El pecado me brinda placer, pero no satisfacción



Día a día soy tentado.  Día a día tengo que vencer.  Día a día me cuesta.  A veces lo logro, a veces fracaso.  No obstante, sigo me gustaría compartirte dos grandes lecciones que tú y yo debemos aprender.

MIS DESEOS PECAMINOSOS Y LOS TUYOS NO SERÁN SACIADOS

Por si aún no lo habías notado, cada vez que cedemos a una tentación, recibimos cierta dosis de placer.  Lastimosamente se trata de una muy pequeña, pasajera, efímera, enfermiza y mentirosa.  Es cierto: el pecado nos hace sentir bien, pero hay un engaño detrás.

Leí una vez la historia de unos astutos cazadores de lobos.  Para atrapar a sus víctimas, estos hombres idearon una manera efectiva, sencilla y fatal.  Aprovechando el deseo insaciable de los animales, pensaron en colocar un cuchillo en el suelo con sangre fresca.  Al verse atraídos, los lobos llegaban a lamer tan deliciosa sangre, deleitándose en tan exquisita trampa mortal.  Querían cada vez más, y seguían lamiendo.  Por supuesto, sus lenguas se cortaban y comenzaban a sangrar por sí mismas, alimentando la ansiedad de los animales, satisfaciendo su apetito por sangre fresca.  Después de tiempo, el mismo animal había lamido su propia sangre hasta la muerte.  El cazador no tuvo que cazar, sólo esperar.

Tú y yo podemos ser igual de necios como estos animales y caer en la trampa fatal del pecado.  Una pequeña dosis no produce satisfacción, sino que incrementa el deseo por más.  No nos saciamos, necesitamos un poco más.  Más placer.  Sólo un poco más.  Cada vez más.

Poco a poco, nos esclavizamos, nos volvemos adictos, nos encerramos, nos enterramos, nos enredamos en una espiral sin salida.  Siempre es más difícil decir “NO” la siguiente vez.  Debemos huir hoy, no mañana.

JESÚS SÍ PUEDE LLENAR MIS NECESIDADES Y LAS TUYAS

Las trampas engañosas del pecado atacan en nuestros puntos débiles, van al acecho de nuestras necesidades.  Y dicho sea de paso, nuestras necesidades son reales y son buenas.  Son buenas, porque debieran acercarnos a aquel que puede satisfacerlas con gracia y verdad.

Stephen Arterburn, en su libro “Tome control de lo que lo controla” (un pequeño libro que te recomiendo leer), detalla los diferentes apetitos que buscamos saciar en la vida.  En cada caso, ya sea que se trate de apetitos sexuales o de cualquier otra índole, debemos recordar que Dios nos creó con estas necesidades para que Él pudiera satisfacerlas.  Lastimosamente, nosotros nos descarriamos y procuramos satisfacer nuestros deseos con impostores que nos hieren, avergüenzan, atormentan y asesinan.

Hace unos días decidí tomar el curso de pureza sexual de Libres En Cristo (un curso gratuito en línea, en www.libresencristo.org) para fortalecerme y animar a otros a mantenerse firmes en integridad.  En la segunda lección fui recordado del fantástico dialogo de Jesús con la mujer samaritana, en Juan 4.  Ni el agua del pozo, ni las múltiples relaciones maritales que había tenido, saciaban por completo sus apetitos.  Pero Jesús le dio el agua viva, sació sus necesidades, transformó su vida y le brindó esperanza eterna.  Esa misma oferta, sigue vigente el día de hoy, para ti y para mí.

¿QUÉ HACEMOS ENTONCES?

Tú y yo no necesitamos el pecado para llevar una vida plena, exitosa.  No necesitamos el pecado para llegar a ser quien Dios anhela que seamos.  No necesitamos ceder a la tentación para disfrutar la vida al máximo.  Lo que necesitamos es dejar que Jesús sea quien llene nuestro ser y satisfaga cada uno de nuestros apetitos.

Estoy seguro que tú y yo necesitamos hacer cambios radicales en nuestra vida.  Quizás sea difícil lograrlo.  De hecho, decir “NO” al pecado tal vez no produzca placer; pero el dolor de la sanidad siempre será mejor que el dolor de la enfermedad.  Que Jesús satisfaga y transforme tu vida y la mía todos los días.

Visto | El Bunker

Tags: , , , , ,

Monday, May 18th, 2009 Articulo, Jovenes

2 Comentarios

  • At 2009.05.21 14:30, SANDY said:

    1 de cori 15 – 58
    asi que hermano mio amad y estad firme y constante creciendo enla obra del señor siempre sabiendo que vuestro trabajo en el señor no es vano.

    que DIOS lo bendiga pastor

    • At 2009.06.02 11:15, Ines Magdalena Escobar Imbaquingo said:

      tengo 35 años, mi vida era una vida que nunca quisiera volverla a vivir era llena peleas y agraciones fisicas y psicologicas por mi esposo el cual me fue infiel por 3 años con mi prima tuve un dolor tan grande queria suicidarme con mis 2 hijos,empece a tomar lico sola tenia un odio hacia ellos ,sufri mucho pero Dios llego a mi vida y me ayudo por lo que le doy gracias y no quiero separarme nunca de el el es mi refugio ,mi proteccion estoy en un curso de sanidad interior me ayuda mucho,soy pediatra trabajo en un hospital pequeño atiendo a niños que son del campo y veo que existe mucho dolor existen madres solteras, madres maltratadas por los esposos yo les doy un mensaje de lo que Dios cambio mi vida pero necesito mas seguridad ,el disco Al taller del Maestro vengo me toca tanto mi vida que cuando le escucho lloro. Gracias a Dios estoy BIEN

      (Obligatorio)
      (Obligarorio, no sera publicado)


      Ayudanos

      No encuentras lo que buscas prueba aqui….

      Recibe por correo

      Ingresa tu Correo:

      Debes revisar tu correo para la activación

      Haste Fan en Facebook

      Comunidad

      Ya eres mienbro?
      Login
      Logueate usando Facebook:
      Ultimo Visitante