Archive for January, 2009
Cómo hacer de la oración una forma de vida
Cómo hacer de la oración una forma de vida
Autor: Mark Littleton
Durante años, supe que Martín Lutero decía que él no podía acabar todo su trabajo de un día a menos que orara primero esa mañana durante tres horas.
Luego estaba Juan Wesley, quien se levantaba regularmente a las 4 a.m. para orar. David Brainerd, un misionero del siglo 18, escribió que una vez oró postrado en el suelo durante tanto tiempo, que derritió la nieve que había a su alrededor.
Pero esas historias, en vez de inspirarme, me hacían sentir fracasado. Yo había leído decenas de libros que hacían hincapié en la necesidad de orar de manera disciplinada y con profundidad todos los días. Por tanto, me dediqué a hacerlo regularmente cada mañana, pero pronto me sentí culpable por no poder continuar.
Pero después comencé a notar que en la Biblia no había ningún: “Te levantarás tres horas más temprano cada día para orar fervientemente en la nieve”. En vez de eso, leí las palabras de Pablo en 1 Tesalonicenses 5:17, que dicen: “Orad sin cesar”. De repente, entendí lo que estaba diciendo: Mantengan una conversación permanente con Dios. Nunca dejen de hacerlo. Háganlo cada vez que piensen en esto.
El Padrenuestro, la oración que Jesús enseñó a sus discípulos, no toma, en realidad, más de 20 segundos hacerla. La famosa “Oración de Jabes” probablemente se hace en unos 10 segundos (1 Cr. 4:10). Muchos de los salmos son bastante cortos, como mis favoritos: Salmos 1, 8, 23 y 100. Las oraciones escritas de Pablo en Efesios 1:15-23; 3:16-21; Filipenses 1:9-11 y Colosenses 1:9-12, toman menos de un minuto hacerlas, pero son excelentes.
Descubrí que la esencia de las oraciones hechas por Abraham, Jacob, Moisés y Jonás no pasaba de los diez minutos de conversación. El modelo que vemos con frecuencia en la Biblia, muestra que la oración no se trata de hacer un gran descubrimiento. Usted dice algo, y Dios responde. Luego usted dice algo más. (Y así sucesivamente).
Pensé, entonces, que debía probarlo, haciendo oraciones breves de diez segundos varias veces al día. Le decía a Dios todo lo que se me presentaba en el día, aunque la oración durara apenas unos segundos. Al final, mientras aprendía a hablar con Dios como parte de mi agenda diaria, descubrí que mi vida de oración y, por tanto, mi amistad con Dios, se enriquecía cada vez más. Y, sorprendentemente, lo estaba disfrutando.
No estoy diciendo que no haya un tiempo para orar con profundidad durante horas. Ambas clases de oración son normales y necesarias. Pero, como ocurre con cualquier disciplina —como hacer ejercicio, o leer la Biblia—, la mejor manera de desarrollar el hábito es comenzar poco a poco. Si usted trata de hacer mucho al comienzo, se podrá desanimar si no cumple con las expectativas.
Por lo tanto, empiece con oraciones de diez segundos aquí y allá a lo largo del día. Al ver la respuesta de Dios usted tendrá más motivación para seguir haciéndolo. Se interesará más por las personas que conozca, y desarrollará un corazón más sensible al impulso del Espíritu Santo.
La clave es la creatividad y el propósito. Estas seis ideas que siguen a continuación para iniciar su vida de oración, son hábitos sencillos que han revolucionado mi vida con el tiempo.
Utilice los tiempos de inactividad
En Efesios 5:15, 16, Pablo nos exhorta a aprovechar bien el tiempo. Usted pudiera pensar que no tiene mucho tiempo para orar, pero muchas veces son a menudo los momentos más banales los que nos ofrecen una gran oportunidad para orar. Piense en los muchos momentos del día en que no está haciendo nada:
Detenido en el tráfico o en una luz roja
Esperando en un consultorio médico
Esperando que su familia salga de la casa
Preparándose para limpiar los platos después de la cena
Esperando ser servido en un restaurante o en una cafetería
Cortando la grama o trabajando afuera
Haciendo ejercicio
Tratando de dormirse
Tomando una ducha
Viendo a sus hijos jugar afuera
Sacando al perro
Todos estos momentos son ideales para orar. En momentos como estos he orado por multitud de personas que probablemente no volveré a ver nunca más durante mi vida en la tierra. He orado por necesidades mencionadas en la iglesia o en otras partes.
Hace poco, una noche, antes de irme a dormir, oré por un amigo que tenía cáncer. Una semana después, recibió el informe de que su cáncer había sido detectado a tiempo, y que era “uno de los mejores tipos de cáncer” en términos de curación.
No se limite a ver las noticias; haga algo al respecto
La mayoría de los cristianos anhelan ser parte de algo más grande que ellos mismos, y saben que lo que ellos hacen importa. Pocos de nosotros podremos acabar con la pobreza, traer la paz a países en guerra o extinguir por completo el fanatismo y el racismo. Pero no tenemos que ser personalidades públicas para aprovechar el poder ilimitado que está a nuestro alcance.
La mayoría de nosotros estamos en contacto con las noticias cada día, ya sea a través de la prensa, de la TV o Internet. Mientras usted se entera de la información y la procesa, ore brevemente por las necesidades que vea. Eso puede ser alucinante, pero Dios puede actuar en cualquier situación humana, tal como lo enseñó Jesús.
Responda a lo que se le presente
Cada vez que el Espíritu Santo le inquiete, dígalo al Señor. Cuando estoy en una tienda o en una sala de espera, veo a cada persona y oro, diciendo: “Señor, bendice a esa persona. Si no te conoce, revélate a ella. Y si te conoce, ayúdala en la lucha que esté teniendo en este mismo momento”.
Cuando uno de los miembros de mi familia tiene un problema, cada vez que pienso en ello, oro diciendo simplemente: “Señor, Tú conoces la situación. Te ruego que intervengas y arregles esto, o por lo menos que nos enseñes lo que Tú quieres que aprendamos con ella”.
Y no olvide tomar un tiempo, también, para dar gracias por las cosas que le vengan a la mente. “Gracias, Señor, por ese espacio para estacionar el vehículo, porque no tuve que caminar bajo la lluvia”. O: “Casi lo había olvidado, Señor. Gracias por ocuparte de ese cheque que finalmente me llegó. Tú sabías que eso me tenía preocupado”.
Haga su propia lista de oración
Las listas de oración no son nuevas, pero trate de hacer una lista de cosas por las que nunca ha orado antes. Yo oro regularmente por una lista que llevo en mi billetera, que cubre cualquier cosa, desde editores de revistas, pasando por presentadores de noticias de TV, personalidades del mundo de los deportes, hasta personas que conocí en el pasado. En los momentos sobrantes, veo hasta dónde llegué. Sorprendentemente, este hábito me permite orar por una lista de alrededor de 600 diferentes personas, lugares, etc.
Hace algún tiempo comencé a orar por personas famosas; sí, ellas también necesitan nuestras oraciones. Algo que edificó verdaderamente mi fe, fue saber que varios influyentes actores y músicos habían orado para recibir a Cristo, o que se habían enseriado más en su fe. También tengo una lista de autores, en la que están incluidos escritores que desde entonces han llegado a ser nombres conocidísimos. El orar por personas que usted no conoce personalmente, sean muy influyentes o no, puede ayudarle a usted a aprovechar el amor que Dios le tiene al mundo, más allá del territorio en que usted vive.
Determine turnos para orar
Decida por qué cosas orará en la mañana, en la tarde y en la noche durante cierto día, una vez a la semana. Por ejemplo, en la mañana puedo enfocarme en la oración por mi familia, al pasar de una actividad a otra. Luego, en la tarde, podré orar por personas que conocí en mi juventud, y después, en la noche, por personas de mi iglesia. Ésta es una manera sencilla de cubrir mucho terreno y de orar por muchos grupos diferentes de personas durante el día.
He estado orando durante años por amigos con quienes me crié en Cherry Hill, Nueva Jersey, a quienes tengo regularmente en mi pensamiento. Hace poco, el Señor me impulsó a organizar una reunión con ellos. En el verano pasado me puse a reconstruir relaciones con amigos que no había visto en 30 años. Ahora estoy buscando la manera de compartir el evangelio con ellos en nuestro próximo encuentro.
Pedir, buscar, llamar
Dios quiere, a veces, que hagamos más que simplemente pedirle algo. El Señor quiere que veamos las maneras en que Él ya está trabajando en la situación y, muchas veces, para que actuemos. He estado orando por la camarera de un restaurante que mi esposa Jeanette y yo visitamos con frecuencia. Estas oraciones nos llevaron a iniciar una relación con ella, y desde entonces hemos podido hablarle de Cristo e incluso animarla a que trate de asistir a la iglesia.
Mi suegro no quería saber absolutamente nada de Dios. Después que Jeanette me lo dijo, cada vez que pensaba en “Pops” oraba por él. Cada vez que nos reuníamos para cenar o tener una reunión familiar, le enviaba una oración de diez segundos: “Señor, abre la puerta. Dame la oportunidad de compartir el evangelio con él”. Hice esto durante varios años, buscando todas las oportunidades, sin ver ningún resultado. Después Pops cayó en su última enfermedad. Dos semanas antes de morir, entré a su habitación y oré mentalmente como siempre. Pero esta vez él estaba abierto. Fue Él quien en realidad sacó a la superficie el tema, preguntándome sobre Jesús, y cuando murió había hecho ya la decisión de creer en Cristo.
Nuestro Dios es un Dios que puede cambiar vidas, situaciones, corazones y acontecimientos. El Señor a menudo nos lleva a orar por las cosas que honestamente creemos que no son posible. Pero Él tiene el poder de hacer lo imposible. Es un Dios que anhela saber de usted y responder las oraciones que le ofrece hoy, y que le ofrecerá mañana y todos los días por el resto de su vida.
Cuando nos parece que la Libertad es Imposible
Desde mi niñez me han cautivado las series y películas de ciencia ficción. Recuerdo vívidamente la primera vez que ví la serie “Tierra de Gigantes”, trataba del “Spindrift” y su tripulación, ésta era una aeronave diseñada para vuelos comerciales. En uno de ellos, volando de Nueva York a Londres, se pierde al atravesar una extraña nube en la órbita terrestre, y la nave se ve obligada a aterrizar en un planeta “gemelo” de la Tierra, pero con una pequeña diferencia…, ¡¡ todo tiene un tamaño descomunal respecto a los tripulantes del “Spindrift” !!. Desde el momento en que aterrizan en ese insólito lugar, serán perseguidos por el gobierno totalitario del planeta, que intentará “cazarlos”, al conocer su existencia. Además, se verán expuestos a los diferentes peligros que les acecharán, dada su “minúscula” estatura, en un planeta habitado por “seres gigantes”. Episodio tras episodio me emocionaba al ver la astucia de los personajes para internarse en las ciudades de los gigantes llevando a cabo alguna misión específica, pero en el fondo, era triste ver que su vida transcurría en ocultarse de estos gigantes por el terror que tenían del daño que estos les harían, era impensable imaginar que podrían enfrentarse a tales gigantes y su única esperanza podía ser hacer volar la aeronave nuevamente para tratar de escapar de aquella Tierra de Gigantes.
Más adelante, al leer los primeros libros del Antiguo Testamento, me encontré nuevamente con una situación en la cual, el pueblo escogido de Dios es llevado a una tierra de gigantes, su tierra prometida, la cual en la mente de Dios ya era de ellos, pero para la mente de la mayoría de estos hombres constituía un reto infranqueable. Los siguientes versículos nos resumen el pensamiento de aquellos hombres:
“…No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros. Y dieron un mal informe a
los hijos de Israel de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por la que hemos ido para
reconocerla es una tierra que devora a sus habitantes, y toda la gente que vimos en ella son hombres de
gran estatura. Vimos allí también a los gigantes (los hijos de Anac son parte de la raza de los gigantes); y
a nosotros nos pareció que éramos como langostas; y así parecíamos ante sus ojos.” Números 13:31-33
Esto me recuerda esa etapa de mi vida, un poco más de dos décadas, en la cual llegue a creer con toda mi mente y con toda mi alma, que verdaderamente, para mí, era imposible ser libre de los hábitos de inmoralidad sexual que se habían convertido en mi estilo esencial de vida. La pornografía por Internet, las películas de adultos en el cable TV y otros fuentes de tentación me parecían FORMIDABLES GIGANTES para los cuales yo era como una langosta, un pequeño insecto, algo tan insignificante que era imposible vencerlos, había intentado tantas cosas, asistido a tantos retiros, hecho tantas promesas a Dios y a mi mismo, ayunado, orado, clamado y sin embargo, los GIGANTES seguían allí, erguidos cual sólidos robles firmemente plantados en la tierra. Mi lucha parecía imposible.
Si acaso me hubieran preguntado si creía que era posible conquistar la tierra prometida, esa tierra de Libertad permanente y verdadera de los hábitos de pecado sexual, yo habría respondido idéntico a los versículos de Números 13:31-33. Pero Dios veía las cosas absoluta y radicalmente distintas para mi, el sabia que esa tierra de Libertad ya era mía, el ya me la había concedido, el precio por esa tierra ya había sido pagado hace unos 2000 años, por un carpintero, un hombre-Dios, el unigénito hijo de Dios que había pagado con precio de sangre el titulo de propiedad de esta tierra que me pertenecía por derecho, y de los GIGANTES, no había que temer tanto, porque la fuerza asombrosa y formidable, increíble e insuperable de un Jesucristo vivo, actuando a través del Santo Espíritu de Dios estaría conmigo a través de esas batallas, para hacerme mas que vencedor, porque esas batallas ya habían sido entregados en mi mano por el mismo Dios Omnipotente que creó nuestro universo.
Llegó un momento de mi vida, en el cual, a través de la guianza que recibí en el curso de Libertad Pura, me fue quitado el velo que tenia en los ojos, y entonces pude ver con claridad, pude ver con los mismos ojos con que Josué y Caleb habían visto esa tierra de gigantes diciendo:
“…La tierra por la que pasamos para reconocerla es una tierra buena en gran manera. Si el SEÑOR se agrada de nosotros, nos llevará a esa tierra y nos la dará; es una tierra que mana leche y miel. Sólo que no os rebeléis contra el SEÑOR, ni tengáis miedo de la gente de la tierra, pues serán presa nuestra. Su protección les ha sido quitada, y el SEÑOR está con nosotros; no les tengáis miedo.” Números 14:7-9
Hoy día, sin embargo, encuentro que varios hombres a los cuales sirvo como mentor en el curso, en ciertas etapas de su camino a la libertad, dan un vistazo a esa tierra prometida de libertad, y no ven la leche y la miel, y se olvidan que Dios ya les concedió esa tierra y que el precio por ella ya fue pagado en la cruz del Calvario, y solo ven a los GIGANTES, como seres “invencibles” contra los cuales no tienen ninguna esperanza, ni la mas mínima oportunidad de vencer. Se dicen a si mismos: “esto (este GIGANTE) es mas fuerte que yo, es imposible vencerlo, jamás voy a poder ser libre.” Y pienso como en ese mismo instante, Dios esta viendo el futuro de estos hombres y puede ver un futuro totalmente distinto, un futuro pleno, lleno de paz que sobrepasa todo entendimiento, un futuro de libertad permanente en esa tierra que fluye leche y miel, un futuro productivo, un futuro fructífero y al recordarles esta verdad innegable de la Palabra de Dios, pueden ver mas allá del velo que los cegó en ese instante, nace la esperanza
y continúan su firme caminar hacia la Libertad. Qué es lo que esos hombres tuvieron que hacer para poder llegar a esa tierra? CREER!!! Y luego que creyeron, ACTUARON!!
Lo más importante de una meta es TENER UNA. Todos los que hemos iniciado el curso de Libertad Pura hemos tenido una meta, SER LIBRES, y esta meta nos ha ayudado en todo este camino que hemos recorrido, ha habido luchas, batallas fuertes, caídas aún, pero con nuestra meta fija en la mente y con la ayuda de Dios y de los otros hombres dentro del grupo de Libres En Cristo, hemos sido victoriosos y hoy disfrutamos de esta nueva tierra, de paz, tranquilidad, libertad y sobre todo bendición de Dios.
Te animo hoy a que veas mas allá de lo que el velo que tienen tus ojos te deja ver, a que creas en Fe y actúes en Fe, teniendo la total y plena certeza que la Tierra de Gigantes si puede ser conquistada, que el Señor se agradará de ti y te llevará a esa tierra y te la dará, a que no tengas miedo de esos gigantes porque serán tu presa, los conquistarás y el Señor estará contigo a lo largo de todo ese camino. Anímate hoy a dar el primer paso hacia la conquista de esa Tierra de Gigantes, envíanos un correo a info@libresencristo.orgEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla y te guiaremos a inscribirte en el curso de Libertad pura, el cual te guiará a lo largo de este caminar, al final del cual, tomarás posesión de esa tierra prometida de Libertad.
Dios te bendiga, Ing. Edwin Sosa
Fuente | Libres en Cristo
Minas terrestres en el sendero del creyente
Minas terrestres en el sendero del creyente
Autor: Charles F. Stanley
Dios sabe cuáles son las minas que Satanás ha escondido en su camino, y Él quiere que usted vea con seriedad la manera como está viviendo cada día.
Las minas terrestres no son sólo letales; son siniestros artefactos colocados estratégicamente justo debajo de la superficie de la tierra, donde permanecen sin detectar hasta que se aplica una presión. Luego explotan, causando heridas tan graves que cualquier idea de recuperación parece imposible.
¿Por qué me refiero a este tema tan sensible, especialmente cuando la guerra sigue causando estragos en el Oriente Medio? Porque, en verdad, creo que se está librando una guerra espiritual en el campo de batalla de nuestras vidas, que no tiene parangón en la historia del cristianismo. Con la amenaza de un guerra física que se profundiza, y que vemos todas las noches en las noticias, me temo que en vez de estar más alertas a las engañosas armas de guerra de Satanás, nos estamos desensibilizando y cayendo en un letargo emocional, mental y, sobre todo, espiritual.
Muchas personas piensan erróneamente que Satanás utiliza medios claros para desviarnos del camino y conducirnos al campo de batalla donde él ha puesto su siniestro arsenal, pero no es así como él trabaja.
Satanás no se muestra tan claramente. Sus armas de guerra más destructivas son mucho más sutiles. Cuando nos movemos en su dirección y pisamos el terreno que ha sido cultivado con el pecado y la corrupción, las minas terrestres del Enemigo explotan debajo de nosotros, y eso nos deja retorciéndonos por el dolor emocional. Los sentimientos de culpa, vergüenza y remordimiento levantan muy pronto una barrera entre Dios y nosotros.
Los muchos rostros de las minas terrestres espirituales
Entre las minas terrestres espirituales más comunes están el orgullo, los celos, la envidia, la falta de seguridad, el compromiso, la falta de perdón, la frustración, el temor, la inmoralidad, el pecado sexual y la negligencia. Estos son los artefactos que el Enemigo pone en nuestro camino en su empeño por evitar que experimentemos el amor de Dios.
Satanás no quiere que tengamos una relación personal íntima con el Salvador. Dios nos creó para tener compañerismo. Su mayor deseo es que sepamos quién es Él y que conozcamos Sus designios. También quiere que tengamos compañerismo con los demás, pero el pecado impide esto, y Satanás lo sabe. No es posible disfrutar del compañerismo con Dios si, en lo más recóndito de su mente, usted está luchando con pensamientos de celos, temores, inseguridad y envidia.
El orgullo hace que nos coloquemos por encima de Dios. La persona que ha pisado la mina terrestre del orgullo, no piensa en cómo le ha dotado Dios para realizar la tarea que Él le ha llamado a hacer. En vez de eso, mira sus logros, y piensa: ¡Miren lo que he hecho! El profeta Isaías dejó constancia de la caída de Satanás del cielo, de esta manera: “Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré… seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo” (Isaías 14:13-15). El orgullo tiene un solo final: la destrucción.
En segundo lugar, el Enemigo nunca quiere que mantengamos centrada la atención en Dios. Usará pensamientos de inseguridad, temor, desánimo, celos y envidia para lograrlo. Para mí no es raro oír a alguien decir que está luchando con pensamientos de inseguridad o de envidia. Vivimos en un mundo de comparaciones, en el que los medios nos han enseñado a observar a quienes están por debajo y por encima de nosotros. ¿Estamos equiparados? ¿Hay la posibilidad de que podamos aventajarlos? El principal interés de Dios es que nos concentremos en Él y en Su voluntad para nuestras vidas.
Cuando nuestros pensamientos giran en torno a Él, el Señor nos da el discernimiento que necesitamos para ubicar las minas terrestres del Enemigo y desactivar cada una de ellos al apartarnos de la tentación y el pecado. Si tenemos un pensamiento fugaz que nos dice que alguien está siendo reconocido por encima de nosotros, podemos pedirle al Señor que nos diga Su verdad a nuestros corazones. Muchas veces nos vemos envueltos en la vana palabrería del mundo, pero la aprobación de Dios no se basa en nuestros logros, sino en el amor incondicional que Él nos tiene. Nada agrada más a Dios que la rendición de nuestras vidas a Él, y el permitirle que nos enseñe cómo vivir cada día a la luz de Su bendición.
En tercer lugar, el principal objetivo del diablo para la vida de un cristiano es desanimarlo. Quiere que nos demos por vencidos. Nos tienta para que cedamos al pecado, y cuando lo hacemos, nos susurra acusaciones a la mente, diciéndonos lo malo que somos. El diablo cree que si puede manipular las circunstancias, creeremos sus engaños y experimentaremos la explosión de la mina terrestre del desánimo y el temor.
Muchas veces, Satanás nos tentará para que caigamos en el pecado sexual, porque esta trampa específica no sólo produce mucha vergüenza y tristeza, sino también porque nos hará sentirnos indignos y aislados de los demás cristianos. El resultado es catastrófico, no sólo para nosotros, sino también para todos los que son parte de nuestro círculo de amigos y familiares.
Las consecuencias del pecado sexual se mantienen durante generaciones. Hace poco, un hombre de edad madura se deshizo en lágrimas después de darse cuenta de que había seguido las pisadas de su padre. Le había sido infiel a su primera esposa, y estaba siendo tentado a traicionar a la segunda. Su vida era una sucesión de minas terrestres que habían explotado. No había hecho caso a ninguna de esas, hasta que al final se vio confrontado con el hecho de que su hijo podía seguir fácilmente su ejemplo y terminar desperdiciando los mejores años de su joven vida.
Finalmente, Satanás quiere que sucumbamos a la duda y el temor. Una persona temerosa es un blanco fácil para nuestro Enemigo. Hubo un tiempo en que enfrenté mucho pesar. La tentación de dudar de la bondad de Dios era fuerte, y la idea de volverme temeroso debido a mis circunstancias era todavía más fuerte. Pero Dios, en su fidelidad, me recordó: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” (Josué 1:9).
Nunca tenemos una razón válida para sentirnos temerosos, porque el Dios soberano del universo nos ama con amor eterno, tiene un plan para nosotros y está comprometido a velar por nosotros. Si surgen problemas, Él no se turba. El mismo Dios que ha prometido amarle por la eternidad, no se adormece ni se duerme.
Cómo descubrir las minas terrestres que hay en su vida
¿Cómo puede usted discernir y descubrir las minas terrestres que el Enemigo ha puesto en su camino?
Rinda su vida al Señor. Su relación con Dios es la defensa más importante que usted tiene. Si usted no tiene interés en conocer al Señor y Su voluntad, entonces ya está en medio de un campo minado, y el próximo paso que dé puede ser fatal. Sin pensar en las consecuencias, la gente se vuelve celosa, amargada o implacable.
Comprometen sus convicciones, le abren la puerta a la inmoralidad o ceden a la pereza de mente y corazón, y luego se preguntan por qué su vida es a hora triste y agitada. Rendirse en el campo de batalla del Señor no es agitar la bandera blanca de la derrota. Es, por el contrario, un paso valiente dado hacia la victoria, la paz y la bendición.
Pida que le muestre Su verdad. En Efesios 6, Pablo habla de la armadura de Dios. Yo creo que ponerse la armadura cada mañana, es una parte esencial para estar en las fuerzas armadas de Dios. Hay sólo un arma ofensiva que Él nos ha dado, que es todo lo que necesitamos para permanecer firmes en nuestra fe contra los ataques de Satanás.
Es la misma arma que Jesús utilizaba cuando enfrentaba la tentación del Enemigo: la Palabra de Dios, que es la verdad eterna del Señor comunicada al hombre. Si usted está enfrentando tentación en algún área, la Palabra de Dios puede enseñarle cómo manejarla sin poder en peligro su comunión con Él.
Comprométase a seguir a Dios, aun en tiempos de dificultades. Las pruebas y las aflicciones son una parte de la vida. No se puede estar a salvo de las dificultades y las tristezas. Sin embargo, las adversidades que enfrentamos son para Dios oportunidades perfectas para demostrar Su fidelidad.
La adversidad es una herramienta poderosa en Su mano. Por tanto, no desperdicie su vida y su tiempo acumulando sentimientos de envidia y de celos. Por el contrario, dé gracias a Dios cuando Él le permita esperar Sus bendiciones. Podrá sentir que ha sido ignorado y puesto de lado, pero Dios todavía sigue trabajando con usted. Si confía en Él, experimentará Su bondad en el momento preciso y de la mejor manera posible.
Pida a Dios que le dé discernimiento y sabiduría de lo alto. La oración es fundamental para evitar las minas terrestres. Orar correctamente es sumamente importante. Por “correctamente”, quiero decir pedir a Dios que le dé un mayor conocimiento de Él para que pueda conocer Su voluntad y evitar las minas terrestres de Satanás.
Dios sabe cuáles son las minas que Satanás ha escondido en su camino, y Él quiere que usted vea con seriedad la manera como está viviendo cada día.
Pida al Señor que le muestre claramente Su voluntad, y que le enseñe a seguir solamente Su voz. Esté dispuesto a obedecer Su llamado. La obediencia a Dios no sólo le mostrará cualquier mina terrestre que haya sido escondida delante de usted; también le preparará un camino seguro para que lo transite en medio de cualquier dificultad.
¿Qué puedo hacer si mi familia no acepta que me case por la iglesia cristiana?
¿Qué puedo hacer si mi familia no acepta que me case por la iglesia cristiana?

Ora por tu familia, declara con fe que tú y tu casa servirán al Señor, que tu futuro matrimonio será luz para ellos.
Pregunta:
Hace seis años conocí a mi novio y tenemos planes de casarnos. Cuando lo conocí, yo no asistía a la Iglesia Cristiana pero ahora asisto con él. He aprendido mucho desde que voy a Casa de Dios; mi familia es muy católica y hasta el momento no me habían dicho nada, cuando yo les comente que me quiero casar por la iglesia Cristiana no lo aceptaron, me sentí mal por mi familia. No se que hacer.
Respuesta:
La palabra del Señor nos da una clave poderosa para influir en la conversión de nuestra familia en 1 Pedro 3:1 “…si algunos de ellos no creen en la Palabra, que puedan ser ganados más por el comportamiento de ustedes que por sus palabras, al observar su conducta íntegra y respetuosa.” Aunque en el contexto de este pasaje se esta hablando del matrimonio, sin duda alguna lo podemos poner en práctica con otras personas.
Cuando nos hemos convertido al Señor, nuestra familia es la primera en estar a la expectativa del nuevo cambio (más aún si ellos no se han convertido), por lo que enfrentamos 2 grandes retos al mismo tiempo, primero: perseverar en la búsqueda de Dios y segundo: lidiar sabia y pacientemente con los comentarios que nuestra familia o amigos cercanos, expresan constantemente acerca de nuestra decisión de seguir a Cristo. Sin embargo, esto va a ser posible si buscamos ser transformados genuinamente por Dios por medio del amor y la obediencia a su Palabra y nos esforzamos por perseverar en ello.
Efesios 4:21-26 “Por eso, ya no vivan ni sean como antes, cuando los malos deseos dirigían su manera de vivir. Ustedes deben cambiar completamente su manera de pensar, y ser honestos y santos de verdad, como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear para ser como él.”
Al haber un cambio genuino que brota desde nuestro interior, nuestra nueva vida en Cristo se vuelve deseable para aquellos que nos rodean por que están gustando de los nuevos “buenos” cambios que hay en mi carácter, en mis hábitos, en mis respuestas… ahora tengo más amor, más paciencia, gozo verdadero, fe y un Padre celestial que me llena y responde a mis necesidades ¡Que novedad de vida! De esta manera nuestra familia verá que lo que vivimos no es una religión, no solo se trata de ir un domingo a la iglesia, se trata de que conocí a Jesús, le di mi vida y ahora soy una nueva criatura, por lo que ellos también desearan entregarle su vida a Jesús ya que han entendido que no sólo se trata de un “cambio de religión” si no de una decisión de transformación que nos beneficiará a todos.
Ora por tu familia, declara con fe que tú y tu casa servirán al Señor (Josué 24:15), que tu futuro matrimonio será luz para ellos, un ejemplo y que a través de ustedes ambas familias serán transformadas. Por medio de ti Dios ha iniciado un cambio poderoso en tu familia… Y mientras ese momento llega, pide al Señor sabiduría y fortaleza de carácter para que con todo el respeto que debes a tus padres, puedan resolver las diferencias en armonía entre ustedes y sobre todo buscando agradar a Dios por sobre todas las cosas.
Visto | Mujer, eres excepcional
Video Jesus Adrian Romero – Tu Amor mi Energia
Una bella cancion que Jesus Adrian Romero le dedica a su esposa.
¿Puedo besarme con mi enamorado?
¿Puedo besarme con mi enamorado?
por Justo Llecllish M.
Para ti, que aún eres adolescente:
Creo que el tema no es tanto si puedes besarte o no con tu enamorado. El tema es por qué y para qué.
Los besos hacen que dos personas se vuelvan íntimas.
Al comienzo de una relación, los besos van y vienen, y vienen y van. Pero con el paso del tiempo, la inocencia se convierte en pasión —y allí comienzan los problemas—, y la pasión en sexo temprano.
Sé que nadie —al menos los que aman a Dios— quisieran llegar al sexo antes del matrimonio, pero lo cierto es que sucede. Las estadísticas dicen que de cada 10 mujeres que dan a luz en la Maternidad de Lima, más de la mitad son adolescentes.
Otro asunto, quizá el más importante: Lo que realmente estás buscando es el cariño y afecto de papá. Tanto puede ser ésta búsqueda, que hasta podrías llegar a las relaciones sexuales. Como dijera James Dobson, “los adolescentes buscan amor, pero se tropiezan con sexo”.
Te aconsejo que enriquezcas y disfrutes tu relación paternal. Si no tienes a papá en casa, ojalá un tío ayude en esto.
Fuente Fax Juvenil
Switchfoot estará en Guatemala y Costa Rica
Por medio de un link en Facebook me entero que Switchfoot estara en Guatemala y Costa Rica, me alegra mucho que www.superconciertos.com este trayendo buena música a Centro América, lo demostraron con NewsBoy, Hillsong y otros.
Asi que aqui les dejo la información de cada país.
- Switchfoot | MORE THAN LOVE TOUR: Guatemala
Fecha: 13 de febrero de 2009
Lugar: Forum Mundo E
- Switchfoot | MORE THAN LOVE TOUR: Costa Rica
Fecha: Pendiente
Lugar:Pendiente - Para más información, visita Superconciertos.com
Adicional me entero que hay una oferta para VIP al 2×1 solo para Guatemala.
También les dejo un vídeo por si no conocen a esta buenísima banda.




