Devocionales
Una milla mas
Howard Head, el brillante innovador que revolucionó dos deportes, al inventar el ski metálico y la raqueta metálica de tenis de tamaño mediano, literalmente hizo de todo. Cuando se necesitaba barrer el piso, él lo barría, cuando la fuerza de las ventas necesitaba una charla de estímulo, él la daba. Hacía todo lo que se necesitaba hacer.
George Halas ” Papa Bear” refiriéndose a su fundación de los Chicago Bears decía: ” Uno tiene que hacer cualquier cosa que sea necesaria. Halas, miembro del Hall de la Fama como jugador de fútbol americano y entrenador, y quién ha tenido más triunfos que cualquier otro hombre en la historia del fútbol americano profesional, hacía prácticamente cualquier
cosa por su equipo. Se sabía que él reparaba las duchas, marcaba el campo con la tiza, recogía las toallas mojadas después de los entrenamientos, les vendaba los tobillos a sus jugadores y sacaba el barro acumulado entre los tacos de sus zapatos. En otras palabras fue una milla más.
En el mundo hay muchos que escasamente caminan la primera milla pero no dan más. Cumplen apenas con su deber, pero no van más allá. Los encuentra uno en las oficinas públicas o privadas. Cumplen escasamente con su horario y hacen solo lo que se les asigna. No estamos hechos para caminar una milla, sino para ir más allá. Dios ha puesto un potencial en nosotros y él espera que lo explotemos para su gloria. Lo harás hoy?
Si un soldado los obliga a llevar una carga por un kilómetro, cárguenla por dos. A quien les pida algo, dénselo, y a quien les pida prestado, préstenle. Mateo 5:41,42¡Que nuestro Señor Jesucristo llene de amor sus vidas.
Fil 4:23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres. Col 3:23
Visto | Certeza Joven
Marcos Witt “Correccion y consejo”
Beneficios que evitan el fracaso
Corrección y consejo
Por: Marcos Witt
A la hora de tener que hablar acerca de la corrección, todos hacemos un gesto y nos incomodamos. Este es un tema que a nadie le gusta tratar. En efecto, la Biblia misma lo dice en Hebreos 12.11: «Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.»
El énfasis que quiero hacer aquí es que «DESPUÉS da fruto». Esto es lo que debemos recordar: Ahora parece muy difícil, pero después cosecharemos el fruto.
Para comenzar a hablar de este tema tenemos que reconocer que si alguien nos disciplina es porque nos ama. En otras palabras, se trata de alguien que se interesa en nosotros, porque si no nos amara y no le importásemos, no nos disciplinaría y nos permitiría hacer lo que bien nos pareciera.
Recientemente, tuve que tomar medidas disciplinarias muy fuertes en la Universidad Cristiana de Música que fundé hace algunos años. Después de la sesión donde les expliqué a los alumnos el porqué de las medidas, que para algunos eran drásticas y demasiado fuertes, uno de los jóvenes se me acercó y me dijo: «Marcos, ahora vuelvo a confirmar que se preocupan por nosotros como individuos. Me he vuelto a enterar que nos aman porque si no fuera así y no se preocuparan por nosotros, nos dejarían hacer lo que quisiéramos. Sin embargo, nos han llamado la atención y nos han sometido a disciplina, lo que me indica que en verdad se interesan por nosotros».
Ojalá todos tuviéramos esa mentalidad a la hora de ser sometidos a la corrección. Por desgracia, muchos pensamos que no se nos ama, que alguien está tratando de destruir nuestra vida, que no nos quieren apoyar o que no nos entienden y un sinfín de otros lloriqueos a la hora de recibir la disciplina. Es hora de madurar y entender que Dios SÓLO disciplina a los que ama, y si queremos seguir disfrutando de los derechos de hijos, tenemos que ser sometidos a disciplina (Heb 12.8).
«No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, ni te fatigues de Su corrección; porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere» (Pr 3.11-12).
La corrección cuando se ve desde la debida perspectiva, es una prueba de amor y afecto por parte de las personas que Dios ha puesto en nuestras vidas para dirigirnos. Necesitamos tomarla como una enorme bendición para nuestra vida, como algo sin lo cual no podríamos vivir. Tenemos que empezar a ver la corrección como el oxígeno necesario para seguir respirando, como el descanso y el alimento indispensable para tener fuerzas para seguir viviendo. Así es la disciplina en nuestra vida. Es imposible seguir viviendo sin ella.
Serás sabio en tu vejez
«Escucha el consejo y acepta la corrección, para que seas sabio en tu vejez» (Pr 19.20).
Muchos creen que sabiduría es sinónimo de vejez. No entienden que la razón principal de que los ancianos sean sabios está en que recibieron consejo y disciplina. El simple hecho de ser viejos no nos hace sabios, sino que el consejo y la disciplina obraron para lograrlo. Si desde este momento tomamos el compromiso de recibir consejo y disciplina, llegaremos a ser sabios en la vejez. De lo contrario, nos convertiremos en necios.
¿Qué queremos ser cuando lleguemos a la vejez? Mi deseo es ser sabio y la única manera de lograrlo de acuerdo a este pasaje es mediante el consejo y la disciplina.
Será prudente
Según el Diccionario Larousse Básico, prudencia es la «calidad de la persona que obra con moderación y sensatez para evitar aquello que le puede causar perjuicio».
«El necio menosprecia el consejo de su padre; mas el que guarda la corrección vendrá a ser prudente.» (Pr 15.5)
La prudencia no es algo que se hereda, sino que se aprende. La única forma de aprenderla es mediante la corrección.
El apóstol Santiago, al hablar de las diversas pruebas, dice: «Sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna» (1.3-4). Sin duda, a veces la corrección ha sido una tremenda prueba de nuestra fe. Sin embargo, nos hace falta recordar que esa prueba «produce» en nosotros el carácter de Cristo. Esto es algo que todos necesitamos para llegar a ser «perfectos y cabales». Es decir, tener la madurez que necesitamos para ser como Él es. Este tipo de madurez la alcanzamos cuando no menospreciamos el consejo ni la corrección.
En la definición de «prudencia» encontramos dos palabras muy interesantes: «moderación» y «sensatez». Estas son dos características que hacen falta en nuestra vida y son las que nos pueden proteger de causarnos daños o «perjuicios», como señala la definición. Muchos nos perjudicamos a nosotros mismos sólo por nuestra falta de moderación y sensatez. Entonces, viene a ser una más de tantas razones por las que debemos atender y valorar la corrección que viene a nuestra vida. Tengo deseos de ser un viejo sabio y prudente, ¿y tú?
Camino a la vida
La forma más sencilla de no emprender el camino a la vida es «desechando la reprensión».
«Camino a la vida es guardar la instrucción; pero quien desecha la reprensión, yerra.» (Pr 10.17)
Todos queremos disfrutar de la vida y aprovechar de los deleites que el Señor nos ha dado. Sin embargo, no los podremos gozar a menos que exista el compromiso de atender la reprensión de Dios, que nos permite llegar a esa «vida» que Él desea para nosotros.
Bienaventuranza y descanso
Veamos dos beneficios de la corrección. El primero es bendición externa, mientras que el segundo es bendición interna.
«Bienaventurado el hombre a quien tú, Jah, corriges, y en tu ley lo instruyes, para hacerle descansar en los días de aflicción, en tanto que para el impío se cava el hoyo.» (Sal 94.12-13)
Ser bienaventurado significa tener prosperidad y felicidad, gozar de la paz que viene de Dios. Estos son beneficios que afectan externamente nuestra vida. Mientras el descanso es algo que necesitamos por dentro para seguir teniendo las fuerzas para caminar en la vida. Lo necesitamos para enfrentar los desafíos de cada día. Los dos beneficios son grandes y vienen cuando recibimos la instrucción y la corrección.
Espero que se haya dado cuenta de la urgente necesidad que tenemos de ser corregidos y aconsejados. Sin esto es imposible tener el éxito deseado para nuestras vidas. No sólo necesitamos permitir el consejo y la disciplina, sino que debemos aprender de ello al grado de que forme parte de la vida integral. Dicho de otra manera, al «recibir» la corrección permitimos que se opere un cambio en nuestra vida. Cambia nuestra manera de pensar con respecto a algo. No se trata sólo de «dejar que suceda», sino que es un factor de cambio radical en toda nuestra existencia.
No debemos ser como el niño que se paraba constantemente en el banco de la iglesia. «Juanito, siéntate en el banco, por favor», le decía su papá. Juanito se sentaba por un rato, pero después de un momento se volvía a parar. De nuevo su papá le decía: «Juanito, siéntate en este instante». Se sentaba para volverse a parar en pocos minutos. Finalmente el papá, cansado de decirle lo mismo, exclama: «Juanito, si no te sientas en este instante y permaneces sentado, te llevaré al baño y te disciplinaré en cierta parte del cuerpo que tú ya sabes». Juanito se sienta muy desconcertado, con la cara hacia abajo y, haciendo un gesto de muy mal gusto, dice: «¡Estaré sentado por fuera, pero sigo parado por dentro!»
Muchos de nosotros nos comportamos como Juanito. Aceptamos la disciplina, pero no permitimos que realmente cambie nuestra manera de vivir. El Señor espera que seamos sumisos a la corrección para que nos transforme en esas personas que, con tanto amor, Él quiere que lleguemos a ser.
ALGUNOS CONSEJOS SOBRE EL CONSEJO
Veamos ahora algunas cosas que debemos tener en cuenta acerca de los buenos consejos.
Buscar a alguien confiable con el que se tenga una buena amistad.
Cuando encontremos esa persona, debemos abrirle el corazón y contarle acerca de lo que el Señor nos está hablando. Sus comentarios al respecto pueden ser valiosos. Pueden ser el inicio de la búsqueda del consejo que necesitamos. No obstante, no debemos tomar sus comentarios como la «última palabra». Es importante recordar que es en la «multitud de consejeros» donde tendremos los beneficios que ya vimos en la primera parte de este artículo.
Programar un tiempo de consejería con el pastor o líder espiritual.
Estas personas nos pueden dar una orientación Cristocéntrica. Así mismo, puede ser también «personalizada» en el sentido de que nos conocen en el contexto de nuestra vida y las circunstancias que nos rodean. Su consejo puede ser más específico desde el punto de vista bíblico y de nuestra propia vida y medio.
El conocimiento que se tenga de la Palabra de Dios llega a ser un factor muy importante en el proceso de aconsejar. Estas personas de Dios nos sazonan por medio del conocimiento de la Biblia y las experiencias que han vivido.
Mi sugerencia es que no sea una sola sesión, sino varias. Cada vez que se reúna con ellos, debe llevar su visión por escrito. Esto es importante porque sus comentarios pueden influir en los pensamientos suyos, y afirmarlos. Además, debe anotar todos los aportes que reciba para que esa visión vaya tomando carácter.
Además de que nos pueden dar un buen consejo desde el punto de vista bíblico, estas personas se dedican a la oración y a la búsqueda del Espíritu Santo para tomar decisiones. De ahí que puedan recibir una palabra específica con respecto a su visión y esa palabra podría ser el Rhema («palabra viva y aplicable») que necesitamos para darle vida a nuestra visión.
Dedicar tiempo a comentarle a nuestros seres queridos lo que tenemos en el corazón.
Si no tenemos padres, sin duda tendremos personas que ocupan un lugar de cariño que supla la necesidad de ellos. Estas son las personas con las que debemos hablar y permitir que influyan en las decisiones que tomamos en torno al desarrollo de nuestro sueño.
Las personas que mejor nos conocen, como nuestros padres u otros familiares cercanos, son los que nos pueden dar un consejo muy sensato partiendo de nuestros puntos fuertes y débiles. Incluso pueden servir de «filtro» de muchos otros consejos muy halagadores que no nos servirían igual que un oportuno consejo de nuestros padres y otros seres queridos. Sólo por «derechos de antigüedad» nos pueden dar un buen consejo ya que han vivido mucho más que nosotros; por lo tanto, deberíamos atender con sumo cuidado su consejo.
Quizás cuando hablemos por primera vez corramos el riesgo de que se rían de nosotros y de nuestras ideas. A lo mejor toman a la ligera lo que les decimos. Sin embargo, aún con ese riesgo es importante que hablemos y establezcamos esa vía de comunicación que traerá buenos resultados en un futuro no muy lejano. Atrévase a ser mal entendido, porque los beneficios que recibirá después serán mayores; así que no deje que eso lo prive de hablar sobre lo que tenga en su corazón. De hecho, creo que pasar por esos momentos de no ser entendido sirven como una buena prueba de nuestra visión y nos ayudan a afirmar o desechar los pensamientos. Le recuerdo que si alguien puede lograr hacerlo desistir en su visión, es probable entonces que no era algo que venía del Señor porque las visiones que Él pone, nadie las puede quitar de nuestro pensar. Si alguien logra que abandonemos una idea o sueño, probablemente era sólo una idea que parecía ser buena, pero no algo nacido en el corazón de Dios. Así que no tema abrirse a sus padres o seres queridos. El otro lado de la moneda es que si somos padres de familia y tenemos hijos mayores, debemos tomar en cuenta a la familia si vamos a tomar alguna decisión que les va a afectar directamente. Nos sorprenderemos de los consejos que nos pueden dar los hijos a la hora de escuchar de sus labios lo que están pensando. Dios ha puesto en los niños una sencillez extraordinaria que podría servirnos de confirmación. Así que no desaprovechemos esas bendiciones.
Dedicar tiempo a la oración, al ayuno y a la búsqueda del rostro del Señor.
Recordemos que Él envió a su Espíritu Santo como el Consolador que nos guía y recuerda todas las cosas que nos ha enseñado (Jn 14.26). Es de suma importancia estar constantemente consultando la voluntad del Espíritu Santo en todo lo que pensamos hacer. Cada consejo que escuchamos de las personas que nos rodean deberá servir de confirmación de cosas que el Señor nos está hablando directamente.
Si en nuestro nivel de compromiso está buscar la voluntad y dirección del Señor, estoy seguro de que Él estará con nosotros para guiarnos y mostrarnos su divina voluntad en todo lo que emprendamos para Él. No puedo enfatizar lo suficiente este punto porque en demasiadas ocasiones hemos intentado hacer las cosas desde nuestra propia perspectiva y experiencia en lugar de consultar la voluntad del Señor. De hecho, mientras más nos acercamos a Él, más clara se va a tornar su voz en nuestra vida y con más rapidez fluirá su dirección para nosotros (Jn 10.27).
¿Queremos evitar el fracaso? Busquemos el consejo y aceptemos la corrección en nuestra vida. En esto se resume todo. «¡Siéntate, Juanito!»
Visto | Emsia
Charles Stanley “La alabanza a Dios en medio del dolor”
Por qué a mi, Señor?
La alabanza a Dios en medio del dolor
Por Charles Stanley
Alabar a Dios es fácil cuando la vida es maravillosa. ¿Pero sabía usted que Él quiere que le demos gracias en todo, incluso en las circunstancias más difíciles?
Es fácil dar gracias cuando la vida está llena de bendiciones, como cuando recibimos un ascenso en el trabajo, intercambiamos votos matrimoniales, encontramos la casa de nuestros sueños, o tenemos nuestro primer hijo. Durante estos períodos de gozo, nuestra línea de comunicación con Dios puede rebosar de alabanza y acción de gracias.
Pero, ¿qué sucede cuando vienen sufrimientos a la vida, cuando perdemos nuestro empleo, sufrimos la muerte de un ser querido, o recibimos un diagnóstico médico traumatizante y ominoso? ¿Cómo reaccionamos en esos momentos inciertos, incluso trágicos, de nuestra vida?
Si alguien supo de tragedias, padecimientos y privaciones, ése fue el apóstol Pablo. Pero, a pesar de sus sufrimientos, mantuvo a Dios en primer plano: “Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” (1 Ts. 5:16-18). Santiago dice, además: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia” (Stg. 1:2, 3).
Para la mayoría de nosotros, ésta es una tarea muy difícil, e incluso absurda. ¿Cómo podemos dar gracias a Dios en medio de las situaciones amargas y angustiosas que soportamos?
Un ejemplo de gratitud en medio de circunstancias horribles, es el de Gracia Burnham. Rehén de terroristas musulmanes por más de un año, y obligada a ver morir a su marido, Burnham experimentó el máximo dolor físico y emocional. Cuando volvió a los Estados Unidos, Gracia enfrentó todo tipo de preguntas.
Dijo que una de las más frecuentes era: “¿Se ha hecho usted alguna vez la pregunta ‘Por qué a mi, Señor?’” A esa pregunta, ella responde:
¿Saben una cosa? Yo tengo ese pensamiento todo el tiempo. Pero es: “¿Por qué me elegiste a mí para que naciera en los Estados Unidos, donde oigo de ti, donde tengo una familia que me ama, donde tenemos abundancia de comida, donde puedo elegir una carrera? ¿Por qué tengo unos hijos hermosos y saludables? ¿Por qué tengo un lugar donde vivir, cuando hay personas en otras partes que viven en casas de cartón? Si escribo las cosas malas que me han sucedido en la vida, son muy, muy pocas. Una de ellas duró bastante tiempo. Pero cuando escribo las cosas buenas que el Señor me ha dado, ¡Dios mío! Son innumerables. Uno puede llenar páginas y páginas. Eso es lo que les digo a las personas. “¿Por qué a mí, Señor? ¿Por qué me has bendecido tanto?”
Piense en las circunstancias difíciles de su vida. Independientemente de que se parezcan o no a la situación de Burnham, ¿de qué manera puede ver lo bueno en todo lo que le sucede? ¿De qué manera puede dar gracias a Dios por sus dificultades, como también por sus bendiciones? Recuerde: Dios tiene un plan perfecto para su vida. Los reveses temporales no deben jamás destruir nuestra confianza de que Él será suficiente.
Aun en las situaciones más terribles, todos tenemos algo por lo cual estar agradecidos: nuestros hijos, la familia, el trabajo, o una almohada donde recostar la cabeza. Y siempre podemos dar gracias a Cristo por el sacrificio que Él hizo por nosotros. La vida misma es un regalo de Dios.
Es importante que, al igual que Gracia Burnham, enfrentemos y sobrellevemos los retos que Dios pone delante de nosotros. Cuando buscamos una salida rápida, nos privamos de lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas. Además, privamos a los demás de un ejemplo de aliento y esperanza.
A medida que se acercan las fiestas de fin de año, con el Día de Acción Gracias ya sobre nosotros, dejemos que nuestra luz ilumine a los demás por medio de nuestra alabanza a Dios en todas las circunstancias. Es fácil darle gracias por la familia y una mesa llena de comida, pero recuerde, conforme este año llega gradualmente a su fin y comienza uno nuevo, tener siempre presente en su mente la alabanza a Dios.
¿Significa esto que hay que estar gritando hacia el cielo todo el día? Claro que no. El salmo 92 da un modelo de alabanza cuando dice que debemos “anunciar por la mañana [Su] misericordia [de Dios] y [Su] fidelidad cada noche” (v. 2). Comience cada día con alabanzas a Dios, y llene después cada momento del mismo con mayor sumisión a Su voluntad.
Esmérese en este Día a dar gracias a Dios por Su gracia y provisión. Usted descubrirá pronto que Él le guiará en medio de las circunstancias más difíciles de la vida.
Lucas Leys :: Que Las Dudas Se Mueran De Hambre
Por Lucas Leys
Hebreos 10:39. Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse, sino de los que tienen fe y preservan su vida.
Si alimentamos nuestra fe, las dudas que tengamos empezarán a pasar hambre hasta que se mueran. Se dice que había un hombre que tenía dos perros que daban miedo con solo mirarlos. Uno era un doberman y el otro un «manto negro» como los de la policía. El doberman era atlético y rápido mientras que el manto negro era grande como un burro. El hombre tenía a cada perro en un extremo diferente de la casa para que no pelearan. En cierta oportunidad, un vecino le preguntó qué sucedería si ambos perros se enfrentaban. ¿Cuál creía él que ganaría la contienda? El hombre sin dudarlo respondió: «El que esté mejor alimentado».
Así nos ocurre a nosotros. Tenemos la opción de darle de comer a la fe o a las dudas. Alimentamos la fe cuando vamos a la iglesia, nos unimos con amigos cristianos, hacemos preguntas en la congregación, leemos la Biblia y otros buenos libros. Alimentamos las dudas cuando andamos con quien no debemos, faltamos a la iglesia, escuchamos demasiado a personajes de los medios, nos rebelamos por popularidad y no separamos un tiempo devocional. El problema es que siempre llega la pelea de los perros y en esa ocasión ganará el que esté mejor alimentado.
Punto de reflexión
¿A quién estoy alimentando? ¿Qué puedo hacer para alimentar la fe?
Audiencia con el Rey
Querido Rey, hoy quiero comprometerme a alimentar la fe y no a las dudas. Ayúdame a afianzarme en mis convicciones y mi identidad cristiana.
Lucas Leys Termometros y Termostatos
Por Lucas Leys
Romanos 12:21. No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien.
Los termómetros sirven para medir la temperatura. Dondequiera que los pongas no tardarán en realizar su función. Los termostatos son diferentes. Son dispositivos que se usan para variar la temperatura. Si hace frío, regulando el termostato el ambiente se calienta. Si hace calor, el termostato pone más frío.
Mucha gente es como los termómetros. Se sienten según como esté el ambiente. Si todos están animados, ellos lo están. Si los demás se quejan o son mediocres ellos asumen la misma posición. Dios nos exhorta a ser termostatos. Nos llama a que podamos cambiar el ambiente de forma positiva. Si el ambiente no está adecuado, los termostatos lo regularizan. Si solo hay tristeza ellos ponen alegría. Si hay desconsuelo, aportan esperanza. Si hay rencor y envidia en el ambiente ellos lo cambian por amor y estímulo.
Los jóvenes termómetros se dejan influenciar de tal manera por el ambiente que su manera de actuar, pensar y sentir depende solo de con quién están y donde estén.
Los termostatos toman la iniciativa. Empiezan por cosas simples como por ejemplo no esperar a que los saluden, ellos lo hacen primero. No dependen del ambiente para hacer lo correcto, simplemente lo hacen. Si sienten que el ambiente no es el correcto no se quejan ni se desaniman sino que toman acción para cambiarlo.
Muchas veces escuché a alguien decir: «Nadie me quiere». Siempre fueron termómetros los que decían esto. Los termostatos dan amor a los demás y por eso es que también lo reciben. Ayudan a otros cuando lo necesitan y por eso es que reciben ayuda cuando son ellos los que necesitan algún favor.
Punto de reflexión
En términos generales ¿Soy termómetro o termostato?
¿Cómo puedo cambiar el ambiente a mi derredor?
Audiencia con el Rey
Querido Dios, quiero vencer con el bien el mal. Ayúdame a ser como un termostato, para que pueda cambiar el ambiente a mi derredor.
Visto | Especialidades Juveniles
Jeffrey De Leon ::Esperando hasta el Matrimonio para tener Sexo
Jeffrey De León.
Seria bueno empezar aclarando que Dios inventó el sexo. Él es el experto en este tema. No fueron los humanos ni los marcianos que se inventaron este excelente regalo de Dios. Por eso la Biblia tiene mucho que decir tocante al sexo.
Desde el comienzo Génesis nos enseña que:
• Dios inventó el sexo para disfrutarse dentro del matrimonio entre un hombre y una mujer.
• Dios inventó el sexo como un medio para mostrar físicamente el amor de pareja casada que no se limita a sentimientos solamente.
• Dios inventó el sexo para reproducirnos.
Es importante aclarar que no hay nada de malo en el sexo en sí. El problema es que nosotros los humanos lo hemos usado muy mal. Entre los usos malos esta el involucrarme sexualmente con alguien antes de estar casados. Imagínate que te regalan una súper computadora con todo lo que necesitas. Pero la computadora no es tan importante para ti como el que te la regaló.
La persona que te regaló la computadora no solamente es el diseñador y programador sino que es además tu padre. Como diseñador, programador y familiar sabe exactamente como debe de funcionar la computadora en tus manos. Junto con la computadora te da el manual con instrucciones y te pide que sigas las instrucciones muy cuidadosamente. Pero ¿por qué tanto lío con seguir las instrucciones?
Tu padre te dice que la razón principal de darte la computadora con instrucciones es porque él realmente quiere proveerte de la mejor computadora posible. Una de las primeras instrucciones es “no la enciendas” antes de instalar el antivirus y ver que todo está correctamente conectado. Obviamente tu no quieres arruinar la conmutadora. Pero hay algo más. Tu padre invirtió mucho cuidado en comprarte esta computadora y tu no quieres decepcionarlo.
Si las relaciones sexuales jugaran el papel de la computadora y el contrato de recibida fuera el matrimonio esta correcto pensar en las consecuencias de no seguir las instrucciones y seguro corremos el riesgo tremendo de infectarnos con virus incurables. Como por ejemplo el Virus Papiloma Humano, que es un virus es mas fácil de contraer que el SIDA. Es transmitido por áreas no cubiertas por el condón.
El VPH puede quedar escondido en tu cuerpo por 10 a 13 años sin saber que lo tienes y sin embargo lo transmites 300% mas efectivamente que el SIDA. El VPH se ha encontrado en 100% de los casos de cáncer cervical. Hoy existen mas de cuarenta enfermedades que se transmiten sexualmente y mas de 20 de estas enfermedades son virus. Esto quiere decir que prácticamente no tienen cura.
Pero ahora quiero decirte que la razón principal de no encender la computadora antes de tiempo o la razón principal de no involucrarme sexualmente antes del matrimonio no es las consecuencias, físicas y/o emocionales. La razón principal de porque no debemos tener relaciones sexuales antes del matrimonio tiene que ver directamente con mi relación con Dios. Dios no desea que te involucres sexualmente con nadie antes de casarte no solamente por las consecuencias, pero principalmente porque lo respetas y lo amas a él antes que a cualquier otra persona.
Si amas a Dios y lo respetas a él entonces mas allá que las consecuencias piensa en tu relación con Dios. En Lucas 6:46 Jesús dijo: “¿Por qué me llaman ustedes ‘Señor, Señor’, y no hacen lo que les digo?” No te involucres en una relación sexual solamente por temor a las consecuencias. No te involucres sexualmente antes de casarte porque Dios te ama y tú amas a Dios. Pero talvez alguno de nosotros se pregunte: ¿Cómo sé si amo a Dios realmente? El otro día regresé a casa tarde por la noche después de una conferencia. Entré por la parte de atrás de la casa que conecta directamente con la sala.
Al entrar en la oscuridad pude ver juguetes tirados por toda la sala. Cuidadosamente arriesgando mi vida logré llegar hasta donde se encontraba el sofá. Lentamente me recosté para descansar un momento. Enseguida mi hijo André escuchó que papi estaba en casa y bajo las escaleras corriendo. Con mucha habilidad y sabiendo donde estaban sus juguetes logró llegar sin tropezarse hasta el sofá donde yo me encontraba recostado.
Con un gran abrazo y un beso me dijo: “Papi bienvenido a casa . . . te amo” a lo que inmediatamente respondí: “André yo también te amo . . . ahora recoge tus juguetes.” Un poco extrañado ante mi petición André se levantó y limpio todos sus juguetes. Luego regresó al sofá donde me encontraba recostado y una vez mas me dio un abrazo y me dijo que me amaba. Por un momento se detuvo el tiempo y pensé. “Que bueno que mi hijo André sabe que no es suficiente decir “papi te amo”, es necesario recoger los juguetes.”
Podremos decirle a Dios que le amamos todas las veces que deseemos. Pero mas que decírselo es necesario mostráselo. Y la mejor forma de mostrarle a Dios que lo amamos es obedeciéndolo. El no tener relaciones sexuales antes del matrimonio es un acto de obediencia a Dios. Es una excelente forma de comunicarle tu amor a Dios y además el camino más inteligente.
Jeffrey De León
Andres Panasiuk :: El poder de hacer riquezas
La Biblia no nos enseña que es malo el dinero, lo que es malo es el amor al dinero. Pero, el dinero como tal no es la raíz del mal, el amor al dinero es esa raíz.
La Biblia nos dice que donde esta tu tesoro esta tu corazón. Tenemos miles de miles de cristianos, llegando a nuestras iglesias albando y adorando a Dios para honrarlo, pero cuando llega el momento de la ofrenda no traen dinero, vienen con manos vacías.
Dios dice que la gente le adora con palabras, pero su corazón está distante de Él. donde esta tu corazón, esta tu tesoro. El dinero siempre va a seguir tu corazón y es la persona con mayor calumnia sobre la tierra. Nunca vamos a saber quien eres verdaderamente hasta que tengas dinero, porque el dinero te expone, muestra tu corazón. De tal manera que si te presentas ante Dios con las manos vacías, y te postrar y lloras por horas, pero nunca traes nada al altar, no es nada más que un mentiroso.
Cuando sales de la iglesia, vas a comer a restaurantes, comprar ropa, café y casa, todo lo que puedas obtener con el dinero, pero crees que a la iglesia no puedes llevarlo porque es maligno, y Dios y lo malo no van de la mano. Y como no quieres que Dios se enoje contigo no llevas cosas malas al santuario.
¿Crees que el diablo conoce la Biblia? El conoce la Biblia, sabe que Dios dijo que nadie le presta atención a un pobre. Si yo fuera el diablo y Dios dice que nadie le presta atención a un pobre, haría todo lo que este en mis facultades con la pobreza porque no quiero que nadie le preste atención a este mensaje.
Pero ahora se esta viniendo a la iglesia un mover apostólico que esta trayendo restauración para que nos levantemos como varones de luz, y traigamos el poder a este mundo.
En el Antiguo Testamento habían dos áreas de servicio, las cuales Dios ungió. Una de ellas es el ministerio quíntuple. El Señor les provee unción para predicar, declarar y profetizar la Palabra. Nosotros no necesitamos una nueva generación del ministerio quíntuple, tenemos enseñanza, tras enseñanza, hemos enseñado el cuerpo de Cristo cómo predicar, como resucitar muertos, echar fuera demonios.
El problema con nosotros los pastores, es que comunicamos el llamamiento de Dios al cuerpo de Cristo, como si todos fueran miembros del ministerio quíntuple. Cada vez que un pastor se levanta para dar ejemplo de lo que es servir a Dios, dice que cuando estás parado frente a todos, y estas en el mover De los dones eres usado por Dios.
Nuestras enseñanzas han transmitido a la iglesia que para ser usado por el Señor debes ser un miembro del ministerio quintuple, por eso padecemos de algo llamado el mal del micrófono. Todos los que quieren servir a Dios piden una oportunidad para predicar, pero cuando les entregas el micrófono y suben al pulpito no tienen ni la más mínima idea de lo que es unción y no la pueden comunicar, entonces todo el mundo se da cuenta que no la tiene.
Existe otro oficio ungido en el Antiguo Testamento, y es la unción del rey. Los reyes eran ungidos con el mismo aceite que los profetas. Moisés ungió a Aarón con el aceite, y cuando esa unción cayó sobre su cuerpo, pudo ministrar.
Dios esta a punto de restaurar el ministerio y oficio de los reyes al cuerpo de Cristo. en Apocalipsis 1:5 dice que nos hará reyes y sacerdotes para Él. Esto significa que nos restaura al oficio del sacerdote y al del rey.
En el Antiguo Testamento, puedes ver el oficio de un Rey. David fue ungido, y su unción poseía la habilidad de tomar la visión que Dios le había dado a la nación, y estructurarla de tal manera hasta que todo hombre y mujer fuera tocada y bendecida por esa nación.
Cuando David deseo edificar su nación le trajo provisión. El propósito del ministerio quíntuplo es traer visión a las iglesias. La Biblia dice que sin visión un pueblo perece. La razón por la que hay iglesias poderosas es porque tiene un varón de Dios comunicándote unción. Y es poderosa porque alguien se asocio con él.
¿sabes por qué la mayoría de pastores al rededor del mundo son pobres con sueños enormes? ¿Te has dado cuenta que cuando Dios le da un visión a un hombre es tan costosa, que te dan ganas de desmayarte cuando te habla? Nunca he sabido de nadie que recibe una visión barata. Dios se asegura que tu visión sea más grande que tú y que tus habilidades, para que sólo el reciba la gloria y la honra. Sin embargo, al no haber provisión, el Pastor no puede hacer proezas, pero si no hay dinero la visión morirá.
¿Cuál es el propósito de un rey? Es traer provisión para la misión. En Crónicas 29 encontramos que David dijo que dio todo lo que poseía en oro y en plata, y llevó la ofrenda más grande en la historia de la iglesia en aquel tiempo. El llevo esa ofrenda porque entendía su posición como rey, y los reyes poseen la unción para hacer riquezas.
En el Antiguo testamento de cada 27 personas había un levita, ahora por cada 27 personas tenemos un empresarios, porque se ha considerado a los empresarios como ciudadanos de segunda categoría en el reino. Hemos estado viendo a los empresarios como personas que su único interés es hacer dinero.
La mayoría de miembros en la iglesia, se ven a sí mismos como ciudadanos de segunda clase. Creen que el servicio a Dios sólo viene del pulpito, y todo lo demás no tiene mayor relevancia.
En el Antiguo Testamento, cuando los reyes hacían lo que no tenías destinado a hacer gente inocente moría. Los pastores o levitas eran los únicos que podían tocar el arca del pacto. Y cuando el arca se estaba resbalando uno de los hombres de David lo portaba, nadie murió porque ellos habían sido ungidos para tocar el arca. Peor, cuando el rey Saúl no quiso esperar al hombre de Dios y empezó a dirigir las ofrendas el mismo, gente inocente murió y perdió su reino.
Si subes a un empresario a un pulpito solo porque tiene dinero, acabas por desatar el espíritu de Jezabel y vas a perder tu iglesia; porque su unción no es para estar en un pulpito, es para salir a ala guerra.
La Biblia nos dice que cuando hagas dinero no digas que es por tu fuerza, que te acuerdes de Jehová que es quien teda el poder para hacer riquezas. Hay una unción para hacer riquezas, y esa unción no es para que te des una buena vida y mires lo que no debes, el propósito de que hagas riquezas es para que se levante gloria, poder e influencia en tu iglesia.
Sin embargo, el diablo nos ha mantenido en pobreza y ha separado a los reyes de los sacerdotes. Y dado a esa división no estamos maximizando, no estamos influenciando, porque Dios llamó a estos dos ministerios a trabajar juntos para cumplir con Su propósito.
Entiende que cuando fuiste engendrado en el vientre de tu madre, fuiste elegido por Dios para ser un rey en su reino. De igual manera como yo fui elegido para ser predicador, te eligió a ti para ser empresario.
La Biblia dice que edificaron hasta llegar a la torre, esto quiere decir que hay una unción para edificar, y si la tomas vas a poder edificar hasta lo sumo. ¡No pares, continua!
Jesucristo dijo que no hacía algo, al menos que el Padre lo indicara. Por eso es que eligió mi don, pero como yo poseo ese don puedo trabajarlo sin Dios, podría ser uno de los mejores motivadores del mundo, pero, dado a que el Señor me dio ese don, lo honro con el. Todo empresario puede conducir negocios sin el Señor, sin embargo, fue Dios quien le dio el poder para hacer riquezas.
Durante toda el congreso, Dios te ha enseñado que si no crees y tomas pasos, nada funcionará. Él dio el poder para hacer riquezas, y eso significa que tienes que trabajar por ellas.
Llevo 17 años en el ministerio, y quiero decir que está revelación lo cambió, porque enseñaba para se predicadores, pero ahora hago todo lo posible para hacer empresarios exitosos.
El dinero sin propósito y sin visión te destruirá. Un hombre de Dios comunica la visión, pero el empresario se va dispersar si nosotros como pastores no les concedemos visión, el dinero los destruirá.
Cada vez que los reyes iban a la guerra, los sacerdotes iban delante y decían en este día de guerra, Jehová te entregara a los enemigos en tus manos. Tú poses una unción para hacer a todo empresario exitoso, y Dios te está llamando para crear una nueva visón y traer la restauración a tu pueblo.
Hay muchos empresarios alrededor del mundo que tiene el fuego de Dios ardiendo dentro de ellos, pero como nunca supieron a qué habían sido llamados, sus iglesias permanecieron pequeñas, y se frustraron porque no fueron exitosos. Nunca supieron que hay una unción particular para ellos, para transformar.
Si tienes la unción de rey, habla con Dios al punto de desatar un poder para hacer riquezas Recibe la unción para hacer riquezas. Todo ministro tiene una visión, pero no puede hacer nada sin la provisión.
Dr. Andres Panasiuk – www.conceptosfinancieros.org
Visto | Sacia Tu Sed
Dante Gebel A Dios lo mueve la necesidad?
Voy a contarte un secreto.
Quieres conocer sobre este tema…
A Dios no lo mueve la necesidad.
Oíste eso?
Es inútil que cuando trates de orar, te duelan las rodillas, o le digas que ya no soportas más, o que no mereces vivir esta situación o que llores hasta que no te queden lágrimas.
A Dios lo mueve tu fe.
La nave de los discípulos parece que va a darse vuelta como una frágil cáscara de nuez. Las olas sobrepasan el barco y el mar se ve más enfurecido que de costumbre. Los hombres tienen pánico, pero Jesús descansa plácidamente en el camarote.
Uno de ellos, se harta de esperar que el Maestro deje de roncar. Y lo despierta de un sacudón.
-Maestro! No ves que perecemos? No te da un poco de lástima que nos estamos por ahogar? Cómo se te ocurre dormir a bordo del Titanic? No podrías tener un poco de consideración con tus apóstoles?
Será mejor que los discípulos sepan, desde ya, que este día no figurará en ningún cuadro de honor. Esta no será el tipo de historia con las que futuros evangelistas armarán sus mensajes. Si querían aparecer retratados en la historia grande de los valientes de la fe, tengo que comunicarles que han errado el camino. De este modo, no se llega a Dios. No conmoverán al Maestro con un sacudón y gritos desaforados. La histeria no enorgullece al Señor. Puedo asegurarles que Pedro, Juan y otros tantos querrán olvidarse de este episodio, y jamás le mencionarán a sus nietos que esto ocurrió alguna vez.
Pese a lo que hayas creído todos estos años, la necesidad, insisto, no mueve la mano de Dios.
El Señor se levanta un tanto molesto. Este es su único momento para descansar en su atareada vida ministerial. Y estos mismos hombres que presenciaron como resucitó muertos y sanó enfermos, lo despiertan de un descanso reparador, por una simple tormenta en el mar. Se restriega los ojos, mientras trata de calmar a quien lo acaba de despertar de un buen sueño profundo.
-No tengan miedo –dice, mientras bosteza.
El Señor sale del camarote y ordena a los vientos que enmudezcan. Y al mar que se calme.
Hombres de poca fe –dice, antes de regresar a la cama.
Uy.
Eso si que sonó feo.
No quisiera irme a dormir con esas últimas palabras del Señor acerca de mi persona.
Pensaron que les daría unas palabras de aliento. O que les diría que la próxima vez no esperen tanto para despertarlo. Quizá que mencionaría que para el próximo viaje, se aseguren una mejor embarcación, o que chequeen si hay suficientes botes salvavidas. Pero sólo les dijo que fallaron en la fe.
Alguno de ellos, cualquiera, debió haberse parado en la proa y decir:
-Viento! Mar! Enmudezcan en el nombre del Señor que está durmiendo y que necesita descansar!
Esa sí hubiese sido una buena historia. Los evangelistas hubiésemos aprovechado ese final para nuestros mejores sermones.
Es que, sólo la fe es la que mueve la mano de Dios.
Dante Gebel
Pastor Internacional de Jovenes
Adaptado de “Las arenas del alma” (Editorial Vida)
y tomado de la pagina web de Dante Gebel
Te invitamos a visitar su sitio web:
http://www.dantegebel.com/indexhome.htm
Visto | Sacia Tu Sed
Lucas Leys :: Imposible de clonar
Por Lucas Leys
Isaías 49:1. El Señor me llamó antes de que yo naciera, en el vientre de mi madre pronunció mi nombre.
Hace quizás muchos años participabas en una carrera. Sí tú. Estabas en una competencia con otros millones de participantes. Si, leíste bien. Llegó el momento de la partida. Por unos canales movedizos se desarrollaba la carrera. Ibas a la par con otros miles, un par de veces perdiste la primera posición. Pero llegó el momento final, te acercabas a la meta y te adelantaste como nadie más. Cruzaste la pared biológica del óvulo de tu mamá y ganaste, ¡fuiste concebido! Si era otro el espermatozoide hubieras sido otra persona. Quizás tu hermano o tu hermana u otro que nunca conociste pero no, fuiste tú. Un milagro del éxito. Quizás tu papá o tu mamá no te esperaban pero la buena noticia es que ¡Dios sí! Aún hoy que se habla de clonación nadie podría ocupar tu lugar. Podrán copiar tu cuerpo y tus genes pero no tus experiencias y mucho menos tu espíritu. De eso no hay ninguna duda, solo Dios puede darlo. Yo escucho muchas discusiones acerca de la moral de la clonación. No quiero hablar ahora acerca de eso, pero siempre pienso: soy imposible de clonar, el mundo puede descansar en paz. Una de mis películas favoritas es «Corazón valiente». En una de las escenas Wallace, protagonizado por Mel Gibson, mira a sus guerreros y les dice: «Todo hombre muere, pero no todo hombre realmente vive». Wallace tenía razón. Hay un propósito para tu existencia y Dios te dio la vida para que cumplas con esa misión. Nadie más puede hacerlo. Ni siquiera el clon más exacto podría hacer todo lo que tú puedes hacer porque Dios te hizo único y preciso para hacer tu aporte. ¿Te empiezas a sentir especial? ¡Muy bien! «Eres especial». Es hora de que te lances a la preciosa aventura de llegar a ser todo lo que Dios quiere que seas y hagas en este mundo.
Punto de reflexión
¿Por qué soy una persona única?
¿Cuál es la bendición de ser únicos?
Audiencia con el Rey
Señor, gracias porque tú sabes todas las cosas. Tú me conoces desde antes de la fundación del mundo y desde que nací estás atento a mi vida. Hoy entiendo que tengo que afectar con tu presencia la vida de los demás.
Lucas Leys :: ¡Nos Ha Llamado Amigos!
Por Lucas Leys
Juan 15:15. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no está al tanto de lo que hace su amo; los he llamado amigos, porque todo lo que a mi Padre le oí decir, se lo he dado a conocer a ustedes.
Se abren los portales del palacio. La belleza del lugar es indescriptible. Haría falta un millón de libros para empezar a describir los detalles. La fuerza y la luz que se experimentan lo cambia todo. A medida que avanzan los pasos una nueva visión de la realidad va invadiendo las mentes. La sabiduría aumenta en proporción a la cercanía con el gran trono. Primero da un poco de miedo. Por un lado sabemos que se trata de Dios. Sí… Dios. El que todo lo sabe, todo lo ha creado, todo lo puede. Por otro lado, también está el recuerdo de haber escuchado a muchos que hablan de él como si estuviera enojado esperándonos para señalarnos con su dedo índice y declarar a gran voz que somos indignos. Pero a medida que nos acercamos también un calor empieza a invadirnos. Es su amor incondicional que echa fuera el temor. Pronto estamos en el trono del regalo inmerecido. Allí está Dios y a su derecha Jesús. Dios nos observa y luego mira a Jesús. Con voz segura y mostrando su emoción Jesús le dice: «Padre, aquí están mis amigos». ¡Wow! Jesús nos llama «amigos». Cada día podemos acercarnos a la increíble presencia de Dios para tener una audiencia privada y muy especial con el gran Soberano.
Todas las civilizaciones han servido a sus dioses. Todas las grandes y pequeñas religiones siempre tuvieron la idea de que fuera quien fuera su divinidad había que servirle. Pero Cristo vino a enseñarnos algo diferente. Él no habló tanto de servirle como de amarle. Solo el cristianismo enseña acerca de un Dios que nos ama y al que podemos amar. Solo Jesús enseñó la amistad con Dios y nos invitó a vivir esa relación como una maravillosa aventura. Por eso, nos reveló su voluntad. Nos dio a conocer sus deseos a través de su Palabra y nos invitó a ser grandes amigos. Por medio de este libro Dios te invita a disfrutar de su maravillosa presencia. Jesús quiere verte allí en el trono del regalo inmerecido para seguir revelándote su voluntad, llenarte de su amor, colmarte de sabiduría y equiparte con su fuerza.
Punto de reflexión
¿Qué voy a hacer este año para disfrutar más tiempo en su presencia?
¿Qué significa para mí tener una amistad con Jesús?
Audiencia con el Rey
Querido Dios, gracias por el privilegio de poder acercarme a tu presencia con libertad. Gracias por el regalo de tu amistad. Este año quiero que mi amistad contigo crezca cada día
Lucas Leys :: Lo Voy A Lograr
Por Lucas Leys
Hebreos 10:36. Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido.
Hay una frase que dice: «Los sueños extraordinarios se vuelven realidad cuando alguien ordinario tiene una extraordinaria cantidad de determinación.» Muchos se quedan estancados sin alcanzar su potencial porque aún antes de empezar ya toman una decisión inconsciente de fracaso. En vez de pensar: «Lo voy a lograr», desarrollan una idea o un proyecto pensando: «Bueno, voy a ver que pasa, seguro que como siempre va a salir mal, pero de todas formas voy a intentarlo.» Esa decisión inconsciente ya predijo bastante el resultado de su intento. Estas personas piensan una y otra vez acerca de cuán «ordinarios» son, ¡qué novedad! Todos somos iguales de ordinarios. ¡Somos pecadores, tenemos limitaciones, cometemos errores y vamos al baño! La clave no está en saber cuán ordinarios somos, sino en el esfuerzo extra que debemos hacer para lograr lo extraordinario.
El escritor de hebreos nos insiste en la perseverancia. Él sabía la necesidad de perseverar, en llevar a cabo los sueños que Dios nos da para poder disfrutar al máximo de sus promesas. Es un hecho que no vamos a perseverar si inicialmente tenemos una actitud negativa y fracasada. Te hago una propuesta, al terminar este devocional haz un listado de diez cosas que deseas y al lado de cada línea escribe: «Lo voy a lograr.» En este ejercicio no pongas condiciones ni dudas, escribe lo que está en tu corazón creyendo que lo vas a lograr, pase lo que pase. Luego, antes de escribir nada más, ten tu audiencia con el Rey.
Punto de reflexión
¿Tengo una actitud positiva cuando inicio mis sueños y proyectos?
¿Qué significa para mí perseverar?
Audiencia con el Rey
Querido Rey, quiero que me ayudes a tener una actitud positiva respecto a los sueños. Gracias porque no quieres que seamos unos fracasados, sino que te alegras cuando tenemos sueños hermosos. Sigue dándome más determinación para hacer mi parte.
Luis Palau :: La Amistad y el Noviazgo
En el instituto bíblico se acercaba el tiempo de las vacaciones de invierno, y por un lado estaba ansioso de que llegaran. Visitaría a amigos, pero sobre todo tendría un descanso de los estudios.
No obstante, en lo profundo de mi corazón no quería esas vacaciones. Cada vez estaba más interesado en Patricia, y cuando me enteré de que ella haría un viaje durante esos días, me preocupé pensando que pudiera llamar a algún viejo novio y volviera a verlo. De manera que le dije a Patricia lo que sentía con respecto a ella.
No fue un momento dramático ni demasiado romántico. Fue simplemente mi estilo directo y sin rodeos. Le dije que deseaba que supiera lo especial que ella era para mí, que me importaba mucho, y que esperaba que pudiéramos pasar más tiempo juntos luego de las vacaciones de modo de conocernos más y mejor.
Realmente la extrañé muchísimo. Luego del receso volvimos a los estudios, aunque debo admitir que mis calificaciones no fueron tan buenas. Patricia tuvo parte de la culpa ya que pasaba con ella tanto tiempo como me era posible.
Dos palabras caracterizaron nuestra relación durante ese período. Una de las palabras es CONOCIMIENTO. Al tiempo que Patricia y yo conversábamos y pasábamos tiempo juntos, me convertí en un experto en ella. Comencé a descubrir no sólo lo que ella pensaba, sino además por qué lo pensaba. Es verdad que sólo se puede amar a alguien hasta el punto en que uno conoce a ese alguien.
El amor a primera vista puede sonar romántico, pero una verdadera relación de amor rara vez está basada en las primeras impresiones. Debemos tener cuidado de no desarrollar una imagen idealizada de la otra persona basándonos en esas impresiones, ya que tarde o temprano nos decepcionaremos. Es vital ser honesto y abierto desde el principio. Tenemos que crecer en amor al tiempo que profundizamos nuestro entendimiento y apreciación de la otra persona.
La otra palabra que quiero compartir es CONSAGRACION. La personalidad de Patricia, su inteligencia y su aspecto atractivo me llamaron la atención cuando la vi por primera vez, sin ninguna duda. Pero a medida que nos fuimos conociendo más el uno al otro, descubrí su amor por el Señor Jesús, y eso fue decisivo. Patricia era una joven que había consagrado su vida a Dios, y eso se transparentaba en todo momento.
Así fue que, para mi sorpresa, un día me levanté con la certeza de que estaba enamorado de Patricia y deseaba pasar el resto de mi vida sirviendo al Señor con ella. Hablé con sus padres, y confieso que a pesar de lo mucho que los quiero esa primera vez sentí un gran dolor de estómago por los nervios que tenía. Ellos se alegraron; nos aconsejaron, y no pasó mucho tiempo antes de que nos comprometiéramos.
Realmente no puedo decir que el momento en que le propuse casamiento a Patricia fue romántico. Yo traté de que sí lo fuera, pero en lugar de preguntarle si se quería casar conmigo, le pregunté si quería volver a la Argentina conmigo. Ella comprendió lo que yo quería decir y todo lo que esa pregunta implicaba.
Cuando me dijo que sí, que regresaría conmigo a la Argentina, yo también comprendí lo que su respuesta quería decir. Nos casamos unos meses después, y cada día le doy gracias al Señor por el regalo más grande que me ha dado luego de la salvación: mi amada esposa. Como cristianos consagrados al Señor, no debemos casarnos con alguien que simplemente sea cristiano (1 Corintios 7:39), sino con un cristiano que crezca en el Señor Jesús.
Alguien cuya vida esté marcada por su consagración a Dios, por la verdadera espiritualidad. Hágase estas preguntas: “La persona que yo amo, ¿en verdad me desafía, alienta e inspira a vivir cada día más cerca del Señor? ¿O acaso me doy cuenta de que él/ella obstaculiza mi crecimiento espiritual?” Ante Dios hoy mismo tome la decisión de que se pondrá de novio y se casará con alguien con quien pueda buscar el reino de Dios toda la vida. Nada podría ser más emocionante.
Evangelista Internacional Dr. Luis Palau – www.luispalau.net
Via | Sacia Tu Sed




