Archive for October, 2009

¿Puedo yo llamarle la atención a mi esposo cuando lo sorprendo en pecado sexual?

Muchas mujeres tienen esta duda, pues han aprendido erróneamente que una esposa cristiana nunca debe amonestar a su marido cristiano por su pecado, y que deben guardar silencio permanente. Estas falsedades son basadas en estos versos,

Así mismo, esposas, sométanse a sus esposos, de modo que si algunos de ellos no creen en la palabra, puedan ser ganados más por el comportamiento de ustedes que por sus palabras; al observar su conducta íntegra y respetuosa. 1 Pedro 3:1-2 NVI

Sin embargo, estos versos han sido sacados de su contexto, pues el primero se refiere a los maridos que no conocen al Señor (hablaremos de eso en otra ocasión), y anima a las esposas a conducirse con integridad y respeto.

Sin embargo, una esposa debe aprender a expresar la verdad acerca del amor bíblico, la cual si incluye la amonestación.  Sin embargo, la Biblia también provee los criterios para hacerlo:

Más vale ser reprendido con franqueza que ser amado en secreto. Proverbios 27:5 NVI

El conocimiento envanece, mientras que el amor edifica. 1 Corintios 8:1b NVI

Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra. 2 Timoteo 3:16-17 NVI

El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. 1 Corintios 13:6 NVI

Hermanos, si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales deben restaurarlo con una actitud humilde. Pero cuídese cada uno, porque también puede ser tentado. Gálatas 6:1 NVI

saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano. Mateo 7:5 NVI

El corazón del justo medita sus respuestas, Proverbios 15:28a NVI

Estos versos nos muestran que el amar no significa quedarse callada, pero también que la restauración debe ser con una actitud humilde… pues nosotras mismas estamos susceptibles a la tentación, o tal vez hemos contribuido a este pecado, al limitar la satisfacción sexual de nuestro esposo, o con nuestras rabietas de carácter o múltiples ocasiones. El pecado sigue siendo responsabilidad del esposo, pero nosotras necesitamos un escrutinio de nuestro interior también, no sea que la reprensión bíblica se vuelva un tornado de acusaciones mutuas. Como esposa, puedes considerar confrontar a tu esposo de una manera similar a esta,

“Cariño, hay algo que quiero contarte y que me está molestando. Tú sabes que te quiero y sé que me quieres a mí, pero ya en varias ocasiones he descubierto que estás viendo pornografía [o mencione aquí el pecado específico que ha descubierto], y eso está dañando tu reputación, nuestro matrimonio, y tu relación con Dios. Creo que es tiempo de que pidas ayuda, y estoy dispuesta apoyarte en todo lo que pueda para que salgas de esto. Si en algo he contribuido para que caigas en esta conducta, te pido que lo pienses con cuidado y me lo hagas saber también.”

Si un esposo es un hombre cristiano y maduro, puede ser que reconozca su pecado y talvez se arrepienta. Si él reconoce que hay un hábito sexual que lo ata y muestra preocupación por ello, la esposa debe animarle y ofrecerle esperanza de que él puede cambiar y vencer su problema con la gracia de Dios.

Si él no está de acuerdo o no considera que sea pecado,  luego de un tiempo (digamos, una semana), puedes sugerirle que acuda con algún pastor o un amigo maduro para hablar al respecto. La esposa puede decirle “mira, por el hecho de que veamos esta situación de manera diferente, sería útil que puedas conversar con alguien que escuche ambos lados. Yo sugiero que vayamos con el pastor.” Si él se niega a conversar con el pastor o con ella, entonces la esposa debe ir sola, diciéndole “yo aún considero que lo que haces es pecado y dañino para tí y para nosotros. Uno de los dos necesita consejo de un cristiano maduro. Aún estoy dispuesta a ir contigo, pero si no quieres ir, necesito ir sola y averiguar qué hacer al respecto”.

Para entonces, la ayuda de una tercera persona será una protección para ambos y un gran provecho para salir adelante. De lo contrario, aún hay recursos bíblicos que una esposa puede usar. Comentaremos al respecto en otra ocasión, en esta misma sección, y por supuesto, uno de los recursos que puedes sugerir a tu esposo, es nuestro website principal, www.libresencristo.org, donde un consejero podrá ayudarle.

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Saturday, October 31st, 2009 Articulo No Comments

Marcos Witt – Pasos para recibir un milagro



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Thursday, October 29th, 2009 Marcos Witt, Podcast, Videos 2 Comments

Danilo Montero – Vence la distracción espiritual: Parte 2



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Wednesday, October 28th, 2009 Podcast, Videos 3 Comments

Recordados por hacer proezas

Por Pastor Jose Putzu

Dios te busca para que hagas grandes obras. Escúchale y obedécele para cumplir tu destino y alcanzar la preeminencia que desea darte.

El Señor anhela cambiar tu vida y formarte para que seas de bendición donde te encuentres.  La historia está compuesta por dos tipos de personas, los que se conocen por lo que lograron  y los que no conocemos porque no  provocaron ningún cambio.  Cristo, nuestro Señor impactó tanto al mundo que la historia se divide en antes y después de Él.

Todos tenemos la misma oportunidad de marcar la historia. La Biblia está llena de historias memorables y  nuestro reto  sería figurar en ella, si existiera la posibilidad de escribir una segunda parte. Yo anhelo ser recordado por contribuir en algo al crecimiento de mi país. El mundo necesita  líderes que tengan sus ojos puestos en Jesús y guíen al pueblo hacia Él.  Todos seremos conocidos y recordados por lo que hagamos o dejamos de hacer.  Abraham es identificado como el Padre  de la fe y a Moisés se le conoce como  El Libertador. Ambos hicieron algo memorable. Nuestro problema es que no hacemos nada y cuando lo hacemos nos conformamos con lo pequeño.  Acá en Guatemala todo lo pensamos pequeño, pedimos  un cafecito o un besito, etc.

La edad no es una limitante, ejemplo de ello son Abraham y Noé.  Acepta el reto de hacer obras poderosas para Dios. Donde te encuentres puedes lograrlo.

Comienzo difícil

Hay cuatro cosas que Abraham, Moisés, David y Noé tenían en común. La primera es que  tuvieron un comienzo difícil. Necesitaron mucho empeño para lograr sus metas, igual que muchos de nosotros.

Hebreos 11: 12 recuerda:  Por lo cual también de uno, y ese ya casi muerto salieron como las estrellas del cielo en multitud,  y como la arena que está la orilla  del mar.

La Biblia dice que Abraham estaba casi muerto. Él y su esposa eran ya ancianos cuando Sara recibió fuerza para concebir y dar a luz a Isaac.  Esto sucedió porque tuvieron fe y creyeron en la fidelidad del Señor, porque cuando Dios dice también hace. Créele para ver maravillas.

Moisés es otro ejemplo de un principio difícil. Su familia era esclava en Egipto y para evitar que  lo asesinaran, su madre lo dejó en el río Nilo. Fue rescatado de las aguas por la hija del Faraón y criado en otra cultura. A pesar de ser tartamudo, Dios lo escogió para llevarle un mensaje a Su pueblo y liberarlos de la esclavitud.

David también enfrenta una situación complicada en sus inicios. Era el hijo más pequeño, ignorado pastor de ovejas sin formación militar. Aunque era rechazado venció al temible enemigo del pueblo de Dios y llegó a ser rey.

1ro. de Samuel 16:10-13 cuenta:  E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos. E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos.  Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es. Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá.

El rechazo que enfrentaba era de tal magnitud que no fue tomado en cuenta para presentarse como hijo delante de Samuel. Fue necesario que éste les mandara traerlo para que lo llevaran y fuera ungido.  Seguro muchas veces hemos sufrido ese mismo rechazo que nos descalifica, menosprecia y desmotiva para lograr grandes obras para Dios. Personalmente puedo dar testimonio de ello.  En mi familia nadie hubiera pensado que sería predicador. Yo, el  hijo de un hombre esquizofrénico, advertido de no tener descendencia por el gran riesgo que suponía heredar la enfermedad. Pero  encontré en la Palabra que el Señor tiene misericordia de aquellos que amamos Su nombre aunque la maldad visite hasta la tercera y cuarta generación. La esquizofrenia es una enfermedad que, según los psicólogos, deberíamos padecer mis hijos, mis nietos y yo, pero la Palabra me hizo libre. Mi padre la desarrolló a los 18 años, justo la edad en la que me convertí.  Fue muy significativo porque me entregué al Señor un día del padre que en Guatemala se conmemora  cada 17 de junio. No cabe duda, Dios hace las cosas perfectas porque  ese día estaba levantando mis manos al cielo,  conociendo y abrazando a mi Padre Celestial y asumiendo el reto de hacer historia en mi país.  Sin poner atención a tu pasado, trabaja y concéntrate en lograr hazañas en tu futuro.  Todo está a tu alcance si crees, obedeces y pones en práctica la Palabra.

Encuentro que cambia vidas

La segunda característica en común de los hombres de la Biblia es que creyeron lo que Dios les dijo y Su presencia era visible en sus vidas. Todos tuvieron un encuentro importante con el Señor o con uno de sus mensajeros. Contigo sucede lo mismo, algo se activó en tu existencia el día que tuviste tu primer encuentro con Él y Su presencia debe ser evidente en todo lo que hagas.  Para buscarlo no necesitas ir a un centro de encuentros, la Biblia es clara cuando dice que cierres la puerta y busques estar a solas ante Su presencia porque no necesitarás  a nadie más.  Todos somos Sus hijos, no tiene nietos que requieran intermediarios. Vive tus propias experiencias con el Señor.

El escogido ideal

La tercera característica de quienes lograron grandes obras para Dios es que ninguno tenía aptitudes especiales o sobrenaturales.  Todos somos ideales  y  nos convertimos en candidatos aptos para ser escogidos. Es más, Él ya te escogió y está esperando que actúes.

Obediencia a toda prueba

La cuarta característica es obediencia ante cualquier situación por difícil que parezca.  Todos los hombres de Dios han obedecido aunque no tuvieran que hacerlo.  Noé por ejemplo ejecutó órdenes que incluso parecían ridículas.  Dice la palabra que los hombres habían empezado a pecar  por lo que Dios se arrepintió de haberlos creado. Entonces  mandó cubrir la tierra de agua que cayó del cielo.  En ese tiempo la lluvia era algo nunca visto porque la tierra se regaba por un vapor que emanaba de ella. Entonces creer que caería agua del cielo era difícil, sin embargo Noé creyó y obedeció.  La humildad para escuchar y ejecutar las órdenes de Dios trae retribuciones.

Requisitos para ser recordados

Necesitamos 3 cosas para ser recordados: oír, obedecer y hacer obras de fe. La primera es la base de todo; para tener fruto debemos escucharle, comer de Su Palabra en la iglesia y también en la intimidad de nuestra habitación cerrada.  La clave para oír a Dios es hacer silencio y poner atención.  Háblale pero también calla para escucharle. Él conoce tu corazón y sabe todo sobre ti, así que tómate el tiempo para atender lo que desea decirte.  Este es un reto y no debes frustrarte pensando que nunca le ha escuchado con tus oídos físicos porque Él habla desde tu interior.

Es más difícil escuchar a alguien de adentro hacia afuera que de afuera hacia adentro, así que ten fe,  Él busca comunicarse contigo porque habita en ti.

Luego de escucharle, obedécele.  Muchos se quedan en la escucha pero no actúan y hay una bendición para los que obedecen.

Lamentaciones 3: 24-26 nos dice: Mi porción es Jehová, dijo mi alma, por tanto en Él esperaré, bueno es Jehová a los  al  alma que le busca, bueno es esperar en silencio la salvación del Señor.

Cuando te encuentres en peligro o en algún riesgo, quédate en silencio y escucha al Señor.  Luego créele, recuerda que la fe viene por escuchar.  Ora para que tus oídos sean destapados.

El reto

Deuteronomio 30:9-11 promete: Y te hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres, cuando obedecieres a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma. Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos.

Si la Biblia lo dice es porque no es tan difícil obedecer a Dios, ni orientar a otros sobre la forma de sacar nuestro país adelante.  Confía en el Señor que te levantará para hacer cosas grandes.

Deuteronomio 30:12-13 cuestiona: No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos?

Acepta el reto. Todos somos llamados y con uno que se comprometa hay fiesta en los cielos, pero lo mejor sería formar un ejército de hombres  y mujeres dispuestos a lograr grandes victorias en el Señor.

Dios siempre ha buscado hombres para hacer Su obra. Cuando necesitó poblar la tierra llamó a Adán. Para construir un arca convocó a Noé. En el momento de formar un nuevo pueblo buscó a Abraham. Para liberarlos formó a Moisés y para hacer un nuevo pacto y  darnos la vida eterna envió a Jesús.  Obedécele y sigue Sus instrucciones. Somos llamados a trabajar y hacer historia en nuestro país.

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Tuesday, October 27th, 2009 Articulo, Predica No Comments

Video Vertical – Cambiare mis tristesas


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Tuesday, October 27th, 2009 Videos No Comments

Despertad!!!!!!

“¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clama a tu Dios; quizá él tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos”. (Jonás 1.6b)

En distintos sectores del cristianismo se escucha un creciente clamor. Más allá de las baratijas que ofrecen quienes proclaman a las añadiduras como un derecho adquirido al cual todos – sin deberes ni condiciones previas – pueden acceder, la necesidad del momento es mucho más profunda. Porque la sociedad no será transformada (¡ni siquiera tocada!) si sólo basamos nuestra acción en estrategias, talentos o la construcción de imágenes y pareceres. Estos podrán ser elementos útiles, por cierto, pero huecos, estériles e inútiles si est& aacute;n carentes de una renovación espiritual profunda y continua que coloque a Jesucristo como el centro de todo plan y cada acción.

Siendo breves, concretos y yendo al punto principal, humildemente entiendo que precisamos un despertar espiritual que nos conduzca hacia un avivamiento cuyas flamas nos consuman de amor por Cristo y nos lleven a vivir vidas de santidad y pasión por la transformación del mundo. Pues antes de la movilización y la implementación de proyectos deberíamos ser conscientes de nuestra situación, salir del sopor y lanzarnos por fe hacia lo que Dios nos demanda.

Pensando en nuestra realidad, precisamos tres cosas que nos ayudarán a experimentar este despertar que precede al avivamiento, a saber:

1.- Conciencia.

“Por lo cual dice: ‘Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo. Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor”. (Efesios 5.14-17)

Cuando la iglesia de Jesucristo duerme, no es consciente de lo que ocurre a su alrededor. No puede llamarse “entendida en los tiempos” (1 Crónicas 12.32) porque para ello es necesario abrir los ojos y ver lo que ocurre. El mundo, en particular el contexto latinoamericano – desde donde escribo – constituye un escenario en el que sobran actores dramáticos pero escasean los protagonistas de la esperanza.

Por ello, el primer paso hacia un despertar espiritual es tomar conciencia de la propia situación y hacer algo al respecto. No valen las excusas ni las justificaciones revestidas de piedad. ¡Es necesario despertar!

2.- Temor.

“Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor”. (Hebreos 12.28-29)

Si el Espíritu del Señor está en nosotros, cuando tomemos conciencia (es decir, cuando abramos nuestros ojos espirituales), irremediablemente nos sobrevendrá un temor multiforme con el que viviremos el resto de nuestra vida (si queremos servir a Cristo en forma auténtica). No se trata de fobias o cobardías de humana factura. ¡Es un temor profundo, reverente, santo y movilizador que nos conmoverá hasta los tuétanos! Generará un irremediable desprecio a la somnolencia en que nos hallábamos, producirá un renovado temor-miedo ante la majestuosidad de un Dios que es tres veces Santo (ver Isaías 6.1-9a), nos llevará a despreciar el pecado y sacudirá nuestra cosmovisión. < o:p>

En otras palabras, cuando tomemos conciencia de nuestra condición y el tiempo que hemos perdido, un temor purificador, sano y absolutamente legítimo correrá por nuestras venas de modo que sigamos adelante hacia un despertar espiritual transformador.

3.- Decisión.

“Entonces se levantaron los jefes de las casas paternas de Judá y de Benjamín, y los sacerdotes y levitas, todos aquellos cuyo espíritu despertó Dios para subir a edificar la casa de Jehová, la cual está en Jerusalén”. (Esdras 1.5)

¡Qué problema sería tomar conciencia, lamentarse por la situación pero detenerse allí, sin completar el proceso! Aunque no resulte agradable decirlo, es necesario admitir que los seres humanos – también quienes confesamos tener fe en Dios – solemos actuar de esa manera. Pero si queremos cambios, si anhelamos modificar – cada uno desde su posición – los patrones de corrupción, miseria (de toda clase) y disolución, necesitamos tomar el paso siguiente. ¿Qué cosa? ¡Decidir levantarnos y ser – de una buena vez – sal y luz!

Los soñadores van y vienen. Los grandes discursos tienen su lugar. Hallar problemas y prescribir soluciones es importante. Pero un avivamiento del Espíritu Santo no será resultado de mezclar ilusiones, anhelos, bombos y platillos, sino el fruto de una acción sana, madura y coherente de quienes escojan tomar conciencia de su realidad, experimentar el temor liberador y decidir vivir a pleno para Dios, sin reservas y con una entrega absoluta para Él.

Porque el avivamiento – estado que debería ser natural en la iglesia de Jesús – vendrá cuando el Señor halle a Su pueblo despierto. ¿Cuál es nuestra situación en este día?

Juntos por los senderos del pensamiento y la espiritualidad, le saluda fraternalmente su amigo y hermano,

CRISTIAN FRANCO
Buenos Aires, Argentina

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Monday, October 26th, 2009 Videos No Comments

Vertical – Concierto Expolit 2007 Vida Extrema Podcast


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Monday, October 26th, 2009 Podcast, Videos No Comments

¿Cómo puedo lograr una buena comunicación con mis hijos?

Para poder establecer una buena comunicación con nuestros hijos, debemos empezar como en todo con ellos, desde que son pequeños.

Definición de comunicación: Acción y efecto de comunicarse. Proceso de interacción social basado en la transmisión de mensajes de información de un ente a otro a través de símbolos, señales y sistemas de mensajes como parte de al actividad humana, y se expresa a través del nexo, relación o diálogo que se establece entre las personas.

En base a lo anterior podemos entender que una buena comunicación transmite mensajes en forma interactiva, lo que implica que hay un emisor  y un receptor de mensajes, se puede expresar mediante  actos, actitudes y  palabras y depende de la relación que o nexo existente entre las personas.

Para poder establecer una buena comunicación con nuestros hijos, debemos empezar como en todo con ellos, desde que son pequeños. Si desde que son chicos, nuestros hijos se sienten amados, aceptados y respetados, estas serán algunas de las  llaves que ayudarán a mantener abiertas las puertas de la comunicación con ellos.  Comunicarles nuestro amor de una forma sana y correcta, les ayudará a confiar en nosotros para expresar ellos también sus sentimientos. Sabemos que es tiempo de sembrar lo bueno  para poder tener una buena cosecha.  En su libro de Los Cinco lenguajes del amor de Gary Chapman menciona que si queremos ser buenos comunicadores de amor, debemos estar dispuestos a aprender el lenguaje amoroso de los niños.  El menciona primeramente las “palabras de afirmación”  que son palabras de vida, palabras que motivan, que resaltan lo mejor de cada quien.  Estas palabras son más abundantes cundo los niños son pequeños pero conforme van creciendo, la tendencia es que disminuyan y empiezan a surgir las palabras de acusación, sobre todo conforme se van acercando a la adolescencia la tendencia es más a condenarlo por sus fracasos que felicitarlo por sus logros.  Menciona Chapman tambien el tiempo de calidad: al darle a un niño un tiempo de atención completa, este es el lenguaje principal de amor a su hijo en el cual es importante perseverar para que al llegar a la adolescencia puedan seguir compartiendo esos momentos.  Esto puede ser en juegos, deportes, entretenimientos etc. Recibir regalos: puede una forma de lenguaje importante para el niño, pero no debe sustituir  ninguno de los otros lenguajes. Puede ser que para usted como padre sea la mejor forma de manifestar su amor pero talvez no será el lenguaje más importante que entienda su hijo.

Actos de servicio: como padres estamos continuamente haciendo estos actos de servicio para nuestros hijos.  Desde que son pequeños, bañándolos vistiéndolos. Alimentándolos, llevándolos al colegio, a reuniones, etc.  Para muchos de ellos es algo natural, sin embargo otros las perciben como un acto de amor. Recuerdo en una ocasión estar ayudando a mi hija cunado tenía ocho años, con un trabajo de presentación sobre una cartulina y muchos recortes y letras y estando yo de rodillas en el suelo, se quedó observándome y me dijo: “ mami, realmente es difícil ser mamá” .  Ella pudo sentir el amor que le estaba comunicando al hacer ese “Acto de servicio”.

Debemos observar a nuestros hijos en la forma en que expresan su amor a otros y eso nos ayudará a descubrir cual es su principal lenguaje del amor.

El Toque físico: como sabemos es un gran comunicador de amor para los niños.  Un bebé, aunque no conozca la palabra amor,  al ser abrazado y acariciado se siente amado.  Aunque a un adolescente no aprecie este tipo de expresión delante de sus compañeros, no quiere decir que no le agrade ser acariciado y sentirse amado a través de este lenguaje.

Si ponemos en primer lugar una buena comunicación de nuestro amor por nuestros hijos y les hacemos sentir que nuestro amor no está condicionado a los éxitos o fracasos que puedan tener en su vida, esto les brindará seguridad y es más factible que el se someta a la autoridad, respeten las normas y acepten la guianza que se les de.

Esa es la forma en que Dios se acerca a nosotros, primero nos muestra su amor y aceptación entregando a su hijo por amor a nosotros y regalándonos el mas bello de los regalos, nuestra salvación y restauración. Juan3:16  “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna”.  Como hijos amados y aceptados ya no tenemos temor de acercarnos a nuestro Padre y abrir nuestro corazón, porque confiamos en El.

1Juan 4:18-19  “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor. Nosotros amamos, porque El nos amó primero.”

Una vez abierta la puerta del amor, hay otros aspectos importantes que debemos considerar:

APRENDE A ESCUCHAR: No interrumpas y escucha con atención ni hagas juicios anticipados,  como dice Proverbios 18:13:  “El que responde antes de escuchar, cosecha necedad y vergüenza.”

NO TE PRECIPITES A OFRECER CONSEJOS La primera necesidad cuando se acerca a ti es probablemente la de ser escuchado.  Proverbios 16:23 “El corazón del sabio hace prudente su boca, Y añade gracia a sus labios”.

PROPORCIONA SEGURIDAD Y CONFIANZA  Confirma tu amor por tu hijo, que sepa que puede confiar en ti.  Muchos jóvenes no confían en sus padres porque se han dado cuenta que comentan con otras personas lo que ellos les han confiado. Proverbios 14:26  “En el temor de Jehová está la fuerte confianza; Y esperanza tendrán sus hijos.”

SE COMPRENSIVA No condenes ni le digas “te lo dije”.  Solo trata de darle apoyo y encontrar alguna salida viable a la situación, con amor y misericordia.

PONTE EN SU LUGAR Solamente por un momento, imagina que eres tu el que está en su situación, o recuerda cuando tu tenías su edad y pasaste por una situación similar, ¿qué  hubieras esperado de tus padres?

Recuerda, cuando tu hijo te busca para conversar, contarte algún problema o confiarte algún secreto muy importante para el, el está buscando alguien que le sepa escuchar, que le ama y le acepte como es, alguien en quien confiar y que se interese en el de corazón, alguien que no lo juzgue y que con sabiduría pueda darle el consejo que necesita.

No lo olvides, tus hijos son un tesoro precioso que Dios te ha dado y el tiempo que tenemos para darles lo mejor de nosotros es corto, aprovéchalo.

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Sunday, October 25th, 2009 Articulo, Predica 1 Comment

Confiando en lo que Dios hará

Confiando en lo que Dios hará

Debemos de confiar en Su Palabra y sus promesas pues Él no nos fallará

¿Cómo fortalezco mi fe para seguir creyendo que mi esposo llegará a Cristo?

Primero, debes reconocer que al casarte hiciste un pacto con Dios y con tu esposo, la palabra “Pacto” significa un compromiso fuerte, lealtad, hasta la muerte. Eclesiastés 4:12 dice: “…cordón de 3 dobleces no se rompe fácilmente”.

Segundo, en 1 de Pedro 3.1,2 dice: “Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa.”

Su palabra dice claramente que ellos serán ganados SIN PALABRA, y por nuestra CONDUCTA.  ¿Es tu conducta la de una esposa de acuerdo a la voluntad de Dios? Cuánto te esfuerzas para hacerlo sentir amado, respetado, que estás para ayudarlo (ayuda idónea significa adecuada para rodear, cuidar), de esta forma cumples tú con tu parte del  pacto.  Por ejemplo: atenderlo, tú eres la encargada de poner una atmósfera agradable en tu casa, de limpiarla y de arreglarte para serle agradable a él.  Te recomiendo leer 1 de Corintios 13 y tomar en cuenta lo siguiente para mantener bien tu matrimonio:

•    Amarlo
•    Ten un corazón perdonador
•    Reconoce el papel que ocupas en el matrimonio
•    Acéptalo tal como es. Míralo como Dios lo ve.
•    Recuerda que debes luchar contra el diablo, no con tu esposo.
•    Intercede ante Dios por el, y no desmayes  ni te descuides en esto.

Tercero, no olvides que Jesús está más interesado que tú, de que tu esposo lo conozca, El ya pagó el máximo precio por él.  Así que te toca a ti rendirte delante de El y decirle que LO NECESITAS, la Palabra dice que “la fe viene por el oír y el oír de la Palabra de Dios”, ¿qué es fe? En Hebreos 11.1 vemos que “la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” es tiempo que empieces a alimentar tu fe por medio de tu boca y que empieces a declarar que tu esposo ya es salvo y que es un ungido por Dios, tal vez no lo veas ahora pero cree (plena certeza) de que así será y por eso lo hablas como si ya fuese.  Recuerda que tu fe agrada a Dios y le saca una sonrisa, como la mujer con flujo de sangre quien al acercarse con fe “tan solo a tocar su manto”  obtuvo su milagro. “Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado;  porque yo he conocido que ha salido poder de mí.” (Lucas 8:46)


Así que declara en voz alta lo que tu esposo es en Cristo,  para que tu alma pueda escucharlo y creerlo.  Busca en la Biblia todas las citas que puedas encontrar  acerca de las promesas que Dios te da a ti y a tu esposo;   decláralas día a día y verás como Su palabra alimenta tu fe y podrás gozarte con el resultado que verás en tu esposo.

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Sunday, October 25th, 2009 Articulo 3 Comments

Video Mas como tu – Vertical


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Sunday, October 25th, 2009 Videos No Comments

¿Existe alguna diferencia entre dones espirituales y dones naturales?

Pastora Sonia de Luna

¿Existe alguna diferencia entre dones espirituales y dones naturales?

La diferencia entre los dones naturales y espirituales radica en la intervención del Espíritu Santo para ejecutarlos.

Desde el principio, y antes de que naciéramos Dios puso en nosotros cualidades y características especiales que no solo nos habilitan para el propósito para el que El nos ha creado, sino como creación única y especial de El.

En el diccionario encontramos que la palabra “don” significa “gracia especial  para hacer una cosa (sinónimo: habilidad)” y todos hemos sido dotados de dones o talentos desde nuestro nacimiento.  Estas habilidades serían los dones obtenidos naturalmente.  Ejemplo, el don para la música, el teatro, el  hacer negocios, etc., estos no dependen de nuestra relación personal con el Espíritu Santo.

En cambio, al revisar la palabra don espiritual, en el griego “don” significa “carisma”: es gracia, una facultad milagrosa, o un favor espiritual.  Es algo que el creyente no merece ni puede obtener por fuerza propia.  Cuando nosotros venimos a Jesús, ponemos a disposición de otros los dones que Dios nos ha dado.

“Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría…” Romanos 12.4-8

•    Dar profecía (palabra profética, de las Escrituras)
•    Servir o hacer favores a otros
•    Enseñar
•    Exhortar, consolar o alentar
•    Dar, repartir a otros bienes
•    Presidir o dirigir ovejas
•    Hacer misericordia con angustiados

A estos 7 dones se les denomina también, dones “operacionales o motivacionales”, porque operan o motivan en la vida del creyente.
Como podemos observar, todos estos dones son para el beneficio del prójimo.  Entonces, los dones espirituales son habilidades especiales dadas por Cristo a través del dulce Espíritu Santo, para servirle y establecer Su Reino, nos habilita espiritualmente para realizar Su obra y ministrar al cuerpo de Cristo.

En el capítulo 12 de la 1ra. Carta a los Corintios, Pablo nos habla acerca de la importancia de los dones espirituales y explica que hay diversidad de dones pero que el Espíritu es el mismo, repartiendo a cada uno en particular como él quiere, siendo la manifestación de estos dones para provecho y edificación de la Iglesia. “Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia…”  1 Corintios 14.12

Los “dones espirituales” que se mencionan aquí son tambien son dones dados por gracia,  por medio de los cuales el creyente recibe el poder y la capacidad para servicio y edificación de la iglesia entre los cuales tenemos: Palabra de sabiduría (palabra de consejo, da dirección, motivación y exhortación de Dios), palabra de ciencia (revelación sobrenatural sobre verdades que no se conocen, Dios revela cosas, personas, lugares, etc.), palabra fe (cree en lo imposible y provoca fe en otros), dones de sanidades (curación de enfermedades y restauración de la salud), el hacer milagros (poder sobrenatural para realizar acciones milagrosas), dar profecía (comunicar un mensaje de Dios), discernimiento de espíritus (discernir, conocer y diferenciar el corazón y comportamiento humano, espiritual); diversos géneros de lenguas (habla un idioma jamás aprendido); e interpretación de lenguas (explica y entiende las diferentes lenguas).

Pablo también instruye que se haga todo decentemente y con orden (1 Cor. 14.40) y Pedro nos insta en la Palabra a hacerlo todo para que Dios sea glorificado.  1 Pedro 4:10-11 “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén..”

Y por último tenemos los dones ministeriales que se mencionan en Efesios 4:11 y 12:  “Y él mismo constituyó a unos,  apóstoles;  a otros,  profetas;  a otros,  evangelistas;  a otros,  pastores y maestros,  a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio,  para la edificación del cuerpo de Cristo.

La diferencia entre los dones naturales y espirituales radica en la intervención del Espíritu Santo para ejecutarlos, además que su propósito es para glorificar a Dios, edificar a la Iglesia y atraer a inconversos a la presencia de Dios.

Si tú eres creyente, te exhorto a que indagues los dones espirituales Dios te ha dado  para así glorificar a Dios y ponerlos al servicio del prójimo y ten siempre presente que el que regala todos los dones es el mismo Espíritu, el mismo Dios.

“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto,  del Padre de las luces,  en el cual no hay mudanza,  ni sombra de variación”. Santiago 1:17.


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Saturday, October 24th, 2009 Articulo 1 Comment

Pastor Cash Luna – Los pactos de Jacob

Los pactos de Jacob

El voto que haces con Dios a través de tus diezmos es poderoso. Si diezmas, cree en el poder que hay en ese pacto y no apeles a los hombres, sino al Señor Jesucristo, tu Sumo Sacerdote.

Génesis 25: 24-26 cuenta sobre el nacimiento de Esaú y Jacob: Cuando se cumplieron sus días para dar a luz, he aquí había gemelos en su vientre. Y salió el primero rubio, y era todo velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú. Después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú; y fue llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los dio a luz.

El nombre “Jacob” significa “el que toma del calcañal” o “el que suplanta”, no “el engañador”, como algunos lo han interpretado. Ser suplente no es engañar, los jugadores suplentes de un equipo no engañan sino que toman el lugar de otro cuando es necesario. Ningún padre le pondría a su hijo un nombre degradante, así que no te confundas en interpretar injustamente la figura de Jacob.

Génesis 25: 27-28 continúa: Y crecieron los niños, y Esaú fue diestro en la caza, hombre del campo; pero Jacob era varón quieto, que habitaba en tiendas. Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza; mas Rebeca amaba a Jacob.

La Biblia dice que Jacob era quieto. Busqué el original en hebreo y “quieto” se traduce con una palabra que significa “completo, que no le hace falta nada, moralmente inocente, íntegro, puro, moral y ético”. Así que el carácter de Jacob, amado por su madre, era el de un hombre perfecto.

El pacto con Esaú

Génesis 25: 29-34 relata el diálogo entre Jacob y Esaú: Y guisó Jacob un potaje; y volviendo Esaú del campo, cansado,  dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado. Por tanto fue llamado su nombre Edom. Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? Y dijo Jacob: Júramelo en este día. Y él le juró, y vendió a Jacob su primogenitura. Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.

Jacob hizo un pacto con Esaú quien le vendió la primogenitura y por lo tanto el derecho a la bendición de Abraham, por un plato de comida. Su menosprecio fue extremo porque no se vende barato algo tan valioso. La Palabra dice que éste venía cansado del campo pero no es excusa para su actitud de regalar esa poderosa en importante herencia.

Ten cuidado con aquello que haces cuando estás cansado. No se ministra o aconseja así. Tampoco hablen o decidan cuestiones importantes con tu cónyuge al final del día cuando ambos están agotados. El cansancio incluso baja las defensas del cuerpo y nos debilita, por lo tanto descansa y está fresco para tomar sabias decisiones.

Hebreos 12:15-17 nos describe el carácter de Esaú: Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

Este pasaje describe el carácter profano de Esaú. La palabra “profano” significa “sin Dios”, o sea que niegas a Dios cuando menosprecias Su gracia y  bendición. Cuídate de no ser profano porque luego no habrá llanto ni lamento que te devuelvan lo que has negado.

Menospreciar significa “apreciar de menos” y no podemos restarle valor a ninguna bendición que recibamos del Señor. No menosprecies la salvación que has recibido, tampoco hagas de menos la bendición económica que quiere darte, porque Jesús se hizo pobre para que fuéramos enriquecidos. Trabaja con dedicación y esfuerzo porque Él quiere prosperarte y compró el derecho de hacerlo derramando Su sangre en  la cruz del Calvario.

Ahora veremos el pasaje donde muchos malinterpretan como engaño la bendición que Jacob pidió a su padre.

Génesis 27:19 relata: Y Jacob dijo a su padre: Yo soy Esaú tu primogénito; he hecho como me dijiste: levántate ahora, y siéntate, y come de mi caza, para que me bendigas.

Este pasaje ha provocado confusión, pero Jacob no engañó a su padre. Si leemos la historia completa sabremos que la madre le aconsejó que se vistiera como Esaú porque éste ya le había vendido la primogenitura. Entonces Jacob hizo lo posible por obtener lo que ya le pertenecía y más aún, evitó decirle a Isaac, su padre, que el hijo que tanto amaba lo había despreciado al cambiar la bendición por comida. Jacob podría haberlo hecho pero cerró sus labios porque era un varón ético y moral que le evitó ese sufrimiento a su padre.

Esaú fue realmente el engañador. Jacob solo fue el suplente que tomó lo que el otro había despreciado. La Biblia nos cuenta que Jacob apreciaba tanto la bendición que incluso luchó con un ángel para obtenerla. Fue herido pero bendito. Imítalo y aprecia todo lo que Dios anhela darte. Desecha el espíritu de Esaú que te hace menospreciar el pacto que tienes con el Señor.

Génesis 27:34 continúa: Cuando Esaú oyó las palabras de su padre, clamó con una muy grande y muy amarga exclamación, y le dijo: Bendíceme también a mí, padre mío.

Nunca menosprecies. Hay muchas bendiciones para ti. Tu trabajo, matrimonio y familia lo son. La Palabra dice que la mujer es corona para el hombre.  Incluso tu cónyuge te ha sido dado por Dios, así que dale el valor que tiene y edifica tu vida de pareja.  Quien menosprecia va camino al pecado de Esaú, se queda sin bendición y abre paso a la amargura. Muchos viven amargados, pero este sentimiento es consecuencia de los errores que han cometido. Si pierdes tu casa por hipotecarla o si te peleas con el familiar que te prestó dinero, la culpa es tuya por confiar en los pactos del mundo y despreciar el pacto con Dios.

Génesis 27: 35-37 cuenta el encuentro entre Isaac y Esaú: Y él dijo: Vino tu hermano con engaño, y tomó tu bendición. Y Esaú respondió: Bien llamaron su nombre Jacob, pues ya me ha suplantado dos veces: se apoderó de mi primogenitura, y he aquí ahora ha tomado mi bendición. Y dijo: ¿No has guardado bendición para mí?  Isaac respondió y dijo a Esaú: He aquí yo le he puesto por señor tuyo, y le he dado por siervos a todos sus hermanos; de trigo y de vino le he provisto; ¿qué, pues, te haré a ti ahora, hijo mío?

Isaac se entera de todo porque Esaú se lamenta de lo que hizo y culpa a Jacob de sus errores. La primogenitura y bendición eran suyas y las menospreció, entonces llama mentiroso a su hermano. Difamar al justo es fácil cuando las faltas traen consecuencias a tu vida.

Génesis 27: 41 continúa: Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición con que su padre le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob.

Génesis 28: 3 habla de la nueva bendición de Isaac: Y el Dios omnipotente te bendiga, y te haga fructificar y te multiplique, hasta llegar a ser multitud de pueblos.

Al final, Esaú amenazó a Jacob de muerte y este tuvo que huir sin nada, aún siendo el heredero. Pero antes, su padre Isaac lo bendice de nuevo, ahora con plena conciencia de su identidad como el hijo menor, entregándole la mayor de las bendiciones, la de Abraham.

El pacto con Labán

Génesis 29: 18-21 dice sobre el pacto con Labán: Y Jacob amó a Raquel, y dijo: Yo te serviré siete años por Raquel tu hija menor. Y Labán respondió: Mejor es que te la dé a ti, y no que la dé a otro hombre; quédate conmigo.  Así sirvió Jacob por Raquel siete años; y le parecieron como pocos días, porque la amaba. Entonces dijo Jacob a Labán: Dame mi mujer, porque mi tiempo se ha cumplido, para unirme a ella.

Jacob se va donde su tío Labán con quien hace un nuevo pacto. Acuerda servirle siete años para obtener el derecho de casarse con Raquel.

Génesis 29: 25-28 habla del engaño: Venida la mañana, he aquí que era Lea; y Jacob dijo a Labán: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿No te he servido por Raquel? ¿Por qué, pues, me has engañado?  Y Labán respondió: No se hace así en nuestro lugar, que se dé la menor antes de la mayor. Cumple la semana de ésta, y se te dará también la otra, por el servicio que hagas conmigo otros siete años. E hizo Jacob así, y cumplió la semana de aquélla; y él le dio a Raquel su hija por mujer.

Labán engañó a Jacob y lo obligó a trabajar otros siete años, ya que le dio primero a Lea, la hermana mayor.  Imagina cuánto amaba a Raquel para trabajar y esperar otros siete años por ella.

Génesis 30: 43 confirma: Y se enriqueció el varón muchísimo, y tuvo muchas ovejas, y siervas y siervos, y camellos y asnos.

Génesis 31:5-7 dice sobre la frustración de Jacob: Y les dijo: Veo que el semblante de vuestro padre no es para conmigo como era antes; mas el Dios de mi padre ha estado conmigo. Vosotras sabéis que con todas mis fuerzas he servido a vuestro padre;  y vuestro padre me ha engañado, y me ha cambiado el salario diez veces; pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal.

La Palabra dice que a pesar de los engaños y de que toleró que le cambiaran el salario diez veces,  finalmente Jacob prosperó porque Dios le da una forma creativa para lograrlo.  Hizo un nuevo trato con Labán y le pidió que le pagara con las ovejas rayadas que nacieran. Como no había muchas, el suegro consintió pero luego nacieron en gran cantidad porque Jacob obedeció las instrucciones del Señor de aparearlas bajo ciertas condiciones.

Génesis 32:13-15 relata: Y durmió allí aquella noche, y tomó de lo que le vino a la mano un presente para su hermano Esaú: doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros, treinta camellas paridas con sus crías, cuarenta vacas y diez novillos, veinte asnas y diez borricos.

Era un hombre tan rico que solamente lo que tenía a su alcance fue suficiente para llevar a Esaú un regalo de quinientas ochenta cabezas de ganado. Jehová lo bendijo con abundancia porque habían hecho un pacto.

El pacto con Dios

Génesis 28:20-22 nos confirma: E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios. Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti.

Cuando Jacob huye de su casa, sale sin nada. Entonces duerme en el campo y una piedra le sirve de almohada. Esa noche sueña con ángeles que suben y bajan del cielo por una escalera, así que se levanta y unge la piedra.  Nuestro Padre es un Dios de pactos y el voto de Jacob se selló con su promesa de diezmo.

Los pactos que hacemos con el mundo son necesarios pero pueden fallar. Los familiares, socios y amigos pueden quedar mal. Es permitido pretender un mejor salario y como empresario esperar más utilidades, también es válido ser leales y esperar lealtad a cambio, pero el problema es hacer voto con Dios y no confiar en Su poder y fidelidad.

Cuando Abraham regresó de la conquista, se negó a recibir recompensa del rey de Sodoma porque la recibiría solamente del Señor. Su nieto Jacob hizo lo mismo y fue fiel al pacto que había hecho con el único que nunca lo engañaría ni defraudaría. Ambos confiaron en el voto que hicieron con Dios, no con los hombres.

El voto que haces con Dios a través de tus diezmos es poderoso. Si diezmas, cree en el poder que hay en ese pacto y no apeles a los hombres, sino al Señor Jesucristo, tu Sumo Sacerdote.  Ya no te quejes de las debilidades humanas, date cuenta que el voto y el pacto divino está hecho y puedes apelar a ellos.

Jacob hizo tres pactos, el primero con su hermano Esaú, el segundo con su tío Labán y el tercero con Dios que nunca le falló. Nuestros diezmos no son donativos sino instrumentos de honra al Dios de pactos que nunca nos defraudará. Yo puedo dar testimonio de ello porque no he dejado de cumplir con mi pacto y Él tampoco me ha abandonado, porque me prospera en todo lo que emprendo. En los momentos de duda voy delante de Dios y le recuerdo que he guardado el pacto. Entonces Su respuesta viene sin tardanza.

Melquisedec le dijo a Abraham que tomara el pan y la copa y él obedeció. Diezmó luego de ser bendecido. Jacob no tenía nada y prosperó siendo obediente. Prometió sus diezmos ante la escasez que vivía. Puedes aprender a diezmar por una y otra razón, cuando tienes abundancia o cuando tienes necesidad, en ambas circunstancias recibirán bendición. Los dos recibieron porque fueron fieles a su pacto con el Señor.

Nuestra relación con Dios se basa en pactos. Somos salvos por el pacto que Jesucristo selló con Su sangre y tu diezmo ante el altar es una renovación constante del poderoso pacto de honra que te asegura bendición. No menosprecies ese voto y reclama lo que te pertenece. Cree en lo que haces porque tu fe es importante para recibir todo lo que Dios tiene para ti. No lo dudes, te bendecirá, engrandecerá, levantará y prosperará como sólo Él sabe hacerlo. Confía en Sus promesas y descansa en Su palabra.

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Friday, October 23rd, 2009 Articulo 2 Comments


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