Archive for December, 2009
Pastor Cash Luna – Un buen motivo para triunfar
El amor y honra a tus padres debe ser la motivación para luchar grandes batallas y ser vencedor en Cristo.
En el Salmo 51:5 David dice: He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.
Cuando el rey David pecó con Betsabé, recordó el pecado de su madre pero no para excusarse, sino para levantarse. Muchos se dan por vencidos ante sus errores y se justifican con las debilidades de sus padres. Dicen: “soy adúltero y pobre porque mis padres lo fueron”. David confesó su pecado y se levantó. Entonces Dios estuvo allí y lo bendijo. La Biblia dice que el justo podrá caer siete veces y esa misma cantidad de veces se levantará.
El gran plan de Dios
1ra. de Samuel 16:1 habla sobre el designio de Dios: Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey.
Samuel lloraba a Saúl y el Señor lo reprende. A veces lloramos a personas que Dios ha desechado. No lo hagas, ten fe en Su discernimiento.
1ra. de Samuel 16: 6 -10 continúa con la historia: Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. Entonces llamó Isaí a Abinadab, y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: Tampoco a éste ha escogido Jehová. Hizo luego pasar Isaí a Sama. Y él dijo: Tampoco a éste ha elegido Jehová.E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos.
Jehová mira lo que el hombre no puede. Rechazó a los hijos de Isaí que le presentaba Samuel porque no eran ideales para Sus planes. Muchos mal interpretan este pasaje y justifican el descuido de su apariencia porque dicen que Dios ve el corazón, no el exterior. Pero se equivocan. Él ve tu interior y también tu exterior. En el caso de David, su apariencia fue determinante para los planes del Señor, ya verás porqué.
1ra. de Samuel 16: 11-12 cuenta cómo Dios escoge a David: Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es.
Nota que el padre de David ni siquiera lo llamó, tal vez porque había sido concebido en pecado. Pareciera que no lo tomaba como hijo suyo, sin embargo, los ojos de Dios estaban puestos sobre él. Vio su corazón y también su apariencia porque sería de gran utilidad para el futuro que le tenía reservado.
Hechos 13:22-23 dice sobre el gran plan de Dios: Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero. De la descendencia de éste, y conforme a la promesa, Dios levantó a Jesús por Salvador a Israel.
David era parte de un plan que culminaba con el nacimiento del Hijo Salvador del mundo. Nada fue por casualidad, todo tenía un propósito, así como tu vida dentro de tu familia.
Victorioso ante el gigante
1ra. Samuel 17: 42-45 habla sobre el enfrentamiento entre David y Goliat: Y cuando el filisteo miró y vio a David, le tuvo en poco; porque era muchacho, y rubio, y de hermoso parecer. Y dijo el filisteo a David: ¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Y maldijo a David por sus dioses. Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo. Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.
Nota que de nuevo la apariencia marcó el rumbo de la historia. Goliat también menospreció a David, pero él ya estaba acostumbrado. Lo mismo sucedió con su padre, sus hermanos, incluso el rey Saúl, a quien había liberado de demonios. Entonces su figura, aparentemente inofensiva, hizo que el gigante dudara y esa fue su perdición.
En ese momento comenzó la batalla de palabras. Lo mismo sucede con el diablo que te miente para intimidarte porque sabe que eres más poderoso, ya que estás armado con la Palabra del Señor y la sangre del Cordero. Siempre que Dios es provocado, busca un representante que luche la batalla con Él.
1ra. Samuel 17: 46 continúa la historia: Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel.
La victoria de David estaba en su boca, no en las armas. Goliat había intimidado al ejército de Israel durante 40 días. Les dijo las mismas mentiras 80 veces y todos estaban atemorizados. No te dejes adormecer por las mentiras del demonio. Tienes el poder en tu boca, habla palabras de bien y vence al enemigo.
David supo que tenía la victoria en sus manos cuando Goliat se declaró perro. Seguramente sintió algo diferente porque estaba acostumbrado a intimidar. Muchas cosas que te intimidan en la vida son gigantes que debes derrotar.
Dios sabía que el elegido para ser el futuro rey tendría que enfrentar a un gigante, por eso escogió al más pequeño, pero seguro de sí mismo, que pudiera confundirlo con sus palabras para luego rematarlo con un arma insignificante. Si hubiera escogido al hermano fornido y grande, la estrategia fracasa. Dios en Su maravillosa sabiduría, escoge una generación cuya apariencia parece pequeña pero es capaz de vencer gigantes. No temas, formas parte de esa generación ungida que conquistará reinos, levantará las iglesias más grandes y gobernará naciones, porque el Señor es capaz de ver más allá de las apariencias.
David a pesar de su origen y el trato que recibía de su familia, tenía una autoimagen confiada que le dio la victoria. Hay diferencia entre “imagen propia” y “autoimagen”. La imagen de ti mismo es la que te formas en base a lo que otros dicen de ti y puede marcar tu futuro. Una profesora del colegio marcó mi vida cuando dijo que yo era de los que se esforzaba hasta el fin de curso, aunque ya había ganado todas las asignaturas.
Desde entonces me siento comprometido a esforzarme de la misma forma al principio como al final de todo lo que emprendo. La imagen es alimentada por lo que todos piensan. Por el contrario, autoimagen es la que tú has creado y no tiene que ver con lo que alguien dice. Es lo que piensas de ti mismo sin importar la opinión de otros. Para ser exitoso debes creer en tu potencial como Dios lo hace. Recuerda que si Él está contigo, nadie podrá contra ti. Cuando inicié mi vida como pastor, alguien me dijo que nadie daba un centavo por mi futuro en el ministerio, pero eso no me desanimó, ese pensamiento era problema de ellos, no mío y hoy, los hechos hablan más que las palabras.
Proclama tu victoria
1ra. Samuel17:34-37 dice sobre la confianza de David: David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba. Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo.
David siempre profetizó su éxito. Nadie puede hablar de tu gran futuro mejor que tu propia boca. No busques quién te profetice, las promesas están en tus labios, ¡úsalos y proclama tu victoria! Las amenazas de Goliat no le quitaron confianza a David. Si el diablo te dice que serás pobre, tú respóndele que llegarás a millonario, si te dice que dividirá a tu familia, dile que hasta tus tataranietos honrarán a Jehová en tu casa. Añade con tus palabras, nunca restes bendición. Al igual que David, tú y el Señor son mayoría ante los gigantes.
Cambia tu mente para que tu boca hable grandezas. Demuéstrales a quienes no confían en ti, lo valioso que eres. Las críticas nunca faltan. Cuando te equivocas, todos están para señalarte, pero cuando triunfas te llaman arrogante, así que no esperes buena actitud de otros para tenerla tú. Generalmente quien habla bien de sí mismo, también lo hace de otros. El que habla mal de otros es quien tiene una pobre autoimagen.
Levanta las manos y profetiza que serás capaz de derrotar a cualquier gigante porque Dios te escogió y está contigo. Tendrás éxito y un gran futuro.
La verdadera razón para ganar la batalla
1ra. Samuel 17: 34 nos da la clave para esforzarnos: David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada.
El corazón de David fue formado por Dios cuidando lo que era de su padre. Esta es una gran revelación. En vez de amargarse porque lo olvidaron, porque lo veían como hijo del pecado y lo relegaron como pastor y no como guerrero, David se esforzó por cuidar lo que su padre le había encomendado. No tenía resentimiento en su corazón y no dejaba que los depredadores se llevaran lo que le pertenecía a un padre que ni siquiera lo tomó en cuenta como hijo. Por el contrario, estaba dispuesto a morir por la tarea que le había encomendado. El corazón que David tenía para defender al pueblo de Israel fue formado cuidando lo que era de su padre.
Piensa en esta gran enseñanza de humildad y honra a los padres. Tal vez tú ni siquiera valoras y cuidas el privilegio que tienes de estudiar, mucho menos te preocupas por ayudar a tu padre en sus negocios y tareas. Recapacita y cambia de actitud, porque Dios forma el corazón de los hijos agradecidos y esforzados que cuidan lo que es de sus padres.
1ra. Samuel 17:25-27 nos afirma la clave para una vida gloriosa: Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido? El se adelanta para provocar a Israel. Al que le venciere, el rey le enriquecerá con grandes riquezas, y le dará su hija, y eximirá de tributos a la casa de su padre en Israel. Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente? Y el pueblo le respondió las mismas palabras, diciendo: Así se hará al hombre que le venciere.
Lo que terminó de convencer a David para pelear contra el gigante fue la promesa del rey de exonerar de impuestos a la casa de su padre. Eso solamente podía hacerlo el gobernante. Los otros dos ofrecimientos no eran tan valiosos. La mujer podía conquistarla sin problemas porque no era feo, la riqueza podía obtenerla con su trabajo porque tenía ovejas y era joven. La promesa de honra para su padre fue lo que le motivó a asumir el reto de la batalla y vencer.
Examina tu conducta y enumera las cosas que has hecho por tus padres. Revisa si eres un buen hijo o no los dejas dormir tranquilos porque tu rebeldía los inquieta y entristece. Si protestas porque trabaja mucho, ofrécete a ayudarlo. No reniegues de las bendiciones que tienes.
Te reto que hagas cosas por amor a tus padres como lo hizo David. Prepárate para la batalla para bendecirlos y honrarlos. Los gigantes pueden caer al suelo por amor a tus padres.
Un padre muere tranquilo cuando sabe que sus hijos tienen el futuro asegurado. El miedo a la muerte está en lo que dejan en la tierra y no en los que les espera en el cielo.
Hijos, asuman su responsabilidad antes sus padres. Dios les da la oportunidad de tomarlo de la mano y decirle: “no temas, acá está tu David”. Agradece la herencia que te ha dado, sea mucha o poca, la educación y amor que te da, puede ahorrarte muchos tropiezos en la vida.
Busca ser como David, capaz de vencer todo por amor a sus padres terrenales y al Padre Celestial. Ama, respeta, obedece y sujétate a tus padres, tanto los biológicos como los que tienes por fe. La maldición de no honrar a padre y madre se termina aquí. Ahora se abre paso a una nueva generación de jóvenes que realizarán grande hazañas porque amarán y honrarán a sus padres.
Pastor Cash Luna – En esto pensad
Dios siempre piensa en grande. La perfección de lo que creó es clara evidencia. Piensa y obra siempre con excelencia.
Jesús vino a darnos vida en abundancia. Es impresionante cómo muchos cristianos tienen su mente y corazón en la vida eterna y no aprenden a vivir la existencia que Dios nos regaló en la tierra. Debemos aprender a vivir. Para pensar en recibir un cuerpo glorificado, aprende primero a cuidar el de carne y hueso que ya te dio. Antes de desear caminar por las calles de oro del cielo, aprende a caminar bien y con dignidad en las calles de tu ciudad. No pidas una morada celestial sin construir y cuidar bien la que tienes ahora. Demuéstrale al Señor que puede darte galardones, que también eres capaz de ganar medallas y reconocimientos con las capacidades que te ha dado. No te dejará ver Su rostro si antes no aprendes a convivir con tus semejantes que son Sus criaturas. No te dejes adormecer por un pensamiento religioso equivocado que te impide vivir correctamente. Deja de hablar de la segunda venida de nuestro Señor sin antes declarar a cuantos puedas que Él ya vino una vez y que deben entregarle su vida.
Orar para liberarnos del afán
Filipenses 4: 6 nos aconseja:Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
No te afanes. Repítelo cuantas veces sea necesario para que lo aprendas y apliques a tu vida. La Palabra nos enseña a vivir, por eso debes dedicarte a estudiarla y ponerla en práctica. Acércate a la iglesia para conocer más de Dios y descubrir cómo obedecerle, no para llenarte de conocimiento que luego no pondrás en práctica. Debemos “saber” para “hacer”.
Nota que el Padre desea que le busquemos en oración que le pida y le agradezca. Eso significa que nuestra oración debe ser confiada. Sólo así superamos el afán. Aprendamos a orar y pedir correctamente. No debes pedir que te quite el afán, sino que te ayude a enfrentar las situaciones y encontrarle soluciones. Un padre sin trabajo no le pedirá tolerancia para poder ver morir de hambre a sus hijos, le pedirá trabajo para proveerles y le dará gracias porque ese trabajo que le dará, será un medio de honrarlo con su doble esfuerzo y dedicación. El padre de un adicto a las drogas, no le pedirá que le de paciencia para ver cómo su hijo e hunde, sino que le pedirá consejo y ayuda para sacarlo de esa terrible situación.
Pedir bien y estar confiados en recibir del Señor es la clave para olvidar el afán. Abre tu corazón para comprender la Palabra y aplicarla correctamente a tu vida porque Dios nos la dejó para eso.
Orar, pensar y hacer
Filipenses 4: 7-9 continúa con el consejo para aprender a vivir: Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.
Luego de expresar nuestra fe en oración, debemos pensar y hacer bien. Somos lo que hacemos, en base a lo que pensamos y oramos. Este es un círculo que hay que aprender a manejar. Pensar bien no sólo significa dejar de lado los pensamientos sucios o morbosos. El buen pensamiento se refiere a todo lo positivo y optimista que nos ayude a superar obstáculos y ser exitosos. Deja de lado el pesimismo, las difamaciones, mentiras e ideas corruptas. Aprende a utilizar lo que Dios te dio. Así como no te dio los pulmones para intoxicarlos con el cigarro y no te regaló el hígado para envenenarlo con licor, no te dejó el cerebro para llenarlo de basura sino para utilizarlo productivamente en lo bueno y santo.
Al leer este pasaje completo, vemos que se extiende más en describir lo que debemos pensar que lo que debemos orar, porque el pensamiento domina nuestra forma de actuar y lo utilizamos en todo momento. La oración nos ayuda pero con ella no sacarás buenas notas si no piensas y te esfuerzas. Me refiero a que orar bien es necesario, pero pensar bien es imprescindible. Todo se combina para ser buenos hacedores en el Señor. La paz viene a tu vida cuando aprender a pensar y confías en Dios.
Aléjate de los malos pensadores. Rodéate de gente que piensa bien y obra mejor. La mala situación ya todos la conocemos y no necesitamos más gente que nos la recuerde. Es tu enemigo aquel que intente llenarte de pensamientos pesimistas y poco constructivos. Un mal pensamiento es peor que una copa de licor. Ambas son malas pero el pensamiento te influye y afecta más.
Amor verdadero
Lucas 10:27 nos manda: Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.
Debes amar con tus pensamientos y sentimientos. Dios y tu prójimo deben estar en tu corazón pero también en tu mente. Mi esposa y yo hicimos ese pacto de amor inteligente que no se deja llevar por las emociones. En una relación el amor no basta, hacen falta los pensamientos de bien, las buenas decisiones y el juicio correcto. Las jovencitas deben buscar a su futuro esposo con la cabeza, deben escuchar consejos porque un hombre vicioso y haragán no las hará felices. Por más que tu corazón quiera, debes dejarte guiar por tu mente.
También es importante amar al prójimo como a nosotros mismos. No puedes decir que amas a Dios si no amas a Sus criaturas, pero primero debes amarte tú, de lo contrario es mentira decir que amas a alguien más. Si una persona descuidada y desarreglada te dice que te ama, desconfías y le pides que no lo haga. Nadie quiere el amor de alguien así porque no demuestra amor a su persona. Por el contrario, es agradable y da seguridad sentirse amado por alguien que se quiere y cuida a sí mismo.
Romanos 12: 2 afirma: No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Piensa en grande para obrar tan perfecto como Dios lo hace. La Biblia te pide que pienses enfocado en todo lo bueno. Debes ser transformado por la renovación de tu pensamiento, no sólo por la de tu forma de orar.
Dios es sinónimo de perfección y grandeza. Todo lo que hizo y hace es maravilloso. Lo vemos en el universo y en nosotros mismos. No escatima en nada para Su obra. Cuando vino a redimirnos, derramó TODA Su sangre para perdonar TODOS nuestros pecados, no fue una gota o un vaso por dos o tres faltas. No hizo ni hará nada a medias. Debemos imitarlo. En casa de Dios trabajamos así, según Su pensamiento, por eso nuestras obras son grandes, como Él.
Una vez visité un país hermoso, con un mar impresionante que me hizo pensar en la flora y fauna que lo habitaba. Cuando íbamos en la carretera, de un lado tenía ese mar espectacular y del otro unas construcciones que me entristecieron porque el contraste entre una obra y la otra era demasiada. Cómo podían hacer una cosa tan fea viendo las cosas bellas que Dios hace. Aprendamos a pensar y hacer conforme el pensamiento de Dios. Reeduquémonos en el proceso de vencer pensamientos negativos.
Muchos critican a los pastores que tiene bien a sus familias y los tildan de “buscar la continuidad del negocio familiar”, pero es al contrario.
¿Cómo podría alguien esperar que tenga bien a la iglesia que pastoreo si no cuidara de mi esposa? Si no cuidara de mis hijos, mentiría al decir que cuidaría de ti. Si no puedo enseñarle a uno de mis hijos a seguir el llamado y el ministerio que presido, ¿cómo podría enseñarle a alguien más a servir a Dios? Como pastor no puedo tener dos pensamientos, uno en casa y otro en la iglesia debo buscar el bien en ambos lugares.
Renueva tu mente y ámate para poder amar a otros. Si no te amas a ti mismo, que eres con quien vives y duermes, no podrás amar a tu prójimo.
Piensa bien de ti para pensar bien de otros. Quienes piensan mal del prójimo están revelando que piensan mal de ellos también. Maridos, amen a sus mujeres como a su propio cuerpo. Nadie que no se tenga consideración y cuidado podrá cuidar de otro. Tú eres Su hijo y Él quiere que primero pienses en tu bien para poder pensar en el de los demás.
El pensamiento de Dios
Efesios 4:22-24 dice: En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
Cuando inicies algo, piensa si es conforme a la voluntad perfecta de Dios. Libera tu mente de pensamientos que te hacen retroceder. Él te hizo perfecto y lleno de virtudes para tener una vida feliz y de bien. Bendice Su nombre, pídele que te ayude a renovar tus pensamientos para poder pensar como Él.
No digan que no se puede
No digan que no se puede
Escrito por Sandy Feit
La manera como un adolescente lucha contra un mal de proporciones mundiales.
Zach Hunter se describe a sí mismo como un “adolescente totalmente normal”, y tiene una habitación desordenada para demostrarlo. Aunque eso puede ser cierto, este joven de 16 años tiene un currículo impresionante. Autor de dos libros, este estudiante de la escuela secundaria es el portavoz nacional de Amazing Grace [Gracia admirable], película acerca de la exitosa cruzada de William Wilberforce para acabar con el comercio de esclavos de Gran Bretaña.
Zach oyó hablar por primera vez de la esclavitud en la clase de historia. Él recuerda: “Me dio mucha rabia pensar que las personas pudieran ser dueñas de otras personas, y hubiera gustado haber nacido antes”. Cuando su madre, Penny Hunter, estuvo trabajando para International Justice Mission [Misión para la justicia internacional], Zach descubrió que esa explotación todavía existe. Recuerda que pensó: ¡Ah! No nací demasiado tarde. Todavía puedo hacer algo. Y lo hizo. Creó “Loose Change to Loosen Chains” [Suelta el cambio para soltar las cadenas], una campaña que ha creado conciencia acerca del comercio de seres humanos, y que ha recolectado miles de dólares para combatirlo. Impulsada por su publicidad en la Internet, ha tenido eco y crecido rápidamente al enterarse estudiantes de todo el mundo de los esfuerzos hechos por el adolescente.
Un par de años después, la señora Hunter sirvió como directora de “Amazing Change” [Cambio admirable], la campaña de justicia social inspirada por la película Gracia admirable. Un ejecutivo de Walden Media había escuchado hablar de “un chico llamado Zach, que se llama a sí mismo abolicionista”, y sin darse cuenta de la conexión le pidió a Penny Hunter que localizara a Zach. Éste dice con ironía: “El asunto salió a la perfección”.
La película puso a Zach en conocimiento de la labor de Wilberforce, cuyo éxito en favor de los derechos humanos avivó más el celo y la confianza del adolescente. También lo lanzó a su carrera como orador, lo que después lo llevó a la publicación de un libro. En el 2007 se publicó Be the Change—Your Guide to Freeing Slaves and Changing the World [Conviértase en el agente del cambio: guía para liberar a los esclavos y cambiar al mundo]. El libro, basado en historias de opresión en la Biblia y en el mundo, plantea preguntas para inspirar una mentalidad de valentía, influencia y liderazgo. Cada capítulo termina con sugerencias prácticas, como mostrar compasión, identificar los puntos fuertes personales y visitar sitios Web para tener más información en cuanto a cómo ponerle fin a la explotación. Su segundo libro, Generation Change [Generación de cambio] fue lanzado en abril de este año. Zach está escribiendo ahora un tercer libro, sobre el tema de la pasión.
Una realidad mundial
El joven abolicionista está bien informado acerca de la esclavitud moderna —de sus causas, su historia, de la presencia de los actuales “puntos conflictivos” y de las redes que están luchando por su desaparición. Zach calcula que actualmente hay 27 millones de personas esclavizadas, ya sean secuestradas para el comercio sexual, “reclutadas” por fuerzas rebeldes o vendidas para pagar gastos médicos. Y, mientras que muchas piensan que el problema está limitado a lugares remotos, Atlanta, la ciudad de Zach es, en verdad, un centro de tráfico de seres humanos.
Independientemente de los detalles, todo caso de esclavitud es terrible. Para enfatizar el punto, Zach muestra correas para atar criminales, muy parecidas a las utilizadas en Estados Unidos hace 200 años. Zach señala: “No son una reliquia histórica. Alguien se gana la vida hoy fabricándolas. Es difícil de creer. Usted piensa que estamos en el mundo libre, pero puede ir y decirle: ‘Necesito unos grilletes para mis esclavos’… en el 2008″.
Hoy en día, niños de tan sólo cinco años de edad, en otros países llevan puestas estas correas mientras envuelven cigarrillos para sus dueños. Aunque, son demasiado grandes para ser físicamente efectivas, psicológicamente ejercen control. Pese a que no tienen una llave, tiranizan porque recuerdan que hay alguien que es más poderoso. Según Zach, las rebeliones de esclavos ponían de manifiesto que “cuando las víctimas descubren que la libertad es una posibilidad, ésa es la mayor arma contra la opresión”.
A pesar de lo gigantesco del desafío, este joven cree que el abuso a los derechos humanos se puede erradicar en un plazo razonable. Pero matiza su convicción: “No creo que yo pueda hacerlo, pero nosotros sí. Sería absurdo pensar que una sola persona o incluso unas pocas personas pueden hacerlo. Pero si cada uno dejamos de lado nuestras diferencias, podríamos ponerle fin a la esclavitud muy fácilmente en el tiempo que nos queda de vida”. Cuando se le pidió que explicara su plan, expresó: “Utilizar mi influencia para lograr que otras personas usen la suya —y sus recursos”.
Y, de hecho, su campaña ha logrado apoyar a cuatro organizaciones internacionales. “En otras palabras”, explica Zach, “nada del dinero se queda conmigo. Todo se usa para la libertad de los esclavos”. En tres meses, una de las organizaciones informó que había recibido 90 mil dólares atribuibles a “Soltar las cadenas”.
Una influencia para su generacion
Zach es muy solicitado como orador internacional, y no es extraño que su generación sea inspirada por uno de los suyos que ha demostrado que el idealismo puede ser compatible con la realidad.
Además de haber dado conferencias en Australia y Alemania, Zach ha ido de un extremo a otro de Estados Unidos para hablar en escuelas y a grupos de jóvenes de varias religiones. Al instar a sus contemporáneos a no dejar que nadie apague su celo por causa de su edad (1 Ti. 4:12), el joven activista es una prueba de que la fecha de nacimiento de una persona no importa cuando se hace algo que agrada a Dios.
Pero, así como Zach es una inspiración para los de su generación, él también es inspirado por ellos. “Hay muchos adolescentes que están involucrados con otras causas —no sólo la mía. De eso se trata el libro Generation Change”. Por medio de la historia, de las estadísticas y de un estilo cómodo y fácil de leer, el autor escribe sobre lo que él considera los mayores temas de la actualidad: la pobreza, la justicia, la bondad, la gratitud y la paciencia. El libro también ofrece sugerencias prácticas, basadas en lo que los jóvenes ya están haciendo para impactar significativamente al mundo. De hecho, aunque su grupo etario es llamado con frecuencia la “generación X”, él prefiere llamarlo “la generación de la paz, el amor y la justicia”. “Pero”, dice, “en vez de lograrlo sin Dios, como trataron de hacerlo los jóvenes de la década de 1960, esta vez lo estamos haciendo con Dios”.
Imitar a cristo
Zach señala que, aunque las personas de todas las religiones tienen la obligación de ayudar a los oprimidos, “son especialmente los seguidores de Jesús quienes deben llevar a cabo la misión de Jesús de ayudar a los pobres”. Como cristiano desde la edad de cuatro años, Zach reconoce la autoridad de las Escrituras. “Dios escribió este libro llamado la Biblia, una manera excelente para oír Su voz. Ella habla de todo lo que uno necesita saber”.
Sin embargo, no todos los creyentes ven a la Palabra de Dios como un mandato para unirse a la causa; algunos creen que versículos como Colosenses 3:22 justifican la esclavitud. Pero Zach no está de acuerdo. “La Biblia habla mucho de libertar a los esclavo. Es la Palabra de Dios, y Él nunca se contradice a Sí mismo. Si uno mira el contexto [de ese versículo], éste dice que, porque en ese tiempo existía la esclavitud, si un creyente en Cristo era un esclavo, debía ser el mejor esclavo. Es decir, si uno es albañil, contador o lo que sea, tiene que ser lo mejor que pueda”.
Los creyentes con frecuencia le critican a Zach que se concentre más en la emancipación que en la evangelización. Como respuesta, el joven abolicionista pone a Cristo como su ejemplo. “La Biblia”, explica, “dice que los cristianos estamos para servir a los oprimidos, a las pobres, a los que sufren y a los que tienen hambre. Imaginemos esto: si una señora pasara por un comedor de beneficencia y le pidiera comida, ¿le daría usted una Biblia? ¿O satisfaría primero su necesidad física? Se puede evangelizar cuando una se gana el derecho a ser escuchado, y de mostrar cómo era en realidad Jesús”.
Otro principio bíblico que Zach modela es Efesios 5:6: “Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”. Trabajar para la causa deja pocas horas para el ocio, por tanto tenemos que ser selectivos. “Para mí, no hay tiempo para la mala literatura, la mala música, el mal cine. Si uno va a hacer algo, debe hacerlo bien”.
Pero Zach es resuelto de otras maneras también. Por ejemplo, lleva un silbato alrededor del cuello. Cuando se le pregunta por qué, puede hablar de Falling Whistles [Silbatos caídos], una organización que crea conciencia y apoyo para los niños secuestrados al servicio del ejército congoleño. Los más pequeños, por lo general los menores de siete años que son demasiado débiles para llevar una ametralladora, son puestos en la línea del frente y se les dan silbatos para asustar al enemigo y recibir las primeras balas. Dice Zach: “Su única alternativa es fingirse muertos o morir”.
Un mensaje para los mayores
El público más importante de Zach es su propia generación. Sin embargo, cuando se le pregunta si también tiene un mensaje para la generación mayor, responde: “Hay ciertamente algunas cosas que me gustaría decirles, con mucho respeto. La gente piensa que los adolescentes son egoístas y materialistas, y lo somos en verdad, pero podemos hacer una diferencia. Y muchas cosas buenas están sucediendo.
Hay quienes son cínicos en cuanto al nuevo movimiento de justicia, diciendo que se apagará. Si de verdad quieren animar a mi generación a hacer algo, no nos digan que vamos a fracasar. No sé si eso es una especie de ‘psicología a la inversa’, pero no funciona. Eso no nos motiva.
Fíjennos altas expectativas. Si un adolescente se le acerca entusiasmado con una idea, no actúe como si lo que está haciendo es imposible, aunque así le suene. Me gustaría animar a la generación de más edad a creer realmente en nosotros”.
Por Sandy Feit




