Libro
PÓNGASE DE ACUERDO EN ESTO
Si está casado, póngase de acuerdo con su cónyuge en el presupuesto. Solamente esta frase exige por sí sola un libro que describa cómo lograrlo, pero la realidad es esta: si no trabajan juntos es imposible triunfar. Una vez que se llega a un acuerdo respecto al presupuesto y está por escrito, haga un compromiso serio de que nunca hará nada con su dinero que no aparezca en el papel. El papel es el jefe del dinero, y usted es el jefe de lo que se escribe en el papel. Pero tiene que ajustarse al presupuesto, o esto no es más que una elaborada teoría.
Libro: “Transformación Total de su Dinero” Pagina 113
VIENE DE ADENTRO (Andy Stanley)
DESCARTANDO LAS MULETAS
¿Cuánto tiempo va a permitir usted que la gente que le ha hecho daño controle su visa?¿otro año?¿otro capítulo?¿Cuánto tiempo? Esa pregunta puede ser frustrante porque pensamos de modo ingenuo que no tenemos ninguna alternativa para el asunto.
En tanto que es verdad que no se puede deshacer lo que está hecho, es igualmente cierto que usted no tiene que permitir que el pasado controle su futuro. En unas pocas páginas voy a hablar en detalle de cómo desalojar de su corazón la ira, pero esa información no será útil mientras no haga lo que Margaret hizo. Primero tiene que decidir que puede sr libre. Luego tiene que dejar de usar su historia como pretexto.
El problema es que las buenas excusas rara vez se llenan de polvo. Las usamos, y las usamos, y las usamos. Usted tiene que decidir dejar a un lado sus muletas. Recuerde, su historia explica su conducta, no la excusa. Mientras no esté dispuesto a abrazar esta verdad sencilla pero perturbadora, nunca sacará la ira del cubil oculto de su corazón. Además, justificar su conducta recitando su historia sigue dándole poder a las personas que le han hecho daño. ¿Por qué continuar permitiéndole esa clase de influencia en su vida?
UN FIN SORPRENDENTE
Hay una manera apropiada de usar su historia: no como excusa, sino como testimonio del poder de Dios para libertarlo de su pasado. Cuando usted le permite a Dios tener acceso a esa parte del corazón que alberga su ira, algo asombroso sucederá. Su historia ya no explicará su conducta, sino estará en agudo contraste con ella.
Tal vez conoce a alguien que parece que lo tiene resuelto todo, alguien que avanza por este mundo con confianza, gracia y nunca tuvo ningún tropiezo en el camino. Luego oye su historia, y esta le parece casi increíble. Usted se queda pensando: ¿cómo puede alguien que creció en un medio ambiente tan doloroso llegar a se tan… tan… perfecto?
Eso es lo que sucede cuando una persona deja de usar su historia como justificación de su ira y más bien permite que Dios haga una cirugía en su corazón.
DOS MITOS ACERCA DEL CONFLICTO
Fragmento del libro “10 Mandamientos del Matrimonio”
DOS MITOS ACERCA DEL CONFLICTO
El cuarto mandamiento para un buen matrimonio es cuestionado por varias parejas. Dice así: Harás que el conflicto sea tu aliado.
La razón por la que las parejas cuestionan este mandamiento es debido a un par de mitos maritales que aún prevalecen. Por lo tanto, permítame refutar estos mitos.
1. Los buenos matrimonios no tienen problemas
¿Ha peleado alguna vez con su cónyuge? ¿Ha reñido por algo? Si es así, lo felicito. Quiere decir que tiene un matrimonio perfectamente normal.
Algunas personas piensan que dos personas que se aman jamás sufrirán el mínimo conflicto. Eso no es verdad. Todo matrimonio tendrá conflictos, no importa lo bien que se lleven o la madurez espiritual que tengan. Es una parte normal del matrimonio. La pregunta es: ¿Cómo vamos a manejar estas batallas, discusiones, malentendidos, discrepancias y peleas? La respuesta correcta a esta pregunta es la que lo conducirá a unas relaciones maravillosas.
2. Los conflictos hacen daño a los buenos matrimonios
Los conflictos no tienen por qué causar daño a un matrimonio bien constituido. En realidad, los conflictos son una parte importante de todo buen matrimonio. Cuando los manejamos con sabiduría, pueden llevar a una mayor intimidad mientras que si se resuelven de manera inconveniente, pueden conducir al aislamiento. No podemos decidir cuándo tendremos un conflicto, pero sí cómo debemos manejarlo. Por lo tanto, ¿cuál es su decisión: intimidad o aislamiento?
En muchas maneras, el matrimonio es como dos puercoespines que sienten frío y se acercan en busca de calor. ¡Habrá un conflicto! Por supuesto, si permanecieran separados, no habría conflicto (y seguirían teniendo frío). Para que la unión de dos puercoespines dé resultado, hace falta negociar.
Algunas personas piensan que tienen un buen matrimonio porque nunca tuvieron un conflicto. ¿Cómo cree que resuelven el asunto? Le diré cómo: viven vidas independientes. “Tu haces lo tuyo y yo hago lo mío. Nos ponemos en contacto de vez en cuando para resolver cuestiones menores, pero en general mantenemos agendas separadas”.
Cualquiera puede evitar el conflicto si vive como un puercoespín solitario. Sin embargo, si desea una verdadera intimidad, deben tomar decisiones en conjunto, moverse juntos, no como en un duelo, sino como en un dúo. Después de todo, dos puercoespines que se acercan deben aprender a relacionarse de manera cuidadosa ya que si no lo hacen así podrían hacerse mucho daño. Por eso, de este tipo de conflicto surge la verdadera intimidad que da como resultado un matrimonio sólido.
Todos los matrimonios, buenos y malos, tienen problemas. Y tanto en unos como en otros, esos problemas se parecen. La gran diferencia radica en cómo maneja el problema el buen matrimonio. La Biblia nos enseña: “Considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas” (Santiago 1:2) ¿Por qué dichosos? Porque la prueba produce paciencia y la paciencia produce madurez.
Libro: “10 Mandamientos del Matrimonio” Paginas 81 – 83




