Jovenes

¿Qué hacer con un noviazgo ya manchado por el pecado sexual?

Articulo visto en Libre en Cristo

Yo estuve en una relación de 5 años de noviazgo y estábamos comprometidos para casarnos, pero vivíamos en pecado sexual. Siempre nos prometíamos que nunca más lo íbamos a hacer, que estábamos “dispuestos”, que íbamos a cambiar. Esto duraba solo unos 6 meses, al rato estábamos de vuelta teniendo relaciones sexuales, de vuelta al mismo ciclo vicioso pecaminoso.

Tuve que tomar una decisión, fue muy difícil, pero nada se compara a lo que Dios ahora ha traído a mi vida. Ahora puedo tomar decisiones a largo plazo, puedo ver a mi futura pareja con ojos que agradan a Dios y sobre todo con una decisión de guardar su corazón y cuerpo, como ofrenda de justicia para la gloria de Dios.

Mi decisión de dejar una relación pasada en fornicación, ha traído frutos de bendición para mi vida. Vivo en paz, en gozo, con esperanza de recuperar el regalo más apreciado que Dios nos puede dar y es el compartir un matrimonio puro. Ha sido un proceso largo y Dios continúa trabajando en mi persona, pero he aprendido lo que el amor significa: decisión de dar.

Ahora sí puedo decirte que conozco el amor verdadero y genuino. Aquel que busca la santidad y pureza desde el inicio. Las tentaciones están, pero mi espíritu ahora primero busca a Dios e inmediatamente mata los deseos de la carne. Ahora busco casarme como una promesa de Dios, y con la motivación de darle solamente a Él toda la gloria! Puedo amar a una mujer diferente, puedo respetarla y guardar su corazón para el matrimonio.

Una decisión puede cambiar tu vida para bien o para mal. Tú eres el que decide.

Como mentor de este ministerio (y como hombre que pasó por esta situación), yo aconsejo a otros hombres la separación definitiva de un noviazgo que ya se ha involucrado en relaciones sexuales. Seamos realistas, sé que cuando hay emociones involucradas, amigos y lugares en común, e incluso un futuro con planes de boda, esta separación es más dura y puede ser temporal, pero de una o de otra manera, muy necesaria.

No existen pasos específicos para terminar una relación, ya que las situaciones y personalidades son muy diferentes, pero algo claro podemos saber, que debemos tomar una decisión. Una de las mejores preguntas que nos podemos hacer es la siguiente:

¿Cuál es mi verdadera motivación para estar con ella o él?

Si tu motivación principal no es para darle la gloria a Dios con sus corazones y cuerpos, así como de un compromiso de casarse, eventualmente dicha relación no funcionará.

  1. Si estas con ella por placer, tu relación después de cometer fornicación se convierte pasional. Debes amputar dicha relación.
  2. Si tu intención es casarte con ella y ambos estás comprometidos, entonces la separación debe ser por un tiempo prudencial hasta que ambos corazones estén restaurados y dirigidos hacia Dios, con el fin de entrar a un matrimonio en pureza y santidad. Claro está, esto conlleva todo un proceso de restauración, que incluye confesión del pecado, aplicación de principios bíblicos, entrega de cuentas y buscar la Voluntad de Dios

En la mayoría de ocasiones, una relación de noviazgo en fornicación oculta sus actos, mantiene el acto en SECRETO y poco a poco se va convirtiendo en un hongo que pudre nuestra alma, sentimientos y hasta nuestro cuerpo.

Te explico ahora mis razones para separarse en un noviazgo que vive en fornicación.

Primero, porque debes romper el ciclo y rutina del pecado.

Con certeza, puedo afirmar que si tienes relaciones sexuales frecuentemente con tu novia, es porque ya conocen los momentos en los que pueden hacerlo, la rutina para quedarse a solas, como disculparse y prometerse que no lo van a volver a hacer, como callar la culpa, etc. En algún punto deben romper con este ciclo de pecado, y la única forma de hacerlo es de manera radical, de tajo, con una separación absoluta, geográfica, y emocional.

Segundo, porque la disponibilidad del cuerpo de tu novio o novia es ocasión constante para caer.

Es muy difícil limpiar tu mente si pensar en el cuerpo de él o ella te tienta, y mucho más si sigue estando a tan poca distancia para que des rienda suelta a tus deseos, y si ya tienes una costumbre “automática” de ver en forma lujuriosa o si hace mucho tiempo no respetas la forma en la que conduces tus manos. Una separación te permitirá identificar tus errores en este sentido, y decidir acerca de formas más puras en las que debes manejar tus ojos y manos en tu noviazgo.

Tercero, porque debes reflexionar en la naturaleza de tu noviazgo, o reencauzarlo.

La separación te ayudará a meditar tu relación y ver realmente si está basada en solo pasión y sexo, o realmente existe un compromiso de pureza y amor genuino, y un deseo interesado en hacer a la otra persona feliz.

En una relación sexual fuera del matrimonio, buscamos con sentimientos egoístas satisfacer los deseos propios de nuestra carne. Nunca pensamos en la otra persona, en lo que le va a afectar o las consecuencias futuras. Cuando estamos en fornicación, le robamos a la otra persona lo que era para alguien más. Le quitamos el regalo que Dios tenía guardado para el verdadero esposo o la esposa, y lo obtenemos por un momento de placer.

Una separación puede darte la oportunidad de decidir maduramente si es una relación que no puedes continuar más, pues tal vez no amas a la otra persona, sino solo deseas satisfacer tu carne, o si bien, debes reencauzar en pureza esa relación, establecer nuevas y mejores metas, vivirlo en santidad, y matar tu egoísmo.

Cuarto, porque debes romper con las ataduras emocionales y espirituales.

Nuestra Biblia dice que la intimidad sexual está hecha para crear lazos increíblemente fuertes entre un hombre y una mujer, de tal manera que se convierten en una sola carne, literalmente. Si ya has caído en fornicación, estás viviendo con esos lazos indivisibles que estaban reservados para después de tu boda –y por eso es tan difícil ahora abandonar el sexo con tu novio o novia.

y dijo: “Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo” ? Así que ya no son dos, sino uno solo. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre. Mateo 19:5-6 NVI

Debes tomarte el momento para confesar este pecado ante Dios, y romper con tus palabras, estos lazos emocionales y espirituales que has creado, con tu novia o novio, y con todas las parejas sexuales con quienes hayas estado, en el nombre de Jesús. Puedes pedir ayuda para que un consejero o un líder de tu Iglesia te guíen en este proceso de libertad.

“Estén alerta y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil.»” Mateo 26.41, NVI

A continuación, algunos pasos que puedo recomendarte según la experiencia que me tocó pasar para terminar la relación:

  • Medita cuál es lo que más valoras en tu vida: Tú pureza o el pecado sexual.
  • Deberás confesar tu pecado a alguien más, pueden haber consecuencias pero es algo que deberías haber pensado antes.
  • Con consejería, apoyo de Amigos de Responsabilidad, deberás hablarle a tu pareja de manera madura y terminar la relación.
  • Ambos pidan ayuda para sanar las heridas ocasionadas por la relación sexual.
  • • Busquen cada uno un compañero o grupo de rendición de cuentas, para mantenerse en transparencia en su trato.
  • Ora para pedirle a Dios que te muestre Su voluntad con respecto al futuro de la relación.
  • Aprende a vivir en soltería al menos durante 6 meses buscando la libertad de tu esclavitud sexual y restauración de corazón y alma. Tu propia libertad te permitirá luego buscar la libertad de ambos como pareja.

Si estás ahora viviendo en un noviazgo en el cual ya no respetas las fronteras de pureza, o estás teniendo ya relaciones sexuales y quieres terminar con ello, usa este enlace para enviar tus datos de manera confidencial a uno de nuestros mentores, quien podrá ayudarte.

 


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Monday, May 23rd, 2011 Articulo, Jovenes, Sexo 8 Comments

Howard Andruejol 5 acciones que van a guiar mi día (y ojalá el tuyo también)

Intencional.

Con esa palabra quiero describir esta etapa de mi vida.

Debo recordar cada día que, a menos que yo decida hacer algo al respecto, las cosas no van a cambiar.  Bueno, de hecho sí van a cambiar, pero la tendencia natural es que van a detoriorarse. Así funciona el mundo: no cuidas tu cuerpo, se deteriora; no cuidas tu casa, se deteriora; no cuidas tus relaciones, se deterioran; no cuidas tu vida espiritual, se deteriora.

Nada mejora por casualidad, evolución, paso del tiempo o buena suerte.

Hay que ser intencional.

Tomar la iniciativa.

Vivir con propósito.

Mostrar voluntad.

Así que, con eso en mente, decido establecer las siguientes directrices diarias que me ayudarán a tomar decisiones:

1.
Trabajo duro

Renuncio a la pereza, maximizo bien mi tiempo, y hago las cosas bien desde la primera vez.
2.
Prioridades

Me ocupo de las cosas que sólo yo puedo liderar (mi vida y mi familia) y me dedico a los asuntos de mayor trascendencia (en esta vida y la eternidad).
3.
Equipos

Desarrollo equipos y mi trabajo es que ellos sean exitosos.
4.
Experiencias y conocimiento

Invierto energía, tiempo y dinero en aprender.
5.
Mi Biblia

Comienzo el día prestando atención a las instrucciones de Dios para una vida exitosa.

Esto significa entonces que cada noche tendré que hacerme al menos 5 preguntas importantes. ¿Viví este día de acuerdo a las 5 directrices aquí descritas?

1. ¿Cómo trabajé duro hoy sin perder el tiempo?
2. ¿Cómo encargué de mis prioridades hoy?
3. ¿Cómo fortalecí a los equipos que lidero hoy?
4. ¿Qué cosas nuevas he aprendido o recordado hoy?
5. ¿Qué instrucciones de Dios viví hoy?

De ganancia, dos preguntas más: ¿Qué pude haber hecho mejor hoy? ¿Cómo fue este día diferente a los demás?

Para aquellos de nosotros que no tenemos hábitos o disciplinas establecidas, será muy valioso contar con alguien a quien le rindamos cuentas (preferiblemente día a día).  ¿Quién podría ser esa persona en tu vida?

Solamente tenemos una vida; es corta y las oportunidades escasas.  Así que… ¡manos a la obra!

Articulo tomado de El Bunker


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Friday, January 8th, 2010 Articulo No Comments

Tienes mucho para dar

Tienes mucho para dar

Nos preguntamos qué es lo que Dios hará con nuestra vida. ¿Cuál será su propósito?¿Dónde están nuestros talentos y dones? Dios tiene un camino de preparación. Pero no es lo que hacemos lo que trae paz y una sensación de plenitud. Es quiénes somos y a quién amamos.

Al fin de los años ochenta, Phil Jackson pasaba por cierta crisis vocacional. Sus años de jugar básquet habían terminado, ahora quería dirigir, pero no había propietario dentro de la liga que lo quisiese como su entrenador.

Phil era una clase de individuo incómodo, que vivía el estilo hippie de los setenta en una década donde los negocios proliferaban. Era algo excéntrico. A los propietarios de los equipos les era difícil pensar que pudiese crear uno ganador.

Consecuentemente, Phil hizo lo que la mayoría de los hombres de mediana edad hacen al enfrentarse con una crisis vocacional: van a consejería vocacional, lo que significa tomar un test que relaciona las habilidades y deseos con la profesión adecuada.

Puedo imaginarme la reacción de Phil cuando obtuvo los resultados. Su perfil personal sugería que las dos principales vocaciones para él deberían ser ¡ama de casa y guía de expediciones!

A pesar del comienzo desfavorable de Jackson, un propietario de un equipo, Jerry Krause, decidió darle una oportunidad en los Chicago Bulls. En una década, Phil se convirtió en uno de los directores técnicos más exitosos de toda las historia de la NBA, pues obtuvo extraordinariamente seis campeonatos en solo nueve años con los Bulls.

Muchos jóvenes piensan que la gente con mucho éxito nació así. Se imaginan que el camino al éxito es una caminata fácil y que la persona sabía desde el primer día hacia dónde se dirigía.

Parte de vivir nuestro tiempo significa encontrar el lugar correcto para hacerlo, y eso no siempre es fácil. Yo creo que cada uno nace con un don en particular. No todos saben cuál es ese don, pero sin duda Dios te ha dado algo que traerá gloria a su nombre.

Hay una gran diferencia entre una misión y una ambición. ¿Tratas de lograr tus sueños porque es lo que Dios desea que hagas, o tratas de lograrlo simplemente porque es lo que tú quieres hacer? Ambos pueden ir de la mano, por supuesto.

Yo realmente quería tocar música y creía que Dios deseaba eso para mí también. Pero yo sostenía mis sueños con mis manos abiertas. Estaba dispuesto a que Dios se los llevase, porque sabía que hacer discos no me traería satisfacción; solo la obediencia a la voluntad de Dios puede traerla.

Encontrando tu lugar

En su libro, Encontrando la voluntad de Dios, Bruce Walke nos da un beneficioso examen de seis partes.
Nos insta a deshacernos de aquellas cosas como “poner un vellón”. Si conocen la historia bíblica de Gedeón recordarán que Dios le pidió a Gedeón ir a la batalla.

Como deseaba asegurarse de que Dios le hablaba, Gedeón puso un vellón de oveja durante la noche, y le pidió a Dios que la tierra estuviese seca y que el vellón estuviese mojado por el rocío. Al despertarse, la tierra estaba completamente seca, pero pudo exprimir un tazón de agua del vellón.

Aún inseguro, Gedeón decidió asegurarse y le pidió a Dios que la tierra estuviera mojada y el vellón seco. Al despertarse la mañana siguiente fue exactamente como había orado. No podía dudar acerca de la voluntad de Dios.

Hoy, muchos cristianos hacen algo similar. Oran: “Dios, sabré que me estás llamando a ir a un viaje misionero este verano si tal o cual persona me llama esta noche”. Ponemos pequeñas pruebas para ver si Dios nos guiará en una dirección en particular.

El problema más grande con esto es que la Biblia lo presenta a Dios como muy paciente con Gedeón, pero en ningún lugar sugiere que el pedido de Gedeón es el modelo de cómo debemos tomar nuestras decisiones.

De hecho, todo el consejo de la Biblia nos insta a no tomar decisiones de esta manera. El libro de Proverbios nos pide que busquemos “sabiduría” y “entendimiento”, dos herramientas mucho más valiosas que dejar un vellón.

Walke dice que una manera más bíblica de tomar decisiones es tomar un proceso a largo plazo que incluye seis pasos.

Primero, debemos leer nuestra Biblia constantemente. Esto entrena nuestra mente para pensar bíblicamente. Aquí no hay atajos. Al leer la Palabra de Dios, llegamos a un mejor entendimiento de sus principios y su sabiduría.

Segundo, una vez que nos hemos entrenado con las Escrituras y la oración, comenzaremos a desarrollar un corazón cercano a Dios. Con este corazón podremos discernir la guía de Dios.

Luego podemos discernir la voluntad de Dios a través del tercer paso: recibir sabio consejo. Necesitamos el consejo prudente de personas más sabias y experimentadas que nosotros.

El cuarto paso para determinar la voluntad de Dios es el buscar la providencia divina. ¿Te abre las puertas Dios, o acaso se cierran en tu cara? Hay veces que tendrás que abrir muchas puertas cerradas, pero si Dios te guía, eventualmente la puerta correcta se abrirá.

Quinto, podemos aplicar el sabio juicio. Esto simplemente se logra al preguntarnos: “¿Tiene sentido esta decisión?” Haz las siguientes preguntas: ¿Mi decisión encaja con las enseñanzas bíblicas? ¿Estoy dotado en el área en la que quiero desarrollarme? ¿Me permiten mis circunstancias desarrollarme en este camino? ¿Tiene sentido a la luz de mi estrategia total de vida y mi llamado?

Finalmente, el sexto paso es aceptar deseoso la intervención divina. Dios te guiará en los primeros cinco pasos, te otorgará grandes libertades para escoger dentro de ese ámbito. ¿Estás dispuesto a que Dios entre y bloquee el camino, y te dirija en una nueva dirección?

Sé paciente contigo, sostén tus sueños no cumplidos con tus manos abiertas. He descubierto que lo que más ayuda es trabajar para quitar mi propia voluntad, para que la voluntad de Dios pueda ser hecha.

Finalmente, no es lo que hacemos lo que trae paz y una sensación de plenitud. Es quiénes somos y a quién amamos. Edifica estas dos áreas en tu vida y seguramente hallarás tu lugar en este mundo.

Tomado del libro: “Este es tu tiempo”
Editorial Peniel
Autor: Michael Smith


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Friday, December 18th, 2009 Articulo No Comments

Lucas Leys – Tesoros de eternidad

Tesoros de eternidad

El éxito y la realización de los sueños de Dios para nuestra vida no es un evento o una decisión del momento. Es un camino, un estilo de vida, un compromiso diario.

Si hubiera una lápida en el lugar donde murió David, probablemente diría:
David (murió) después de servir a su propia generación conforme al propósito de Dios. Hechos 13.36

Cuando llegues al final de tus días y mires atrás, ¿lo harás con tristeza o con satisfacción? El final depende de lo que hagas de ahora en más como persona individual y como miembro del cuerpo de Cristo. El éxito y la realización de los sueños de Dios para nuestra vida no es un evento o una decisión del momento. Es un camino, un estilo de vida, un compromiso diario.

Alcanzar la meta de Dios para nuestra vida es buscar diamantes en vez de mariposas. Las mariposas duran días pero los diamantes toda una vida. Verás mucha gente a tu lado persiguiendo mariposas. De alguna manera el sindicato de cazadores de mariposas ha logrado mucha publicidad; es que son tan coloridas que la mayoría queda embobada tratando de atraparlas.

Además hay multinacionales apostando millones a la venta de mariposas; para ellos es un  negocio atractivo porque cuando la gente atrapa una, en poco tiempo quieren otra y otra y otra. Los diamantes son más caros; muchos más caros. Son difíciles de encontrar y requieren un trabajo artesanal para darles brillo y forma.

El mundo querrá engañarte con mariposas llamadas amor barato, dinero, prestigio, seguridad, placeres pecaminosos, superficialidad. Sería una tragedia que perdieras tu vida persiguiendo mariposas.

Llegarías al final de tus días con una lista grande de gente que usaste, de cosas que consumiste y de proyectos sin cumplir que, en el fondo, sabías que deberías haber intentado.

Empieza a buscar diamantes. Ama a la gente, sirve al Señor, ayuda a los necesitados, trae calor donde hay frío, lleva amistad donde hay soledad, lucha por la justicia, busca al Señor. Trabaja para una iglesia auténtica que cumpla la misión que le encomendó su Señor, y verás como se cumplen los sueños de Dios para tu vida. Pablo podía decir con el pecho hinchado:

He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, me he mantenido en la fe. Por lo demás me espera la corona de justicia que el Señor, el juez justo, me otorgará en aquel día.
2 Timoteo 4.7-8

Quiero poder decir eso en mi vejez y quiero poder decirlo de mis seres queridos.

No todas las mariposas son malas en sí mismas; puede que sean medios necesarios para alcanzar nuestras metas. Pero deben ser medios y no metas. Es fácil hacer metas de cosas que deben ser medios. A veces tenemos clara la diferencia al principio pero después nos confundimos.

Por eso es importante cuidar el corazón. Limarlo y exponerlo ayuda que lo mantengamos puro y dedicado a Dios. Eso es enfocarse en tesoros de eternidad y no en tesoritos pasajeros. Es mi oración que puedas buscar primero lo primero y más valioso.

Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia. Mateo 6.33

Tomado del libro: Viene David
Editorial: Certeza
Autor: Lucas Leys


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Thursday, December 17th, 2009 Articulo No Comments

¿Qué tienes en tu mano?

¿Qué tienes en tu mano?
Andrés Corrales

¡Detrás de las ovejas y con la arena hasta las orejas!

Cuando dirijo esta pregunta a jóvenes en distintos lugares, casi siempre encuentro las mismas respuestas.

La pregunta es la siguiente: ¿qué episodios de la vida de Moisés se vienen a tu cabeza cuando escuchas el nombre del gran libertador: Moisés?

Casi siempre su imaginación queda atrapada con los retratos de las típicas películas de semana santa, en las que se les muestra a un Moisés que esta siempre haciendo algún portento, que en ocasiones está haciendo las diez señales en Egipto ó abriendo el mar rojo, ó guiando todo un pueblo hacia la libertad.

Y aunque esta bien, muy pocos recuerdan algunas de estas ya hasta olvidadas líneas de la Biblia.

1 Entonces respondió Moisés y dijo: –¿Y si ellos no me creen ni escuchan mi voz, sino que dicen: “No se te ha aparecido Jehovah”?
2 Jehovah le preguntó: –¿Qué es eso que tienes en tu mano? El respondió: –Una vara.
Éxodo 4: 1-2

En este pasaje nos encontramos con un Moisés frágil de carne y hueso, que tenia miedos, dudas y que tendía a concentrarse en sus debilidades, ó en la altura de los desafíos que tenía por delante.

Le era casi imposible pensar si tenía algo en sus manos que podía ser utilizado por Dios, para enfrentar los desafíos que concernían a él y a sus pares.

Dios lo sorprende al hacerle la gran pregunta –¿Qué es eso que tienes en tu mano? A lo que el responde: Una vara.

Pareciera que simplemente es una vara, es ese un instrumento pastoril con el que trabajaba arduamente y con el cual pastoreaba las ovejas de su suegro en el desierto.

Pero la verdad es que si ponemos atención en el contexto donde ocurren los hechos, y en la historia del hombre en cuestión, nos daremos cuenta que esta vara representaba algo más, mostraba los cuarenta años que había pasado en el desierto en su destierro del glorioso Egipto trabajando como pastor de ovejas, representaba aquella escuela en la cual Dios lo había introducido hacía ya cuatro décadas.

Su carácter había sido forjado a la luz de aquel olvidado desierto, había aprendido mansedumbre, templanza, dominio propio y otras virtudes no muy renombradas hoy ciertamente.

Fue detrás de las ovejas y con la arena hasta las orejas donde su carácter se ciñó a la altura de lo que Dios buscaba para apacentar y conducir con aquella vara todo un pueblo de la esclavitud a la libertad.

Así que cuando pienses en todos los retos que debes de emprender ya sea en tu escuela, en tu familia, iglesia ó cualquier lugar, recuerda la vida de Moisés. Y piensa que las situaciones más complejas de tu pasado podrán ser utilizadas por Dios para cumplir su propósito en ti y en la vida de los demás.

Fuente


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Wednesday, October 21st, 2009 Articulo No Comments

Luis Palau – ¿Me caso o no me caso?

¿Me caso o no me caso?
Luis Palau

Mis padres se oponen a mi casamiento. Dicen que mi novia es inferior a mí en cultura y educación.  ¿Abandonaré mis planes por complacer a mis padres?

Quien se va a casar es usted y no sus padres. Sin embargo, aunque la decisión depende de usted, la opinión de sus padres es de suprema importancia. Cuando usted tome la decisión, la responsabilidad será enteramente suya. Pero el consejo de sus padres es muy valioso pues está basado en experiencia, la que generalmente da sabiduría e intuición.

La Biblia, en Efesios 6 dice:

“Hijos, obedezcan a sus padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra”.

El hecho de que usted me hace esta pregunta, indica que no está seguro de su amor hacia su novia. De otra manera, usted mismo hubiera convencido a sus padres.

Al pensar el asunto ante Dios, debe responder honestamente a las siguientes preguntas:

1. ¿Me siento orgulloso de mi novia, o me avergonzaría de presentarla a un personaje importante?

Cuando le hice esta pregunta a un amigo mío, me contestó: “Mira, aunque la quiero mucho y es bonita, de veras me daría vergüenza presentarla porque le falta educación, no sabe expresarse bien, ni vestir apropiadamente”. Entonces le respondí: “En ese caso, seguro que ella no es para ti”.

Si usted no está orgulloso de su novia, si se avergüenza de presentarla a los demás, significa que en realidad no la ama.

En el cántico al amor en la Biblia, en 1 Corintios 13 dice:

“El amor es sufrido, es benigno, el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, el amor no se envanece”.

Cuando un novio considera que su novia es inferior, quiere decir que está envanecido y por ende no hay evidencias de verdadero amor.

2. ¿Siento respeto por mi novia, o me tomo libertades de maltratarla?

¡Cuántos novios maltratan a su novia y sin embargo insisten amarla verdaderamente! Se están engañando a sí mismos y engañando a su novia.

El mismo cántico al amor de 1 Corintios 13 continúa así:

“… el amor no es indecoroso, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor, no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser”.

Si cuando usted se enoja hiere fácilmente a su novia con palabras tajantes, sería otra señal muy evidente de que todavía no conoce el verdadero amor. Claro está que todos tenemos debilidades y a veces perdemos la paciencia, pero si usted ha perdido el respeto por ella y se toma libertades de maltratarla, ya sea con palabras o con hechos, lo mejor es que haga un algo en el camino de su vida y en oración le pregunte a Dios si de veras ama a esta chica o no.

3. ¿Tengo plena confianza en el amor y la fidelidad de ella, o hay celos y sospechas infundadas dentro de mi mente y corazón?

Hay que tener en cuenta que los celos son una proyección de nuestra propia infidelidad. Muchas veces una persona es celosa porque ella misma fue infiel anteriormente y luego sospecha que su novia también lo sea.

Los celos según la Biblia son obra de la carne, de nuestra naturaleza pecaminosa y nuestro YO egoísta descontrolado.

Cuando una persona tiene celos y sospechas infundadas llegando al punto de hacer el ridículo, debe tomar una firme determinación. En primer lugar, arrodillarse ante Dios y pedir perdón, porque los celos son un pecado que destruye la relación entre novios o cónyuges. Dios está siempre dispuesto a perdonar. Pero el perdón no basta, porque a menudo los celos persisten.

Debe pedir a Dios mismo que venga a ordenar su mente en la persona de Jesucristo orando: “Jesucristo, te necesito en mi corazón. Quita con tu poder este egocentrismo que me hace sospechar de la persona que más amo en el mundo. Apodérate de mis pasiones y arráncalas de mi ser. Líbrame de estos celos que me agobian”.

Después de esta oración usted va a experimentar la libertad que el Hijo de Dios otorga. Abrale su corazón a Cristo, El va a renovar su mente, quitándole los celos y sospechas que le impiden gozar de la felicidad que tanto anhela. Ponga su vida en las manos de Cristo ahora mismo.

4. ¿Podemos conversar juntos largamente sin aburrirnos, o no encontramos nada en común para conversar?

Hay un adagio que dice: “El verdadero amor habla”. El verdadero amor desea comunicar, pero cuando una pareja joven no encuentra nada de qué hablar, ¿podrá entablar amistad para el resto de sus vidas?

El matrimonio no es solamente amor físico, sino que incluye también amor moral y espiritual. Implica una íntima comunicación entre el hombre y la mujer.

5. ¿Trato de ser un hombre que inspire su respeto, o pretendo imponerme ante cualquier circunstancia?

Esta es una pregunta sumamente importante. La Biblia dice en Efesios 5:

“Someteos los unos a los otros en el temor de Dios”.

El verdadero amor acude siempre a la mutua comprensión, al común acuerdo, a la sumisión de voluntades. Pero la sumisión es difícil. La Biblia dice que sin Cristo es imposible, porque están en juego dos voluntades egoístas. La única manera de lograr mutua sumisión es que ambas partes se sometan primero a Cristo.

6. ¿Somos mi novia y yo verdaderos creyentes en Jesucristo, o no?

La Biblia dice en 2 Corintios 6:

“No os juntéis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿y qué comunión la luz con las tinieblas?”

¿Tienen usted y su novia a Cristo en el corazón? Ambos deben poner sus vidas en las manos libertadoras de Cristo, de lo contrario nunca van a ser totalmente felices. Esta es la base sólida para tomar la decisión de casarse o no con su novia. *

Ev. Luis Palau


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Tuesday, September 8th, 2009 Articulo, Predica 4 Comments

Luis Palau – Locamente Enamor@

engo veinticuatro años y estoy locamente enamorado de una chica, pero desafortunadamente, ella me desprecia.   He tratado por todos los medios de expresarle mi amor, pero ella no ha querido poner oído a mis súplicas. Sale con otros muchachos sin importarle mis sentimientos. Estoy desesperado. He deseado entregarme a las drogas o al alcohol y hasta he tenido deseos de suicidarme. Para mí la idea de la felicidad ha muerto. No sé si sus consejos me pueden ayudar, pero los espero.

Respuesta:
Mi estimado caballero, veo que usted tiene veinticuatro años de edad y un corazón casi diría adolescente. Pero quiero responder con seriedad a su carta, ya que existe seriedad en el contenido de la misma.

Primero, sepa que no puede haber verdadero amor cuando no hay comunicación ni confianza entre dos personas. Todos corremos el peligro de confundir emoción, y a veces pasión, con el verdadero amor. En el caso suyo, se trata de una emoción, una fantasía, que no tiene fundamento en la realidad, porque usted obviamente no conoce a esta señorita, ya que si la conociera tal como ella es, comprendería su proceder.

Hay un pasaje escrito hace centenares de años por un famoso profeta en el cual Dios se dirige al mismo y le dice lo siguiente:

“No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Dios no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo
que está delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón” (1 Samuel capítulo 16).

Dígame joven, ¿conoce usted cuál es el comportamiento de esta señorita en su casa, en su vecindario, en la escuela o el empleo? ¿llena ella los requisitos de una muchacha ideal para el matrimonio? Me refiero ideal en cuanto a cualidades espirituales y a la actitud de su corazón, de su personalidad. Usted sabe que uno no debe casarse por puro atractivo físico, que es lo que lamentablemente demasiadas personas hacen.

Le hago otra pregunta, ¿qué tipo de hombre es usted? ¿es usted la clase de hombre que esta señorita respetaría y querría como esposo para vivir con ella treinta, cincuenta, sesenta años? Es una pregunta vital.

Lamentablemente, somos egoístas y muchas veces en lugar de pensar en qué clase de persona somos para que la otra persona nos respete, nos ame y quiera casarse con nosotros, pensamos en lo que a nosotros nos conviene y qué clase de persona es la otra en quien estamos interesados. ¿Es usted de los que practica lo que dice Filipenses capítulo 4?  Dice:

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”.

Y luego en el mismo libro de Filipenses capítulo 2, dice lo siguiente:

“No hagan nada por egoísmo o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo”.

Estimado joven, usted debe reaccionar, tiene que despertar y frenarse de una vez. Usted mismo se ha creado un estado irreal. No quiere ser rechazado por esta jovencita, pues sus sentimientos egoístas están luchando dentro de su corazón y usted francamente, está en conflicto.

Habla del suicidio, el alcohol y las drogas, sencillamente porque su arrogancia y orgullo lo están destrozando. Usted no puede seguir diciendo que está enamorado de esta joven cuando al mismo tiempo piensa en la borrachera y el suicidio. Eso no es amor y de esta manera nunca va a crear un hogar feliz.

Usted debe reconocer que la solución al problema del falso amor que usted llama “locamente enamorado”, no se halla en las drogas o el alcohol, ni en el suicidio. La solución al dilema de su alma es Cristo viviendo en su corazón. Usted necesita un cambio de emociones, un cambio de actitud, un cambio de comprensión de lo que es la vida. Y la vida sin Cristo no es vida.

Si usted no tiene a Cristo en el corazón, no se sorprenda que su vida siga a los tumbos; que otros lo rechacen; no se sorprenda que se encuentre desesperado. Jesús dijo en San Mateo capítulo 9:

“Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos”.

Y en San Juan capítulo 15 dijo:

“Separados de mí, nada podéis hacer”.

El dilema suyo, aunque ahora se enfoca en el amor que usted dice sentir por esta jovencita, brota de su corazón. Si usted acepta a Cristo en su corazón, va a tener una actitud calma, genuina, una actitud sin intereses egoístas hacia esta joven.

¿Por qué no le abre su corazón ahora mismo, en este instante? Dígale, “Señor Jesús, he fracasado, estoy ciego, necesito que me perdones, que me guíes, que me cambies. Entra a mi corazón”. Haga esa decisión y su vida comenzará a cambiar.

Luis Palau


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Thursday, September 3rd, 2009 Articulo, Jovenes 11 Comments

Como vivir tu Liderazgo al máximo, en el ministerio Juvenil

Por Paolo Lacota

Con pasos cortos se acercaba. Era una mujer de baja estatura y muy delgada que llegaba a Calcuta (India) cuando los agentes de migración, requiriendo sus documentos de identidad, le preguntaron: “¿Cuál es su nombre?”. Ella respondió: “Soy Teresa”. “¿Y cuál es el propósito de su viaje?”, indagaron. Ella dijo con mucha firmeza: “Vengo a ayudar a India”. El hombre la miró fijamente, replicando: “¿Tiene dinero?”. Ella tomó su bolso y dijo: “¡¡¡Tengo tres monedas y tengo a Jesús, puedo hacer cualquier cosa!!!”.
En una cultura como aquella, una mujer no tenía lugar en la sociedad, mucho no podía hacer. Pero aún así la dejaron pasar. Tal vez por las tres monedas más que por lo que podía aportar a la sociedad. Además, era una simple desconocida nacida en Skopje, Albania. Nada alteraría el curso de la historia.
Pero con el transcurrir de los años, antes que ella muriera, cada presidente o ministro en todo el mundo, sabía quién era ella. La que con tres simples monedas y Jesús afectó el mundo entero, porque decidió ser fiel a Dios y ayudar a ese pueblo.
Cuando decides tomar lo que Dios te dio para servir a otros, ocurren cosas que ni imaginaste.

No necesitas ser un súper dotado para servir. Ni siquiera necesitas saber leer, escribir o tener una certificación con las mejores calificaciones para hacerlo. No necesitas llegar hasta un postgrado en tus estudios para ayudar a la gente que está a tu alrededor.
Martin Luther King, Jr. Lo dijo de esta manera:
“Todos pueden ser grandes…
…Porque todos pueden servir.
No tienes que tener un diploma para servir
No tienes que saber gramática para servir
Sólo necesitas un oído lleno de gracia y un alma impulsada por el amor”

Servir es un estilo de vida, que te llevará a experimentar los momentos más gratificantes de tu vida si lo haces con la motivación correcta. De ahí la importancia que como Líder juvenil conozcas el potencial que Dios te ha dado y empieces a buscar oportunidades para desarrollarlo y así vivir tu vida al máximo. Para ello, considera lo siguiente:

Ten un propósito por el que valga la pena vivir.

Jack Morrison, bombero de vocación, lucha arduamente por abrirse camino entre llamaradas de fuego y explosiones dentro de un gran almacén. Su objetivo es rescatar a un ciudadano atrapado por el intenso fuego. Ingresa al almacén y en el empeño de seguir avanzando para salvar a la víctima, un derrumbe lo sorprende dejándolo atrapado entre escombros y metales de las estructuras caídas.
Desde afuera, el capitán Mike Kennedy -mentor, amigo y jefe de bomberos de Jack- hace todo lo posible por rescatarlo con vida.

Hay camiones cisternas de la unidad de bomberos, luces, sirenas, helicópteros, gigantescas llamas y columnas enormes de humo subiendo del gran almacén. Adentro de aquel edificio ardiente, Jack Morrison está inmóvil en el suelo, atorado por los escombros y pedazos de edificación que hace instantes habían caído sobre él. Es en ese instante que empieza a recordar y a visualizar en su mente escenas pasadas de su vida. Entre ellas, el momento en que conoció al Capitán Kennedy, sus inicios y el descubrimiento de su pasión, profesión y vocación: ser un rescatista y salvar vidas, enfrentando todo tipo de peligro, obstáculos y dificultades; poniendo en riesgo su propia vida a favor de personas que ni siquiera conoce, hasta el trágico momento en el cual se encuentra atrapado.

Cada recuerdo denota la desinteresada motivación de cumplir con su deber. Esas historias vividas asoman pensamientos que le hacen suponer que cumpliendo y desarrollando su vocación fue que Jack encontró a sus más cercanas amistades, conoció al amor de su vida, experimentó la realización de sus sueños y entendió que las verdaderas recompensas a su labor son los rescates logrados a lo largo de su carrera.

Mientras Jack se encuentra caído, aguardando ahora su propio rescate, afuera de aquel edificio sus amigos y compañeros de vocación trabajan arduamente por salvarlo de una tragedia de la cual parece imposible salir con vida.
Quizá hasta aquí no se había dado cuenta, pero Jack había descubierto su propósito en la vida sirviendo a otros.

Dos grandes interrogantes surgen de aquel filme titulado “Brigada 49”:

¿Qué lleva a un hombre a entrar a un edificio en llamas cuando todo el resto está corriendo hacia fuera? ¿Por qué los bomberos dejan a sus familias todas las mañanas para arriesgar sus vidas por extraños?

La palabra clave que responde a ambas interrogantes es: “Propósito”.
Lo hacen porque es el motivo de sus vidas. Lo hacen porque lo llevan adentro, porque es la razón de sus existencias, y aunque tienen la posibilidad de estar haciendo cualquier otra cosa, saben que no sería lo mismo.
La valentía, la audacia, el coraje y la lealtad afloran en ellos, desde el día en que descubrieron que esa es su vocación y su propósito.

Al reflexionar sobre nuestro propósito en la vida, recuerdo las palabras de Henry Ford, pionero de la industria automotriz, quien dijo: “Todo el secreto de una vida exitosa es descubrir qué estamos destinados a hacer, y luego hacerlo”.

En primer lugar tienes que entender y asumir que tú eres el capitán de tu vida y la persona a quien Dios coloco para guiar a tus jóvenes. y que tienes la responsabilidad de llevar tu vida hasta el destino que Dios trazó para ti y también de ayudar a tus chicos a que puedan los propósitos de Dios para ellos.
No tendrás la oportunidad de culpar a otros de dónde y en qué situación te encontrarás en 5 o 10 años. A esa altura estarás viviendo las consecuencias de tus decisiones de hoy. Es tu responsabilidad averiguar cuáles son los caminos que tienes que recorrer y utilizar todos los recursos que Dios te da para encaminarte hacia aquello que Él tiene preparado para ti. De esta manera puedes trazarte metas que te acercarán a la misión que tienes en esta vida. Sólo tú puedes descubrir el propósito que Dios tuvo al crearte. Sólo recuerda que sea cual fuere ese propósito siempre apuntará a servir a tu generación, a dejar una huella en la vida de los que te rodean.

“Los sueños de Dios, no caben en tus sueños, pero tus sueños si caben en los sueños de Dios… sueña en grande, pero asegúrate que en tus sueños estén incluidos los sueños de tus jóvenes, y ten por seguro que entonces sí será un sueño de Dios”.

Busca oportunidades para servir, no para sobresalir.

A veces pensamos que a través del servicio podremos escalar posiciones y llegar a sitiales o metas que nos hemos propuesto, otras veces usamos el servicio como una excusa para alcanzar ciertos privilegios, pero debemos corregir esta errada motivación y entender que el poder servir a otros en sí ya es un privilegio, un honor y una recompensa. Debemos canalizar nuestras motivaciones a través del amor y del agradecimiento. Debemos servir porque entendemos que es parte de los privilegios que Dios nos permite hacer, y porque entendemos la grandeza y el honor de ser parte de de este gran operativo de rescate, de un mundo perdido que necesita con extrema urgencia experimentar el amor incondicional de Dios a través de nuestras vidas.

Un gran ejemplo de canalizar nuestros talentos como una oportunidad para servir a otros y no solamente para sobresalir o destacarnos en algo, fue Eric Liddell, uno de los misioneros que más ha impactado mi vida, él fue hijo de una pareja de misioneros que había entregado su vida a servir en la China. Desde muy pequeños Eric y sus hermanos vieron a sus padres dedicarse con una pasión inconmovible al pueblo chino. En 1920 se inscribió en la Universidad de Edimburgo, donde descubrió sus aptitudes y desarrolló sus dotes atléticos, ganando grandes premios, y destacándose como corredor.
En el momento cúspide de su carrerra deportiva, habiendo conseguido la medalla dorada en las olimpiadas de Paris en 1924, y batiendo un nuevo récord mundial, decide dejar todos sus logros de lado, para correr una mejor carrera, servir a Dios.
Luego de terminadas las Olimpíadas de París, y de haber concluido sus estudios universitarios, regresó a China, en donde sirvió como misionero desde 1925 hasta 1943. Su trabajo como misionero tuvo el adicional de gran riesgo para su vida ya que se produjo la invasión japonesa a China. En 1943 Liddell, junto a otros misioneros americanos, pasó a trabajar tras las líneas japonesas. Ese mismo año aparecieron los primeros síntomas de la enfermedad que le provocaría la muerte, un tumor cerebral. Al poco tiempo fue internado en Weishien. Dos años más tarde el extraordinario corredor olímpico y abnegado misionero falleció en China.
Al enterarse de la muerte de Lidell, Escocia y toda Gran Bretaña estuvieron de luto.
Su enfermera relata que sus últimas palabras fueron de regocijo por la tarea cumplida: “Lo he entregado todo”.
La pasión de servir a esa nación no fue detenida por la fama ni por el dinero, había dedicado su vida por ayudar y dar a conocer a Jesús. La habilidad de ser un gran corredor lo utilizó para servir a otros. Durante la guerra corría kilómetros trasladando a los heridos para que sean atendidos.
En una ocasión Eric dijo: “No tienes que ser famoso o especialista para servir al Señor. Dios pregunta solamente si en lo que te desempeñas lo haces con sinceridad y fidelidad. Dios te ha llamado para que lleves fruto, y ése fruto debe permanecer. Dios honra a sus fieles, y él honrará tu obediencia, con una vida que trasciende hasta la eternidad. La entrega completa a Cristo es la victoria total”.

Involúcrate en la causa
Tiempo atrás con mi esposa y mi hija tuvimos la oportunidad de visitar el Gran Cañón en Arizona, Estados Unidos; y las Cataratas del Iguazú, Brasil. Al llegar a estos lugares uno dice wow! Como puede alguien dudar de la existencia y el poder de Dios ante tales majestuosidades. En verdad es impresionante, es imposible olvidarlas. Quedan grabadas en la mente. Creo que forman parte de las maravillas más grandes de las que podemos ver en la tierra. Sin embargo, hay otra maravilla en el mundo que muchas veces no vemos o no le damos el elogio que se merece. Una maravilla que cuando la notas marca tu vida para siempre y deja una huella imborrable en ti. Es una especie en peligro de extinción que tiene un valor incalculable para la raza humana, que marca la historia de la humanidad. Esa especie en peligro de extinción son padres que enseñan la Biblia a sus hijos, instruyéndolos a vivir bajo sus principios. Son maestros en escuelas y universidades que con sus vidas reflejan el amor de Dios. Son empresarios que aportan sus impuestos al gobierno, que dan un trato justo a sus empleados y sirven honestamente a sus clientes con la calidad que prometen. Son hombres y mujeres que deciden escoger hacer lo correcto antes que escoger solo lo que les conviene. Son Líderes juveniles que con sus vidas modelan a Jesús, que instruyen en las escrituras a las nuevas generaciones y que entregan sus mejores años a esta causa.

Es hora de actuar, sé parte de esta especie que no se extinguirá.

Comienza desde donde estás y con lo que tienes en tus manos, recuerda que muchos hombres y mujeres que marcaron la historia empezaron sirviendo con pequeñas cosas que luego se convirtieron en gigantescos milagros. Empieza sirviendo en los pequeños detalles de la vida. Cuando ayudas a algún anciano o a alguna persona con necesidades específicas estás sirviendo; cuando prestas atención a un amigo que necesita ser escuchado también lo estás haciendo. Proponte a ayudar en tu hogar, a tus padres, a tus hermanos; muéstrate accesible ante cualquier necesidad que veas a tu alrededor. No olvides que cuando predicas del amor de Dios con tus acciones y palabras en tu familia, en tu grupo de jóvenes, en la universidad o en tu trabajo estás sirviendo.

Fuiste creado para brillar e iluminar el camino de los que están cerca de ti. Sé incluyente; anima a los demás; inventa cosas nuevas; desarrolla tus talentos; estruja al máximo tu imaginación; busca nuevas oportunidades; piensa ideas ingeniosas; crea soluciones a los imposibles para otros; no bajes los brazos; descubre nuevos horizontes; sueña en grande; extiende tu mano; comparte con otros; aprende de los demás y nunca, nunca dejes de vivir y compartir el amor incondicional de Dios.

No olvides que las consecuencias del servicio son sumamente poderosas, generan bendiciones que no podrás dimensionar hasta dónde llegarán. Vendrán desde el cielo con consecuencias eternas dejando una huella imborrable en las personas a quienes has ayudado y también llegarán a tu vida por haber sembrado semillas de servicio, cosechando una vida llena de consecuencias sobrenaturales. Cuando eso suceda no olvides que: “Cuando Dios te bendice, es simplemente para que puedas servir a más personas”. Y que la mayor recompensa es saber que tu vida sirvió para ayudar y rescatar de la desesperanza y el dolor a otros. Tal como lo reflejan las palabras de Jesús en Mateo 28.20: Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

“Hay un destino que nos vuelve hermanos, ninguno sigue su camino solo. Todo lo que damos a la vida de los demás, regresa a nuestra propia vida”.
Edwin Markham

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Saturday, August 29th, 2009 Articulo, Jovenes 5 Comments

Luis Palau – ¿Un musico se me declaro?

Soy una joven de dieciséis años y estoy comprometida para casarme en pocas semanas. Ahora un joven músico se me ha declarado. Me propone matrimonio y estoy confundida. ¿Con cuál de los dos me casaré?

Primeramente usted tiene sólo dieciséis años de edad. En mi opinión es demasiado jovencita y se demuestra en su carta que todavía le falta crecer y madurar antes de hacer una decisión tan seria. Me da mucha pena que ya esté comprometida para casarse.

Usted es una niña de familia; se ve por su carta y por lo que me cuenta. En vista de su confusión, por la declaración de un músico (que me explica usted de dónde surgió este músico) siendo que ya está comprometida para casarse, quiero darle las siguientes recomendaciones.

Primero, rompa su compromiso con el joven con quien se va a casar. Le digo esto porque en mi opinión, en la totalidad de su carta usted me revela que le falta convicción en cuanto a casarse con ese joven.

Segundo, debe rechazar la declaración y el pedido de matrimonio del joven músico. ¿Por qué razón? Vuelvo a decir, porque usted es muy jovencita y porque ese músico no puede ser un hombre serio. Apenas le ha llegado a conocer y ya se le declara para casarse. Es una tontería. Yo le digo que debe dejar a estos dos jóvenes.

Tercero, mi consejo, que no nace de mí, sino de la mejor sicología y mejor aún, de la Biblia, que es la Palabra de Dios, es que usted tiene que consultar con sus padres, no sólo acerca de estos dos jóvenes, sino también de todo otro joven con quien se ponga de novio de seriedad.

Me da la impresión que usted es una señorita bonita para que tantos jóvenes quieran casarse con usted. No se deje engañar por su apariencia y por el atractivo que usted tiene para los jóvenes y para los hombres. La Biblia dice en Proverbios capítulo 31:

“Engañosa es la gracia y vana la hermosura; la mujer que teme a Dios, ésa será alabada”.

Hable con sus padres. Lo que usted me contó con tanta confianza en su carta, cuénteselo a ellos, quienes seguramente van a protegerla y ayudarla a tomar inclusive la difícil decisión de romper con ese compromiso.

En el libro de los Salmos capítulo 32 Dios promete lo siguiente:

“Yo te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre tí fijaré mis ojos”.

Arrodíllese ahora mismo y hable con Dios largamente. En vez de perder tiempo conversando con sus amigas sobre este tema, hable con sus padres, pero primero hágalo con Dios. Ábrale su corazón. Derrame su alma ante El, quien le va a guiar y encaminar, porque Dios dice:

“Yo te haré entender y te enseñaré”.

¡Qué bueno es pertenecer a Dios! ¿No le parece?

Luis Palau

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Thursday, August 27th, 2009 Articulo 3 Comments

Video – Jeffrey De Leon – Entrevista


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Monday, August 17th, 2009 Videos 1 Comment

Lucas Leys – ¿Qué fue lo que hizo a Michael Jackson tan influyente?

Por Lucas Leys

No caben dudas de que hay mucha tela por cortar a la hora de hacer una evaluación moral o artística de Michael Jackson. Sin embargo creo que también vale la pena prestar atención a cómo es que se genera un fenomeno cultural de tamaña influencia. Mientras me encuentro en un bello hotel de Cali Colombia puedo observar como la TV y la gente a mi alrededor parece no poder prestarle atención a otra cosa que a los avances de lo que ha sucedido con su muerte. Por eso es tan relevante la pregunta: ¿Cómo hizo este aparentemente fragil ser humano para convertirse en un icono cultural de impacto planetario? Sea para bien o para mal es indudable que Mr Jackson cautivó el inconciente colectivo del mundo entero por algunas décadas y por eso sin hacer un análisis de su música (no es mi rubro) o de su estilo de vida (ya se encargagán de eso otros) hay algunas cosas que a mi juicio son lo suficiente intrigantes como para analizar desde la perspectiva del liderazgo de la nueva generación:

1. Estuvo adelantado a su época.
Insisto en no comentar demasiado respecto a su música pero es de común apreciación que Jackson provocó algunos sonidos que siguen sonando contemporaneos años después. Sus shows fueron por muchos años de exhibición futurista, sus video clips cambiaron el genero y su cruce de fronteras raciales estuvo adelantado a la diversidad que el mundo disfruta hoy.
2. Fue ecléctico e inclusivo en su atracción
Partiendo del punto anterior- para muchos músicos Afroamericanos, Jackson fue quien primero les ayudó a llegar al público blanco- no se puede decir que su música y estilo fuera para una raza o tiempo sino que en estos días se puede notar que gente de todas las razas se sintió identificada con su música (mientras escribo esto, en la tv pasan escenas de un homenaje que le están haciendo en este monento en las Filipinas y que se mezcla con imagenes de su video Blanco y Negro.)
Hoy por hoy esto me llama la atención siendo que en esta versión de Generación Líderes estamos hablando de cómo “discriminar la discriminación” de nuestras iglesias y disfrutar el diseño racial y social de Dios.
3. Creó una estética singular.
Un guante blanco en una mano basta para pensar en él y ni hablar de su uniforme negro-seudo militar. En una época en que es evidente cómo las marcas y la iconografía son importantes para las nuevas generaciones vemos un artista que creó una estética definida alrededor de su persona.
4. Apeló a la imaginación.
Sus videos son claramente historias siendo contadas a través de la música. Claro que el 90 por ciento de los videoclips pretenden eso, pero nadie lo ha logrado como lo lograba él. Siempre estaba apelando a la imaginación de su seguidores a través de ellos y de hecho su video más popular Thriller fue el que creó el concepto de contar una historia en un clip de video. Incluso su excentricidad en la vida diaria agitaba la imaginación del inconciente colectivo (¿Dormía en una cama de Cristal? ¿Cuántas operaciones se hizo?) Quizás esto sea lo que menos me guste reconocer, pero su excentricidad fue una importante herramienta para su mercadeo.
5. No copió a nadie
Los verdaderos íconos de influencia nunca son imitadores. Por eso me entristece cuando veo a Benny Hinns latinoamericanos, versiones evangélicas de algo secular o a versiones vernáculas de algun predicador destacado.
Sin dudas que Jackson tuvo sus influencias y en el apogeo del breakdance había otros que bailaban como él, pero la combinación de su manera de bailar, de hacer videos y usar su voz fueron únicas. Él sabía que quien copia es siempre número dos.
Insisto que no estoy haciendo una apología de su estilo de vida ni un analisis conciensudo de su música e influencia; Pero estas 5 características creo que le ayudaron a ser el ícono que llegó a ser y que nos pueden hechar algo de luz a nosotros respecto a cómo es posible ser de influencia en el medio en que nos movamos.


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Monday, July 27th, 2009 Articulo 15 Comments

No permitire que nadie me domine

El deseo de vivir impulsa todo. Cuanto existe busca la perfección. El ansia de consumación es quizás el más fuerte de los impulsos.  1 Corintios 9.24-27; 1 Timoteo 6.11-12

La religión tiene sus raíces en esa ansia de vivir; la religión es el ansia cualitativa de la vida.

Queremos vivir, no sólo plenamente, sino mejor. El deseo de vivir se puede convertir en el deseo del poder, a menos que sea dirigido por factores cualitativos. El deseo de gobernar puede degenerar en tiranía, si no está controlado por la Voluntad de Dios.

Pablo sugiere este deseo de dominio en estas palabras: “Todas las cosas me son licitas, más no todas convienen: todas las cosas me son lícitas, más yo no me meteré debajo de potestad de nada”. (1 Corintios 6.12).

Esa frase: “Yo no me meteré debajo de potestad de nada”, es la declaración más grande de un propósito vital que se haya proferido. El hombre dominado en lo absoluto por la voluntad de Dios no estaba dispuesto a ponerse debajo de la potestad de nada.

Invirtiendo el orden: Quien no está en forma absoluta bajo la potestad de Dios, se encuentra bajo el dominio de todo: de sí mismo, de los demás, de las circunstancias, del mundo, de las contrariedades, de la desilusión.

Algunos son dominados por el mundo. El proceso previo es lento y callado. Apenas si nos damos cuenta de lo que sucede, pero nos vamos dejando dominar por una visión materialista. Se cuenta la historia de un pajarillo al que se le ofreció un gusano a cambio de una pluma.

El pajarillo pensó que aquello era un buen negocio. Se ahorraría la molestia de buscar un gusano y una pluma ni la echaría de menos. Pero un día despertó para hallarse con la amarga realidad de que había perdido todas las plumas y no podía volar.

Había cambiado su poder de volar por un gusano. Estaba atado a la tierra. Algo semejante nos está sucediendo: los poderes del alma, los valores morales, la facultad de remontarnos la estamos cambiando por cosas materiales. De seguir así, muy pronto el hombre será un alma muerta rodeada de insignificancias.

Hay personas a quienes domina el dolor de la muerte de un ser querido o el desencanto. Se retiran a un rincón como el perro golpeado huye con la cola entre las piernas. La vida es mucho para ellas. Están vencidas. Se entregan a la lamentación inútil. Su deseo de vivir se convierte en un lamentarse sin cesar respecto de la vida.

Dios mío, aparte de Ti soy dominado por una infinidad de cosas. Contigo nada me domina sino Tú. Así, me siento libre. No permitas que me dominen ni la tristeza ni la angustia. Ayúdame a vencer todas las circunstancias. Por Cristo Jesús. Amén.

Tomado del libro: Vida en abundancia

E. Stanley Jones

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Monday, July 20th, 2009 Articulo, Jovenes, Predica 1 Comment


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