Archive for January, 2009
¿Es correcto decir “música cristiana”?
La verdad sencillamente hablando es que no existe tal cosa como “música cristiana”. Lo que sí existen son cristianos haciendo música. Existe un contenido cristiano filosóficamente hablando, pero no existe un género cristiano musicalmente hablando.
Rick Warren, el célebre escritor del best seller “Una vida con propósito” nos lo dice claramente: “La música “cristiana” no existe como tal: Sólo hay música con letras cristianas.”. El musicólogo Donald Hustad, un referente en la materia entre filas protestantes nos dice: “Es una verdad reconocida que la música no es intrínsicamente sagrada ni secular.”
El haber etiquetado de “música cristiana” nuestros discos en el mercado general ha sido una interpretación errónea de la realidad de parte de nuestras filas. Más allá de que esta definición este estandarizada al punto de que los Grammy Award le otorguen un premio; debemos analizar que esto mismo ha alimentado por años el espíritu del ghetto, el de la propiedad privada de la fe. Diseminando el falso concepto de “santidad es igual al aislamiento social”.
Reconocer esto nada tiene que ver con avergonzarse del Evangelio, el término “música cristiana” es incorrecto desde su definición como género musical. Nuestra industria fonográfica se auto-etiqueto no por fines de alarde sino por simple clasificación de mercadeo, sencillamente especificó sus compradores. Pero sin darse cuenta lanzó un claro mensaje discriminatorio a la sociedad en su conjunto; Entre líneas su mensaje dice: “Nuestra música es un asunto privado y restringido para los fieles fanáticos”. Y esto mismo es lo que interpretaron los Grammy al darnos una categoría separada de los géneros normales. Este pensamiento dualista (sacro-secular) no está alineado con la Biblia. Es exactamente el que esgrime la cosmovisión secular que ha moldeado las instituciones dominantes del mundo de occidente desde el Renacimiento despreciando toda expresión de fe; Confinándola a la sola esfera privada, maniatando su influencia a la par de la superstición y las fábulas. La industria fonográfica cristiana persiste en una omisión, limitarse sólo al nicho de mercadeo cristiano. En palabras no técnicas, sólo nos promociona en ambientes sacros, y ésto ha sido sólo a influjo de su propia voluntad, digamos que jamás ha querido salir de su “Jerusalén”.
“Nuestra mente deberá redimensionar el concepto de música cristiana al de música de los cristianos.” Israel Mirenda
Visto | El Blog Klohn
Tercer Cielo Y Lilly Goodman – Musica Por Dentro
Algo para moverse con ritmo, estilo, buena letra y la interpretación de Lilly Goodman y Tercer Cielo.
Decisiones Premeditadas
Por Dr. Ricardo Marroquín
2’30″ (Tiempo que te llevará leer este artículo)
Sucedió después de estas cosas que la mujer de su amo miró a José con deseo y le dijo: Acuéstat conmigo. Pero él rehusó y dijo a la mujer de su amo: Estando yo aquí, mi amo no se preocupa de nada en la casa, y ha puesto en mi mano todo lo que posee. No hay nadie más grande que yo en esta casa, y nada me ha rehusado excepto a ti, pues tú eres su mujer. ¿Cómo entonces iba yo a hacer esta gran maldad y pecar contra Dios? Y ella insistía a José día tras día, pero él no accedió a acostarse con ella o a estar con ella. Pero sucedió un día que él entró en casa para hacer su trabajo, y no había ninguno de los hombres de la casa allí dentro; entonces ella lo asió de la ropa, diciendo: ¡Acuéstate conmigo! Mas él le dejó su ropa en la mano, y salió huyendo afuera. Génesis 39:7-14
Esta historia nos muestra algunos puntos útiles en nuestra batalla para resistir la tentación sexual. Uno de ellos que podemos notar es cómo José “no accedió a acostarse con ella”. Pero por otra parte podemos ver que un día José entró en la casa para hacer su trabajo, “y no había ninguno de los hombres de la casa allí dentro”. De alguna forma esto nos demuestra que hubo un momento en el que José o se sintió muy “salsa” (o sea fuerte) o ignoró la voz interior que le decía que era muy peligroso entrar en la casa donde estaba sola la mujer que día a día lo acosaba para tener relaciones sexuales. El día en que bajó la guardia, ya sea por accidente, o
por negligencia, ella lo atrapó.
Todos los días se nos presentan oportunidades para decidir a donde vamos a ir, qué vamos hacer, ver, escuchar o con quién vamos a caminar. Siempre tendremos suficiente información a mano para saber si la situación es peligrosa o no. Si decidimos tomar decisiones prudentes y premeditadas en contra de lo que sabemos que nos hace caer, podremos salir victoriosos de las “irresistibles tentaciones” que en el pasado nos han hecho caer.
Algunas decisiones pueden ser:
1. Cambiar de ruta en el camino diario para evitar los lugares donde soy tentado.
2. No parar en las ventas de revistas para “ojear los nuevos carros”.
3. No quedarse viendo “noticias” en la tele tarde y solito en la noche.
4. No encender la computadora en casa cuando estás solo.
5. Instalar un filtro en la computadora aunque hoy no seas tentado con ella.
6. No entablar amistad íntima o mucha plática con mujeres que no sean tu esposa.
Puede haber muchas más decisiones, pero lo más importante es que tú mismo le hagas caso a esa voz interior que te dice a ti personalmente qué es lo que tienes que evitar. Esto te permitirá vivir una vida de victoria.
“Vistámonos del Señor Jesucristo y no nos mantengamos pensando en como alimentar nuestros deseos carnales, no hagamos provisión para ello y entonces… no satisfaremos los deseos de la carne” Romanos 13:14
QUE DECISION PREMEDITADA TIENES QUE TOMAR HOY PARA NO CAER?
Fuente | Libres en Cristo
Dios te prepara para lo que viene
Dios te prepara para lo que viene
Pastor Hugo Lopez Casa de Dios
Si escuchas a tu Señor y tomas la mejor parte, siempre estarás preparado para afrontar los retos que se presentan en tu vida.
El afán impide tomar lo mejor
Lucas 10: 38-42 nos dice: Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Marta se afanó en preparar y servir mientras María tomó la mejor parte. Aprende a tomar siempre la mejor parte. Si te corresponde escuchar, hazlo; si te corresponde atender, hazlo, pero no te confundas y dejes de lado lo mejor. Hay cosas en la vida que son necesarias, pero no eludas lo bueno por lo necesario. En el momento que describe este pasaje, la prioridad era escuchar al Maestro. Ante la presencia de Dios asegúrate de tomar lo mejor, nunca te conformes con poco. Eso es lo que María nos enseña. Marta para redimirse hubiera necesitado invitar de nuevo a Jesús y escucharle.
Frutos del amor de Dios
En Juan 11: 1-5 leemos el nuevo encuentro de Jesús con Marta y María: Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana. (María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume, y le enjugó los pies con sus cabellos. Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo. Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella. Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro
María siempre sabía qué hacer, escuchaba a Jesús, lo ungía con perfume, atendía a sus palabras. En este pasaje se expresa el gran amor de Jesús hacia esas personas; el mismo que siente por ti y tu familia. Te cuidado de no dudar nunca del amor de Dios, aunque estés molesto y en circunstancias difíciles. Él te ama, convéncete de eso. A veces Dios no aprueba tu conducta pero te ama.
Juan 11: 6-18 continúa: Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba. Luego, después de esto, dijo a los discípulos: Vamos a Judea otra vez. Le dijeron los discípulos: Rabí, ahora procuraban los judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá? Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él. Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle. Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará. Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto; y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; mas vamos a él. Dijo entonces Tomás, llamado Dídimo, a sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él. Jesús, la resurrección y la vida. Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro. Betania estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios.
Reflexionemos un poco sobre la actitud de Tomás y tomémosla como ejemplo para nuestras vidas. Al parecer él no entendió las palabras del Maestro, estaba perdido y su respuesta a la situación fue equivocada. Recuerda siempre atender y escuchar, sólo así lograrás comprender el mensaje y aprovecharlo para lo que viene.
Y Juan 11: 21-26 prosigue: Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto. Más también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará. Jesús le dijo: Tu hermano resucitará. Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero. Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
Todos tenemos vida eterna, este versículo nos da esa certeza y garantía. Es importante reconocer a Jesucristo como Dios y Salvador. La resurrección no es imaginación humana, es una promesa divina. Marta no entendió que Jesús iba a resucitar a su hermano.
Juan 11:27 Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.
Si lees con atención comprobarás que estás son las mismas palabras que dijo Marta “si hubieses estado aquí mi hermano no habría muerto”. Ellas son dos personas diciendo y sintiendo lo mismo. Aunque hay algo que las diferencia, y es la actitud ante El Señor. María llegó a postrarse, buscando consuelo, Marta llegó a reclamar justicia. De igual forma, la respuesta de Jesús para cada una fue diferente. Cuando necesites de tu Padre, no te acerques con reclamos y desesperación porque puede que la respuesta no sea la que esperas.
Continuemos leyendo en Juan 11: 33: Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió.
Hasta este momento le sucedió. No le pasó cuando se encontró a Marta, le sucedió cuando habló con María.
Y Juan 11:35 sigue: Jesús lloró.
Acá vemos otra actitud equivocada. Esta persona también reclama por algo que Dios debía haber hecho. Muchas veces nos cuestionan por ser cristianos: “Si vas a la iglesia, ¿porqué te pasan cosas malas?” Siempre habrá quién que se burle o te señale. Ignora a esas personas que no tiene buena palabra para ti. Cuando pases por una mala circunstancia o escuches críticas sobre tu vida cristiana recuerda que el amor de nuestro Padre es infinito y se expresa sin límites.
La fe puede más que el entendimiento
De nuevo Marta con sus observaciones equivocadas. En este pasaje expresa duda y cuestiona las órdenes de Jesús. Aunque no entiendas lo que Dios está obrando en tu vida, no trates de buscar explicación o fundamento, simplemente obedece y deja que tu fe te guíe. Marta estaba interponiéndose a la voluntad de Dios. En la iglesia hay muchas cosas que no comprendemos pero que nos maravillan. Por ejemplo ver a las personas temblar, hablar en lenguas o caer ante la presencia de Dios. El entendimiento no necesariamente es buen amigo de la fe y no debe limitarnos.
Juan 11: 40 Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
Asegúrate de creer en Dios, en su palabra y en sus promesas.
Escuchar hace la diferencia
Juan 11: 41-43 : Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: !!Lázaro, ven fuera!
Este pasaje es impresionante. No sabemos cómo hizo para salir, pero lo hizo. Dios nos recuerda que si creemos veremos la gloria y sus maravillas. En este momento descubrimos cómo El Señor con su palabra nos prepara para lo que nos espera. Cuando Jesús decidió a ir a casa de Marta y María, quería prepararlas para la muerte de su hermano. Marta no lo aprovechó, en cambio María sí; tomó la mejor parte, se postró, atendió, le escuchó. Su actitud hizo la diferencia frente a la tribulación que sufriría después. Ella sabía cómo reaccionar con el Maestro, Marta no. Dios tiene un mensaje para cada momento de tu vida presente y futura. No importa si son momentos buenos o malos, si no has aprovechado esa palabra no podrás ver lo que Él tiene para ti.
Todos queremos saber de nuestro futuro, pero no con bolas de cristal, ni con cartas, ni shamanes. La diferencia la hace el tiempo que le damos a escuchar y comprender la Palabra de Dios expresada de muchas formas.
Nunca menosprecies un mensaje del Señor
Yo crecí con un primo, éramos como uña y carne, siempre estábamos juntos, incluso me presentó a mi primer novia. Tiempo después conocí al Señor e invité a mi primo a venir a la iglesia pero se negó. Dijo: “nunca pondré un pie allí”. Y se cumplió. Así que poco a poco nos alejamos. Un día, Dios me despertó de madrugada y me pidió ayuno y oración. No comprendí pero obedecí. Busqué palabra que me fortaleció y a las cinco de la tarde del tercer día me avisaron que mi primo había sufrido un accidente y estaba grave en el hospital. Oré, reprendí y clamé al Señor. A las ocho de la noche me avisaron que murió. En medio de mi dolor, comprendí que Dios me preparó para lo que venía.
Cada vez que viene algo grande Dios te prepara. Utiliza muchos medios para hablarte: la radio, un amigo, una calcomanía, lo que sea. Recuerda que incluso utilizó a un burro para hablarle a uno hombre. Por eso debemos estar atentos y no perder nuestra oportunidad, porque luego no estaremos preparados para lo que viene y nuestra reacción será la equivocada. Probablemente serás como Marta, con una actitud necia y rebelde que impide la obra del Señor. Convéncete, nunca llegará nada a tu vida sin que Dios te prepare. Cada quién decide qué hacer. La Biblia lo dice: “reconoce el tiempo de tu visitación”.
Atiende a La Palabra
Para saber sobre tu futuro basta con escuchar lo que Dios te dice. Si abres la Biblia y lees “no temas porque yo estaré contigo”, Dios te está protegiendo. Si lees: “por su llaga fuiste curado”, alégrate porque Dios está pronto a sanarte. Si tu hijo anda en malos pasos y de alguna forma escuchas el mensaje: “Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos y de los hijos hacia los padres”, confía porque Dios está tratando con tu hijo. Jesús es tu Dios y Salvador, quiere darte vida eterna, perdón para tus pecados y quiere escribir tu nombre en el libro de la vida. Pero debes escucharle y aprovechar tu oportunidad. Abre tu corazón, imita a María, toma la mejor parte y déjate preparar para todo lo maravilloso que Él tiene para tu vida.
Si Yo Fuese el Diablo ¿Qué haría en la iglesia?
Si Yo Fuese el Diablo ¿Qué haría en la iglesia?
Por Ulises Oyarzun
Quiero confesar que la idea de este artículo no es 100% mía, es más, el título se lo robé a un amigo que me dijo haber predicado algo similar en algún momento de su ministerio.
Pero quise reproducir o masterizar su idea y plasmarla en este artículo.
Este es un trabajo subjetivo, no soy un santo, pero tampoco soy tan malo como para creerme el diablo, pero de todos modos hagamos un esfuerzo por imaginar a don “Luci” presentar cuáles serían sus pautas de trabajo si le pidiéramos que ocupara un lugar en el liderazgo de la iglesia.
Estimados miembros de la iglesia
Presente
Mi nombre es Satanás, pero me pueden decir como quieran, desde “Lucifer” hasta el “cola de flecha” para los amigos.
Me hicieron esta pregunta , ¿Qué haría yo en la iglesia?
Si me lo permiten, tengo algunas propuestas sobre mi trabajo a desempeñar:
•De partida, no andaría asustando a los cristianos, el susto provocaría que se acercaran más a Dios, es decir “a la competencia”.
•No invertiría mucho tiempo en promover herejías, ese trabajo ya me lo hacen varios predicadores famosos y sin honorarios.
•No sacaría cristianos de la iglesia, me son más útiles tenerlos como colaboradores dentro de ella, promoviendo los chismes, la envidia, las rencillas, la arrogancia y la hipocresía.
•No TRASTORNARÍA los programas de la iglesia, es más, apoyaría muchos de ellos con tal de tener a los cristianos 40 años en la congregación y sin haber TRASTORNADO al MUNDO.
•No impediría la lectura de la Biblia, en tanto que se lea sólo para validar y ratificar dogmas ya asimilados y no para dejarse provocar y escandalizar por aquello que nos exige practicar.
•No impediría la vida de oración, en tanto que ella aparte a los cristianos del mundo y de sus necesidades.
•No impediría que se hable de Jesús, en tanto que sea de “Ese Jesús” que lo amoldaron a los paradigmas religiosos, para así ocultar a ese otro que grita desde los evangelios esperando que lo dejen entrar a la iglesia.
También me dedicaría a 3 misiones fundamentales.
1.- Matar
•Mataría las voces proféticas que denuncian la religiosidad hueca y daría larga vida a los fariseos.
•Mataría a todos los líderes que se ponen el “overol” para trabajar en servicio a los demás y daría larga vida a los pastores y líderes “Empresarios” y “patrones de fundo”.
•Mataría a los juiciosos maestros de la Biblia, a todos aquellos que luchan para que las Escrituras vuelvan a orientar en las realidades tan complejas en que vive el hombre, en cambio, daría larga vida a los maestros que con dos versículos creen dar respuestas acabadas cerrando el diálogo.
2.-Robar
•Robaría la creatividad y la cambiaría por rutina religiosa.
•Robaría el amor a Cristo y lo cambiaría por un amor a las estructuras.
•Robaría el amor por la Iglesia y lo cambiaría por un amor al “edificio”.
•Robaría la defensa legítima de la fe y la cambiaría por una defensa ciega a formas culturales religiosas.
•Robaría el temor de perder la integridad y lo cambiaría por el temor a perder el CARGO que por “TANTOS” años se lleva en la iglesia.
3.-Destruir
•Destruiría la posibilidad de nuevas generaciones de líderes y perpetuaría los cargos vitalicios.
•Destruiría el amor y perpetuaría la indiferencia.
•Destruiría la unidad y perpetuaría la uniformidad.
•Destruiría las convicciones cristianas y perpetuaría el activismo religioso sin reflexión.
•Destruiría las ganas de servir y perpetuaría las ganas de mandar.
•En esencia, destruiría la iglesia desde adentro y dejaría erigido algo parecido a ella, pero sin el Señorío de Cristo, la fuerza renovadora del Espíritu y la compasión del Padre.
Con mucho aprecio
Se despide atentamente
El Diablo
Fuente | Especialidesde Juveniles
John Maxwell – Una Mente Diferente
¿Cómo debes aprovechar tu tiempo y energía? Las siguientes indicaciones te pueden ayudar:
En 1998, los Bravos de Atlanta y los Padres de San Diego jugaron por el título de la Liga Nacional de Béisbol y yo tuve el privilegio de asistir a varios de los juegos.
Antes, cuando vivía en San Diego, era un fanático de los Padres, pero cuando en 1977 me mudé a Atlanta, cambié mi lealtad a los Bravos. Fui su seguidor durante toda la temporada; hasta que se enfrentaron a San Diego en los partidos de definición. ¿por qué cambié? No podía resignarme a cambiar rni admiración contra Tony Gwynn.
Tony Gwynn es el bateador más grande de los últimos 50 años y el mejor después de Ted Williams. Ha ganado ocho tí tulos de bateador (sólo Ty Cobb ganó uno más). En su carrera logró un espectacular . 399 Siempre es un placer ver a Gwynn jugar. Seguramente estará en el Salón de la Fama en Coopers town, Nueva York.
Si ves a Tony Gwynn en la calle y no sabes quién fue, no podrías adivinar que se trata de un jugador de béisbol profesional. Con una estatura de 1.78 m. y 220 libras, Tony Gwynn no parece un atleta estrella como Mark McGwire. Pero no te equivoques: Gwynn es un atleta de talento, salió de la universidad para jugar béisbol y baboncesto y aunque tiene tremendo talento, la clave de su éxito es su concentración.
A Tony Gwynn le encanta batear, y está dedicado a eso. Varias veces en cada temporada, lee un libro que descubrió por primera vez cuando estaha en la universidad, Ted Williams’s The Science of Hitting [La ciencia de batear de Ted Williams]. Tony pasa largas horas viendo películas de video; en su casa tiene una videoteca de películas de bateadores que continuamente está aumentando gracias a sus cinco grabadoras de video casetes que graban juegos via satélite. Incluso repasa películas cuando va por la carretera.
Cuando viaja a los juegos, toma dos video grabadoras para poder grabar y editar cada una de sus jugadas al bate, y cuando no está practicando o mirando una cinta de video, está hablando constantemente de bateo, con los compañeros de equipo, en el juego de las Estrellas, con grandes jugadores como Ted Williams.
Para él el bateo lo es todo. Es su placer. A veces ha llegado a una fiesta con un guante de batear saliéndosele del bolsillo, lo que significa que hasta ese momento ha estado practicando. Y aun cuando no esté practicando, mirando cintas de videos o hablando con otros bateadores, se le puede encontrar jugando ping pong o haciendo algo que mejore su coordinación ojo-mano.
Incluso su decisión de permanecer en San Diego durante toda su carrera ha mejorado su juego. “Uno de mis puntos fuertes es saber hasta donde me las puedo arreglar” dice Gwynn. “Hay pocas distracciones en San Diego, no hay mucho alboroto con los medios de información, todo lo cual contribuye a mi consistencia”
La consistencia es buena. En cada temporada, Gwynn ha bateado como profesional por encima de .300, excepto una vez, la primera. El periodista George Will dice que la gente que es grande en lo que hace, como Gwynn, han cultivado un tipo de concentración desconocida para la mayoría de la gente.
AL GRANo
¿Qué tiempo toma la concentración requerida para ser un líder verdaderamente efectivo? La clave son las prioridades y la con centración. Un líder que conoce sus prioridades pero carece de concentración sabe qué hacer pero nunca lo termina. Si tiene centración ,pero no prioridades, tiene excelencia sin progreso.
Pero cuando tiene ambas cosas, tiene el potencial para lograr lo espectacular.
Con frecuencia me encuentro con personas en posiciones de liderazgo que parecen especializarse en cosas menores. Eso no tiene sentido. Sería igual a que Tony Gwynn gastara todo su tiempo estudiando el robo de bases.
Gwynn puede robar bases, de hecho ha robado más de 300 en toda su carrera, pero esta no es su área fuerte y dedicar todo su tiempo a eso en vez de a batear sería un desperdicio de su tiempo y de su talento.
Por lo que la pregunta importante es: ¿Cómo debes aprovechar tu tiempo y energía? Las siguientes indicaciones te pueden ayudar:
Concentrate un 70% en tu lado fuerte
Los líderes efectivos que alcanzan su potencial invierten más tiempo concentrados en lo que hacen bien que en lo que hacen mal.
El experto en liderazgo Peter Drucker señala, “el gran misterio no es que la gente haga las cosas mal sino que ocasionalmente haga unas pocas cosas bien.
La única cosa que es universal es la incompetencia. ¡La fuerza es siempre especifica! Nunca a nadie se le ocurrió decir, por ejemplo, que el gran violinista Jascha Heifetz era un fracaso como trompetista”. Para tener éxito, concentrate en tus éxitos y desarróllalos. En eso es que debes invertir tu tiempo, energía y recursos.
Concentrate un 25% en cosas nuevas
Crecimiento es igual a cambio. Si quieres ser mejor, tienes que mantenerte cambiando y mejorando. Esto significa entrar a nuevas áreas. Gwynn ejemplificó eso hace varios años después que tuvo una conversación con Ted Williams.
El viejo profesional sugirió que aprender a batear dentro de los lanzadores haría de Gwynn un mejor jugador. Gwynn, que preferia las bolas por fuera, trabajó en esto, y su promedio subió significativamente. Si dedicas tiempo a cosas nuevas relacionadas con áreas fuertes, entonces crecerás como lIder. No olvides que en el liderazgo, si dejaste de crecer, estarás terminado.
Concentrate un 5% en tus areas débiles
Nadie puede evitar completamente trabajar en sus areas débibes. La clave es minimizarlas tanto como sea posible, y los líderes lo logran delegando. Por ejemplo, yo delego en otros trabajos de detalles. Un equipo de personas en el grupo INJOY maneja toda la logística de mis conferencias. De esa forma cuando estoy allí, me apego a las cosas que hago mejor, tal como el mismo discurso.
R E F L E Nxi 0 N E M 0 S
¿Cómo te evalúas en el área de la concentración? ¿Has estado especializándote en cosas menores? ¿Has invertido tanto tiempo apuntalando tus debilidades que has fallado en desarrollar tus puntos fuertes? ¿Monopoliza tus fuerzas la gente de menor potencial? Si es así, probablemente has perdido concentración.
Trabaja en ti mismo. tú eres tu mayor ventaja o perjuicio.
Trabaja en tus prioridades. Tendrás que luchar por ellas. Trabaja en tus áreas fuertes. Puedes abcanzar tu poten cial.
Trabajar con tus compañeros. Solo no podrás ser efectivo.
C 0 N V E N C I M I E N T 0
Para mejorar tu concentración haz lo siguiente:
Muévete hacia tus areas fuertes. Haz una lista de tres o cuatro cosas que haces bien en tu trabajo. ¿Qué porcentaje de tu tiempo inviertes haciéndolas? ¿Qué porcentaje de tus recursos dedicas a estas áreas fuertes? Traza un plan para hacer cambios que te permitan dedicar 70% de tu tiempo a tus áreas fuertes. Si no puedes, quizás sea tiempo de reevaluar tu trabajo o carrera.
• Crea un margen. Ahora que has visto las prioridades, piensa en la concentración. ¿Cuánto te tomará pasar al siguiente nivel en tu área principal de fuerza? ¿Qué nuevas herramientas necesitas? Piensa de nuevo en cómo hacer las cosas y disponte a hacer sacrificios. El tiempo y el dinero invertido en llegar al próximo nivel son las mejores inversiones que puedes hacer.
.
PARA EXTRAER DIARIAMENTE
Los entrenadores de animales llevan con ellos una banqueta cuando entran a la jaula de un león. ¿Por qué una banqueta? Porque eso tranquiliza a un león mejor que otra cosa (excepto quizás que una escopeta con dardos para adormecerlo). Cuando el entrenador sostiene la banqueta con las patas extendidas hacia la cara del león, el animal trata de concentrarse en las cuatro patas a la vez y eso lo paraliza. La concentración dividida siempre trabaja en forma negativa.
Lucas Leys – Ministerios que crecen VS ministerios que mantienen
Por Lucas Leys
Estaba leyendo Mateo 16.18 en la versión antigua, donde dice de la Iglesia que “las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.” y mientras leía me imaginaba a Satanás golpeando con unas enormes puertas a una pobre iglesita blanca de película que usaba toda su fuerza para tratar de mantenerse erguida. Recuerdo estar orando, cuando una nueva imagen se dibujó en mi mente. Era Jesús, que tomaba a la iglesia en sus manos y golpeaba con violencia las puertas del infierno para liberar a los millones que estaban detrás de ellas.
La iglesia estuvo demasiado tiempo preocupada solamente en subsistir y eso todavía nos afecta. Por muchas décadas la consigna era defenderse de un mundo que la tenía rodeada por todos lados y para eso había que cerrar la puertas del castillo y ocuparse de los que estaban adentro. Parecerse en cualquier aspecto a los que estaban afuera se consideraba un acto de insubordinación o carnalidad. Ser santo era tener un vocabulario y una vestimenta distinta; eran pocos los que pensaban en la santidad como estar separados con el propósito de extender el reino de Dios, transformando la sociedad y tomando una presencia activa en la cultura. Hace apenas unas décadas, ¿quién pensaba en estrategias, guerra espiritual, adoración contemporánea o en tomar ciudades? El interés principal era protegerse y mantener al “pequeño pueblo muy feliz.”
El sueño de quienes trabajamos en Especialidades Juveniles es que se levante una generación de líderes cristianos decididos a mostrar compasión por los que se pierden y entiendan que esa es la consecuencia de una vida de adoración. El nuevo milenio nos regala la oportunidad de tener una iglesia interesada en construir el reino en la tierra. Sólo cuando tenemos este propósito en mente podemos vivir la vida cristiana con emoción y entusiasmo. Vivir solamente para mantenernos “puros e inmaculados” o solamente abstraídos en momentos de éxtasis colectivos y cuidar lo que ya tenemos es egoísta y aburrido.
¿Mantener o construir?
En varias ocasiones que doy talleres para líderes de jóvenes hablo acerca de las diferencias entre mantener un grupo de jóvenes y construir un ministerio juvenil. Cuando hablo de este tema uso el siguiente cuadro:
Manteniendo un grupo de jóvenes
1) Motivados por actividades
2) Visión poco clara
3) Foco introvertido- contentos con una elite
4) Crecimiento cíclico
5) Ocupados en defenderse del mundo
6) Todo ronda un área ministerial
7) Mantener las tradiciones
Canto congregacional
Construyendo un ministerio juvenil
1) Motivados por propósitos
2) Clara Visión
3) Foco extrovertido – Compasivos con los perdidos
4) Crecimiento consistente
5) Enfocados en equiparse para el reino de Dios
6) Programa Integral
7) Ser efectivos
Vidas de adoración
Este cuadro también se aplica a la Iglesia en general y a tu vida personal. La primera diferencia que muestra el cuadro es que los que “mantienen” sólo se motivan por ciertas actividades. Un congreso o un campamento nos levantan el ánimo y crece el grupo; pasa un tiempo sin una actividad importante y nos vamos al suelo. ¿Por qué? Porque la motivación viene más de afuera que de adentro. Necesitamos actividades dinámicas que nos estimulen pero, más que eso, necesitamos una conexión real con el Señor que nos motive desde lo secreto e interior a alcanzar su propósito para nuestra vida. Cuando hacemos una actividad y estamos convencidos de que sirve para superarnos espiritualmente, no importa tanto que la actividad termine porque el propósito sigue. Si el propósito no está impregnado en lo que hacemos, todo termina cuando termina la actividad programada.
Otra diferencia es que los que tienden a mantener se enfocan en algún grupo selecto de personas populares y buscan conformarlas a ellas; los líderes que quieren construir ponen su foco en los necesitados. Los que simplemente mantienen no planean estratégicamente cómo crecer. Les gustaría crecer pero no hacen planes correctamente, y entonces crecen sólo porque crecen en edad los chicos de la iglesia.
Yo crecí en una iglesia donde el único índice de crecimiento era el de natalidad. Si nacían muchos hijos en una generación, la iglesia tenía buen pronóstico. Si nacían pocos, el futuro de la iglesia estaba en peligro.
Otra diferencia es que los que tienden a mantener se ocupan más de defenderse y señalar los pecados del mundo que de prepararse para extender el reino de Dios en el mundo. Muchas veces llegamos a olvidarnos de lo maravillosa que es la alternativa de Dios. Pensamos en la salvación como un pasaporte al futuro y cantamos: “Qué lindo cuando estemos en el cielo y estemos así, juntos, cantando eternamente.”
Yo escuchaba eso cuando era adolescente y me quería ahorcar. ¿Acaso la única alternativa a los placeres de este mundo es soñar con cantar en el más allá? Gracias a Dios, no. Hacer una diferencia en este mundo es la mejor satisfacción que podemos tener en la vida, de eso también se trata la adoración y Dios quiere equiparnos para eso. Los líderes que facilitan la tarea de extender el reino de Dios son los más amados, respetados y admirados por los que tienen cerca.
Otra diferencia entre los que mantienen y los que construyen es que los primeros tienden a hacer girar todo en torno a algo que les gusta y les es más fácil, en tanto que los segundos prestan atención a distintas áreas que son necesarias para un crecimiento consistente. En algunas iglesias el programa de jóvenes gira exclusivamente alrededor de un grupo de alabanza; en otros, del deporte, del estudio bíblico o de la recreación. Por ser ese su único punto de atracción, los primeros van a tener mucho éxito con aquellos jóvenes que les gusta cantar o sueñan con tocar algún instrumento; y así con cada interés en particular. El problema es que hay muchos otros jóvenes y adolescentes a los que cada iglesia debería alcanzar, pero no se sienten atraídos por esos intereses exclusivos. Recuerda que como leíste antes en este libro el canto es una posible expresión de la adoración pero la que es en espíritu y en verdad va mucho más allá.
Otra de las características de los líderes que se ocupan de mantener es como se apegan a las tradiciones. Los que construyen son los que constantemente están evaluando si lo que hacen está ayudando a alcanzar el objetivo que persiguen. Estas personas se preguntan: Hace décadas que votamos por un líder de jóvenes por año, ¿sirve o no sirve? Las reuniones de domingo por la noche son para evangelizar pero rara vez se convierte alguien, ¿hay algo mejor que podamos hacer? Todos los ministros de jóvenes se visten de traje, ¿qué comunicamos a los jóvenes con esto? Los que predican en mi iglesia son siempre hombres, ¿seríamos más efectivos si también les diéramos lugar a mujeres?
Por ultimo, específicamente respecto a cuando tratamos el tema de la adoración, los grupos orientados a mantener tienen líderes que creen que la adoración solo pasa por el canto congregacional en vez de enseñar o vivir una vida de adoración. Por eso crean una mentalidad de dos planetas: el del culto y el real. Así los chicos solo dependen de que el culto “esté bueno” para disfrutar de la adoración o no, aunque pronto se aburren porque es solo un asunto que rara vez tiene consecuencias prácticas.
De renovación a revolución
Muchos jóvenes se sienten frustrados porque piensan que sus líderes no les dan espacio para servir al Señor. Algunos se frustran porque saben que lo suyo no es predicar ni dirigir la alabanza, pero parecería que la iglesia no les ofrece otra cosa para hacer. Desde Pentecostés la historia no había registrado un movimiento de alabanza y adoración comparable al de nuestros días. Miles de personas en todos los continentes están orando por avivamiento. Iglesias enteras ayunan para que veamos un tiempo de cosecha como nunca antes se vio y esto es sensacional. Pero si entendemos que es la adoración toda esa renovación tiene que traducirse en una revolución de valores, de ética y de justicia social. En esto tu generación juega un papel principal y tú tienes un papel protagónico. Entablar con dialogo con el Dios creador del universo el cual quiere redimir su creación y en especial a la humanidad significa que Él comienza cambiando a quienes entran en esta relación. Entonces sí, la renovación de la iglesia traerá la revolución que el mundo necesita. La clave para esta revolución está en sacar nuestra vida de adoración de los templos y demostrar que el reino de Dios no consiste en palabras sino en poder para modificar nuestra sociedad.
Pastor Cash Luna – Atendiendo a tu Señor
Servir con excelencia implica esfuerzo y dedicación. Aprende a ser un siervo útil y obediente que haga más de lo que se le pide.
Cultura de servicio
Todos hemos escuchado la frase: “El cliente siempre tiene la razón”. El significado real es “el cliente merece la atención”. En una empresa siempre buscamos atender bien a nuestros “clientes externos”. Los médicos atienden bien a sus pacientes, en los hoteles se consciente a los huéspedes, los bancos se esmeran con sus cuentahabientes. Esta cultura de servicio es excelente y debe ampliarse a quienes, en las ciencias de la administración, se les llama “clientes internos”. Los Gerentes, administradores y todo el personal deben verse como clientes bien tratados. Por ejemplo, un famoso médico llamado “Patch” Adams revolucionó la atención a los pacientes. Los trataba con calidez, por nombre propio, no por número de cama. Dejó de lado la distancia profesional y logró mejorar la salud de las personas. Debemos aplicar la cultura de servicio con quienes nos rodean.
Útil y obediente
En Lucas 17:7-10 leemos: ¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú? ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.
Este pasaje de la Biblia es fuerte porque cuestiona nuestra eficiencia como trabajadores y nos ofrece una nueva perspectiva del servicio. Imagina tu trabajo, piensa por un momento cómo te comportas. ¿Esperas siempre recibir las gracias por lo que haces? Cuídate de no ser una persona frustrada por no recibir reconocimiento. Al contrario, agradece siempre lo que recibes, aún cuando nadie te agradezca lo que haces. El salario que recibes es la justa retribución por tu trabajo. Evita ser el conflicto y el problema. Donde estés debes ser bendición, más que bendecido.
El Señor dice que es inútil aquel que hace solamente lo que se le ordena. Es duro, pero así está escrito. No lo dice el ministro de trabajo, ni tu jefe, lo dice Jesucristo, el Señor de Señores. Por lo visto, el Código de Trabajo bíblico es más exigente que cualquier otro del mundo. Si haces solamente lo que te piden eres inútil. Según la Palabra, serás útil cuando hagas más de lo que esperan de ti.
La Biblia habla de 6 días laborales de 12 horas cada uno. Así que no te quejes por las 40 horas que trabajas, porque son menos que las 72 indicadas en la Palabra. Si te contratan, no preguntes por los días libres o los horarios, al contrario, evidencia cada vez que puedas tu disposición a dar más de lo que te piden.
Jesús también nos habla de obediencia. Saúl fue quitado del trono por desobediente. Al darse cuenta de su error intentó ofrendar, pero Dios le dijo que la obediencia era mejor que cualquier ofrenda. Entonces el Señor encontró a David, varón conforme el deseo de su corazón, no porque le cantaría con júbilo y alegría, sino porque haría todo lo que Él le mandara.
Todos quieren hacer lo que “les nace” y no lo que se les ordena, entonces los jefes acceden pero toman nota de esa resistencia a la autoridad. Si quieres avanzar en tu trabajo, haz puntualmente lo que te piden. Puedes mejorarlo pero nunca lo cambies según tu gusto o parecer. Aprende a ser obediente. Esto no significa que no puedas aportar tus opiniones. Por el contrario, significa que debes esforzarte y cumplir con excelencia lo que te piden. Piensa que para un ascenso escogerán a alguien en quien puedan confiar. La obediencia te convierte en persona de bendición.
Jesús enseñó obediencia a sus discípulos. Los preparó para que fueran obedientes aún cuando ya no pudieran verlo. Solamente así, recibieron al Espíritu Santo que no veían. Enseña obediencia a tus hijos, porque aún cuando ya no estés, serán capaces de recordar y poner en práctica todos los valores que les compartiste.
Recuerda que útil es quien ofrece más de lo que le piden y obediente es quien tiene la capacidad de hacer lo que le ordenan. Jesús busca personas útiles y obedientes.
Respetuoso y servicial
Había una época cuando honrábamos a nuestros mayores y líderes. Antes era bien visto llevarle un regalo a la maestra de la escuela. Los alumnos le compartían algo de su comida, una manzana, mandarina o lo que fuera, pero se tenía ese detalle amable. Ahora a quien lo haga se le critica como interesado y manipulador. También era común que los alumnos respetuosamente se pusieran de pie y saludaran cuando alguien entraba al salón de clases. Ahora ni siquiera se voltean a ver hacia la puerta.
Las tareas del siervo que la Biblia nos presenta eran labrar y pastorear, sin embargo se le pedían otras obligaciones a las que no debía negarse. Nadie quiere hacer más de lo que le corresponde. Probablemente esta falta de compromiso es lo que nos ha llevado a la actual crisis económica y de valores.
En estos tiempos es difícil encontrar una secretaria atenta y detallista. Gracias a Dios yo tengo una asistente eficiente que todavía me pregunta si puede retirarse, aún cuando ya ha pasado su hora de salida. También puedo pedirle que me prepare un café aunque no esté anotado en el contrato de trabajo como una de sus obligaciones. Esta debe ser la actitud correcta. Demuestra ser una persona servicial que no mide su esfuerzo.
Para servir y atender hay que establecer prioridades. Cuando en las Cruzadas no se abren las puertas en el momento indicado, me molesto y reacciono como chichicúa bautizada en jugo de limón. Es importante atender y servir a las personas, sobre todo cumplir con lo que se ofrece. Además es indispensable atender a quienes te dan trabajo. Primero atiende a tu familia y luego a tus amigos. Antes de tus compañeros de trabajo están tus jefes. Regresemos a la cultura de respeto a los mayores y a los líderes.
Ceñirse para recibir bendición
En la parábola, al final del día el amo no le pregunta al siervo si está cansado, le pide que prepare la cena, se ciña y le sirva. Luego podrá comer de esa misma comida. Esta es una gran promesa. Si el siervo se retira al final de la jornada a la casa con los demás siervos, comería con ellos de la comida para jornaleros. Pero al ir a la casa del amo, prepararle la cena y servirlo, tiene la oportunidad de comer de su mesa. El siervo que obedece y atiende a su señor al final del día, recibe un mejor alimento y mayor bendición. Esto implica un esfuerzo extra porque exige hacer algo que no le corresponde. Entonces la clave está en ceñirse, que significa sujetarse.
Aquellos que deben levantar un peso muy grande, utilizan un cinturón que sirve de soporte para la cintura y protege su columna vertebral. Justamente eso es lo que debemos hacer. Para poder hacer un mayor esfuerzo, cíñete y sirve, porque siempre habrá una recompensa para aquel que lo haga.
La palabra fresca y revelación con la que Dios me bendice no la saco de cuidar ovejas, sino de ceñirme cuando ya no tengo fuerzas y servirle la cena a mi Señor. Levanto mis manos y le digo: “aquí estoy para atenderte, qué más quieres”.
Al final del día, luego del discipulado, la célula y el servicio en la iglesia, preséntate frente a tu Señor, sírvele la cena y pregúntale qué más puedes hacer por Él. Ten por seguro que su respuesta será: “quédate conmigo, come junto a mi y conversemos”.
Un hacendado le dijo a un siervo que durante su ausencia le construyera una casa. Al siervo le pareció injusto y obedeció de mala gana. Utilizó materiales de poca calidad, no se preocupó por los acabados e intentó disfrazar la mediocridad de la obra. Al volver el amo, le entregó las llaves y le mostró la casa. Entonces éste le preguntó si le gustaba, a lo que el siervo respondió afirmativamente. Así que el patrón le dijo: “toma las llaves, la casa es tuya, te la regalo porque sé que anhelabas una, pedí que las construyeras para ti”. Imagina la reacción del siervo. Tuvo la paga justa a su mala actitud. Procura que esto no te suceda. Da siempre tu mejor esfuerzo.
Ofrece siempre la mejor cena al Señor porque seguramente de ella comerás. Dale la mejor adoración porque Él te honrará de la misma forma. Este año puedes declarar prosperidad en medio de la crisis, salud y todo lo que quieras, pero especialmente decláralo como el año para adorar a Dios y atenderlo como nunca antes lo has hecho. Cíñete y atiende a tu Señor.
Ten presente que además, debes ceñirte para atender a tus jefes terrenales. En la empresa donde trabajas no debe existir alguien más obediente que tú.
No seas siervo inútil. Si estás cansado, busca un cinturón para sujetarte, saca fuerzas de donde puedas y siempre da más de lo que te pidan. Atiende a quien te da órdenes, que no te importe lo que piensen o digan los demás. Apóyate con la Palabra, recítales Lucas 17:7. Ser buen cristiano significa ser un trabajador que se esfuerza y destaca. Sin importar a lo que te dediques, siempre demuestra tu compromiso y sé útil. Y lo más importante, atiende a tu Señor, nunca te acuestes sin servirle la cena y compartir con Él.




