“Ya no quiero masturbarme”

November 02, 08 by Oliver

…pero me está costando demasiado.  Muchas veces le he pedido a Dios ayuda, y siempre le prometo que no lo volveré a hacer, pero siempre vuelvo a caer.  ¡No sé que hacer!  Me siento muy mal por fallarle a Dios, y me siento como esclavo de este pecado.  ¿Qué debo hacer?  ¿Qué pasos debo seguir para dejar la masturbación?

Quiero agradecerte por tanta sinceridad en lo que expresás.  No siempre es fácil hablar acerca de las luchas que tenemos con nuestra sexualidad; generalmente nos sentimos tan avergonzados y sucios que tratamos de arreglar nosotros mismos el problema.  Pero creo que estas situaciones son tan complejas, tan profundas que siempre requieren ayuda de alguien más.  Por eso, quiero sugerirte una estrategia de cuatro pasos para salir adelante.

1.    Seguí tomando en serio la oración.

Es muy común llegar a desanimarnos cuando oramos y no vemos respuesta de inmediato a nuestras peticiones.  No obstante, debemos recordar que Jesús enseñó acerca de la importancia de ser persistentes en la oración, de no claudicar (Lucas 18:1).  Por aparte, él también nos enseñó que debemos pedirle a Dios su protección de las tentaciones (Mateo 6:13; Mateo 26:41).  De esta forma, si persistís en la oración, suplicando no caer en tentación, estarás orando conforme a la voluntad de Dios, y eso quiere decir ¡que él ciertamente te responderá! (I Juan 5:14,15).

Adiccion Sexual

September 17, 08 by Oliver

Hijo Pródigo…. Adicto Sexual.

Los aspectos prácticos de volverse libre de la adicción sexual deben ser precedidos de una nueva perspectiva. Yo nunca he aconsejado a un hombre profundamente arraigado en el barro de la adicción sexual que no tenga una opinión distorsionada de Dios el Padre.

Podemos hacer todas las “cosas” correctas para ser libres, pero no funcionará porque nuestros corazones tienen que agarrar el Evangelio o las Buenas Nuevas, o la vergüenza permanecerá. Ahora, nuestras cabezas pueden comprender las bondades de Dios, pero las áreas escondidas de nuestros corazones tienen que ser tocadas por la gracia de Dios. De la misma manera que el hijo pródigo, nuestras adicciones nos han avergonzado y manchado. Así que, pongamos en orden algunas cosas antes de tratar con los pasos del “como hacerlo”.

PRIMERO, TU ERES BIENVENIDO A CASA!!

Cuando el hijo pródigo se fue de casa, trató a su padre como si estaba muerto. “Déme mi herencia.” La única manera que podía tener lugar eso era si el hijo consideraba al padre muerto. Él esencialmente insinuó, “No quiero nada de lo que usted es … solo quiero lo que usted tiene.”