Casa de Dios

Pastor Chepe Putzu – La parábola de la Montaña Rusa

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Thursday, August 26th, 2010 Español, Predica, Videos No Comments

Pastor Cash Luna – El Desarrollo de la Fe

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Saturday, August 21st, 2010 Cash Luna, Español, Predica, Videos 1 Comment

Video Pastor Cash Luna – Fortalece tu fe

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Monday, July 5th, 2010 Cash Luna, Español, Predica, Videos No Comments

Pastor Cash Luna – Predica Fe para poco, Fe para mucho

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Monday, May 24th, 2010 Cash Luna, Español, Videos 1 Comment

Pastor José Putzu – Tú puedes ser un milagro

Tú puedes ser un milagro

Nunca pierdas la oportunidad de hacer el bien a otros para la gloria del Señor.

En nuestra boca hay milagros y debemos hacer que ocurran. Hay dos tipos de cristianos, quienes  piensan que Dios hace cosas todos los días por nosotros y quienes piensan que Dios nos creó y ya no hace nada más. Los dos extremos son malos porque  debemos creer que Él obra siempre pero también es necesario que hagamos nuestra parte.  Debemos comprender que tenemos la capacidad de convertirnos en un milagro para otros.

En todo el mundo hay personas muriendo de hambre, sin ir muy lejos, en nuestro país Guatemala, hay mucha gente pidiendo comida.  Hace poco fui a visitar a unos niños que viven en una casa de beneficencia. Me dieron en brazos a uno muy lindo a quien literalmente su madre estaba enterrando vivo porque no tenía nada que darle de comer. Es terrible pero cierto, hay muchas personas que no necesitan oración sino acción y podemos ser un milagro para ellos.  Decirse cristiano y no tenderle la mano a una persona que lo necesita sería una vergüenza.

Además, debemos ser personas de acción no solamente en situaciones extremas sino en todo momento. Yo pastoreo jóvenes y muchas personas me llaman pidiéndome que les recomiende a mis ovejas porque son buenos trabajadores que se convierten en milagros dentro de las empresas. Créele a Dios por ser uno de esos empleados que todos quieren porque son buenos y eficientes.

Hay gente que anhela lo que tú tienes.  Me ha sucedido que en el gimnasio se me acercan para pedirme consejo por problemas familiares y de todo tipo.  A nuestro alrededor hay mucha gente necesitada, atravesando experiencias que nosotros ya vivimos así que podemos darles las respuestas.

Luz del mundo y sal de la tierra

El Salmo 115:16 dice: Los cielos son los cielos de Jehová; y ha dado la tierra a los hijos de los hombres.

Este salmo habla de jurisdicción, es decir que Dios otorgó la tierra para alguien y se quedó con los cielos. Si nos ha dado la tierra, debemos hacer algo por ella, ¿no te parece?  Imagina si fueras una persona que constantemente da algo, también recibirías agradecimiento a cada momento. Si multiplicamos esa actitud nos damos cuenta que la tierra sería un lugar lleno de gratitud y de personas felices que dan y también reciben.

Dios nos abre puertas y nuestra actitud generosa también.  Ser la solución para los que buscan respuestas es garantía de éxito.  Cierta vez me sucedió que fui a visitar a un amigo y el guardián no me permitió entrar al condominio. Por mucho que insistí, me envió a quedarme en el parqueo para visitas.  Cuando fui por segunda vez, ya no le rogué sino que le regalé una soda y encantado me dejó entrar. Ahora somos amigos.

Literalmente, dar abre puertas.  La gente se siente feliz cuando recibe y dar también llena de satisfacción y alegría, especialmente si lo hacemos en nombre del Señor.

David es un ejemplo de ser milagro para otros.  Él fue el único que ofreció solución para la amenaza que enfrentaba  el pueblo. Aunque nadie, ni sus hermanos, creían en su capacidad, no se amedrentó y solucionó el problema.  Lo mismo debes suceder contigo porque tienes un milagro dentro. Dios vive en ti, demuéstralo. Eres la personificación de Jesús a quien otros no pueden ver.

Moisés fue un milagro de libertad y provisión para un millón y medio de personas.  Todo fue sobrenatural, desde convencerlos de que era el enviado del Señor hasta conseguir que se abrieran las aguas del Mar Rojo.  Cada uno tenemos “personas milagro” a nuestro alrededor.

Personalmente doy gracias a Dios por mi pastor, el apóstol Cash Luna, porque él ha sido un milagro en mi vida.

Noé fue un milagro desde el momento que decidió fabricar el arca. Pedro también fue un milagro para el cojo que le pedía limosna y le dio lo que tenía, es decir sanación en el nombre del Señor. Al igual que ellos, tú debes manifestarte en la vida de quienes te rodean y necesitan.  Deja de menospreciarte y date cuenta que eres respuesta para muchos.

Tienes algo que otros necesitan. Las sobras de unos pueden ser el sustento de otros.  Yo quiero reclutarte para que seas un milagro en la vida de otros, empezando por tu familia. Mi esposa, por ejemplo, es un maravilloso milagro por el que no me cansaré de agradecer. Aprende a ser un milagro de padre, madre, hijo,  esposo y esposa.

Todos deben pensar en ti con agrado, convencidos de que eres una bendición donde vayas. No te quedes con el milagro del vecino o del compañero de trabajo, da lo que tienes. La gente nos necesita. Jesús decía: “los que están cansados vengan a mí que les haré descansar”.  Hay mucha gente cansada que ya no aguanta y nosotros debemos decirles “ven, ven conmigo, te daré la Palabra de Dios”.  Eres hijo del Rey, convéncete de ello, Dios está dentro de ti.

Suficiente para obrar milagros

Marcos 6:37 relata: Respondiendo él, les dijo: Dadles vosotros de comer. Ellos le dijeron: ¿Que vayamos y compremos pan por doscientos denarios, y les demos de comer?

Jesús esperaba que después de tres años, Sus discípulos reaccionaran apropiadamente frente al reto de dar de comer a las cinco mil personas que le escuchaban. Él quería que fueran un milagro, pero no lo entendieron. Empezaron a hacer cuentas y se angustiaron.

Juan 6:9 nos cuenta: Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?

Los discípulos se quejaron, mientras un niño se acercó ofreciendo un milagro. El Señor está buscando algo que pueda multiplicar porque sabe que, igual que ese muchacho, nosotros tenemos poco pero es suficiente para obrar milagros en otras personas que luego dirán: “Gracias a Dios”. Nosotros somos responsables de que otros se levanten y le den la gloria al Señor.

Tal vez tú crees que tienes poco, pero Jesús dice que es suficiente. Lo primero que debes hacer para obtener un milagro es buscar aquella necesidad que requiere solución.  Tienen trabajo aquellos que han conseguido hacerse indispensables  donde laboran.  Siempre gana mejor el que soluciona mayores dificultades. Pídele al Señor que ponga en tu camino gente necesitada de ayuda para demostrar todo tu potencial.

Ofrécete como un milagro. No temas dar un consejo porque tu entorno está lleno de gente que anhela ser orientada y tener alguien que les tienda una mano. Tal vez en tu trabajo hay alguien que no sabe cómo salir a delante y si lo ayudas, quizá no irá a la iglesia pero de alguna forma notará que eres una solución y te escuchará.

Jesús fue un milagro para millones de personas y tú debes imitarlo, siendo el camino hacia la esperanza de muchos.  Somos guerreros y
debemos pelear de forma inteligente. Nuestra estrategia debe ser vencer el mal con milagros, dándole a otros lo que necesitan de ti, incluso lo que tienes puesto.  Yo he regalado incluso mi ropa. Me desprendo de lo que sea con tal de ver un gesto de felicidad y estar más cerca de quienes me necesitan. Amar tiene que ver con la entrega.

Según la Palabra: “hay algunos que retienen más de lo que es debido y vienen a pobreza y algunos que reparten, les es añadido más”.  Esta es una ley poderosa que debemos entender y  respetar. Nunca retengas nada, busca siempre a quién bendecir con lo que tienes. Me encantan los relojes y todos lo saben.  Soy capaz de regalarlos y de la misma forma me los regalan.  Siempre busca quien necesite lo que tengas, sin importar si es un abrazo o perdonar una deuda. Todo contará a tu favor y te abrirá puertas. Comparte la unción que recibes y busca ser bendición para alguien. Atrévete a ser un milagro de salvación, libertad, provisión y fe para otros. Sé amable para iniciar una cadena de gratitud que glorifique a nuestro Señor y te haga digno representanta Suyo.

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Thursday, April 22nd, 2010 Articulo, Predica 1 Comment

Video – Permaneciendo en la vid -Pastor Raúl Marroquín

Predica Dominical del Pastor Raúl Marroquín en Iglesia cristiana Casa de Dios Guatemala. Domingo 4 de Abril de 2010
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Sunday, April 11th, 2010 Español, Predica, Videos No Comments

Sonia de Luna – Fe Activa

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Solamente tus obras dan testimonio de la fe que tienes en el Dios vivo que todo lo puede.

Santiago 2:17 asegura: Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

La fe es certeza de lo que se espera, fuerza acumulada, convicción moral y seguridad en lo que creemos. Como hijos de Dios debemos vivir por fe y hacerla evidente en acciones. Somos salvos por fe y sin ella no podemos agradar al Señor, pero solamente está completa si la evidenciamos con obras.  En la iglesia tenemos muchos líderes pero también son necesarios aquellos que activan su fe e interceden por otros para dar testimonio del poder del Señor. Necesitamos obras porque en la tierra hay mucho por hacer, en el cielo ya todo está hecho.

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Sunday, March 21st, 2010 Articulo, Predica 2 Comments

¿Cómo puedo desarrollar un ministerio en la obra de Dios?

Si es para bendecir a la gente y ser obediente a Dios, entonces será mucho más fácil que descubras tu don dado por Él

Primero hay que conocer el significado de lo que es un ministerio. El término hebreo  msaret se refiere normalmente al servicio del templo. En el Nuevo Testamento, es diakonos,  se refiere al servicio general, temporal o permanente, ya sea como obligación o por libre decisión.  Jesucristo aparece entre sus discípulos como ho diakonon, “uno que sirve”.  (Lucas 22:27)  El problema de Marta era el exceso de diakonia.  (Lucas 10:40)

En 1 Timoteo 3:1-13, vemos que hay requisitos para los que desean servir.  Dice así: “Palabra fiel es esta: si alguno aspira al cargo de obispo, buena obra desea hacer”.  Hay  requisitos qué seguir tanto para hombres como para mujeres.

Seguramente, tú ya conoces el don (regalo, dádiva, presente) que Dios te ha dado  por medio de su Espíritu Santo.  Se puede decir que cuando hay algo que te agrada y te sientes cómodo haciéndolo; ese sería un buen principio para desarrollar un ministerio.  Te aconsejo que te involucres en la visión de tu iglesia, en la cual puedes servir y desarrollar la obra que el Señor quiere que hagas a través de tu don.  Si hay un don reconocido en tu vida, lo puedes usar, pero la Biblia nos enseña cuál es el propósito de ese don.  En 1 Corintios  12: 12 dice: “… vosotros sois el Cuerpo de Cristo, y cada uno individualmente un miembro de él.  Y en la Iglesia, Dios ha designado, apóstoles;  profetas; maestros; pastores y evangelistas; luego, milagros; después, dones de sanidad; ayudas, administraciones, diversas clases de lenguas”.  Pero si se hacen todas estas cosas sin amor, ha llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. (1 Cor. 13:1,3)  Si hago algo,  cosa alguna, pero no tengo amor, de nada aprovecha.

¿Cuál es tu deseo de servir?  ¿Cómo quieres usar el don?  ¿Para qué o para quiénes serviría?  Si tu respuesta es: “para bendecir a la gente y ser obediente a Dios”, entonces será mucho más fácil que descubras ese don o dones preciosos que Dios te ha dado. Hay un ministerio que podrías desarrollar, que estoy segura lo aprobaría tu pastor, y es el ministerio de la reconciliación.  Según 2 Corintios 5:18-21, Dios nos ha mandado a hacer discípulos a todas las naciones y nos hace colaboradores con El.  Dios te ha visto capaz y desea que seas obediente.  Ama al prójimo como a ti mismo y serás de bendición para los demás.

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Friday, January 15th, 2010 Articulo No Comments

La comunicación en el matrimonio

Por Pastor Raúl Marroquín

La relación conyugal debe fundamentarse en la confianza que brinda el amor a Dios y la buena comunicación en pareja.

El crecimiento dentro del matrimonio es un proceso evolutivo.  Los recién casados son muy sensibles y se pelean por situaciones sencillas, a medida que los años pasan dejamos de molestarnos por cosas superficiales que continúan sucediendo y nos concentramos en cuestiones más importantes. Descubrimos que es mejor dejar pasar ciertas cosas por la paz.  Los que tienen más de 10 años de casados  pueden confirmar esta situación.

El matrimonio tiene etapas  que debemos  superar.  La comunicación, relaciones sexuales y finanzas afectan directamente la relación de pareja y pueden convertirse en un problema o ser la solución a otros conflictos si se ministran bien.

La comunicación eficaz con tu pareja te garantiza la tercera parte del éxito en tu relación. Para las mujeres es muy fácil comunicarse pero a los hombres nos cuesta mucho.  Dios nos hizo diferentes.  Nuestra pareja nos complementa, es ayuda idónea,  como si encontráramos a la otra mitad que nos hace un todo. La Palabra dice que quien encuentra mujer, encuentra el bien,  o sea, que hay que buscarla y cuidarla.

Como sabemos, ellas son más sentimentales y detallistas, los hombres somos más parcos y rudos.  Hombres y mujeres tenemos diferente forma de pensar y expresarnos.  Los varones muchas veces decimos lo que no queremos y callamos lo que quisiéramos gritar. Otras veces se mal interpreta lo que decimos y empiezan los problemas. Saber comunicar es todo un arte que te conduce por el rumbo de una vida exitosa. Hay curso de cómo hablar en público y también debería haber alguno para aprender a hablar en casa, con nuestra esposa e hijos.

Consejos de comunicación en el matrimonio

Génesis 3:8-10 dice: Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.

Lo primero es  ser transparente. Si eres auténtico te garantizas que la verdad fundamenta tu relación. He visto jóvenes que fingen lo que no son porque desean conquistar a la persona que les atrae.  Son como Adán y Eva, escondiéndose detrás de los árboles y tapando con hojas sus vergüenzas luego de abrir sus ojos al bien y el mal.

Cuando hay algún inconveniente, lo mejor es afrontarlo y hablar sobre ello. Esconderse y evitar la cuestión no es recomendable.  La transparencia da seguridad y favorece la comunicación. Hablar sobre algo incómodo no es agradable pero es conveniente.  Evitar y posponer el diálogo debilita la relación.

1ra.  de Pedro 3:7 aconseja: Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.

El segundo  consejo es buscar sabiduría para guiar a la familia, ser el sacerdote del hogar y cuidar de la esposa.  Pidámosla al Señor en nuestra oración.  Recuerda que cosecharás lo que siembres, así que siembra un trato amable, palabras y gestos cariñosos que te hagan merecedor de recibir lo mismo.  Esto aplica especialmente para los hombres que tenemos la  responsabilidad y mandato  de tratar a la mujer como un vaso más que  frágil. Debes tratarla con delicadeza, piensa siempre antes de hablar,  conecta tu cerebro a tu lengua para no decir cosas que de las que luego puedas arrepentirte.

El versículo termina con una frase contundente.  La buena relación que tengas con tu esposa determina tu relación con Dios. Ni el pecado ni el diablo pueden interferir en ella. El pecado es perdonado y ha sido lavado por la sangre del Cordero;  el diablo no puede alejarnos del Señor porque podemos utilizar el escudo, espada y yelmo de justicia.  Entonces lo único que puede impedir tu comunicación con Dios es el trato hacia tu esposa.

Un problema con la esposa es como gota perenne  sobre la cabeza que no nos deja en paz. Sales de tu casa, llegas al trabajo, regresas a tu casa y continúas pensando en la dificultad que has tenido con tu esposa. Si pierdes la comunicación con ella, pones en riesgo tu comunicación con Dios y sin Él estamos perdidos, como aviones sin radar.  Entonces, convéncete de que la comunicación en el hogar es vital, no solo para tu matrimonio sino también para tu liderazgo y éxito en la vida.

1ra. De Pedro 3:6 dice: como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza.

Las mujeres también tienen su mandato.  Deben ser obedientes, tal como Sara lo era.  En la Biblia también dice que la mujer debe estar sujeta al marido, como el marido está sujeto a Jesucristo. Cada uno tiene un mandato que cumplir.  Si tratas bien a tu esposa y por lo tanto, tienes buena comunicación con Dios, puedes pedirle que tu esposa sea obediente para que juntos hagan lo que Él manda.  Testifícalo en tu vida y lleva a casa obras de fe para ganarte la sujeción de tu mujer.

Las damas le deben obediencia a los esposos que  viven en santidad, siguen a Dios y obran con justicia.  Cada quien debe aportar lo mejor que tenga para que la relación funcione.  Ambos tienen una responsabilidad que se consolida con la comunicación. Los hombres deberán tratar a sus mujeres como vaso  frágil para que ellas les deban obediencia.

Libre de enojo

Proverbios 14:17 explica: El que fácilmente se enoja hará locuras; Y el hombre perverso será aborrecido.

El que se enoja pierde. Reflexiona sobre tu matrimonio.  Nunca es tarde para empezar de nuevo y pedir perdón por si no has tratado bien a tu esposa, si has hecho locuras y te has dejado dominar por el enojo. Ambos deben revisar su conducta y evaluar en qué medida han escuchado y obedecido la voz del Señor.  Valoren a su cónyuge y agradezcan la oportunidad que Dios les ha dado de compartir con esa persona que te ha dado como complemento.

Evalúen la comunicación que tienen bajo estos parámetros, encuentren un balance y no permitan que pase más tiempo sin resolver los asuntos pendientes.

La verdad sobre todo

Efesios 4:25-26 advierte: Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo.

No mientas, si tu matrimonio se rige por un código de integridad  y transparencia, la confianza será el faro que los ilumine.  Tu canal de comunicación estará limpio porque tendrás la certeza de que siempre escucharás la verdad.

Haz un pacto con Dios, afronta las dificultades con tu pareja y resuelvan los conflictos ahora. No esperes porque nada nos garantiza que habrá un mañana. Sigue el consejo del pastor Cash y compra una cama pequeña para tener cerca a tu pareja y sentir la necesidad de arreglar todo lo necesario. Entrégale al Señor tu vida conyugal para que la fortalezca y edifique.

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Wednesday, November 25th, 2009 Articulo No Comments

Provisión con bendición

Para que tu provisión no caiga en saco roto, debes creer Sus promesas, obedecer Sus instrucciones y mandamientos. El Señor desea proveerte hasta que sobreabunde.

Hageo 1:7 nos recuerda: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.

El profeta le habla a un pueblo que está pasando por una situación complicada. Les dice que Dios quiere que revisen  sus acciones pasadas y presentes.  Nuestra vida agitada nos impide detenernos y meditar sobre lo que hemos hecho. Es difícil tener un tiempo de paz para cerrar los ojos y ver nuestra vida en retrospectiva como en una película. Te invito a que lo hagas.  Cierra tus ojos y evoca  las imágenes de los eventos más importantes que te han sucedido: tu boda, el nacimiento de un hijo, el día que te contrataron, el día que fundaste tu empresa, el momento de este año cuando hiciste tus propósitos. Piense cómo ha sido tu camino hasta el día de hoy.  Si te evaluaran, ¿Cuál sería el resultado?,  ¿cómo definirías tus caminos hasta este momento?, ¿la balanza se inclinaría hacia una vida exitosa con algunos fracasos, una vida fracasada con algunos éxitos o término medio?

Echar en saco roto

Hageo 1:5-6 versión de la biblia al día lo dice de esta forma: Así dice ahora  el Señor todo poderoso: Reflexionar sobre vuestro proceder, sembráis mucho y recogéis poco, coméis  pero no quedáis satisfechos,  bebéis pero no a saciaros,  os vestís pero no lográs abrigaros, y al jornalero se le va su salario como en un saco roto.

Muchas personas sienten que trabajan más y su salario alcanza para menos, también sienten que se esfuerzan pero no prosperan y no obtienen los resultados esperados según el empeño que ha puesto.  Algunos  le han hablado a Dios y piensas que no les responde, pero realmente no es así, nuestro Señor es bueno y quiere bendecirnos. La cuestión es  comprender que hay diferencia entre  “esforzarse y no alcanzar” y “esforzarse, alcanzar y no tener”.   Hay personas que reciben bendición y provisión pero al final parece que la guardaron en saco roto y no tienen  nada.  Quizá dicen: “Dios me dio un novio y pero cuando nos casamos me di cuenta que no era lo que buscaba”, o bien:   “Dios me dio una empresa, la trabajé y al tiempo no era lo que yo esperaba”.  Estas personas buscan pero no encuentran, siembran y no cosechan suficiente, trabajan y no producen lo que esperan.

Reedificación que glorifica al Padre

Hageo 1:8 continúa: Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová.

Subir al monte significa ponernos ante la presencia de Dios, llevando la madera que nos servirá de holocausto para reedificar nuestra casa.  La Biblia nos habla de reconstruir porque hay algo destruido. Reedificamos  la casa cuando es necesario,  tal vez tiene desperfectos o está a punto de caerse.  Debemos detenernos y reedificarnos porque somos templo del Espíritu Santo.

Cuando llegas delante de Dios, debes buscar Sus bendiciones y además cumplir Su voluntad. Él es glorificado a través del bienestar de Sus hijos.  Todo padre se siente satisfecho del éxito de su descendencia.  Glorifican a Dios quienes viven en abundancia. La  Biblia nos dice que Jesús bajó a la tierra a empobrecerse para que nosotros fuéramos  ricos.

Yo trabajé en una multinacional. Estaba convencido que  Dios me había puesto allí con un propósito específico  y no por casualidad. Entonces le pedí que me enseñara lo que debía  hacer. Con el tiempo, me asignaron la tarea de impartir los valores de esa compañía, luego me certificaron para Latinoamérica. En ese momento comprendí la misión que el Señor me tenía reservada.  Cada vez que iniciaba una plática, decía un versículo de la Biblia sin mencionar la cita y la gente se interesaba.  Luego se acercaban a preguntarme y me di cuenta que esto glorificaba a Dios.  Él se mueve en toda nuestra vida, no lo apartes de nada, entrégale tu existencia  sin reservas.

Tres pasos para reedificar

Para reedificar tu casa e ir delante de Dios a recibir provisión que sobreabunde, debes  seguir tres pasos, pero antes,  comprende que sobreabundancia no significa tener una cuenta bancaria de ocho dígitos o un límite de crédito más amplio, sino que se refiere a manejar adecuadamente lo que tienes.

El primer paso para reedificar es creer que Dios te habla de forma individual.  La fe es la llave que te conduce a  una buena relación con tu Padre.  La Biblia dice que  el que creyere y fuere bautizado será salvo.  Convéncete,  la fe te da la salvación y va más allá.

Marcos  9:23 nos recuerda: Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.

La Palabra dice que  todo lo podemos en Cristo que nos fortalece.  Cree en lo que tienes para poder multiplicarlo. Conoce tus talentos y posibilidades para multiplicarlos. Piensa en todo lo que tienes y verás que es más de lo que imaginabas. Sólo tienes que descubrir lo que te pertenece para hacerlo crecer. Quien no se cree templo del Espíritu Santo difícilmente podrá reedificarse delante de Su presencia.  Quien duda que el Espíritu Santo habita en su interior, no podrá ir delante de Dios y pedirle que lo reedifique.

Quien se cree pecador  o se menosprecia,  o el que se cree demasiado para pedirle al Espíritu Santo que camine con él, no podrá reedificar su casa.  Eres lo que crees, así que piensa bien  sobre ti para lograr cosas grandes en el Señor.

El segundo paso es  invertir. La Biblia lo llama sembrar. Ninguna casa, templo o edificio se reedifica sin una inversión y para hacerla debemos tener capital, con las bolsas vacías es imposible.  Quien da es más bienaventurado  que quien recibe, porque dar es sinónimo de tener recursos para compartir.

Debemos invertir en nosotros en tres aspectos. Invierte físicamente en tu bienestar e intelecto. Compra buenos libros, disfruta de buenas películas, adquiere sabiduría.  Cuida tu cuerpo para vivir mucho tiempo y aprovecharlo adorando a Dios y compartiendo con tu familia.  Aliméntate sanamente y ejercítate para sentirte bien y estar a gusto con tu imagen.

Invierte en tu alma. Encuentra contentamiento con lo que tiene y con lo que no tiene. La Biblia dice que  el gozo del Señor es nuestra fortaleza y eso sí lo podemos tener.

También debes invertir en tu espíritu.  En la Iglesia puedes recibir mucho pero hay alimento que solamente encuentras en tu relación directa con Dios.  Como en la parábola de las diez vírgenes. Cinco tenían suficiente aceite y cinco no. Las sensatas  aconsejaron a las necias que fueran a comprar más.  El aceite es la unción que debes buscar y encontrar, tanto en la Iglesia como en el “monte  alto” que  se encuentra en la soledad de tu habitación y que te servirá para encender la lámpara que iluminará tu vida. Tu inversión espiritual requiere de mucha oración en intimidad.

El tercer paso para reedificar es obedecer.  Después de creer e invertir, ve con el experto para recibir instrucciones y obedécelas. Recuerde que inteligencia e integridad no es lo mismo que la obediencia.  Mantenerte alejado de la tentación del pecado es inteligencia e integridad. Cuidarte de no hacer negocios ilícitos o consumir alcohol y drogas es cuidarte y ser sensato. Obediencia a Dios es dar tu diezmo aunque tenga un presupuesto limitado o ser como Abraham que estuvo dispuesto a sacrificar lo que más amaba por amor a Dios. Obedecer es detener aquel proyecto en el que estás trabajando porque Dios te dice que no conviene, o al contrario, arriesgarte a emprender aquello Dios te motiva a hacer aunque humanamente parezca imposible lograr.

Cuando obedecemos se reedifica nuestra casa.  Hageo  nos instruye para recibir bendición.  Nos dice que subamos al monte, o sea que creamos; luego dice que traigamos madera, esto  se traduce en el mandato de invertir y finalmente pide que reconstruyamos la casa, lo que significa que  obedezcamos.  Si cumplimos con este proceso,  Dios promete  que nos verá con agrado y manifestará Su gloria.

Las instrucciones son claras. Es evidente que el Señor desea manifestarse con poder y gloria en tu vida.  Así que empieza a caminar en obediencia, viendo únicamente hacia  Dios. De esa forma evitarás que tu provisión caiga en saco roto y serás testigo de la sobreabundancia que podrás compartir con otros.  Créele a Dios y entrégale tu vida, reconcíliate con Él y decláralo como tu único Señor y proveedor.

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Tuesday, November 17th, 2009 Articulo No Comments

Recordados por hacer proezas

Por Pastor Jose Putzu

Dios te busca para que hagas grandes obras. Escúchale y obedécele para cumplir tu destino y alcanzar la preeminencia que desea darte.

El Señor anhela cambiar tu vida y formarte para que seas de bendición donde te encuentres.  La historia está compuesta por dos tipos de personas, los que se conocen por lo que lograron  y los que no conocemos porque no  provocaron ningún cambio.  Cristo, nuestro Señor impactó tanto al mundo que la historia se divide en antes y después de Él.

Todos tenemos la misma oportunidad de marcar la historia. La Biblia está llena de historias memorables y  nuestro reto  sería figurar en ella, si existiera la posibilidad de escribir una segunda parte. Yo anhelo ser recordado por contribuir en algo al crecimiento de mi país. El mundo necesita  líderes que tengan sus ojos puestos en Jesús y guíen al pueblo hacia Él.  Todos seremos conocidos y recordados por lo que hagamos o dejamos de hacer.  Abraham es identificado como el Padre  de la fe y a Moisés se le conoce como  El Libertador. Ambos hicieron algo memorable. Nuestro problema es que no hacemos nada y cuando lo hacemos nos conformamos con lo pequeño.  Acá en Guatemala todo lo pensamos pequeño, pedimos  un cafecito o un besito, etc.

La edad no es una limitante, ejemplo de ello son Abraham y Noé.  Acepta el reto de hacer obras poderosas para Dios. Donde te encuentres puedes lograrlo.

Comienzo difícil

Hay cuatro cosas que Abraham, Moisés, David y Noé tenían en común. La primera es que  tuvieron un comienzo difícil. Necesitaron mucho empeño para lograr sus metas, igual que muchos de nosotros.

Hebreos 11: 12 recuerda:  Por lo cual también de uno, y ese ya casi muerto salieron como las estrellas del cielo en multitud,  y como la arena que está la orilla  del mar.

La Biblia dice que Abraham estaba casi muerto. Él y su esposa eran ya ancianos cuando Sara recibió fuerza para concebir y dar a luz a Isaac.  Esto sucedió porque tuvieron fe y creyeron en la fidelidad del Señor, porque cuando Dios dice también hace. Créele para ver maravillas.

Moisés es otro ejemplo de un principio difícil. Su familia era esclava en Egipto y para evitar que  lo asesinaran, su madre lo dejó en el río Nilo. Fue rescatado de las aguas por la hija del Faraón y criado en otra cultura. A pesar de ser tartamudo, Dios lo escogió para llevarle un mensaje a Su pueblo y liberarlos de la esclavitud.

David también enfrenta una situación complicada en sus inicios. Era el hijo más pequeño, ignorado pastor de ovejas sin formación militar. Aunque era rechazado venció al temible enemigo del pueblo de Dios y llegó a ser rey.

1ro. de Samuel 16:10-13 cuenta:  E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos. E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos.  Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es. Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá.

El rechazo que enfrentaba era de tal magnitud que no fue tomado en cuenta para presentarse como hijo delante de Samuel. Fue necesario que éste les mandara traerlo para que lo llevaran y fuera ungido.  Seguro muchas veces hemos sufrido ese mismo rechazo que nos descalifica, menosprecia y desmotiva para lograr grandes obras para Dios. Personalmente puedo dar testimonio de ello.  En mi familia nadie hubiera pensado que sería predicador. Yo, el  hijo de un hombre esquizofrénico, advertido de no tener descendencia por el gran riesgo que suponía heredar la enfermedad. Pero  encontré en la Palabra que el Señor tiene misericordia de aquellos que amamos Su nombre aunque la maldad visite hasta la tercera y cuarta generación. La esquizofrenia es una enfermedad que, según los psicólogos, deberíamos padecer mis hijos, mis nietos y yo, pero la Palabra me hizo libre. Mi padre la desarrolló a los 18 años, justo la edad en la que me convertí.  Fue muy significativo porque me entregué al Señor un día del padre que en Guatemala se conmemora  cada 17 de junio. No cabe duda, Dios hace las cosas perfectas porque  ese día estaba levantando mis manos al cielo,  conociendo y abrazando a mi Padre Celestial y asumiendo el reto de hacer historia en mi país.  Sin poner atención a tu pasado, trabaja y concéntrate en lograr hazañas en tu futuro.  Todo está a tu alcance si crees, obedeces y pones en práctica la Palabra.

Encuentro que cambia vidas

La segunda característica en común de los hombres de la Biblia es que creyeron lo que Dios les dijo y Su presencia era visible en sus vidas. Todos tuvieron un encuentro importante con el Señor o con uno de sus mensajeros. Contigo sucede lo mismo, algo se activó en tu existencia el día que tuviste tu primer encuentro con Él y Su presencia debe ser evidente en todo lo que hagas.  Para buscarlo no necesitas ir a un centro de encuentros, la Biblia es clara cuando dice que cierres la puerta y busques estar a solas ante Su presencia porque no necesitarás  a nadie más.  Todos somos Sus hijos, no tiene nietos que requieran intermediarios. Vive tus propias experiencias con el Señor.

El escogido ideal

La tercera característica de quienes lograron grandes obras para Dios es que ninguno tenía aptitudes especiales o sobrenaturales.  Todos somos ideales  y  nos convertimos en candidatos aptos para ser escogidos. Es más, Él ya te escogió y está esperando que actúes.

Obediencia a toda prueba

La cuarta característica es obediencia ante cualquier situación por difícil que parezca.  Todos los hombres de Dios han obedecido aunque no tuvieran que hacerlo.  Noé por ejemplo ejecutó órdenes que incluso parecían ridículas.  Dice la palabra que los hombres habían empezado a pecar  por lo que Dios se arrepintió de haberlos creado. Entonces  mandó cubrir la tierra de agua que cayó del cielo.  En ese tiempo la lluvia era algo nunca visto porque la tierra se regaba por un vapor que emanaba de ella. Entonces creer que caería agua del cielo era difícil, sin embargo Noé creyó y obedeció.  La humildad para escuchar y ejecutar las órdenes de Dios trae retribuciones.

Requisitos para ser recordados

Necesitamos 3 cosas para ser recordados: oír, obedecer y hacer obras de fe. La primera es la base de todo; para tener fruto debemos escucharle, comer de Su Palabra en la iglesia y también en la intimidad de nuestra habitación cerrada.  La clave para oír a Dios es hacer silencio y poner atención.  Háblale pero también calla para escucharle. Él conoce tu corazón y sabe todo sobre ti, así que tómate el tiempo para atender lo que desea decirte.  Este es un reto y no debes frustrarte pensando que nunca le ha escuchado con tus oídos físicos porque Él habla desde tu interior.

Es más difícil escuchar a alguien de adentro hacia afuera que de afuera hacia adentro, así que ten fe,  Él busca comunicarse contigo porque habita en ti.

Luego de escucharle, obedécele.  Muchos se quedan en la escucha pero no actúan y hay una bendición para los que obedecen.

Lamentaciones 3: 24-26 nos dice: Mi porción es Jehová, dijo mi alma, por tanto en Él esperaré, bueno es Jehová a los  al  alma que le busca, bueno es esperar en silencio la salvación del Señor.

Cuando te encuentres en peligro o en algún riesgo, quédate en silencio y escucha al Señor.  Luego créele, recuerda que la fe viene por escuchar.  Ora para que tus oídos sean destapados.

El reto

Deuteronomio 30:9-11 promete: Y te hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres, cuando obedecieres a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma. Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos.

Si la Biblia lo dice es porque no es tan difícil obedecer a Dios, ni orientar a otros sobre la forma de sacar nuestro país adelante.  Confía en el Señor que te levantará para hacer cosas grandes.

Deuteronomio 30:12-13 cuestiona: No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos?

Acepta el reto. Todos somos llamados y con uno que se comprometa hay fiesta en los cielos, pero lo mejor sería formar un ejército de hombres  y mujeres dispuestos a lograr grandes victorias en el Señor.

Dios siempre ha buscado hombres para hacer Su obra. Cuando necesitó poblar la tierra llamó a Adán. Para construir un arca convocó a Noé. En el momento de formar un nuevo pueblo buscó a Abraham. Para liberarlos formó a Moisés y para hacer un nuevo pacto y  darnos la vida eterna envió a Jesús.  Obedécele y sigue Sus instrucciones. Somos llamados a trabajar y hacer historia en nuestro país.

Fuente

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Tuesday, October 27th, 2009 Articulo, Predica No Comments

Confiando en lo que Dios hará

Confiando en lo que Dios hará

Debemos de confiar en Su Palabra y sus promesas pues Él no nos fallará

¿Cómo fortalezco mi fe para seguir creyendo que mi esposo llegará a Cristo?

Primero, debes reconocer que al casarte hiciste un pacto con Dios y con tu esposo, la palabra “Pacto” significa un compromiso fuerte, lealtad, hasta la muerte. Eclesiastés 4:12 dice: “…cordón de 3 dobleces no se rompe fácilmente”.

Segundo, en 1 de Pedro 3.1,2 dice: “Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa.”

Su palabra dice claramente que ellos serán ganados SIN PALABRA, y por nuestra CONDUCTA.  ¿Es tu conducta la de una esposa de acuerdo a la voluntad de Dios? Cuánto te esfuerzas para hacerlo sentir amado, respetado, que estás para ayudarlo (ayuda idónea significa adecuada para rodear, cuidar), de esta forma cumples tú con tu parte del  pacto.  Por ejemplo: atenderlo, tú eres la encargada de poner una atmósfera agradable en tu casa, de limpiarla y de arreglarte para serle agradable a él.  Te recomiendo leer 1 de Corintios 13 y tomar en cuenta lo siguiente para mantener bien tu matrimonio:

•    Amarlo
•    Ten un corazón perdonador
•    Reconoce el papel que ocupas en el matrimonio
•    Acéptalo tal como es. Míralo como Dios lo ve.
•    Recuerda que debes luchar contra el diablo, no con tu esposo.
•    Intercede ante Dios por el, y no desmayes  ni te descuides en esto.

Tercero, no olvides que Jesús está más interesado que tú, de que tu esposo lo conozca, El ya pagó el máximo precio por él.  Así que te toca a ti rendirte delante de El y decirle que LO NECESITAS, la Palabra dice que “la fe viene por el oír y el oír de la Palabra de Dios”, ¿qué es fe? En Hebreos 11.1 vemos que “la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” es tiempo que empieces a alimentar tu fe por medio de tu boca y que empieces a declarar que tu esposo ya es salvo y que es un ungido por Dios, tal vez no lo veas ahora pero cree (plena certeza) de que así será y por eso lo hablas como si ya fuese.  Recuerda que tu fe agrada a Dios y le saca una sonrisa, como la mujer con flujo de sangre quien al acercarse con fe “tan solo a tocar su manto”  obtuvo su milagro. “Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado;  porque yo he conocido que ha salido poder de mí.” (Lucas 8:46)


Así que declara en voz alta lo que tu esposo es en Cristo,  para que tu alma pueda escucharlo y creerlo.  Busca en la Biblia todas las citas que puedas encontrar  acerca de las promesas que Dios te da a ti y a tu esposo;   decláralas día a día y verás como Su palabra alimenta tu fe y podrás gozarte con el resultado que verás en tu esposo.

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Sunday, October 25th, 2009 Articulo 1 Comment


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