Su dinero frustracion o libertad

April 10, 07 by Oliver

Howard Dayton, el autor del libro “Su Dinero Frustración o Libertad” sugiere en la página 43, OCHO pasos que puede servir de guía para salir de deudas.

1. Haga un presupuesto por escrito
2. Haga una lista de todos sus bienes
3. Haga una lista de todas sus deudas
4. Organice un inventario de pago de deudas
5. Use el ingreso extra
6. No se endeude de nuevo
7. Conténtese con lo que tiene
8. No se rinda

En esta edición vamos a hablar del segundo paso:

El segundo paso es: HAGA UNA LISTA DE TODOS SUS BIENES

Haga una lista con todo lo que tiene: casa, automóvil, muebles, dinero en efectivo, etc. En el libro encontrará una lista que sigue para guiarse.
Valore la lista completa para determinar si debe vender algunos bienes.
“La actitud que usted asuma respecto de las cosas determinará el éxito que obtenga al ir elaborando su salida de las deudas. No piense en cuánto perderá de lo que haya pagado por el objeto que venda. Piense en la cantidad que ganará de inmediato, para aplicar a la reducción de su deuda.”

Mirar como Jesús miró a las personas

December 26, 06 by Oliver

Tomado del libro: “Busquemos a Dios, sirvamos al hombre” de Tommy Tenney, Editorial Unilit.

Mirar como Jesús miró a las personas
¿Por qué no es como yo?
¿Alguna vez se llevarán bien María y Marta?

Cada año ministro en cientos de iglesias y conferencias en América del Norte y alrededor del mundo. He notado una cosa que parece que nunca varía de una reunión a otra, o incluso de una cultura a otra, y es que las personas ven las cosas de manera diferente.

Cuando hablo a las personas acerca de lo que pasó en una reunión, siempre me asombro de las diferentes percepciones que me comentan. ¡Muy a menudo escucho informes completamente distintos de dos personas que se sentaron una junto a la otra en el mismo servicio!

Una persona quizá diga: “Este fue el peor servicio al que alguna vez he asistido. No entendí ni una cosa de las que dijeron, y todos deseaban permanecer de pie por horas y cantar canciones que no conozco y que no me importa aprender. Solo lloraron y hablaron con Dios la noche entera, y nadie habló conmigo. Parecían que bendecían a todos los demás, pero no hacían nada por mí”.