Articulo
Las consecuencias del adulterio, son peores que ir a prisión
Quien sólo vive para pecar, recibirá como castigo la muerte. Pero Dios nos regala la vida eterna por medio de Cristo Jesús, nuestro Señor. Romanos 6:23 BLS
Hace algunos meses, mientras veía las noticias, informaron que Tiger Woods, el mejor golfista a nivel mundial, -de hecho, nombrado el deportista del año por sus logros en esta rama-, había sido infiel a su esposa, y no solamente una vez, sino en varias ocasiones, probablemente hasta con 7 mujeres diferentes.
Se le descubrió a través de un mensaje de voz que dejo grabado en el teléfono de una de sus amantes. Al darse a conocer la noticia, Tiger Woods pidió disculpas públicamente a su familia, e informó que se retiraba del ámbito deportivo indefinidamente para buscar la restauración de su hogar.
Los contratos publicitarios millonarios fueron cancelados inmediatamente. Tiger Woods se caracterizaba por su temple y carácter al momento de desarrollar su deporte, indudablemente, el mejor golfista de todos los tiempos. Su imagen pública quedo destruida, por una mala decisión y la vergüenza la llevo a su esposa y familia.
Después de escuchar la noticia, el corresponsal que la trasladaba utilizo una frase que impactó mi vida: “Aunque Tiger Woods, no tendrá que afrontar a la justicia o ir a la cárcel por su infidelidad, tendrá que pelear la custodia de sus hijos”.
Fue la primera parte de esta frase la que me dejó meditando. ¿Que pasaría, si por una infidelidad, tuviera que afrontar la justicia e inclusive ir a la cárcel? ¿Que sucedería si mi pecado, me llevara a vivir literalmente tras las rejas de una cárcel a privarme de mi libertad física? No estoy hablando de crímenes pasionales, estoy hablando del adulterio que se desarrolla a través de encuentros ilícitos, llamadas pasionales, etc. lo que no “condena la ley” con cárcel.
¿Qué pasaría si además de que debo afrontar a mi esposa y perderlo todo, también por el hecho de haber tenido relaciones sexuales con otra mujer, me condenara la ley?
¿Me limitaría? ¿Pensaría dos veces antes recibir una llamada, dejar un mensaje, o motivar ese encuentro con la mujer con la que pecaría?
¿Sabes? Las consecuencias del adulterio son aún más dolorosas que la prisión misma.
Una de las amantes de Tiger Woods declaró: “Ahora me doy cuenta de que sólo me quería por el sexo, sólo me llamaba para eso, me usaba como su juguete. Pensé que significaba más para él, pero era todo lujuria. Es un hombre egoísta y sin corazón” Otra amante declaro: “Tiger solía reservar la suite presidencial, y alguien de su equipo alquilaba otra habitación para mí, y así no había sospechas. Pero él nunca quería salir porque temía que alguien pudiera vernos”. Ahora, las amantes, son las víctimas, seguramente, queriendo justificar su proceder. Ellas sabían que el hombre con que tenían intimidad, era casado, pero los medios de publicidad, ahora dejan la postura de las amantes como víctimas de un hombre sin corazón.
El mandamiento es una lámpara, la enseñanza es una luz y la disciplina es el camino a la vida.Te protegerán de la mujer malvada, de la mujer ajena y de su lengua seductora. No abrigues en tu corazón deseos por su belleza, ni te dejes cautivar por sus ojos, pues la ramera va tras un pedazo de pan, pero la adúltera va tras el hombre que vale. Proverbios 6:23-26 NVI
En intentos de justificar su pecado, sus representantes han comentado: “Nunca se ha sentido especialmente atractivo. Desde pequeño iba a ser una estrella del golf, pero nadie le enseñó a ser un hombre”, “Se casó con una chica de ensueño, tiene una familia perfecta, pero no se siente satisfecho. No es un hombre feliz”. ¿Podrán estas justificaciones ser suficientes para su esposa e hijos?
Tiger Woods, se olvidó de algo, olvidó que nada queda escondido delante de DIOS, olvidó que la paga del pecado es muerte, olvidó que su verdadero éxito no se encontraba en los campos de golf, en las mujeres con que se acostaba, en los contratos millonarios, sino que su verdadero éxito estaba ser un esposo fiel y un padre involucrado en la vida de sus hijos, y que su talento y fortuna, eran parte de lo que Dios le había dado para disfrutarlo con ellos, su familia.
Estoy seguro que Tiger Woods, si tuviera la oportunidad hoy de cambiar esa “primera noche” de placer con la primera mujer con la que cometió adulterio, ¡lo haría! Lo cambiaría por una cena en casa con su familia, y levantarse al siguiente día, sin tener un secreto, ese secreto que le quitaría TODO, porque terminó conquistando su corazón y robándole su familia, tachando su integridad y credibilidad como persona.
Amigo, yo caí en esta mentira también, este pecado que destruye y divide, al ser descubierto y pasar por ese proceso tan doloroso, en el que destruyes el corazón de tu esposa, de tus hijos. Sentí ganas de morir, quise quitarme la vida, abrí mis ojos, ¡lo estaba perdiendo TODO! ¡Ese no era el propósito de Dios para mi vida, para la vida de mi familia! Estoy completamente seguro de que si no hubiera tomado la decisión de dejar esa relación de pecado y luchar por una restauración genuina, ¡hoy estaría solo, vacio y sin propósito!
No se trata de sentimientos, no se trata de lo que sienta tu corazón en el momento que estas en adulterio, se trata de ser OBEDIENTE a Dios. Deja que Dios actúe, escúchalo. Detente si estas pasando por una relación ilícita en tu matrimonio. Esta tendrá consecuencias, seguramente no las ves ahora, pero cosecharas tú y tu casa las mismas. Todo lo que hagas y dejes de hacer cuenta; en este momento te estás convirtiendo en la persona que Dios quiere que seas o en la persona que Dios no espera que seas.
Recuerda, cuando tomas una decisión también eliges la consecuencia de esa decisión.
Si tienes problemas en tu matrimonio, si no eres feliz con un aspecto de tu vida, acepta que eres responsable por el mismo, si hay algo en tu vida que no es como tú quieres, solo tú eres el responsable de cambiarlo. Debes creer que crear soluciones a los desafíos de tu vida dependen de ti, ya sean grandes o pequeñas decisiones, tu aún eres responsable. Elige amar a tu esposa y respetar a tu familia, elige no escuchar el pecado, elije ser obediente a Dios.
Amigo, no es casualidad que leas este articulo. Si hoy estás viviendo en pecado con una mujer que no es tu esposa, puedes encontrar ayuda haciendo clic en este link. Uno de nuestros mentores recibirá tus datos de manera confidencial y te contactará para guiarte.
Que Dios te ayude a mantenerte firme, ¡cuando sabes, que es lo correcto! Tu familia espera que tomes el liderazgo de tu hogar y que los dirijas al propósito que Dios tiene para ustedes.
¡Que Dios te bendiga!
Fuente
¿Cómo puedo desarrollar un ministerio en la obra de Dios?
Si es para bendecir a la gente y ser obediente a Dios, entonces será mucho más fácil que descubras tu don dado por Él
Primero hay que conocer el significado de lo que es un ministerio. El término hebreo msaret se refiere normalmente al servicio del templo. En el Nuevo Testamento, es diakonos, se refiere al servicio general, temporal o permanente, ya sea como obligación o por libre decisión. Jesucristo aparece entre sus discípulos como ho diakonon, “uno que sirve”. (Lucas 22:27) El problema de Marta era el exceso de diakonia. (Lucas 10:40)
En 1 Timoteo 3:1-13, vemos que hay requisitos para los que desean servir. Dice así: “Palabra fiel es esta: si alguno aspira al cargo de obispo, buena obra desea hacer”. Hay requisitos qué seguir tanto para hombres como para mujeres.
Seguramente, tú ya conoces el don (regalo, dádiva, presente) que Dios te ha dado por medio de su Espíritu Santo. Se puede decir que cuando hay algo que te agrada y te sientes cómodo haciéndolo; ese sería un buen principio para desarrollar un ministerio. Te aconsejo que te involucres en la visión de tu iglesia, en la cual puedes servir y desarrollar la obra que el Señor quiere que hagas a través de tu don. Si hay un don reconocido en tu vida, lo puedes usar, pero la Biblia nos enseña cuál es el propósito de ese don. En 1 Corintios 12: 12 dice: “… vosotros sois el Cuerpo de Cristo, y cada uno individualmente un miembro de él. Y en la Iglesia, Dios ha designado, apóstoles; profetas; maestros; pastores y evangelistas; luego, milagros; después, dones de sanidad; ayudas, administraciones, diversas clases de lenguas”. Pero si se hacen todas estas cosas sin amor, ha llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. (1 Cor. 13:1,3) Si hago algo, cosa alguna, pero no tengo amor, de nada aprovecha.
¿Cuál es tu deseo de servir? ¿Cómo quieres usar el don? ¿Para qué o para quiénes serviría? Si tu respuesta es: “para bendecir a la gente y ser obediente a Dios”, entonces será mucho más fácil que descubras ese don o dones preciosos que Dios te ha dado. Hay un ministerio que podrías desarrollar, que estoy segura lo aprobaría tu pastor, y es el ministerio de la reconciliación. Según 2 Corintios 5:18-21, Dios nos ha mandado a hacer discípulos a todas las naciones y nos hace colaboradores con El. Dios te ha visto capaz y desea que seas obediente. Ama al prójimo como a ti mismo y serás de bendición para los demás.
Testimonio – Victor
¿Cómo empezar?
Vine a este curso después de luchar mucho tiempo contra la inmoralidad sexual. De las muchas maneras de inmoralidad sexual que se pueden manifestar yo no fui atraído por pornografía en televisión o revistas y nunca he puesto un pie en burdeles o prostíbulos. La forma en la que estuve envuelto en la inmoralidad y lujuria fue tal vez la que más hiere a las personas: la fornicación, el tener relaciones sexuales antes del matrimonio.
De alguna manera un día decidí que si realmente quería a la mujer con la que estaba y si tenía planes reales de matrimonio con ella entonces no había problema con tener relaciones sexuales y fue entonces que caí en fornicación, practicando este pecado durante más de un año con la mujer que yo pensé sería mi esposa.
Al final de cuentas el sexo destruyó la relación que teníamos y poco a poco en lugar de juntarnos nos distanció al punto de finalizar nuestra relación cuando descubrí que ella me engañaba con otro hombre. A partir de allí muchas mujeres desfilaron en mi vida, mujeres que de alguna manera se enamoraban de mí cuando yo lo único que buscaba era un poco de satisfacción sexual. Yo ya no llegué a tener coito, pero siempre buscaba desnudarlas y manosearlas, y una y otra vez después de hacerlo caí en dolor y angustia por lo que estaba haciendo pues yo sabía que estaba mal y una y otra vez llegaba a pedir perdón a Dios prometiendo que nunca más lo haría, sin embargo caía de nuevo, y de nuevo y de nuevo.
Un día llegué a darme cuenta del daño que le hice a una chica y me sentí tan culpable. Para ese entonces mi vida estaba hecha pedazos, no podía dormir bien, vivía en temor, con culpa y vergüenza, ya ni me reconocía a mi mismo. Mi relación con Dios era casi nula. Desesperado tuve un momento de rendición donde reconocí que no importaba cuantos años llevara de ser cristiano ni todo el conocimiento de la Biblia, no importaba cuan duro lo hubiera intentado, no sería libre sin Dios.
Estaba tratando de ser libre de la inmoralidad por mi propia cuenta para luego llegar ante Dios y decirle: mira, ya estoy libre, ahora si puedo ser tu hijo. Fue un momento de rendición en donde le dije a Dios que no podía más, que necesitaba de Él en mi vida y que necesitaba ayuda. Fue así como navegando por internet llegué a Libres en Cristo y encontré este curso. Un curso de 60 días que voy terminando casi en cinco meses, un curso en donde aprendí a rendirme ante Dios, a buscar saciarme de él todos los días. Donde aprendí a traer a la luz mi pecado.
Increíblemente creo que el camino hacia la libertad comenzó cuando confesé mi pecado al pastor de mi iglesia. Se lo había confesado a Dios miles de veces pero lo había ocultado de personas que confiaban en mí para trabajar en la iglesia. Al confesarlo la carga empezó a salir y la luz empezó a dejar ver heridas que Dios empezó a sanar, cada día empecé a pedirle a Dios que me saciara, que tomara el control de mis pensamientos, a decirle “Tu eres mi única fuente, de ti quiero beber”, amanecer y decirle aquí está mi cuerpo limpio por tu gracia y empezar a sentir de nuevo su Presencia en mi vida.
No saben ustedes cuanto lo extrañaba, Dios ha sido mi vida, mi fuente de alegría, mi consuelo, mi mejor amigo y mi Padre y vivir alejado de él por el pecado es lo peor que he vivido. Le pedí a Dios que provocara en mí el verdadero arrepentimiento y sentí un gran dolor por haber abandonado a mi Dios y haberle fallado así. Conforme pasaron los días empecé a disfrutar del perdón de Dios, y empecé a recibir fuerzas para seguir adelante, corté radicalmente relaciones con amigas y ex novias con las que podía caer de nuevo, cambié mis hábitos de sueño para evitar pasar demasiado tiempo en la cama y llegar a la masturbación al recordar momentos del pasado, y empecé a renovar mi mente con la Palabra de Dios, armándome para vencer la tentación.
Durante estos cinco meses que he estado en el curso me he encontrado con Dios de nuevo y allí encontré mi identidad otra vez, mis relaciones interpersonales empezaron a mejorar y mi vida ha comenzado a ser restaurada. También encontré fuerzas para levantarme cuando caí. Siento asco por lo que hice, siento asco por el pecado y le pido a Dios que ponga en mi corazón asco y odio por la inmoralidad y lujuria; pero amor y compasión por aquellos que viven con este problema como yo estuve alguna vez.
Sé que la tentación sexual es la batalla diaria de cada hombre pero sé también que Dios me ama y que él está muy interesado en que yo sea libre, él me quiere transformar y él me ha dado salida en la tentación, fuerzas para decir no a situaciones que antes yo buscaba y cada día es un nuevo día, Dios es mi primer pensamiento en la mañana y mi último pensamiento al acostarme, hoy disfruto de nuevo de una relación con mi Padre celestial y cada día mejora.
Gloria a ti Dios, gracias por tu misericordia y por tu gracia, por acordarte de mi y no abandonarme cuando te fallé, por pensar en mi aún cuando estaba lejos y te fui infiel, gracias por tu amor, gracias Señor, hoy mi vida la quiero vivir como una ofrenda de gratitud por salvarme del infierno y de la lujuria y de tantas cosas más.
Testimonio tomado de Libres en Cristo
Howard Andruejol 5 acciones que van a guiar mi día (y ojalá el tuyo también)
Intencional.
Con esa palabra quiero describir esta etapa de mi vida.
Debo recordar cada día que, a menos que yo decida hacer algo al respecto, las cosas no van a cambiar. Bueno, de hecho sí van a cambiar, pero la tendencia natural es que van a detoriorarse. Así funciona el mundo: no cuidas tu cuerpo, se deteriora; no cuidas tu casa, se deteriora; no cuidas tus relaciones, se deterioran; no cuidas tu vida espiritual, se deteriora.
Nada mejora por casualidad, evolución, paso del tiempo o buena suerte.
Hay que ser intencional.
Tomar la iniciativa.
Vivir con propósito.
Mostrar voluntad.
Así que, con eso en mente, decido establecer las siguientes directrices diarias que me ayudarán a tomar decisiones:
1.
Trabajo duro
Renuncio a la pereza, maximizo bien mi tiempo, y hago las cosas bien desde la primera vez.
2.
Prioridades
Me ocupo de las cosas que sólo yo puedo liderar (mi vida y mi familia) y me dedico a los asuntos de mayor trascendencia (en esta vida y la eternidad).
3.
Equipos
Desarrollo equipos y mi trabajo es que ellos sean exitosos.
4.
Experiencias y conocimiento
Invierto energía, tiempo y dinero en aprender.
5.
Mi Biblia
Comienzo el día prestando atención a las instrucciones de Dios para una vida exitosa.
Esto significa entonces que cada noche tendré que hacerme al menos 5 preguntas importantes. ¿Viví este día de acuerdo a las 5 directrices aquí descritas?
1. ¿Cómo trabajé duro hoy sin perder el tiempo?
2. ¿Cómo encargué de mis prioridades hoy?
3. ¿Cómo fortalecí a los equipos que lidero hoy?
4. ¿Qué cosas nuevas he aprendido o recordado hoy?
5. ¿Qué instrucciones de Dios viví hoy?
De ganancia, dos preguntas más: ¿Qué pude haber hecho mejor hoy? ¿Cómo fue este día diferente a los demás?
Para aquellos de nosotros que no tenemos hábitos o disciplinas establecidas, será muy valioso contar con alguien a quien le rindamos cuentas (preferiblemente día a día). ¿Quién podría ser esa persona en tu vida?
Solamente tenemos una vida; es corta y las oportunidades escasas. Así que… ¡manos a la obra!
Articulo tomado de El Bunker
¿Qué cosas perdí al involucrarme en la pornografía?
Hoy, analizando mi vida durante el año que pasó, puedo ver que he crecido mucho, no soy el mismo desde que Dios me dio la oportunidad de vivir en libertad y en pureza sexual, un cambio por el cual otras áreas de mi vida han mejorado.
Por un momento me detuve a pensar qué cosas perdí a causa de la pornografía y las consecuencias de ese pecado en mi vida. Hice esta pregunta a uno de mis estudiantes de Libertad Pura, quien me respondió: “perdí amistades sinceras con mujeres, empleos y responsabilidades académicas”. A raíz de esta respuesta suya hice un listado de qué fue lo que yo perdí:
- Mi identidad, pues deseaba ser el tipo de persona que veía en la pornografía.
- La imagen mental correcta de las mujeres.
- Sensibilidad hacia el pecado.
- La oportunidad de crecer y ser mejor cada día.
- Mi relación con Dios.
- Mis ojos, al acostumbrarlos a ver lo que ellos querían, y no lo que debían.
- Tiempo muy valioso de mi vida, invertido en horas viendo pornografía.
- La oportunidad de ser más productivo en lo que hago para Dios, y por lo tanto, en mi trabajo.
- La oportunidad de vivir libre de muchas consecuencias del pecado.
- Mi corazón en las cosas que son pasajeras, en lugar de las eternas.
Tu situación podrá ser diferente a la mía, y tal vez no hayamos cometido los mismos pecados, pero de algo estoy seguro, y es que con el pecado siempre llevamos las de perder. Todos aquellos que conocemos la Palabra de Dios sabemos esto y sabemos que con Cristo siempre ganamos, pero el pecado trae consigo la muerte.
Ahora Dios está trabajando en mi vida, formando mi carácter y dándome una vez más la oportunidad de recuperar esas grandes virtudes que perdí a causa del pecado. No me es fácil tener que pasar este proceso, pero al ver lo bueno que Dios es conmigo y que sus planes siempre son para mí bien, prefiero esto, mil veces, en lugar de volver atrás.
Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Jeremías 29:11 NVI
He escuchado muchos testimonios de personas que han perdido dinero, su matrimonio, su ministerio, sus estudios, empleos y otras cosas más a causa de un pecado oculto. En sí, el punto ahora no pensar en lo que has perdido y quedarte viendo como eso se va, como un barco de papel sobre las aguas de un rio, sino de ver qué estás haciendo hoy por recuperar todo lo que Dios ha entregado en tus manos para hacer su voluntad. (Mateo 25:14-30).
En un programa de TV escuché a Nick Vujicic dar una respuesta muy acertada al responder a la pregunta: ¿qué opinas de la crisis que hay en el mundo? Y él respondió: “la mayor crisis que el mundo tiene en la actualidad es el pecado en sus corazones y no tener a Cristo en su corazón”. El afán de la vida nos hace preocuparnos por lo que vamos a perder económicamente o qué va a suceder en el mañana (Mateo 6:25-34), sin darnos cuenta que nuestra alma está perdida (Lucas 12:16-23) y solo Cristo puede darnos eso que hemos perdido. (Luc.19:10)
Este es un momento oportuno para que tomes la decisión de caminar en santidad y de entregar cualquier pecado que hayas ocultado a la luz de Cristo y de tener la esperanza de que lo mejor para tu vida está en Él. Si vives en una crisis, en la que Cristo está ausente de tu vida en algunas áreas, y deseas vivir en pureza, te invito hoy a que te inscribas con nosotros para que uno de nuestros mentores pueda contactarte, al hacer clic en este vínculo.
Articulo tomado de Libres en Cristo Blog
Pastor Cash Luna – Un buen motivo para triunfar
El amor y honra a tus padres debe ser la motivación para luchar grandes batallas y ser vencedor en Cristo.
En el Salmo 51:5 David dice: He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.
Cuando el rey David pecó con Betsabé, recordó el pecado de su madre pero no para excusarse, sino para levantarse. Muchos se dan por vencidos ante sus errores y se justifican con las debilidades de sus padres. Dicen: “soy adúltero y pobre porque mis padres lo fueron”. David confesó su pecado y se levantó. Entonces Dios estuvo allí y lo bendijo. La Biblia dice que el justo podrá caer siete veces y esa misma cantidad de veces se levantará.
El gran plan de Dios
1ra. de Samuel 16:1 habla sobre el designio de Dios: Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey.
Samuel lloraba a Saúl y el Señor lo reprende. A veces lloramos a personas que Dios ha desechado. No lo hagas, ten fe en Su discernimiento.
1ra. de Samuel 16: 6 -10 continúa con la historia: Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. Entonces llamó Isaí a Abinadab, y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: Tampoco a éste ha escogido Jehová. Hizo luego pasar Isaí a Sama. Y él dijo: Tampoco a éste ha elegido Jehová.E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos.
Jehová mira lo que el hombre no puede. Rechazó a los hijos de Isaí que le presentaba Samuel porque no eran ideales para Sus planes. Muchos mal interpretan este pasaje y justifican el descuido de su apariencia porque dicen que Dios ve el corazón, no el exterior. Pero se equivocan. Él ve tu interior y también tu exterior. En el caso de David, su apariencia fue determinante para los planes del Señor, ya verás porqué.
1ra. de Samuel 16: 11-12 cuenta cómo Dios escoge a David: Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es.
Nota que el padre de David ni siquiera lo llamó, tal vez porque había sido concebido en pecado. Pareciera que no lo tomaba como hijo suyo, sin embargo, los ojos de Dios estaban puestos sobre él. Vio su corazón y también su apariencia porque sería de gran utilidad para el futuro que le tenía reservado.
Hechos 13:22-23 dice sobre el gran plan de Dios: Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero. De la descendencia de éste, y conforme a la promesa, Dios levantó a Jesús por Salvador a Israel.
David era parte de un plan que culminaba con el nacimiento del Hijo Salvador del mundo. Nada fue por casualidad, todo tenía un propósito, así como tu vida dentro de tu familia.
Victorioso ante el gigante
1ra. Samuel 17: 42-45 habla sobre el enfrentamiento entre David y Goliat: Y cuando el filisteo miró y vio a David, le tuvo en poco; porque era muchacho, y rubio, y de hermoso parecer. Y dijo el filisteo a David: ¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Y maldijo a David por sus dioses. Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo. Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.
Nota que de nuevo la apariencia marcó el rumbo de la historia. Goliat también menospreció a David, pero él ya estaba acostumbrado. Lo mismo sucedió con su padre, sus hermanos, incluso el rey Saúl, a quien había liberado de demonios. Entonces su figura, aparentemente inofensiva, hizo que el gigante dudara y esa fue su perdición.
En ese momento comenzó la batalla de palabras. Lo mismo sucede con el diablo que te miente para intimidarte porque sabe que eres más poderoso, ya que estás armado con la Palabra del Señor y la sangre del Cordero. Siempre que Dios es provocado, busca un representante que luche la batalla con Él.
1ra. Samuel 17: 46 continúa la historia: Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel.
La victoria de David estaba en su boca, no en las armas. Goliat había intimidado al ejército de Israel durante 40 días. Les dijo las mismas mentiras 80 veces y todos estaban atemorizados. No te dejes adormecer por las mentiras del demonio. Tienes el poder en tu boca, habla palabras de bien y vence al enemigo.
David supo que tenía la victoria en sus manos cuando Goliat se declaró perro. Seguramente sintió algo diferente porque estaba acostumbrado a intimidar. Muchas cosas que te intimidan en la vida son gigantes que debes derrotar.
Dios sabía que el elegido para ser el futuro rey tendría que enfrentar a un gigante, por eso escogió al más pequeño, pero seguro de sí mismo, que pudiera confundirlo con sus palabras para luego rematarlo con un arma insignificante. Si hubiera escogido al hermano fornido y grande, la estrategia fracasa. Dios en Su maravillosa sabiduría, escoge una generación cuya apariencia parece pequeña pero es capaz de vencer gigantes. No temas, formas parte de esa generación ungida que conquistará reinos, levantará las iglesias más grandes y gobernará naciones, porque el Señor es capaz de ver más allá de las apariencias.
David a pesar de su origen y el trato que recibía de su familia, tenía una autoimagen confiada que le dio la victoria. Hay diferencia entre “imagen propia” y “autoimagen”. La imagen de ti mismo es la que te formas en base a lo que otros dicen de ti y puede marcar tu futuro. Una profesora del colegio marcó mi vida cuando dijo que yo era de los que se esforzaba hasta el fin de curso, aunque ya había ganado todas las asignaturas.
Desde entonces me siento comprometido a esforzarme de la misma forma al principio como al final de todo lo que emprendo. La imagen es alimentada por lo que todos piensan. Por el contrario, autoimagen es la que tú has creado y no tiene que ver con lo que alguien dice. Es lo que piensas de ti mismo sin importar la opinión de otros. Para ser exitoso debes creer en tu potencial como Dios lo hace. Recuerda que si Él está contigo, nadie podrá contra ti. Cuando inicié mi vida como pastor, alguien me dijo que nadie daba un centavo por mi futuro en el ministerio, pero eso no me desanimó, ese pensamiento era problema de ellos, no mío y hoy, los hechos hablan más que las palabras.
Proclama tu victoria
1ra. Samuel17:34-37 dice sobre la confianza de David: David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba. Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo.
David siempre profetizó su éxito. Nadie puede hablar de tu gran futuro mejor que tu propia boca. No busques quién te profetice, las promesas están en tus labios, ¡úsalos y proclama tu victoria! Las amenazas de Goliat no le quitaron confianza a David. Si el diablo te dice que serás pobre, tú respóndele que llegarás a millonario, si te dice que dividirá a tu familia, dile que hasta tus tataranietos honrarán a Jehová en tu casa. Añade con tus palabras, nunca restes bendición. Al igual que David, tú y el Señor son mayoría ante los gigantes.
Cambia tu mente para que tu boca hable grandezas. Demuéstrales a quienes no confían en ti, lo valioso que eres. Las críticas nunca faltan. Cuando te equivocas, todos están para señalarte, pero cuando triunfas te llaman arrogante, así que no esperes buena actitud de otros para tenerla tú. Generalmente quien habla bien de sí mismo, también lo hace de otros. El que habla mal de otros es quien tiene una pobre autoimagen.
Levanta las manos y profetiza que serás capaz de derrotar a cualquier gigante porque Dios te escogió y está contigo. Tendrás éxito y un gran futuro.
La verdadera razón para ganar la batalla
1ra. Samuel 17: 34 nos da la clave para esforzarnos: David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada.
El corazón de David fue formado por Dios cuidando lo que era de su padre. Esta es una gran revelación. En vez de amargarse porque lo olvidaron, porque lo veían como hijo del pecado y lo relegaron como pastor y no como guerrero, David se esforzó por cuidar lo que su padre le había encomendado. No tenía resentimiento en su corazón y no dejaba que los depredadores se llevaran lo que le pertenecía a un padre que ni siquiera lo tomó en cuenta como hijo. Por el contrario, estaba dispuesto a morir por la tarea que le había encomendado. El corazón que David tenía para defender al pueblo de Israel fue formado cuidando lo que era de su padre.
Piensa en esta gran enseñanza de humildad y honra a los padres. Tal vez tú ni siquiera valoras y cuidas el privilegio que tienes de estudiar, mucho menos te preocupas por ayudar a tu padre en sus negocios y tareas. Recapacita y cambia de actitud, porque Dios forma el corazón de los hijos agradecidos y esforzados que cuidan lo que es de sus padres.
1ra. Samuel 17:25-27 nos afirma la clave para una vida gloriosa: Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido? El se adelanta para provocar a Israel. Al que le venciere, el rey le enriquecerá con grandes riquezas, y le dará su hija, y eximirá de tributos a la casa de su padre en Israel. Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente? Y el pueblo le respondió las mismas palabras, diciendo: Así se hará al hombre que le venciere.
Lo que terminó de convencer a David para pelear contra el gigante fue la promesa del rey de exonerar de impuestos a la casa de su padre. Eso solamente podía hacerlo el gobernante. Los otros dos ofrecimientos no eran tan valiosos. La mujer podía conquistarla sin problemas porque no era feo, la riqueza podía obtenerla con su trabajo porque tenía ovejas y era joven. La promesa de honra para su padre fue lo que le motivó a asumir el reto de la batalla y vencer.
Examina tu conducta y enumera las cosas que has hecho por tus padres. Revisa si eres un buen hijo o no los dejas dormir tranquilos porque tu rebeldía los inquieta y entristece. Si protestas porque trabaja mucho, ofrécete a ayudarlo. No reniegues de las bendiciones que tienes.
Te reto que hagas cosas por amor a tus padres como lo hizo David. Prepárate para la batalla para bendecirlos y honrarlos. Los gigantes pueden caer al suelo por amor a tus padres.
Un padre muere tranquilo cuando sabe que sus hijos tienen el futuro asegurado. El miedo a la muerte está en lo que dejan en la tierra y no en los que les espera en el cielo.
Hijos, asuman su responsabilidad antes sus padres. Dios les da la oportunidad de tomarlo de la mano y decirle: “no temas, acá está tu David”. Agradece la herencia que te ha dado, sea mucha o poca, la educación y amor que te da, puede ahorrarte muchos tropiezos en la vida.
Busca ser como David, capaz de vencer todo por amor a sus padres terrenales y al Padre Celestial. Ama, respeta, obedece y sujétate a tus padres, tanto los biológicos como los que tienes por fe. La maldición de no honrar a padre y madre se termina aquí. Ahora se abre paso a una nueva generación de jóvenes que realizarán grande hazañas porque amarán y honrarán a sus padres.
Pastor Cash Luna – En esto pensad
Dios siempre piensa en grande. La perfección de lo que creó es clara evidencia. Piensa y obra siempre con excelencia.
Jesús vino a darnos vida en abundancia. Es impresionante cómo muchos cristianos tienen su mente y corazón en la vida eterna y no aprenden a vivir la existencia que Dios nos regaló en la tierra. Debemos aprender a vivir. Para pensar en recibir un cuerpo glorificado, aprende primero a cuidar el de carne y hueso que ya te dio. Antes de desear caminar por las calles de oro del cielo, aprende a caminar bien y con dignidad en las calles de tu ciudad. No pidas una morada celestial sin construir y cuidar bien la que tienes ahora. Demuéstrale al Señor que puede darte galardones, que también eres capaz de ganar medallas y reconocimientos con las capacidades que te ha dado. No te dejará ver Su rostro si antes no aprendes a convivir con tus semejantes que son Sus criaturas. No te dejes adormecer por un pensamiento religioso equivocado que te impide vivir correctamente. Deja de hablar de la segunda venida de nuestro Señor sin antes declarar a cuantos puedas que Él ya vino una vez y que deben entregarle su vida.
Orar para liberarnos del afán
Filipenses 4: 6 nos aconseja:Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
No te afanes. Repítelo cuantas veces sea necesario para que lo aprendas y apliques a tu vida. La Palabra nos enseña a vivir, por eso debes dedicarte a estudiarla y ponerla en práctica. Acércate a la iglesia para conocer más de Dios y descubrir cómo obedecerle, no para llenarte de conocimiento que luego no pondrás en práctica. Debemos “saber” para “hacer”.
Nota que el Padre desea que le busquemos en oración que le pida y le agradezca. Eso significa que nuestra oración debe ser confiada. Sólo así superamos el afán. Aprendamos a orar y pedir correctamente. No debes pedir que te quite el afán, sino que te ayude a enfrentar las situaciones y encontrarle soluciones. Un padre sin trabajo no le pedirá tolerancia para poder ver morir de hambre a sus hijos, le pedirá trabajo para proveerles y le dará gracias porque ese trabajo que le dará, será un medio de honrarlo con su doble esfuerzo y dedicación. El padre de un adicto a las drogas, no le pedirá que le de paciencia para ver cómo su hijo e hunde, sino que le pedirá consejo y ayuda para sacarlo de esa terrible situación.
Pedir bien y estar confiados en recibir del Señor es la clave para olvidar el afán. Abre tu corazón para comprender la Palabra y aplicarla correctamente a tu vida porque Dios nos la dejó para eso.
Orar, pensar y hacer
Filipenses 4: 7-9 continúa con el consejo para aprender a vivir: Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.
Luego de expresar nuestra fe en oración, debemos pensar y hacer bien. Somos lo que hacemos, en base a lo que pensamos y oramos. Este es un círculo que hay que aprender a manejar. Pensar bien no sólo significa dejar de lado los pensamientos sucios o morbosos. El buen pensamiento se refiere a todo lo positivo y optimista que nos ayude a superar obstáculos y ser exitosos. Deja de lado el pesimismo, las difamaciones, mentiras e ideas corruptas. Aprende a utilizar lo que Dios te dio. Así como no te dio los pulmones para intoxicarlos con el cigarro y no te regaló el hígado para envenenarlo con licor, no te dejó el cerebro para llenarlo de basura sino para utilizarlo productivamente en lo bueno y santo.
Al leer este pasaje completo, vemos que se extiende más en describir lo que debemos pensar que lo que debemos orar, porque el pensamiento domina nuestra forma de actuar y lo utilizamos en todo momento. La oración nos ayuda pero con ella no sacarás buenas notas si no piensas y te esfuerzas. Me refiero a que orar bien es necesario, pero pensar bien es imprescindible. Todo se combina para ser buenos hacedores en el Señor. La paz viene a tu vida cuando aprender a pensar y confías en Dios.
Aléjate de los malos pensadores. Rodéate de gente que piensa bien y obra mejor. La mala situación ya todos la conocemos y no necesitamos más gente que nos la recuerde. Es tu enemigo aquel que intente llenarte de pensamientos pesimistas y poco constructivos. Un mal pensamiento es peor que una copa de licor. Ambas son malas pero el pensamiento te influye y afecta más.
Amor verdadero
Lucas 10:27 nos manda: Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.
Debes amar con tus pensamientos y sentimientos. Dios y tu prójimo deben estar en tu corazón pero también en tu mente. Mi esposa y yo hicimos ese pacto de amor inteligente que no se deja llevar por las emociones. En una relación el amor no basta, hacen falta los pensamientos de bien, las buenas decisiones y el juicio correcto. Las jovencitas deben buscar a su futuro esposo con la cabeza, deben escuchar consejos porque un hombre vicioso y haragán no las hará felices. Por más que tu corazón quiera, debes dejarte guiar por tu mente.
También es importante amar al prójimo como a nosotros mismos. No puedes decir que amas a Dios si no amas a Sus criaturas, pero primero debes amarte tú, de lo contrario es mentira decir que amas a alguien más. Si una persona descuidada y desarreglada te dice que te ama, desconfías y le pides que no lo haga. Nadie quiere el amor de alguien así porque no demuestra amor a su persona. Por el contrario, es agradable y da seguridad sentirse amado por alguien que se quiere y cuida a sí mismo.
Romanos 12: 2 afirma: No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Piensa en grande para obrar tan perfecto como Dios lo hace. La Biblia te pide que pienses enfocado en todo lo bueno. Debes ser transformado por la renovación de tu pensamiento, no sólo por la de tu forma de orar.
Dios es sinónimo de perfección y grandeza. Todo lo que hizo y hace es maravilloso. Lo vemos en el universo y en nosotros mismos. No escatima en nada para Su obra. Cuando vino a redimirnos, derramó TODA Su sangre para perdonar TODOS nuestros pecados, no fue una gota o un vaso por dos o tres faltas. No hizo ni hará nada a medias. Debemos imitarlo. En casa de Dios trabajamos así, según Su pensamiento, por eso nuestras obras son grandes, como Él.
Una vez visité un país hermoso, con un mar impresionante que me hizo pensar en la flora y fauna que lo habitaba. Cuando íbamos en la carretera, de un lado tenía ese mar espectacular y del otro unas construcciones que me entristecieron porque el contraste entre una obra y la otra era demasiada. Cómo podían hacer una cosa tan fea viendo las cosas bellas que Dios hace. Aprendamos a pensar y hacer conforme el pensamiento de Dios. Reeduquémonos en el proceso de vencer pensamientos negativos.
Muchos critican a los pastores que tiene bien a sus familias y los tildan de “buscar la continuidad del negocio familiar”, pero es al contrario.
¿Cómo podría alguien esperar que tenga bien a la iglesia que pastoreo si no cuidara de mi esposa? Si no cuidara de mis hijos, mentiría al decir que cuidaría de ti. Si no puedo enseñarle a uno de mis hijos a seguir el llamado y el ministerio que presido, ¿cómo podría enseñarle a alguien más a servir a Dios? Como pastor no puedo tener dos pensamientos, uno en casa y otro en la iglesia debo buscar el bien en ambos lugares.
Renueva tu mente y ámate para poder amar a otros. Si no te amas a ti mismo, que eres con quien vives y duermes, no podrás amar a tu prójimo.
Piensa bien de ti para pensar bien de otros. Quienes piensan mal del prójimo están revelando que piensan mal de ellos también. Maridos, amen a sus mujeres como a su propio cuerpo. Nadie que no se tenga consideración y cuidado podrá cuidar de otro. Tú eres Su hijo y Él quiere que primero pienses en tu bien para poder pensar en el de los demás.
El pensamiento de Dios
Efesios 4:22-24 dice: En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
Cuando inicies algo, piensa si es conforme a la voluntad perfecta de Dios. Libera tu mente de pensamientos que te hacen retroceder. Él te hizo perfecto y lleno de virtudes para tener una vida feliz y de bien. Bendice Su nombre, pídele que te ayude a renovar tus pensamientos para poder pensar como Él.
No digan que no se puede
No digan que no se puede
Escrito por Sandy Feit
La manera como un adolescente lucha contra un mal de proporciones mundiales.
Zach Hunter se describe a sí mismo como un “adolescente totalmente normal”, y tiene una habitación desordenada para demostrarlo. Aunque eso puede ser cierto, este joven de 16 años tiene un currículo impresionante. Autor de dos libros, este estudiante de la escuela secundaria es el portavoz nacional de Amazing Grace [Gracia admirable], película acerca de la exitosa cruzada de William Wilberforce para acabar con el comercio de esclavos de Gran Bretaña.
Zach oyó hablar por primera vez de la esclavitud en la clase de historia. Él recuerda: “Me dio mucha rabia pensar que las personas pudieran ser dueñas de otras personas, y hubiera gustado haber nacido antes”. Cuando su madre, Penny Hunter, estuvo trabajando para International Justice Mission [Misión para la justicia internacional], Zach descubrió que esa explotación todavía existe. Recuerda que pensó: ¡Ah! No nací demasiado tarde. Todavía puedo hacer algo. Y lo hizo. Creó “Loose Change to Loosen Chains” [Suelta el cambio para soltar las cadenas], una campaña que ha creado conciencia acerca del comercio de seres humanos, y que ha recolectado miles de dólares para combatirlo. Impulsada por su publicidad en la Internet, ha tenido eco y crecido rápidamente al enterarse estudiantes de todo el mundo de los esfuerzos hechos por el adolescente.
Un par de años después, la señora Hunter sirvió como directora de “Amazing Change” [Cambio admirable], la campaña de justicia social inspirada por la película Gracia admirable. Un ejecutivo de Walden Media había escuchado hablar de “un chico llamado Zach, que se llama a sí mismo abolicionista”, y sin darse cuenta de la conexión le pidió a Penny Hunter que localizara a Zach. Éste dice con ironía: “El asunto salió a la perfección”.
La película puso a Zach en conocimiento de la labor de Wilberforce, cuyo éxito en favor de los derechos humanos avivó más el celo y la confianza del adolescente. También lo lanzó a su carrera como orador, lo que después lo llevó a la publicación de un libro. En el 2007 se publicó Be the Change—Your Guide to Freeing Slaves and Changing the World [Conviértase en el agente del cambio: guía para liberar a los esclavos y cambiar al mundo]. El libro, basado en historias de opresión en la Biblia y en el mundo, plantea preguntas para inspirar una mentalidad de valentía, influencia y liderazgo. Cada capítulo termina con sugerencias prácticas, como mostrar compasión, identificar los puntos fuertes personales y visitar sitios Web para tener más información en cuanto a cómo ponerle fin a la explotación. Su segundo libro, Generation Change [Generación de cambio] fue lanzado en abril de este año. Zach está escribiendo ahora un tercer libro, sobre el tema de la pasión.
Una realidad mundial
El joven abolicionista está bien informado acerca de la esclavitud moderna —de sus causas, su historia, de la presencia de los actuales “puntos conflictivos” y de las redes que están luchando por su desaparición. Zach calcula que actualmente hay 27 millones de personas esclavizadas, ya sean secuestradas para el comercio sexual, “reclutadas” por fuerzas rebeldes o vendidas para pagar gastos médicos. Y, mientras que muchas piensan que el problema está limitado a lugares remotos, Atlanta, la ciudad de Zach es, en verdad, un centro de tráfico de seres humanos.
Independientemente de los detalles, todo caso de esclavitud es terrible. Para enfatizar el punto, Zach muestra correas para atar criminales, muy parecidas a las utilizadas en Estados Unidos hace 200 años. Zach señala: “No son una reliquia histórica. Alguien se gana la vida hoy fabricándolas. Es difícil de creer. Usted piensa que estamos en el mundo libre, pero puede ir y decirle: ‘Necesito unos grilletes para mis esclavos’… en el 2008″.
Hoy en día, niños de tan sólo cinco años de edad, en otros países llevan puestas estas correas mientras envuelven cigarrillos para sus dueños. Aunque, son demasiado grandes para ser físicamente efectivas, psicológicamente ejercen control. Pese a que no tienen una llave, tiranizan porque recuerdan que hay alguien que es más poderoso. Según Zach, las rebeliones de esclavos ponían de manifiesto que “cuando las víctimas descubren que la libertad es una posibilidad, ésa es la mayor arma contra la opresión”.
A pesar de lo gigantesco del desafío, este joven cree que el abuso a los derechos humanos se puede erradicar en un plazo razonable. Pero matiza su convicción: “No creo que yo pueda hacerlo, pero nosotros sí. Sería absurdo pensar que una sola persona o incluso unas pocas personas pueden hacerlo. Pero si cada uno dejamos de lado nuestras diferencias, podríamos ponerle fin a la esclavitud muy fácilmente en el tiempo que nos queda de vida”. Cuando se le pidió que explicara su plan, expresó: “Utilizar mi influencia para lograr que otras personas usen la suya —y sus recursos”.
Y, de hecho, su campaña ha logrado apoyar a cuatro organizaciones internacionales. “En otras palabras”, explica Zach, “nada del dinero se queda conmigo. Todo se usa para la libertad de los esclavos”. En tres meses, una de las organizaciones informó que había recibido 90 mil dólares atribuibles a “Soltar las cadenas”.
Una influencia para su generacion
Zach es muy solicitado como orador internacional, y no es extraño que su generación sea inspirada por uno de los suyos que ha demostrado que el idealismo puede ser compatible con la realidad.
Además de haber dado conferencias en Australia y Alemania, Zach ha ido de un extremo a otro de Estados Unidos para hablar en escuelas y a grupos de jóvenes de varias religiones. Al instar a sus contemporáneos a no dejar que nadie apague su celo por causa de su edad (1 Ti. 4:12), el joven activista es una prueba de que la fecha de nacimiento de una persona no importa cuando se hace algo que agrada a Dios.
Pero, así como Zach es una inspiración para los de su generación, él también es inspirado por ellos. “Hay muchos adolescentes que están involucrados con otras causas —no sólo la mía. De eso se trata el libro Generation Change”. Por medio de la historia, de las estadísticas y de un estilo cómodo y fácil de leer, el autor escribe sobre lo que él considera los mayores temas de la actualidad: la pobreza, la justicia, la bondad, la gratitud y la paciencia. El libro también ofrece sugerencias prácticas, basadas en lo que los jóvenes ya están haciendo para impactar significativamente al mundo. De hecho, aunque su grupo etario es llamado con frecuencia la “generación X”, él prefiere llamarlo “la generación de la paz, el amor y la justicia”. “Pero”, dice, “en vez de lograrlo sin Dios, como trataron de hacerlo los jóvenes de la década de 1960, esta vez lo estamos haciendo con Dios”.
Imitar a cristo
Zach señala que, aunque las personas de todas las religiones tienen la obligación de ayudar a los oprimidos, “son especialmente los seguidores de Jesús quienes deben llevar a cabo la misión de Jesús de ayudar a los pobres”. Como cristiano desde la edad de cuatro años, Zach reconoce la autoridad de las Escrituras. “Dios escribió este libro llamado la Biblia, una manera excelente para oír Su voz. Ella habla de todo lo que uno necesita saber”.
Sin embargo, no todos los creyentes ven a la Palabra de Dios como un mandato para unirse a la causa; algunos creen que versículos como Colosenses 3:22 justifican la esclavitud. Pero Zach no está de acuerdo. “La Biblia habla mucho de libertar a los esclavo. Es la Palabra de Dios, y Él nunca se contradice a Sí mismo. Si uno mira el contexto [de ese versículo], éste dice que, porque en ese tiempo existía la esclavitud, si un creyente en Cristo era un esclavo, debía ser el mejor esclavo. Es decir, si uno es albañil, contador o lo que sea, tiene que ser lo mejor que pueda”.
Los creyentes con frecuencia le critican a Zach que se concentre más en la emancipación que en la evangelización. Como respuesta, el joven abolicionista pone a Cristo como su ejemplo. “La Biblia”, explica, “dice que los cristianos estamos para servir a los oprimidos, a las pobres, a los que sufren y a los que tienen hambre. Imaginemos esto: si una señora pasara por un comedor de beneficencia y le pidiera comida, ¿le daría usted una Biblia? ¿O satisfaría primero su necesidad física? Se puede evangelizar cuando una se gana el derecho a ser escuchado, y de mostrar cómo era en realidad Jesús”.
Otro principio bíblico que Zach modela es Efesios 5:6: “Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”. Trabajar para la causa deja pocas horas para el ocio, por tanto tenemos que ser selectivos. “Para mí, no hay tiempo para la mala literatura, la mala música, el mal cine. Si uno va a hacer algo, debe hacerlo bien”.
Pero Zach es resuelto de otras maneras también. Por ejemplo, lleva un silbato alrededor del cuello. Cuando se le pregunta por qué, puede hablar de Falling Whistles [Silbatos caídos], una organización que crea conciencia y apoyo para los niños secuestrados al servicio del ejército congoleño. Los más pequeños, por lo general los menores de siete años que son demasiado débiles para llevar una ametralladora, son puestos en la línea del frente y se les dan silbatos para asustar al enemigo y recibir las primeras balas. Dice Zach: “Su única alternativa es fingirse muertos o morir”.
Un mensaje para los mayores
El público más importante de Zach es su propia generación. Sin embargo, cuando se le pregunta si también tiene un mensaje para la generación mayor, responde: “Hay ciertamente algunas cosas que me gustaría decirles, con mucho respeto. La gente piensa que los adolescentes son egoístas y materialistas, y lo somos en verdad, pero podemos hacer una diferencia. Y muchas cosas buenas están sucediendo.
Hay quienes son cínicos en cuanto al nuevo movimiento de justicia, diciendo que se apagará. Si de verdad quieren animar a mi generación a hacer algo, no nos digan que vamos a fracasar. No sé si eso es una especie de ‘psicología a la inversa’, pero no funciona. Eso no nos motiva.
Fíjennos altas expectativas. Si un adolescente se le acerca entusiasmado con una idea, no actúe como si lo que está haciendo es imposible, aunque así le suene. Me gustaría animar a la generación de más edad a creer realmente en nosotros”.
Por Sandy Feit
Cuando los problemas nos benefician
Las dificultades son una oportunidad de crecimiento y aprendizaje. Todo tiene solución cuando estás junto al Señor.
Cierta vez quería echarle gasolina a un auto que me prestaron y fue imposible porque tenía algún dispositivo especial que no conocía. Luchamos durante un gran rato en la gasolinera y al final tuve que llenar el tanque haciendo acrobacias. Mi primera reacción fue pedirle a mi esposa que buscara en el manual del vehículo alguna respuesta, pero ¡era un libro de 250 páginas! Buscamos alguna sección resumida y no tenía. Muchas veces en la vida, necesitamos indicaciones claras para resolver uno de tantos problemas que nunca faltan. Las dificultades son como la hierba mala de un jardín, la arrancamos pero en poco tiempo crece más grande.
Dificultades que nunca faltan
Romanos 8:35 dice: ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
Algunos cristianos piensan que si están con el Señor, los problemas desaparecerán por arte de magia, pero están equivocados. Otros ven a Dios como un bombero al que se llama sólo en situaciones de emergencia. Lo buscan en medio de las dificultades pero lo olvidan cuando todo marcha bien.
Conforme caminamos en las cosas del Señor, descubrimos que es necesario tener fe aunque nos cueste comprender por qué permite ciertas situaciones difíciles. Si estás con Él, no pensarás que todo y todos están en tu contra.
Los problemas nunca faltarán y pueden separarte del amor de Dios si no sabes manejarlos. Todo tiene un propósito en la vida. No evadas los conflictos, búscales solución lo más rápido que puedas para que dejen de perseguirte. El pastor Cash ha dicho que su eficiencia para solucionar problemas reside en aplicar la estrategia de darles el tiempo que merecen. Se encierra con ellos, los revisa, enfrenta y resuelve. Dios nunca dijo que no tendríamos problemas.
Encontrar la salida
2da. Corintios 4:8-9 nos anima: que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos.
La Palabra nos da esperanza. Siempre hay una salida para las dificultades y si no logras encontrarla, pídele al Señor que te la muestre. El Espíritu Santo puede guiarnos si le escuchamos y lo involucramos.
También es importante tomar en cuenta que muchas veces el problema realmente no es la situación que enfrentamos sino la actitud que tenemos ante ella. Cuando el problema somos nosotros, la solución es cambiar de postura, ser más receptivos, tolerantes y humildes.
Juan 16:33 recuerda: Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Jesús es el único que puede darnos paz. Los problemas nos lastiman porque nos hacen vulnerables. Muchos se pelean con Dios y se alejan de la iglesia ante la primera dificultad. Buscan culpables en vez de buscar al mejor aliado y consejero.
Las dificultades pueden resolverse de tres formas: solos, mal acompañado o con el Señor. Si lo haces solo te tocará aprender lecciones muy duras y cometerás disparates. Si buscas a la persona equivocada probablemente te meterás en más problemas de los que logras resolver.
La impaciencia es otro aspecto que limita nuestra capacidad de resolver problemas. Debemos darles tiempo, analizarlos y evaluar las posibles soluciones. Toda situación nos ayuda a crecer si nos damos la oportunidad de descubrir el propósito. La prisa siempre complica todo. Mi abuelita siempre decía: “despacio que precisa”. Yo soy ansioso y desesperado, por el contrario, mi socio es reflexivo y extremadamente analítico. Creo que por eso hacemos un buen equipo. Jesús puede mostrarte el tiempo correcto si lo involucras y escuchas.
Dios quiere ayudarte
2da. de Crónicas 15: 3-5 relata: Muchos días ha estado Israel sin verdadero Dios y sin sacerdote que enseñara, y sin ley; pero cuando en su tribulación se convirtieron a Jehová Dios de Israel, y le buscaron, él fue hallado de ellos. En aquellos tiempos no hubo paz, ni para el que entraba ni para el que salía, sino muchas aflicciones sobre todos los habitantes de las tierras.
El pueblo de Israel estaba perdido y se metía en problemas cuando no involucraba a Dios. Para los cristianos que caminan de la mano del Señor, las situaciones difíciles siempre tienen una razón y sentido. Entonces, muchas veces estar alejados de Dios es el verdadero problema. Su promesa de estar siempre a tu lado se cumplirá cuando se lo permitas. Te aconsejará si le consultas porque te respeta y acepta tu voluntad. El Señor te anhela, quiere que lo busques y no tendrá problemas para bendecirte o corregirte si así lo pides. Quiere darte vida eterna y enseñarte el camino para que no te pierdas, todo depende de ti y de tu disposición para aprender. Si lo buscas, Él permitirá que los encuentres.
Las causas de los problemas
2da Corintios 4:17-18 afirma: Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
La primera causa de los problemas es estar alejado de Dios. Recuerda que Él quiere ser hallado por ti y retarte es una buena forma de lograrlo.
La vida terrenal sólo es un período de formación para cuando estés a Su lado. Para Él lo más importante no es que afrontes dificultades sino que tu alma se salve y puedas pasar la eternidad en Su presencia. Él nunca nos da una prueba que no podamos soportar y siempre nos ofrece la salida.
2da. Corintios 4: 16 aclara: Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.
Tener oportunidades de crecer espiritualmente es la segunda razón por la que afrontamos problemas. Dios tiene planes que van más allá de los que nuestra limitada mente humana pueda considerar. Es como someternos a una reingeniería. Superar una dificultad te hace una mejor persona. Si eres orgulloso, pasarás pruebas que te enseñarán a ser humilde. Afronta con valentía toda situación, procura aprender rápido para que la prueba termine. Dios siempre querrá sacar lo mejor de ti, busca bendecirte no destruirte.
La Biblia dice: “si lo buscáis, viviréis”. Ante una dificultad, corre a buscar a Dios, ponte a cuentas y verás que todo se resuelve.
Cierta vez inicié un negocio que parecía prometedor. Mi socio tramitó un préstamo y yo le serví de fiador, a pesar que la Palabra nos advierte para que no lo hagamos. El negocio fracasó y afronté un gran problema con el banco porque mi socio me dejó con la deuda. Evadí la situación hasta que se hizo insostenible. Entonces, tuve que reconocer mi error y con humildad acercarme al banco a negociar. Pedí perdón al Señor quien obró para que me perdonaran los intereses acumulados y pagara el capital según el plan que propuse. Esa resolución tan favorable para un cliente era única en la historia del banco. Te aseguro que aprendí la lección y ahora no solicito créditos ni soy fiador de nadie aunque me rueguen. Antes de emprender algo, siempre consulta tus planes con Dios.
La Palabra dice que la tribulación siempre producirá algo. Esto significa que causará, promoverá y formará algo bueno en nosotros. Producir involucra un proceso que sacará lo mejor de cada uno. Al final de una prueba siempre seremos personas distintas con un valor agregado.
Consejos útiles
Romanos 8:28 nos da esperanza: Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Lo primero ante las dificultades es reflexionar y poner todo en una perspectiva distinta. Intenta descubrir el mensaje del Señor en esa situación.
Revisa si Dios habita en tu corazón o si lo que te sucede es una forma de pedirte que lo busques y encuentres.
Lo segundo es tener confianza y reconocer que los problemas siempre trabajarán para bien porque Dios quiere formarte y hacer que algo positivo crezca en ti. En mi caso, la breve y momentánea tribulación produjo algo duradero porque nunca más expondré mi vida, familia y relación con Dios de esa forma. La Palabra dice que no somos como los que no tienen esperanza. Gracias a Dios, tenemos la certeza de que no estamos solos y que todo lo que afrontas es parte de un proceso que obra positivamente.
Nunca pierdas de vista que la condición para que todo obre a bien es vivir conforme al propósito de Dios. Si lo sacaste de tu vida, estás fuera del propósito y las cosas no te ayudarán para bien, sino te destruirán.
Somos como naranjas que deben exprimirse para obtener el jugo dulce y desechar lo que no sirve. Eso es lo que Dios hace con nosotros cuando afrontamos problemas. Ante una dificultad, no te enfoques sólo en el momento, no permitas que esa situación te robe la esperanza, fe en el porvenir y certeza de que adelante hay algo mejor. El futuro es un enigma, por eso muchas veces nos sujetamos al pasado aunque limite nuestra fe, progreso y bendición. Si te aferras al pasado no tendrás tus brazos listos para recibir el futuro.
Nunca olvides que Dios se especializa en imposibles. Invítalo a vivir en tu corazón para que empiece a desenredar los nudos que te atan a los problemas. Ponte a cuentas con Él y verás que la esperanza volverá a tu vida. Reconoce que lo necesitas, busca ser una nueva criatura que cumple el propósito de Dios para recibir toda Su ayuda.
Tienes mucho para dar
Tienes mucho para dar
Nos preguntamos qué es lo que Dios hará con nuestra vida. ¿Cuál será su propósito?¿Dónde están nuestros talentos y dones? Dios tiene un camino de preparación. Pero no es lo que hacemos lo que trae paz y una sensación de plenitud. Es quiénes somos y a quién amamos.
Al fin de los años ochenta, Phil Jackson pasaba por cierta crisis vocacional. Sus años de jugar básquet habían terminado, ahora quería dirigir, pero no había propietario dentro de la liga que lo quisiese como su entrenador.
Phil era una clase de individuo incómodo, que vivía el estilo hippie de los setenta en una década donde los negocios proliferaban. Era algo excéntrico. A los propietarios de los equipos les era difícil pensar que pudiese crear uno ganador.
Consecuentemente, Phil hizo lo que la mayoría de los hombres de mediana edad hacen al enfrentarse con una crisis vocacional: van a consejería vocacional, lo que significa tomar un test que relaciona las habilidades y deseos con la profesión adecuada.
Puedo imaginarme la reacción de Phil cuando obtuvo los resultados. Su perfil personal sugería que las dos principales vocaciones para él deberían ser ¡ama de casa y guía de expediciones!
A pesar del comienzo desfavorable de Jackson, un propietario de un equipo, Jerry Krause, decidió darle una oportunidad en los Chicago Bulls. En una década, Phil se convirtió en uno de los directores técnicos más exitosos de toda las historia de la NBA, pues obtuvo extraordinariamente seis campeonatos en solo nueve años con los Bulls.
Muchos jóvenes piensan que la gente con mucho éxito nació así. Se imaginan que el camino al éxito es una caminata fácil y que la persona sabía desde el primer día hacia dónde se dirigía.
Parte de vivir nuestro tiempo significa encontrar el lugar correcto para hacerlo, y eso no siempre es fácil. Yo creo que cada uno nace con un don en particular. No todos saben cuál es ese don, pero sin duda Dios te ha dado algo que traerá gloria a su nombre.
Hay una gran diferencia entre una misión y una ambición. ¿Tratas de lograr tus sueños porque es lo que Dios desea que hagas, o tratas de lograrlo simplemente porque es lo que tú quieres hacer? Ambos pueden ir de la mano, por supuesto.
Yo realmente quería tocar música y creía que Dios deseaba eso para mí también. Pero yo sostenía mis sueños con mis manos abiertas. Estaba dispuesto a que Dios se los llevase, porque sabía que hacer discos no me traería satisfacción; solo la obediencia a la voluntad de Dios puede traerla.
Encontrando tu lugar
En su libro, Encontrando la voluntad de Dios, Bruce Walke nos da un beneficioso examen de seis partes.
Nos insta a deshacernos de aquellas cosas como “poner un vellón”. Si conocen la historia bíblica de Gedeón recordarán que Dios le pidió a Gedeón ir a la batalla.
Como deseaba asegurarse de que Dios le hablaba, Gedeón puso un vellón de oveja durante la noche, y le pidió a Dios que la tierra estuviese seca y que el vellón estuviese mojado por el rocío. Al despertarse, la tierra estaba completamente seca, pero pudo exprimir un tazón de agua del vellón.
Aún inseguro, Gedeón decidió asegurarse y le pidió a Dios que la tierra estuviera mojada y el vellón seco. Al despertarse la mañana siguiente fue exactamente como había orado. No podía dudar acerca de la voluntad de Dios.
Hoy, muchos cristianos hacen algo similar. Oran: “Dios, sabré que me estás llamando a ir a un viaje misionero este verano si tal o cual persona me llama esta noche”. Ponemos pequeñas pruebas para ver si Dios nos guiará en una dirección en particular.
El problema más grande con esto es que la Biblia lo presenta a Dios como muy paciente con Gedeón, pero en ningún lugar sugiere que el pedido de Gedeón es el modelo de cómo debemos tomar nuestras decisiones.
De hecho, todo el consejo de la Biblia nos insta a no tomar decisiones de esta manera. El libro de Proverbios nos pide que busquemos “sabiduría” y “entendimiento”, dos herramientas mucho más valiosas que dejar un vellón.
Walke dice que una manera más bíblica de tomar decisiones es tomar un proceso a largo plazo que incluye seis pasos.
Primero, debemos leer nuestra Biblia constantemente. Esto entrena nuestra mente para pensar bíblicamente. Aquí no hay atajos. Al leer la Palabra de Dios, llegamos a un mejor entendimiento de sus principios y su sabiduría.
Segundo, una vez que nos hemos entrenado con las Escrituras y la oración, comenzaremos a desarrollar un corazón cercano a Dios. Con este corazón podremos discernir la guía de Dios.
Luego podemos discernir la voluntad de Dios a través del tercer paso: recibir sabio consejo. Necesitamos el consejo prudente de personas más sabias y experimentadas que nosotros.
El cuarto paso para determinar la voluntad de Dios es el buscar la providencia divina. ¿Te abre las puertas Dios, o acaso se cierran en tu cara? Hay veces que tendrás que abrir muchas puertas cerradas, pero si Dios te guía, eventualmente la puerta correcta se abrirá.
Quinto, podemos aplicar el sabio juicio. Esto simplemente se logra al preguntarnos: “¿Tiene sentido esta decisión?” Haz las siguientes preguntas: ¿Mi decisión encaja con las enseñanzas bíblicas? ¿Estoy dotado en el área en la que quiero desarrollarme? ¿Me permiten mis circunstancias desarrollarme en este camino? ¿Tiene sentido a la luz de mi estrategia total de vida y mi llamado?
Finalmente, el sexto paso es aceptar deseoso la intervención divina. Dios te guiará en los primeros cinco pasos, te otorgará grandes libertades para escoger dentro de ese ámbito. ¿Estás dispuesto a que Dios entre y bloquee el camino, y te dirija en una nueva dirección?
Sé paciente contigo, sostén tus sueños no cumplidos con tus manos abiertas. He descubierto que lo que más ayuda es trabajar para quitar mi propia voluntad, para que la voluntad de Dios pueda ser hecha.
Finalmente, no es lo que hacemos lo que trae paz y una sensación de plenitud. Es quiénes somos y a quién amamos. Edifica estas dos áreas en tu vida y seguramente hallarás tu lugar en este mundo.
Tomado del libro: “Este es tu tiempo”
Editorial Peniel
Autor: Michael Smith
Lucas Leys – Tesoros de eternidad
El éxito y la realización de los sueños de Dios para nuestra vida no es un evento o una decisión del momento. Es un camino, un estilo de vida, un compromiso diario.
Si hubiera una lápida en el lugar donde murió David, probablemente diría:
David (murió) después de servir a su propia generación conforme al propósito de Dios. Hechos 13.36
Cuando llegues al final de tus días y mires atrás, ¿lo harás con tristeza o con satisfacción? El final depende de lo que hagas de ahora en más como persona individual y como miembro del cuerpo de Cristo. El éxito y la realización de los sueños de Dios para nuestra vida no es un evento o una decisión del momento. Es un camino, un estilo de vida, un compromiso diario.
Alcanzar la meta de Dios para nuestra vida es buscar diamantes en vez de mariposas. Las mariposas duran días pero los diamantes toda una vida. Verás mucha gente a tu lado persiguiendo mariposas. De alguna manera el sindicato de cazadores de mariposas ha logrado mucha publicidad; es que son tan coloridas que la mayoría queda embobada tratando de atraparlas.
Además hay multinacionales apostando millones a la venta de mariposas; para ellos es un negocio atractivo porque cuando la gente atrapa una, en poco tiempo quieren otra y otra y otra. Los diamantes son más caros; muchos más caros. Son difíciles de encontrar y requieren un trabajo artesanal para darles brillo y forma.
El mundo querrá engañarte con mariposas llamadas amor barato, dinero, prestigio, seguridad, placeres pecaminosos, superficialidad. Sería una tragedia que perdieras tu vida persiguiendo mariposas.
Llegarías al final de tus días con una lista grande de gente que usaste, de cosas que consumiste y de proyectos sin cumplir que, en el fondo, sabías que deberías haber intentado.
Empieza a buscar diamantes. Ama a la gente, sirve al Señor, ayuda a los necesitados, trae calor donde hay frío, lleva amistad donde hay soledad, lucha por la justicia, busca al Señor. Trabaja para una iglesia auténtica que cumpla la misión que le encomendó su Señor, y verás como se cumplen los sueños de Dios para tu vida. Pablo podía decir con el pecho hinchado:
He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, me he mantenido en la fe. Por lo demás me espera la corona de justicia que el Señor, el juez justo, me otorgará en aquel día.
2 Timoteo 4.7-8
Quiero poder decir eso en mi vejez y quiero poder decirlo de mis seres queridos.
No todas las mariposas son malas en sí mismas; puede que sean medios necesarios para alcanzar nuestras metas. Pero deben ser medios y no metas. Es fácil hacer metas de cosas que deben ser medios. A veces tenemos clara la diferencia al principio pero después nos confundimos.
Por eso es importante cuidar el corazón. Limarlo y exponerlo ayuda que lo mantengamos puro y dedicado a Dios. Eso es enfocarse en tesoros de eternidad y no en tesoritos pasajeros. Es mi oración que puedas buscar primero lo primero y más valioso.
Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia. Mateo 6.33
Tomado del libro: Viene David
Editorial: Certeza
Autor: Lucas Leys
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