Mujeres

Sonia de Luna – Un sello en tu corazón

Tus sentimientos son tesoros que debes guardar y proteger. El Señor obra en la vida de quienes le abren su corazón.

Lucas 24:15-21 comparte: Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen. Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes? Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días? Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; y cómo le entregaron los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y le crucificaron. Pero nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido.

Este pasaje nos habla de cómo el pueblo de Israel no cambió a pesar de la resurrección del Señor. Él vino a redimir corazones pero encontró resistencia. Es importante comprender que el cambio depende de nosotros. La promesa de redención es para cada uno, tómala y no la desperdicies.

Corazón dispuesto a cambiar

Hechos 16: 6-15 relata: Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas. Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio. Zarpando, pues, de Troas, vinimos con rumbo directo a Samotracia, y el día siguiente a Neápolis; y de allí a Filipos, que es la primera ciudad de la provincia de Macedonia, y una colonia; y estuvimos en aquella ciudad algunos días. Y un día de reposo salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían reunido. Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía. Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos.

Pablo tuvo un encuentro con Jesucristo y cambió de forma sobrenatural. A partir de ese momento fue guiado por el Espíritu Santo quien le decía dónde debía ir.  Ahora nos sucede igual. Deja que el Señor oriente tu camino, nada es casualidad, aunque algunas veces no comprendas porqué tus pasos te llevan a cierto lugar o al encuentro con determinadas personas, si estás con el Señor confía en que Él guía tus pasos.

Lidia era una mujer profesional que adoraba a Dios y en ese momento abrió su corazón. A veces no comprendo porqué es necesaria esa apertura cuando ya tenemos abiertos los ojos y el entendimiento. Pero el Espíritu Santo me aclara que el corazón cerrado por ofensas, tristezas, cóleras o enojos endurece toda nuestra voluntad y nos hace vulnerables a influencias negativas. Así como Lidia, debemos comprender la Palabra pero sólo con un corazón blando y dispuesto podremos lograrlo.

Corazón protegido

Proverbios 4:23 dice: Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.

El crecimiento espiritual y material depende de lo que guardamos en el corazón. Si no crecemos más es porque algo no está bien dentro de él.

Proverbios 23:7 complementa: Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él. Come y bebe, te dirá; Mas su corazón no está contigo.

El Señor toca nuestros corazones, transforma, cambia y renueva si le permitimos hacerlo. Analiza tu interior, busca la presencia de Dios para descubrir porqué piensas y sientes que todo en tu vida es negativo. Muchas veces esto sucede porque conectas tu corazón con tu mente y dejas que te domine. Si tienes malos pensamientos tendrás malos sentimientos y llenarás tu corazón de amargura.  Por el contrario si estás lleno de las promesas y amor de Dios nada te turbará y podrás compartir toda esa bendición a tu alrededor.  Lo que sucede en tu corazón se refleja en actitudes y  forma de actuar.

Protege tu corazón. Llénalo solamente de cosas positivas y buenas porque es como una caja fuerte donde se guarda solamente lo más preciado y valioso. No lo llenes de la  basura del resentimiento y dolor que limitarán los frutos de tu existencia. El pastor Cash dice que la vida no que mide por años sino por logros. De nada sirve tu fe sin pruebas palpables que confirmen la herencia de salvación que posees. Para realizarnos necesitamos logros que obtendremos con un corazón dispuesto y abierto al Señor. Sólo donde hay vida hay crecimiento.

Un tesoro en tu interior

Lucas 6:45 dice: El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Si te expresas mal y atiendes a cosas inapropiadas pide al Señor que te de dominio propio. Dice la Biblia que los ojos nunca se sacian, así que de ti depende con qué llenas tus sentidos, mente y corazón. Una persona amorosa tiene a Dios en su interior. Sólo se puede dar lo que se tiene.

Tu corazón es como un cofre de tesoros. Si las actitudes, palabras y pensamientos son malos es porque has guardado basura en tu él. Recuerda que los deshechos  huelen mal y corrompen todo lo que tienen alrededor.  Aunque sea difícil porque tienes años guardándola, debes eliminar toda esa basura de tu interior. Mentir, robar o tener malas costumbres tal vez es más cómodo pero hace daño y no vale la pena darles cabida en ese lugar tan preciado. Todo lo que no construye debe salir fuera. La basura tiene su lugar y no es dentro de ti.

En Filipenses 4:8 leemos: Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

Cuando logres eliminar lo que corrompe, podrás encontrar y utilizar la herencia espiritual que estaba debajo de lo malo. De la misma forma como tu herencia genética te ha dado rasgos físicos, tu herencia sobrenatural fundamenta las maravillas de tu Padre Celestial. Búscala en tu interior y cultívala rodeándote de las personas adecuadas que puedan ayudarte a fructificarla, como tus líderes y pastores. Personalmente he recibido la herencia de la consolación, el perdón y salvación, además de la sanidad y bendición de tener un compañero amoroso y fuerte con quien he construido un sólido matrimonio en el Señor. Todo me fue revelado durante la última noche de un retiro de seis días donde Dios abrió las puertas de mi corazón y supe que me amaba. Estoy segura que todos tenemos testimonios de la obra del Padre.  Él nos ha demostrado de muchas formas cuánto anhela habitar en nuestro corazón. No le niegues la entrada.

Exalta Su nombre tomando tu herencia espiritual. Usa lo que Dios te ha dado para ver los milagros en tu vida. Atesora solamente aquello que vale la pena.

Frutos del corazón

Romanos 14:17 nos comparte:  porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.

Para lograr justicia, paz y gozo, frutos de un corazón sano y limpio debes ser constante en tu aproximación al Señor y su ministerio. No te resistas a su amor. Pídele que saque a luz lo bueno que tienes dentro. Elimina de raíz todo lo que pueda podrir tus sentimientos. El Espíritu Santo te ayudará a hacerlo si le pides restauración. Acércate al Señor que te limpiará de toda impureza y te convertirá en una persona capaz de agradecer y adorarle. Pídele dominio propio y pensamientos renovados para poder ser luz en las tinieblas. Él obrará en tu vida si dejas que reine en tu corazón.


Tags: , , ,

Saturday, June 6th, 2009 Articulo 1 Comment

Joice Meyer – Los secretos del poder espiritual

Los Secretos del Poder Espiritual
Por: Joice Meyer

Contempla a tu Dios Dios es un Dios grande; nada es imposible para Él. Nada tenemos que temer de nuestros enemigos, porque ninguno de ellos es tan grande como nuestro Dios.

Dios es por nosotros; está de nuestro lado. El diablo tiene una posición: está en contra de nosotros. Pero Dios está por encima de nosotros, por debajo de nosotros, a través de nosotros, por nosotros y alrededor de nosotros. ¿De quién, entonces, tendremos miedo?

Así que, como el monte de Sion, no temblaremos, porque Dios está alrededor de nosotros. Y si eso no fuera suficiente, guardé lo mejor para el final: Él está en nosotros, y dijo que nunca nos dejará ni nos abandonará.

La salvación es la más maravillosa bendición que recibimos de Dios, y nos ha sido dado el Ayudador, el Espíritu Santo mismo, que nos da poder para vivir como Jesús. Dios tiene bendiciones y poder espiritual en abundancia para nosotros. Él es poderoso y puede hacer lo que nosotros jamás podemos hacer solos.

Dios desea que permitamos al Espíritu Santo fluir a través de nosotros en poder, para mostrarles a las personas su amor y para ayudarlas con sus dones. Todo está centrado en Él.

Dios elige las cosas débiles y lo necio de este mundo, a propósito, para que la gente las vea y diga:
“¡Nadie más que Dios pudo hacerlo!” Palabra de Dios para ti Porque no tenemos lucha contra sangre y carne [solo contra oponentes físicos], sino contra principados, contra potestades, contra los [espíritus principales que son] gobernadores de las tinieblas de
este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes [sobrenaturales]. Efesios 6:12

La guerra interior
Al hacer guerra espiritual en el poder de Dios, debemos recordar que luchamos contra Satanás y sus demonios, no contra otras personas… ni contra nosotros mismos.

Probablemente, la mayor guerra que libramos es la que se desata en nuestro interior, contra nosotros mismos, cuando luchamos por pasar del punto en que estamos espiritualmente a aquel en que vemos que debemos estar.

Quizá luchemos porque sentimos que deberíamos haber logrado más cosas en la vida; quizá sintamos que somos un fracaso en lo económico o en otras áreas. Pero el hecho es que no podemos cambiar nada irritándonos y luchando en nuestro interior.

Solo Dios puede librar nuestras batallas y ganarlas. Estas batallas internas son verdaderas batallas, y deben ser manejadas como las demás batallas.

Es difícil llegar al punto en que podamos ser sinceros con nosotros mismos en cuanto a nuestro pecado y nuestros fracasos, nuestras incapacidades y fallas, y al mismo tiempo sepamos
que estamos bien con Dios porque Jesús nos abrió el camino al morir por nosotros y resucitar de entre los muertos.

Si luchas en tu interior, saber que estás en buena relación con Dios es una clave fundamental para que puedas tener acceso al poder espiritual.
Podemos ser cambiados al adorar a Dios y contemplarlo; no al mirarnos a nosotros y contemplar nuestras muchas fallas, sino al contemplar a Dios.

Palabra de Dios para ti
Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor. 2 Corintios 3:18

Solo en Jesús
Yo era una persona muy independiente, y Dios comenzó a darme Juan 15:5 en los comienzos de mi andar con Él. Una de las leyes espirituales para recibir poder espiritual de Dios es depender enteramente de Él. Sin fe, no podemos agradar a
Dios.

La fe implica apoyar toda nuestra personalidad humana, en total confianza, en el poder, la sabiduría y la bondad de Dios. Debemos apoyarnos en Él, confiar solo en Él y depender enteramente de Él, quitarnos todo el peso de encima de nuestros
hombros y ponerlo en los suyos. Sin la ayuda de Dios no podemos cambiar nada en nuestra vida. No podemos cambiarnos a nosotros mismos, ni a nuestro cónyuge, ni a nuestra familia, ni a nuestros amigos ni nuestras circunstancias.

Realmente, ¡separados de Él no podemos hacer nada!
Cuando no permitimos que Dios sea Dios, podemos decir adiós a la paz y al gozo. Tratamos de descubrir cómo funcionan las cosas, cuando no tenemos siquiera que tocarlas con el pensamiento.

Nada es demasiado difícil ni demasiado extraordinario
para Dios, pero muchas cosas son demasiado difíciles o demasiado extraordinarias para nosotros. Debemos crecer hasta llegar a descansar en el hecho de que conocemos al que sabe… y estamos libres para confiar en Él.

Es tan liberador decir: “Señor, no sé qué hacer, y aunque lo supiera, no podría hacerlo. Pero mis ojos están en ti.Voy a esperar y observar cómo tú haces todo”.

Palabra de Dios para ti
Y todo Judá estaba en pie delante de Jehová, con sus niños y sus mujeres y sus hijos.Y estaba allí Jahaziel hijo de Zacarías, hijo de Benaía, hijo de Jeiel, hijo de Matanías, levita de los hijos de Asaf, sobre el cual vino el Espíritu de Jehová en medio de la reunión; y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios. 2 Crónicas 20:13-15

Fuente


Tags: , , , ,

Thursday, October 16th, 2008 Articulo 19 Comments

Extreme makeover, attitude edition

Por Marta Gomez

¿Cuántas están contentas? Yo sé que el Señor ha hecho cosas preciosas durante todo este fin de semana. Esta es la última vez que voy a estar con ustedes por este congreso. Yo creo que Dios ha hecho un lazo entre Guatemala y Puerto Rico. Yo creo que el Señor nos ha traído a cada una de nosotras con una asignación especial. Su Pastora ha sentido una inquietud de bendecirlas a ustedes y el Señor ha hecho sus arreglos. Nosotras hemos aprendido a no cuestionar a Dios y a fluir y es algo que tú tienes que llevarte hoy en día. Aprende a fluir y a recibir las bendiciones que Dios tiene preparadas para ti porque a la larga, te va a ir mucho mejor.

Hoy voy a predicar un poco más corto porque quiero ministrar a tu vida; quiero desatar una unción muy linda entre las jóvenes. El mensaje tiene que ver mucho con lo que hacemos. Siempre usamos nuestros cinco sentidos y ¿cuántas de ustedes piensan: Ok, voy a usar ahora el sentido del tacto, o del olfato? ¿Verdad que usted los usa y punto? Pero esos cinco sentidos Dios nos los dio a cada una de nosotras, para que pueda vivir y disfrutar de las cosas que ofrece. Los cinco sentidos nos ayudan a disfrutarlo porque qué rico cuando olemos las flores. El Señor me sanó a mi hace mucho tiempo de sinusitis; yo aprecio el sentido del olfato. Qué chévere que podamos tener el sentido del tacto, cuando abrazamos a alguien, así que el Señor nos ha dado los sentidos para poder usarlos. El sexto sentido es esa intuición que tenemos las mujeres, es un don de Dios y ese sexto sentido tú no lo usas como usamos el resto. Ese uno lo usa a propósito porque lo tienes que desarrollar, que trabajar en él. Y yo les voy a enseñar el sentido de la actitud; todo depende en qué actitud tú estás, así tú vas a percibir las cosas. Las cosas son a través del lente con el cuál usted las mire. Yo vi una película donde había una señora que era testigo en un juicio contra unos jóvenes. Cuando el abogado de los jóvenes fue a investigar, se dio cuenta que la ventana de la señora estaba sucia; que no había forma que la señora pudiera ver más allá. Lo que te quiero decir es     que a veces nuestra visión está tan empañada y ensimismada de los problemas que has tenido en tu vida, que te limita la visión y se te hace difícil cuando escuchas esta palabra, y cuando te decimos que eres una princesa, tú no ves más allá de lo que tienes en el presente, de lo que ves. Cuando te decimos que tú puedes prosperas, tú dices: “yo no puedo prosperar, eso no es para mi”. Lo que pasa es que nuestra actitud está enfocada hacia lo que nos limita y no hacia nuestras oportunidades.

¿Cuántas han visto “Extreme Makeover?. Yo le nombré a esta prédica: “Extreme Makeover, Attitude Edition”. Hoy todas vamos a tener un cambio de actitud. Así que vamos a abrir nuestro corazón. Yo quiero que tú le digas al Señor: “Quita de mi el espejo empañado, sucio. Permíteme verme como tú me ves; que pueda tener todas las cosas que tú quieres que tenga y hacer la voluntad de tu Padre Celestial y cuando  tu vida se acabe y llegues delante de la Presencia de Dios, viejita y sin arrugas (Gloria a Dios por los cirujanos…), el Señor te diga: “Ven sierva fiel, en lo poco fuiste fiel, en lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor”. Así queremos que el Señor nos reciba a todas. La Biblia dice: “La fe sin obras, es muerta”. Así que esto quiere decir que nosotros tenemos una parte que tenemos que hacer; hay algo que tú y yo tenemos que hacer. Así que mira a la que está a tu lado y dile: “De ésta no te zafas”. Tienes que hacer algo tú.

¿Cómo vamos a cambiar nuestra actitud, para que ese sexto sentido se ponga en todo nuestro esplendor? ¿Cuántas de ustedes han hablado por el celular y a mitad de conversación te das cuenta que la llamada se cayó? Y cuando la vuelves a llamar, tienes que volver a contar lo mismo. Es que no te estabas dando cuenta porque estás tan concentrada en ti, que te estás olvidando de lo que te rodea. Cuando yo cambio mi actitud y colectivamente cambiamos de actitud, no va a quedar un guatemalteco que no le sirva al Señor y que no te lo hayas ganado para Jesús porque esto es contagioso.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta (y no hablo de cosas que tenemos que cambiar) son :

1. Nuestros Pensamientos. La Biblia dice en proverbios 23, 7: “’Como el hombre piensa en su corazón, tal es él. Así que la imagen mental que tú tengas de ti, va a ser la que tú proyectas hacia fuera. Yo me creo la última “coca cola” del desierto y yo me proyecto de esa forma. Dios te dio la mente. Sabemos que Él habla a nuestro espíritu y nuestro espíritu es nuestro verdadero yo. Sabemos que Dios nos dio una mente y vivimos en un cuerpo, por lo tanto tenemos que trabajar con la mente; tenemos que alimentar nuestra mente. Tu cuerpo va a responder a esa instrucción que tu espíritu va a darle a nuestra mente. Debemos procurar que lo que nosotros pensemos esté en línea con la Palabra de Dios. “Si hay virtud alguna, en esto pensad”. De ahora en adelante, vas a hacer un firme propósito de darle “delete” a todos esos pensamientos de derrota, de frustración, de amargura, de angustia, de “no puedo, no sé, yo no soy”. Usted le va a dar “delete” a esos pensamientos y va a hacer un “download” a la Palabra de Dios y usted va a ser sus respectivos “up grades” constantemente. Cuando usted viene a la iglesia, es para hacerle un “up grade” a su mente. Mire que está entrenando a su mente. El campo de batalla del enemigo está en tu mente. El no puede tocar tu cuerpo, tu espíritu es del Señor, así que él puede meter esos pensamientos de derrota, de enfermedad en tu mente.  ¿Cuántas saben que aún en esas cruzadas que el Pastor Cash está, todavía hay gente que no se sana. ¿Por qué no se sanan?. Porque ellos mismos no se ven sanos. El enemigo ha llegado al punto tal que los ha convencido que eso no es para ellos, y yo quiero romper hoy todo pensamiento que diga que tú no te mereces tener una familia, la sanidad de Dios, etc. Yo quiero romper con eso en el nombre de Jesús. En este día vas a salir creyendo lo que tú eres en Cristo Jesús y que si Él pagó el precio, lo pagó por ti y que Él no hace excepción de personas.

Isaías 55,8 “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos,  ni vuestros caminos mis caminos», dice Jehová.  Así que yo quiero sugerirte en esta mañana que tú puedas pensar en lo más descabelladamente grande que tú quieras para tu vida. Piensa que si hay algo grande que tú puedas pensar, todavía el Señor te dice: “aún algo más alto, algo más grande, cosa que ojo no vio ni oído oyó, ni siquiera ha subido al corazón del hombre, son las que yo tengo preparada para ti”. Ese es al Dios al que nosotros le servimos, porque Dios nos da mucho más abundantemente de lo que tú puedas pedir o de lo que puedas entender. Así es el Dios que nosotras le servimos.

Tus pensamientos te prosperan o tus pensamientos te empobrecen. Él tiene pensamientos de paz y no de mal. Paz en el original significa prosperidad. “Pensamientos de prosperidad y no de mal, para darte el fin que tu esperas”. ¿Qué tú esperas? De acuerdo a lo que tú esperas, esos son los pensamientos que Dios va a llevar a tu vida. Tenemos que esperar algo; no es malo esperar. A veces nos han enseñado lo que es la “falsa humildad” y ven a la gente pobre … “ hay es que es tan humilde…” yo conozco gente pobre tan altiva, tan molesta por su pobreza y no quieren que nadie los señalen por su pobreza… La humildad no tiene que ver con dinero. Hay personas que piensan que pueden ser humildes siendo pobres, cuando Dios te dice que los pensamientos que Él tiene para ti son de paz, de prosperidad.

Romanos 12, 2 Aquí tenemos la clave de cómo nosotros vamos a trabajar nuestros pensamientos. “No os conforméis a este siglo”. Lo primero que te dice es: “sé una santa inconforme”. Uno nace con buenos gustos; en el camino, nuestros padres nos los dañan. Cuando mi hija mayor estaba pequeñita, nos la llevábamos de viaje y ella se sentaba en primera clase. Pero mi hija decía: “éstos me gustan más”. Dios los puso allí para que nosotros sepamos cuál es su naturaleza. No te conformes a este siglo; vuelve a los buenos gustos. “Sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento para que puedas comprobar cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. La voluntad de Dios te va a gustar y es perfecta. Conscientemente, porque quieres y a propósito, vas a renovar tu entendimiento con la palabra de Dios, para que puedas comprobar ¿Y cómo tú compruebas algo? Probándolo. Mis pensamientos tienen que ser renovados. ¿Cuál es mi posición en Cristo Jesús? ¿A qué tengo derecho?. Para eso tienes que sacar tiempo con Dios, tienes que leer la Biblia. Tú vas a ir a cambiar tus pensamientos. El año que viene, este congreso de señoritas, yo declaro en el nombre de Jesús, en más días o vamos a tener que terminar Ciudad de Dios. Yo te voy a enseñar cómo disfrutar la vida.

2.    Tus Palabras. Hay un refrán en Puerto Rico que dice: “hay gente que tiene una combinación entre boca y pata”: Abren la boca y meten la pata, y nosotras tenemos que aprender cómo hablar. La mujer habla por naturaleza, pero dice boberías. Yo a veces me quedo sorprendida y , si estamos en esos días débiles, somos doblemente bobas. Nos pasa cualquier cosa, la sacamos de proporción; nos inventamos una tragedia. Mi marido dice que la mujer tiene una capacidad de multiplicar. El hombre le da una semilla, ella le da un “baby” y asimismo le da un viento y le devuelve un ventarrón. La Biblia dice que nuestras palabras son semilla que se siembra y las semillas dan fruto, y después cuando ya no te quiera, ya no quiera estar contigo, sólo te puedes culpar a ti porque tú lo confesaste con tu boca y ahora se hace una realidad.

La confesión trae posesión. Para tu ver un milagro o ver una derrota, basta con hablar. Tenemos que cuidar lo que nosotros hablamos. Lo que contamina al hombre no es lo que entra de la boca, sino lo que sale de ella. Mira bien que tus palabras no contaminen, sino que bendigas.  Nosotros decimos a veces: “Calladitos nos vemos más bonitos”. Yo prefiero usar la sabiduría y en algún momento cerrar el piquito antes de hacer una mala confesión, porque yo no quiero contaminar. Porque mucho nos gusta a las mujeres el chisme y que mucho contaminamos.  Si alguna persona nos contó la Biblia medio extraño, no sé cómo el diablo de serpiente en Génesis, acabó ser un dragón en Apocalipsis. Se distorciona. Tenemos que tener muco cuidado con lo que hablamos.

Proverbios18.21 “En la lengua está el poder de la vida y de la muerte y el que la ama comerá de sus frutos”. Tú tienes el poder de dar vida y muerte para otros y para ti, así que cuida mucho lo que hablas.

3.    Las Decisiones. En la vida todo se trata de tomar decisiones; desde que te levantas en la mañana, lo primero que tú decides es salir de la cama, porque hubieras podido quedarte durmiendo.  Todo en la vida se trata de tomar decisiones. Toda vida de éxitos, se trata de tomar buenas decisiones, porque decisiones tomamos todo el tiempo. El año pasado, la Pastora María Gracia decía que ella nunca se ha apartado. Un montón pasan cualquier tontería en la iglesia y no vuelven más. Dios sólo cuenta con gente que le ha probado a Él, que cuando toman una decisión, de allí no se mueven.  Tus decisiones son muy importantes y nos tienen que ser firmes. Una vez tomamos decisiones correctas, nuestro camino se ilumina. Si tú quieres buen camino, iluminado, que esté Dios en tus caminos, tú tienes que determinarte. Tengo un testimonio de una familia que es nueva en la iglesia y ellos habían luchado con el diezmo (son una familia muy próspera). Han seguido yendo a la iglesia, hasta que un día decidieron hacer un pacto: “Vamos a abrir ese día en el restaurante y todo lo que se haga en el restaurante ese día, lo vamos a ofrendar a la iglesia.” La cuestión es que se lo dijeron al Pastor dos meses antes de hacerlo. El testimonio grande no es lo que hicieron, sino que ellos vinieron tres semanas antes de la fecha y le dijeron: “Pastor, no sabemos cómo esto sucedió, pero ya han multiplicado las ventas y  ya tenemos ganado lo que ganamos en un mes. Lo que determinaron fue firme. Dios sabe cuando algo ha sido firme para ti; automáticamente la bendición de Dios, sin todavía haberlo hecho, Dios ha comenzado a enviar la retribución.

4.    Honra. En nuestro mundo moderno, se ha perdido un poco lo que es la honra. Mi papá cuando se iba a despedir de su papá era: “Papá, écheme su bendición”. Hoy en día las cosas son tan “Light”, tan casuales… Algunas jóvenes le gritan a sus papás, le faltan al respeto, no les obedecen… Cuando Éxodo te dice que Dios le dio las tablas a Moisés, el primer mandamiento que le agregó una promesa fue: “’honra a tu padre y a tu madre y tus días serán alargados en la tierra y te irá bien”. Lo primero que tienes que hacer es honrar a Dios. Y Él merece toda la Gloria, Honra y Honor y se lo demuestras sirviéndole, y también tienes que darle honra a tus padres. “Pero Pastora, es que usted no conoce a mi mamá”. No importa, es tu mamá y en lo que ella se endereza o lo que pase, es tu mamá y tienes que honrarla porque eso le va a traer bendición a tu vida. Si tú eres una malcriada con tu mamá, tus hijos van a ser unos malcriados contigo.

La tercera honra que tienes que hacer es honrar a tus padres espirituales. Hay personas que nos han preguntado a nosotros: ¿Cómo les digo: Pastor Robert y Pastora Marta, o Robert y Marta? Y yo les digo: “¿Cuál bendición es la que tú quieres recibir? Así que tú me puedes llamar de la forma que tú quieras, dependiendo de la forma que quieras ser bendecida. En esta casa se enseña que a los padres tenemos que honrarlos con las finanzas y la Biblia dice que todo aquel que es honrado por la Palabra, los haga partícipes de las bendiciones. Cuéntanos tus testimonios, trae con gozo y alegría tus primicias.

5.    la ultima cosa es que tu debes darle énfasis son los pactos. Pacto significa convenios entre dos partes. Cuando tú haces un pacto, una parte está sujeta a la que la otra cumpla su parte. Si yo le digo a la Pastora Sonia: “Si tú vas y me predicas en tal fecha, cuando tú necesites, yo voy y te predico”. Y cuando ella predica, yo quedo comprometida que cuando ella me diga: “te necesito”, cumplir.  Con Dios es igual. Dios le dio a Abraham un hijo, pero cuando Dios le pidió el hijo a Abraham y estuvo dispuesto a cumplir su parte, Dios le dice: “Porque como no he encontrado alguien mayor que yo, te juro que te voy a bendecir” y desde entonces hay un pacto en nuestras vidas que cuando nosotros hacemos lo correcto y cumplimos nuestros pactos, por lo mismo ha jurado que te va a bendecir. Y yo aprendí esto desde muy jovencita. Yo me convertí  a los 15 años y aprendí a pactar con Dios desde muy jovencita y a veces el pacto era de acuerdo a mis capacidades en el momento pero, como les decía ayer, no es lo mucho o lo poco, es cuánto signifique para ti. Cuando yo quería alcanzar algo, yo sabía que de la única forma que lo podía conseguir, era pactando con Dios porque no había nadie que me pudiera cumplir como Dios.

Dios cumple lo que promete. Tal vez te puedan haber fallado mil veces, pero te aseguro que Dios no te va a fallar. Y así he ido creciendo, madurando y a veces dentro de mis capacidades, pensaba: “Yo no te puedo dar mucho Señor” y Dios me enseñó que lo que es mucho para mi, Dios lo recibe mucho, así que yo me esforzado por darle al Señor mi mucho. No sé qué es para ti hoy mucho, pero eso es lo que tienes que darle a Dios hoy, porque si en lo poco has sido fiel, Dios te va a dar mucho. Ahora yo tengo otro mucho, pero créeme, yo quiero más bendición, más salud, más prosperidad, mejor matrimonio, mejores hijas, una iglesia más victoriosa. Lo que yo tengo que hacer ahora es dar mi mucho.

Confiesa conmigo: Señor, siempre te voy a dar mucho, mucho. Esa palabra siempre tiene que estar en tu mente, en tu corazón a la hora de pactar porque yo te aseguro que algo que yo puedo asegurar en mi vida, con toda mi confianza, es que si tú cumples, Dios va a cumplir. No importa cuán difícil parezca. Cuando nosotros nos íbamos a casar, dos jovencitos sin experiencia, sólo dos jóvenes con gran deseo de servirle al Señor, mis papás económicamente no estaban como para que pudieran pagar una boda a todo lujo y yo les dije: “Tranquilos, no tienen que pensar en eso; nosotros nos queremos casar y queremos hacer la voluntad de Dios”, y  nosotros lo que teníamos era US$500 en ahorro. Pero yo sabia que con US$ 500 no podíamos hacer mucho, pero US$ 500 en las manos de Jesús… Todo depende en manos de quién está el asunto. Tal vez unos clavos y un madero para mi en mis manos, pueden hacer una jaulita, pero unos clavos y un madero en los manos del Señor, es la redención de la humanidad. Ahora te pregunto: ¿Y en manos de quién están tus asuntos? ¿Con quién tú pactas? ¿Tú pactas con tu trabajo? Si hasta allí te da la fe, hasta allí vas a llegar. ¿Con quién tú quieres pactar?.  El Pastor y yo sembramos esos US$ 500. ¿Usted sabe por qué el mar muerto le dicen el mar muerto? Porque entierra sus aguas. Es el único mar que no deja que sus aguas corran. Y tú tienes dos opciones en esta mañana: O enterrar lo que Dios te ha dado y que no haya vida en ti, o dejar que corra y en algún momento va a llegar multiplicación, va a haber vida, posibilidades. Aquí hay jóvenes que están estudiando carreras universitarias, hay jóvenes que han terminado sus carreras universitarias y necesitan un buen trabajo y necesitan que sea Dios quien ponga la mano. Yo quiero ponerme de acuerdo contigo; no sé cómo se llama tu necesidad, pero Dios sabe y yo te digo en esta mañana que cuando tú pones tus asuntos en las manos de Dios y siembras una semilla, vas a regresar con gozo.  ¿Queremos tener un “extreme over”, ser personas radicalmente diferentes? Tenemos que hacer cosas radicalmente diferentes. Todo lo que vas a sembrar se queda en tu casa. Tú vas a ver cuánto es mucho para ti y si lo tienes aquí, yo te voy a pedir que tú lo traigas. Si no lo tienes completo, yo te voy a pedir que lo traigas y que te comprometas a completar tu mucho.

Fuente


Tags: , , ,

Thursday, August 21st, 2008 Articulo No Comments


Ayudanos

Recive por correo

Ingresa tu Correo:

Debes revisar tu correo para la activación

Buscar

Facebook

Biblia en linea

YouVersion Reading Plans