lo pueda devolver y multiplicar. Satanás se llevó todo lo que Job tenía, se llevó muchas cosas, pero en el capítulo 42 de Job dice que Dios duplicó lo que el diablo le robó. No hay nada que la mano de la fe no pueda tomar.

Rut comenzó a creerle a Dios de una manera muy sutil, le creyó a través de Noemí. Ella representa el Espíritu Santo en algunos momentos. Es interesante que siempre que le creemos a Dios, lo hacemos inspirados por el Espíritu de Dios.

El enemigo pidió a Pedro para zarandearlo y Jesús se lo dio. Cuando sacuden el trigo, el grano cae. Pablo decía: “Podemos ser sacudidos, pero jamás vamos a ser destruidos”. La Palabra dice que el justo cae, pero Jehová no lo dejará postrado. Jesus le dice a Pedro: “El Diablo te pidió para zarandearte, pero yo he rogado para que tu fe no falte y cuando vuelvas, consueles a tus hermanos”.

Jesús no dijo: “He rogado para que el banco te dé el préstamo o el médico te dé un mejor diagnóstico”. Sino que rogó para que la fe no le faltara, porque si tenemos fe, estamos garantizados a triunfar. El horno de fuego se calienta, pero sales de él; puedes caer en la cárcel como entró José pero después te sentarás en el trono, porque aunque el enemigo haga caer tu fruto, nada te será imposible si crees.

Rut atravesó por esto; perdió todo. Martín Lutero estaba triste, deprimido por las persecuciones y se encerró en un monasterio y pasó 18 días sin comer, su esposa, Catalina Lutero, entra vestida de negro, de luto y toca la puerta, entra a la habitación y él la mira y dice: “Y dime mujer ahora, ¿quién se murió? Y ella le dijo: “El Dios del cielo se murió” y él se paró muy molesto y le dijo: “¿Cómo eres capaz de blasfemar y decir que el Dios que hace vivir lo que está muerto, murió?” y ella le dijo: “Si tu Dios no está muerto ¿por qué te preocupas? Mientras Jehová esté en el trono, no tienes que temer. Aunque el enemigo te sacuda, la victoria es tuya”.

Nuestro Dios está vivo

Tu Dios está vivo; México, Panamá, España, Guatemala, TU DIOS ESTA VIVO.

Rut perdió todo, pero no perdió su fe, y cada vez que alguien tiene fe, produce algo, el que tiene fe trabaja, porque la fe sin obras es muerta. Todas estas cosas que vemos en este escenario fueron hechas por gente de fe, que entendió que si creían algo de todo corazón iban a lograr ver sus sueños hechos realidad. Todo pintor, escultor dice que toda invención es un 1% inspiración y un 99% perseverancia. La Palabra dice en Proverbios 14:14 “Sin bueyes el granero está vacío; Mas por la fuerza del buey hay abundancia de pan”

Hay gente que usa la doctrina de la prosperidad para ser haraganes; cuando lo que la fe produce son obras. La fe bíblica hace que Jesús deje la gloria del Padre, hace que venga a desiertos a morir por ti. Cuando crees que Dios te va a prosperar, multiplicar, hacer algo grande, trabajas con todas tus fuerzas y Rut creyó.

Rut 2

Dice que ella creyó que era posible. Empieza a trabajar y le dice a Noemí: “Nos vemos más tarde, voy a espigar al campo”.

Hay iglesias que no crecen, porque hay gente que no cree que pueda crecer y por eso no evangeliza. Yo estoy aquí porque creo que estoy parado delante de una generación que va a sacudir la tierra; por eso predico, por eso declaro la gloria de Dios porque sé que Dios te usará poderosamente. Tú estás aquí porque crees lo mismo que yo; crees que vas a ser embarazado con una semilla de Dios, vas a echarle mano al premio y verás la multiplicación de tu vida. Han venido personas en buses de otras naciones, vinieron de todas maneras, medios de transporte, gente que se movió para recibir una palabra de Dios, es gente que cree que va a recibir algo de Dios.

Cuando Rut empieza a trabajar duro, Booz que es un símbolo de nuestro Señor Jesucristo, la ve y dice: “¿quién es ella?”. No importa que seas mujer, no importa tu nación, tus deudas, si tú puedes creer, obedecer a Dios y trabajar duro, él dirá: “Allí hay una mujer que va a transformar la nación. Sin saber quién era pregunta por ella y el reporte que le dieron fue “es la moabita, se ha dedicado a espigar y nos ha puesto a todos en vergüenza; no se ha sentado en la mañana ni en la tarde”. Cuando oras como nadie ha orado, cuando crees, como nadie lo ha hecho, cuando te mueves a otro nivel que los demás lo hacen, Dios lo va a notar.

Mi iglesia no se mueve de acuerdo a los preceptos y conceptos de los Estados Unidos. Muchos me dijeron que no iba a funcionar, pero delante de Dios no hay gentil, no hay distinción de personas. Por eso, el evangelio funciona en Rusia, China, Guatemala, Seúl, porque no importa lo que está alrededor, no importa la sociedad. Cuando Dios cambia a un hombre, el mundo entero cambia. Dios tomó a un joven llamado Carlos Luna, lo transformó y comenzó a sacudir Guatemala y las naciones; llama a Guillermo Maldonado, a Rudy Gracia y los transforma. Los hombres empiezan a sacudir multitudes, no importa el lugar. Si permites que Dios te use, él te usa.

Los que inventaron el avión eran hijos de un pastor metodista. Ellos decidieron trabajar hasta ver que un día el hombre pudiera volar. Hay un tipo de obra que nace de la desesperación, de la energía que te hace creer a la fuerza. Rut dijo: “O me muero o sigo adelante”. Empezó a trabajar más que todos y, de repente, empieza a recibir la remuneración de su trabajo, no puedes cosechar lo que no siembras, no puedes obtener lo que antes no has sembrado en otros.

Ella trabajó duro y fue notada por Booz, y cuando él la nota, empieza a bendecirla, a pesar de que era mujer, moabita. Mientras Dios te ame, te note, que no te afecte lo que digan los demás. Los trabajadores estaban celosos de Rut.Cuando David iba a derrotar al gigante, le decían muchas cosas. Debes aprender a mandar a callar a todo aquel que te hable lo contrario a la Palabra de Dios.

Booz la empieza a bendecir por encima de los demás; hay gente que no quiere a los pastores que crecen. Vivimos apoyados en lo que podemos hacer, y no en lo que Dios puede hacer en nosotros. El diablo me dijo que no iba a llegar a ningún lado, pero no es lo que el hombre diga. La última palabra la tiene el Alfa y Omega, el que te dará a poseer las puertas de tus enemigos.

En el capítulo 2, Booz empieza a bendecir a esta mujer. En el verso 8, le dice: “No te vayas, quédate aquí”.

Verso 9. Empieza a reconocerla y a decirle: “Sé quién eres tú”. Nota lo que el hombre no nota. En el verso 13, empieza a darle provisión, le da pan, agua, le dice “siéntate aquí”. ¿Cuántos estarían felices de que Dios te siente en lugar de abundancia? Aunque la gente no se dé cuenta, el día de tu promoción está cerca. Le decía a todos: “No se atrevan a molestarla; ella es especial. Cuando ella esté caminando detrás de las espigas, dejen que se caiga más al suelo, porque a ella le dará una porción extra. Dios no nos va a dar lo mismo a todos. La Biblia dice que Dios entrega los talentos de acuerdo a su capacidad. El te trajo a ensanchar tu corazón, Dios te dará conforme a tu fe, lo que estás dispuesto a creer. Cuando Dios te cambia, tu mundo cambia; tú cambias al mundo.

Rut llega a su casa y cuando Noemí la ve y la mira, Rut le dice: “¿Qué pasa? Estoy feliz, y Noemí la mira y le dice: “¿Qué es eso?”. Y ella la miró porque muchos peligran en quedar atrapados en su propio éxito. Dios tiene mucho más para ti. Este es el principio y Noemí le dice: “no, no no… usted podrá tener bendición, pero no necesita bendición, sino redención”. Llegar a una vida que tenga un flujo constante de bendiciones para los que le rodean. Muchos quedan atrapados en la bendición inicial, pero Dios tiene más.

Noemí le da la clave de la promoción de todo hombre y mujer de Dios y le dice: “Es tiempo que tú te cases con este hombre, porque fuiste llamada a ser la dueña de la viña, no sólo a recibir bendición”.

Si eres pastor de una iglesia familiar, prepárate para ganar la nación. Luego al continente y extiéndete, porque fuiste llamado a ser dueño de la viña.

Noemí le explica, qué debía hacer.

Capítulo 3

1.Te vas a lavar. Toda promoción comienza con santidad; debes lavarte. La Biblia dice que el muladar o letrina tenía que estar fuera del campamento, porque Dios no quiere suciedad dentro de la iglesia. En el momento en el que Dios te va a prometer, te ordena lavarte; sin santidad nadie verá al Padre.
2.Te vas a ungir. Necesitas una unción de Dios. Es la unción la que pudre yugos; el diablo entiende una cosa y es la unción del Espíritu de Dios.
3.Te cambiarás tus vestidos. Esto quiere decir que cuando tú te vistes, vas para un lugar. No te vistes con shorts cuando está lloviendo; vestirse es el preámbulo del lugar a donde vas a ir. Si hay frío, te vistes para frío. Cuando ella le dice: “Te vestirás, necesitas una nueva visión, vístete de novia, vístete como una persona que va a cambiar la nación”. Cuando entro a un lugar, lo hago creyendo que el reino de los cielos está entrando a ese lugar, que hay una escolta en mi vida. Tu mente debe cambiar, vístete para triunfar. Las mujeres cuando van al salón, se sienten tan lindas, porque el vestirse es un simbolismo de que va a cambiar. Vístete para triunfar, como que ya has triunfado; la fe es la certeza de lo que esperas, la convicción de lo que no ves. Cambia tu manera de pensar. Si lo crees, vívelo ahora, duerme como un pastor próspero, levántate como un profeta, desayuna como el presidente de tu nación. Si quieres una promoción, debes empezar a cambiar tu mente. Camina creyendo que eres el embajador, que la unción está sobre ti.
4.
Obedece y espera a sus pies. Ella le dijo: “Vas a ponerte a los pies de él y vas a esperar”. El Espíritu Santo le dijo: “Yo sé en dónde va estar Dios”. Lo que Dios está haciendo es educar a su pueblo, y ellos dijeron: “Si Dios va a derramar una unción de multiplicación, estaré en todo lugar donde se hable de eso, estaré a los pies del Señor. Somos embajadores del Reino de los cielos. Rut dijo: “Voy a obedecer todo lo que digas, porque es la obediencia la que desata la bendición. Rut pudo conformarse con la bendición inicial, pero el Espíritu Santo no se va a rendir hasta verte rendido a los pies del Señor, por eso estás aquí a pesar de que tuviste obstáculos para venir. Allí estaba Booz y a la media noche, él se da una vuelta y nosotros sentimos cuando el Espíritu Santo se da una vuelta, se topa contigo y choca con una generación rendida a la voluntad de Dios. Te has posicionado para triunfar y el Señor te mira a sus pies y te dice qué haces aquí y tú le dices: “Estoy esperando la bendición. Escucha, Booz le dice: “Bendita seas, viniste a mí”. Cuando tus intenciones para triunfo son genuinas, cuando tu deseo son las almas, no es para los aplausos de la gente. Cuando es ver su gloria y poder de Dios, el Señor pone sobre ti una unción especial. Booz la toca y le dice: “¿Qué quieres?”. Y ella le responde: “Lo que yo necesito no es dinero, no es amor; lo que necesito es redención, necesito un nombre en mi vida, algo que le dé sentido a mi bendición, necesito más que espigas, necesito que mi vida cobre sentido”. Dios es el único que da sentido a las bendiciones, tú viniste a esta conferencia a mucho más que a recibir bendición, viniste a recibir transformación, no te conformes con tener promociones, títulos, échale mano a aquello a lo que le dé sentido a la bendición; échale mano a un propósito eterno, trabaja por el pan que dura para la vida eterna.

La unción de Dios ya está produciendo. Levanta tus manos y ríndete, coloca tu vida a los pies del Señor, El está por moverse y te dará algo más que una bendición, más que posición, algo que le da propósito a tu vida, lo que el dinero no puede comprar, lo que sólo Dios puede impartir.

Rudi Gracia – www.Segadores.com