Archive for August, 2009
Sonia de Luna – La mujer invisible
No desmayes, todo lo que has sembrado dará fruto. El Señor te ama como a la niña de Sus ojos. Por Su misericordia eres libre para amar y entregarte sin reservas.
Eclesiastés 3:11 dice:
Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.
Para todo hay tiempo, pero no tenemos paciencia. Queremos lograr nuestros sueños en el tiempo natural pero el tiempo de Dios es diferente. Los milagros no son instantáneos y requieren esfuerzo.
Eclesiastés 3: 1-10 recomienda:
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz. ¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana? Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él.
Todos los tiempos que menciona la Palabra nos hablan particularmente. Seguramente hemos sufrido en algún momento y el Señor nos dará un tiempo para cambiar la tristeza en alegría. También nos sentimos aludidas con lo relacionado a hablar y callar porque tenemos la debilidad de ser demasiado comunicativas. Pídele al Señor gracia para saber callar. Además, aprende a disfruta cada etapa de tu vida porque todo tiene su momento. Como soltera, casada, madre, hija y servidora superas etapas que te marcan, cuando debes aprender y también disfrutar. Como esposa pasas del amor joven al amor real que prueban la solidez de tu relación. Como madre vives confusión y angustia porque educar hijos no es fácil, sin embargo ellos merecen tu tiempo y esfuerzo. Dedícate a tus hijos, no delegues el cuidado de su desarrollo a una empleada. Mi esposo me ha mostrado el papel tan importante que desempeño en nuestro hogar y esa es una de las muchas razones por la que no amo. Acomoda las responsabilidades a tu maternidad. Puedes realizarte como profesional sin descuidar el privilegio de ser madre y cuidadora de la simiente.
Hay tiempos agradables y otros difíciles pero cada uno tiene su propósito y apoyo del Señor. Sin importar a qué te dediques, pon tus ojos en Él y pídele fortaleza. No olvides que hay un tiempo de siembra y otro de cosecha. No verás el fruto de inmediato, para todo se requiere preparación y paciencia. Aún siendo cristiana comprometida debes enfrentara la frustración y desaliento, es natural porque somos humanas, pero la diferencia está en la fe que demuestras.
Ánimo y valor
Hebreos 12:3 nos recuerda:
Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.
El Señor Jesús es la fuente del ánimo que nos sostendrá en cualquier circunstancia.
Isaías 41:10 dice:
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Para tu Padre no eres invisible, te ve y aprecia en todos los detalles. Su amor sobrenatural te dará fuerzas.
Romanos 4:18 relata:
El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia.
Todas deseamos ver a nuestra familia bendecida y podemos lograrlo si se la entregamos al Señor.
Proverbios 19:14 dice:
La casa y las riquezas son herencia de los padres; Mas de Jehová la mujer prudente.
Puede que conozcas la palabra pero eso no es suficiente, tienes que pedir sabiduría para actuar conforme a ella.
Buena cosecha
Gálatas 6:7 dice:
No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.
Rompe con el enojo, tristeza y depresión. Dios renueva y debes ser tierra fértil para producir buen fruto. Hubo un tiempo cuando cometimos errores pero ahora es el momento de corregirlos. Si en algún momento te has sentido invisible a los ojos de otras personas o si te han utilizado y engañado, si te sientes frustrada por la crueldad del mundo que nos margina como mujeres, declárate liberada porque ahora Dios toca tu corazón y es bálsamo para tus heridas.
Proverbios 31:25
Fuerza y honor son su vestidura; Y se ríe de lo por venir.
Pídele fuerza y honor que te permita ver el porvenir con optimismo. Siembra para recibir esa promesa, ten paciencia porque Él no te ignora y te dará ese gozo sobrenatural que anhelas. El Señor puede sanarte, ayudarte a perdonar y a tener el control de tu vida. Sujeta tu alma emotiva porque necesitas ser usada para glorificar Su nombre. Él no ignora tu sacrificio y trabajo, sabe que le has dado prioridad y que has hecho mucho por tu familia. Tampoco ignora el esfuerzo que haces por educar a tus hijos, tus desvelos y tristezas están en Su memoria. Aquello que has sembrado trascenderá en una cosecha que alcanzará a muchas generaciones.
El rechazo no viene de Dios, Él te ama. NO hay nada que puede esclavizarte, entiende que ser mujer es maravilloso. Tienes mucho para dar, no te quedes con nada, el mundo te espera y necesita que lo lleves a los pies del Señor. Recuerda que fue una mujer la primera que comunicó el evangelio. María Magdalena olvidó todo el rechazo y humillación que sufrió cuando se encontró con Jesús y fue instrumento para las buenas noticias. Si te vieras con Sus ojos descubrirías lo hermosa que eres para Él, no te menosprecies más, descubre todo tu valor. Dile que estás a su servicio, que crees Su promesa y le amarás por sobre todas las cosas. Entrégate en Sus manos, deja que te guarde como a la niña de Sus ojos y te haga libre para amar y bendecir a quienes te rodean.
Hacia Adelante
Al transitar la segunda mitad del año, es importante realizar dos miradas: una hacia atrás y otra hacia adelante.
La primera quizás genere una sensación de impotencia, pues ya no podemos cambiar nada de nuestro pasado. Pero será útil para evaluar, potenciar los aciertos, y corregir o evitar los errores cometidos. La segunda está enfocada en el futuro: los meses que todavía debemos enfrentar, las páginas de nuestra historia que aún no han sido escritas y deseamos que se escriban sin manchas, borrones, heridas, dolores, ni acciones de las cuales lleguemos a avergonzarnos, etc.
¡Todos queremos crecer y desarrollar lo que nos hemos propuesto al comenzar el año! ¡Tenemos el deseo que todo salga bien! ¿Qué factores pueden determinar que nuestro futuro inmediato sea mejor?
Es cierto que hay cosas cuya transformación no depende exclusivamente de nosotros: la armonía social, la disminución del desempleo, el triunfo de la justicia, la honestidad de cada ciudadano, la erradicación de la violencia, el fin del narcotráfico y la drogodependencia, etc.
Pero hay cambios que sí dependen de usted y que pueden hacer que los próximos meses sean mucho mejores que los anteriores. Esto ocurrirá si está dispuesto a considerar algunos consejos prácticos:
1.- ¡Deje atrás todo resentimiento!
Es probable que en algún momento del año alguien lo haya ofendido, le haya hecho sentir despreciado, calumniado, etc. ¡Actitudes y palabras que lo han lastimado! Quizás ese dolor generó sentimientos negativos y le dio lugar a la amargura. Pero si usted desea seguir adelante con entusiasmo, no debería arrastrar ningún resentimiento. El tiempo no cicatriza las heridas del corazón; sólo las cubre y las infecta. Por eso, ¡resuelva los asuntos pendientes en forma urgente! Trate de arreglar lo grande y doloroso, pero también lo pequeño e insignificante; las grandes discusiones que generaron distanciamientos y también los malos entendidos. ¡Viva como alguien libre, en paz con la gente! Si permite que Dios dirija su vida, tendrá las fuerzas para perdonar, amar y bendecir a los demás.
2.- ¡Priorice su vida espiritual!
No se desespere por lo que aún no ha logrado conseguir. Algunos obran de esa manera y corren detrás del dinero y las posesiones, sacrificando su salud y su vida espiritual. Jesús lo invita a buscar a Dios por sobre todo lo demás: vivir con justicia, honestidad, honradez y seguir las instrucciones divinas para lograr el éxito. Entonces, a medida que usted se esfuerce y ponga todo de su parte, ¡Dios le dará lo necesario y le abrirá puertas que usted ni se había imaginado!
3.- ¡Disfrute de la amistad con Jesucristo!
Si todavía no disfruta de una relación de amistad con Jesús, decida hacerlo cuanto antes. ¡La decisión más importante de la vida es reconocerlo como Salvador y Señor! Sólo de esa manera podrá disfrutar la verdadera paz con usted mismo, con los demás y con Dios. Sus pecados y errores serán perdonados, su presente será victorioso y su futuro glorioso. Dios promete vida abundante para quienes creen en Jesús.
¡Vivamos una vida al 100%!
Pastor Rubén Kassabián
Congreso Refrescante – Casa de Dios – On-line
En la iglesia Casa de Dios del Pastor Cash Luna se organizo un congreso para mujeres llamado Refrescante el cual puedes ver totalmente gratis en vivo.
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Tu cuerpo no es solo tuyo
La relación de Cristo con la iglesia se compara con la relación íntima entre marido y mujer. Estás hecha para ser instrumento de bendición y ministración en tu vida conyugal.
1ra. de Corintios 7: 2-5 dice: pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido. El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.
La relación matrimonial se rige por tres principios espirituales: Primero, es necesario satisfacer la necesidad física del matrimonio. Segundo, ambos tienen potestad sobre el cuerpo del otro y debe respetarse ese sentido de pertenencia. Tercero, es contra las leyes divinas negarse a satisfacer en la intimidad a nuestro cónyuge. Las mujeres somos importantes para el plan de Dios porque tenemos la capacidad de traer bendición o maldición. Adán, Sansón y David son ejemplos de cómo el cuerpo de una mujer puede cambiar el destino de un hombre. Tu cuerpo no es tuyo y tiene el poder de destrucción o construcción.
Los hombres se guían por la vista porque es su sentido más agudo y refinado. A través de sus ojos toman decisiones, reciben instrucción y moldean su carácter. El segundo sentido más desarrollado es el oído. Las mujeres debemos estar conscientes de esto y poner atención a nuestros esposos porque su vista y oído siempre están alertas.
En Proverbios 9:13-15 leemos: La mujer insensata es alborotadora; Es simple e ignorante. Se sienta en una silla a la puerta de su casa, En los lugares altos de la ciudad, Para llamar a los que pasan por el camino, Que van por sus caminos derechos.
La mujer extraña y ajena que puede agradar a tu esposo fuera de casa, llama la atención para ser vista y escuchada.
Proverbios 9: 17 nos recuerda: Las aguas hurtadas son dulces, Y el pan comido en oculto es sabroso.
Sólo los hambrientos se satisfacen con pan y agua. Si tu esposo está bien alimentado, o sea, si le satisfaces en la intimidad, no buscará alimento fuera. Ten cuidado que nunca salga de casa hambriento de atenciones y ese amor íntimo que sólo tú debes darle. De lo contrario corre el riesgo de intentar saciarse con el pan que le ofrezcan fuera, aunque está convencido que es un espejismo que lo condenará.
Proverbios 2:16 advierte: Serás librado de la mujer extraña, De la ajena que halaga con sus palabras
Aprende a hablar con cariño y suavidad. Que tu esposo escuche palabras dulces para que no se deje llevar por las voces seductoras que encuentre a su alrededor. Es triste ver a hombres valiosos caer en el pozo profundo que representa la mujer extraña. Evítalo siendo bálsamo y calidez. Debes ser mujer firme, seductora y conocedora de lo que representa en el mundo natural y espiritual. La mujer extraña con poco logra mucho porque le damos la oportunidad. El problema no está sólo en el mundo, está en cada hogar. Esto no es una amenaza sino un reto. En todo lugar, incluso en las iglesias, hay mujeres hermosas y tú eres una de ellas. Valórate y esfuérzate por sentirte bien porque tu esposo te escogió frente a muchas otras. El problema no está en ellos sino en lo que creemos que piensan. Generalmente no estamos satisfechas con nuestro cuerpo, siempre hay algo que nos incomoda, pero en casa debes mostrarte con confianza, arréglate para tu marido, dale el tiempo que merece y prioriza tu intimidad con él por sobre los quehaceres, porque lavarle la ropa y cocinarle pueden muchas, satisfacerle en la intimidad, solamente tú puedes y debes hacerlo.
Ojalá que tu esposo no piense en la historia de Lázaro cuando te ve en casa. No te envuelvas tanto como una momia que necesita ser desatada. Cristo frente a Lázaro dijo: “desatadlo y dejadlo ir”. Debes estar dispuesta a desatar tu cuerpo y mente, el secreto no está en lo que tienes de más o menos sino en tu confianza para mostrarte. La mujer extraña es visible. Deja que tu esposo te vea cuando te bañas y arreglas, no te escondas y además, aprende a decirle las palabras correctas.
Necesidad física y espiritual
No te confundas porque la necesidad física que siente tu marido es natural y puedes compartirla. No es una aberración masculina estar pendiente del cuerpo. Al buscarte íntimamente se comporta más cristiano y espiritual que nunca.
Colosenses 1:24 revela: Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia;
Cuando te sientas molesta porque piensas que tu cónyuge es demasiado carnal y mundano, piensa que el mismo sacrificio de Cristo en la cruz fue por un cuerpo santo. Así que la naturaleza del hombre espiritual también está enfocada en el cuerpo. La relación entre Cristo y la iglesia se compara con la intimidad entre los esposos por su intensidad y trascendencia. Cambia tu mentalidad y llénate de Palabra porque Él se entregó a cambio de un cuerpo glorioso que pagó con su sangre. Al entregar tu cuerpo en la relación íntima conyugal ministras a tu esposo y familia. Si quieres ser espiritual cumple con tus deberes conyugales.
Dios puede liberarte de cualquier experiencia traumática del pasado para que puedas disfrutar de la relación con tu esposo. En la relación sexual incluso hay un momento que se pierde el conocimiento, te despojas de todo y creas un fuerte vínculo. No desperdicies esa oportunidad de compartir física y espiritualmente con tu marido, no le niegues la posibilidad de acercarse al Padre a través tuyo. Pídele restauración y fortaleza al Señor porque para Él eres hermosa.
Hay un propósito divino en nuestras relaciones íntimas. De la misma forma que Cristo al entregar su cuerpo recibió una iglesia, nosotras, al entregar el nuestro, recibimos recompensa de amor, solidez de una relación sin precedentes, mayor unidad y afinidad conyugal. Eres capaz de dar y recibir todo el amor que hay en tu corazón y cuerpo porque el Señor te ha hecho perfecta para ese sagrado propósito.
¡Es posible vencer el estres!
¿Sufres de estrés, angustia, ansiedad? ¡Recuerda: La vida es muy corta como para no disfrutarla! Si realmente deseas vencer, no hay secretos. Considera estas cinco sugerencias para combatir esos enemigos, confía en el poder de Dios y lograrás triunfar.
1.- Identifica lo que te hace sentir así.
¿Te angustia un problema familiar? ¿Te produce ansiedad la falta de trabajo? ¿Experimentas estrés debido a tus responsabilidades? ¿Son los temores? ¿La salud? ¿La economía? ¿La sensación de fracaso? Analiza el motivo que te hace sentir así. Acepta lo que no puede ser cambiado y empieza a revertir lo que sí puedes cambiar. Debes entender que muchas de las cosas o eventos que te angustian nunca llegarán a ocurrir.
2.- Enfrenta la vida con una actitud positiva.
No seas pesimista acerca de ti mismo y las situaciones que vives. No te maltrates intentando alcanzar expectativas irreales, tanto tuyas como aquellas que los demás depositan en ti. No eres un “superhombre” ni una “supermujer”. Haz lo mejor que puedas con lo que tienes. Aprende que el mayor problema no está en lo que te sucede sino cómo lo enfrentas.
3.- Toma decisiones correctas.
Haz un alto y organiza tus actividades cotidianas. Date tiempo para relajarte y descansar. Esto es una inversión no una pérdida de tiempo. Establece prioridades en tu vida. Lo urgente no siempre es lo más importante. Determina metas realistas diarias que puedas alcanzar.
4.- Reconoce que la vida no es fácil.
Debes saber que siempre habrá problemas que enfrentar. Los fracasos tienen la virtud de pulirnos y ayudarnos a madurar. Los desafíos más exigentes nos ayudan a replantear nuestras vidas y cambiar. Cuando caemos, podemos levantarnos con más fuerza. Cualquier persona puede frenar nuestro entusiasmo temporalmente, pero sólo tú puedes detenerlo definitivamente. Recuerda: después de la tormenta siempre sale el arco iris.
5.- No tienes que enfrentar solo los desafíos de la vida.
¿Por qué a veces nos empecinamos en confiar en nuestra suficiencia sabiendo que necesitamos ayuda? Dios conoce perfectamente tus frustraciones, temores, angustias y anhelos. Él quiere acompañarte y darte paz en medio de los problemas. Desea ayudarte para vencer las situaciones más difíciles de tu vida. ¡Tiene un plan extraordinario para tu vida! ¡Vale la pena considerarlo! No vivas alejado de Dios, que es la fuente de bendición, alegría, paz y prosperidad para tu vida. ¡Búscalo hoy mismo! Reconoce que te equivocas (que tienes pecados) y pídele perdón. Hace 2000 años Jesús murió en la cruz para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Sólo debes poner tu fe en Él y aceptarlo en tu vida como Salvador y Señor.
La Biblia dice: “Al que cree todo le es posible” (Marcos 9.23b)
¡Vivamos una vida al 100%!
Pastor Rubén Kassabián




