Dios quiere contar tu historia
Pastor José Antonio Putzu
Tu destino es hacer grandes obras para honra y gloria del Señor. Acepta el reto y confía en Sus promesas.
La historia de la humanidad nos presenta dos tipos de personas. Aquellas que conocemos por lo que lograron y las anónimas que no sabemos quiénes son porque no lograron nada relevante que influenciara a otros. Todos tenemos la misma oportunidad para ser recordados por nuestros logros, debemos aprovecharla y trabajar duro. Día a día, la historia se continúa escribiendo, acepta el reto de hacer obras poderosas para que tu historia sea digna de ser contada. Toma el desafío de dejar huella en tu país, recibe la Palabra y aplícala en tu vida para ser ejemplo e influenciar positivamente a otros.
La Biblia es un libro de historias que habla de las personas que hicieron grandes cosas en nombre de Dios y se les conoce por lo que lograron. A Abraham le llamamos el Padre de la fe, Moisés es conocido como el Libertador, a David se le recuerda con el título de el Rey y recordamos a Noé porque construyó el arca que salvó a las criaturas de la destrucción.
Nuestro desafío es tener una historia tan impactante que pueda formar parte del libro que Dios quisiera escribir ahora. Jesús no sólo hizo historia, sino que la partió por la mitad, así de fundamental es Su influencia en el mundo.
Tienes la capacidad de hacer historia en tu país, lucha porque un día tu descendencia pueda hablar de ti con orgullo. Nuestros hogares, trabajos e iglesias necesitan obras grandes. En Guatemala todo lo pensamos y hablamos en pequeño, pedimos un “cafecito” y damos un “besito”, pero en Casa de Dios estamos haciendo una obra monumental porque somos guatemaltecos que pensamos en grande y queremos una iglesia que honre a Dios como se merece. Atrévete a protagonizar la historia, piensa y trabaja en grande para la gloria de nuestro Señor.
Inicio difícil
El Señor busca a los hombres cuando quiere hacer algo y todos los escogidos tienen cosas en común. Lo primero es que tuvieron un comienzo difícil.
Hebreos 11:11-12 relata: Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido. Por lo cual también, de uno, y ése ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar.
Dios desafió a Abraham y a su esposa al escogerlos para que fueran el inicio de un nuevo pueblo. Él tenía 90 años y ella era estéril. Imagina qué difícil, pero no imposible para el Señor. Ellos confiaron en Su fidelidad y no se desanimaron a pesar de lo complicada que era la misión encomendada. Tenían suficientes razones para no obedecer pero siguieron las órdenes y fueron levantados.
La edad no es excusa para no obedecer a Dios. No te dejes vencer porque Él te levantará y acompañará hasta que cumplas tu tarea. En Casa de Dios creemos por miles de personas para el Reino y trabajamos para lograrlo. Queremos ser una iglesia fuerte y multitudinaria para gloria de nuestro Padre. El pastor Paul Yonggi Cho ya hizo historia porque ha congregado a la iglesia cristiana más grande del mund




